SODALICIO: 46 AÑOS DE INFAMIA

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El 8 de diciembre el Sodalicio de Vida Cristiana cumplió 46 años de fundado. Pero en realidad no hay nada que celebrar, pues se trata de una organización que ha funcionado como una secta desde sus inicios.

Como una moledora de conciencias y destinos humanos, produciendo o bien seres fantasmales cortados todos con una misma tijera —dominados sin saberlo por una ideología religiosa castrante y uniformizante—, o bien sobrevivientes de una experiencia que deja heridas en el alma y la tarea de una vida entera a rehacer desde sus cimientos, para hacerla auténticamente humana después de las salvajadas a que fue sometida en el Sodalicio. Y éstos últimos son mucho mas numerosos que quienes siguen siendo miembros oficiales de la institución, inconscientes en su mayoría del lavado de cerebro a que han sido sometidos y de las mutilaciones psicológicas que implica el seguir fielmente el estilo de vida sodálite.

Además, el Sodalicio ha fracasado en la misión que dice tener: evangelizar a los jóvenes, evangelizar la cultura y solidarizarse cristianamente con los pobres y marginados.

Ciertamente, siguen habiendo jóvenes que mantienen un compromiso con la institución, pero deben ser muchos más los jóvenes que de sólo escuchar su nombre sentirán un rechazo hacia el mensaje evangélico que supuestamente proclama. ¿Y qué de tantos jóvenes que pasaron por las garras evangelizadoras del Sodalicio y que finalmente terminaron desechando toda fe religiosa y adquirieron una desconfianza cuasi invencible hacia la Iglesia católica?

Por otra parte, la influencia del Sodalicio en la cultura contemporánea es prácticamente inexistente. Sus manifestaciones culturales son escuálidas en profundidad humanista, no son apelantes para quienes viven en el presente cultural de nuestros tiempos y sólo le interesan a un grupo reducido de personas que viven al margen de los acontecimientos de nuestra historia. Se trata de una cultura cristiana encerrada en una burbuja, que se mira autocomplaciente el ombligo y no dialoga con el mundo contemporáneo.

Finalmente, para los pobres el Sodalicio cuenta con algunas obras asistencialistas que le sirven de cabeza de playa para adoctrinarlos y transmitirles sus arcaicos valores ultraconservadores. Una fachada de espaldas a un auténtico desarrollo social de los más desfavorecidos. Porque la labor principal del Sodalicio ha estado siempre dirigida hacia las élites sociales. Y nada más contrario a la solidaridad con los pobres que los millones de dólares que ha amasado la institución para solventar el estilo de vida de quien es su fundador. Y que sigue solventando, según la carta vaticana del 30 de enero de 2017, donde indica que «correrá a cargo de Su Sociedad de vida apostólica toda carga necesaria para asegurar al Sr. Figari un estilo decoroso de vida, considerando las posibilidades del Sodalitium Christianae Vitae, los recursos personales del Sr. Figari y las reales necesidades de este último».

Hasta el momento, el Sodalicio ha ido ganando sus batalles jurídicas, pero se trata de victorias pírricas, pues en todas se han hecho manifiestos sus procedimientos mafiosos, típicos de sociedades del crimen organizado, y cada triunfo ha significado una derrota moral para la institución, que ve diezmadas sus filas por la hemorragia de miembros que se dan cuenta de dónde estaban metidos. Es previsible que el tiempo termine por darle la estocada final a un cáncer que ya debería haber desaparecido.

Es el único consuelo que nos queda a las víctimas de este monstruo, desprotegidos por la justicia y desamparados por la Iglesia en la cual algunos aún seguimos creyendo. Y también por la opinión pública, que suele poner los delitos de la institución bajo la etiqueta de pedofilia, cuando pedófilos propiamente sólo fueron Jeffery Daniels y tal vez Daniel Murguía. Casi la totalidad de las víctimas sexuales de los otros abusadores eran mayores de edad, vulnerables por su situación de dependencia y sometimiento mental a sus superiores, y a quienes se les hace muy flaco favor cuando se insiste en designar a los principales abusadores (Figari, Doig, Levaggi, Treneman y otros cuyos nombres han sido callados) como pedófilos, pues la justicia también debería proteger a cualquier joven adulto sometido a un proceso perverso de seducción dentro de un sistema que anule la libertad personal. Y este crimen, del cual todos los sodálites son cómplices, aún persiste.

(Columna publicada en Altavoz el 11 de diciembre de 2017)

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Este año, por primera vez en la historia del Sodalicio de Vida Cristiana, dos sodálites hicieron su profesión perpetua (compromiso de plena disponibilidad apostólica, el más alto dentro del escalafón institucional) durante la misa de aniversario de la institución. Suponemos que con este espectáculo el Sodalicio quiere dar muestra pública de que todavía sigue constituyendo un camino atractivo para muchos jóvenes que quieren servir generosamente a la Iglesia.

Sería interesante que, por cuestión de transparencia, los responsables del Sodalicio nos hagan saber cuántos profesos perpetuos terminaron abandonando la institución a lo largo de su historia y cuál es el tiempo promedio de permanencia de un miembro dentro de la organización. Tengo sospechas fundadas de que una suma y resta de profesos perpetuos —y, en general, de miembros del Sodalicio— arrojaría un saldo negativo

Asimismo, seria muy simpático que nos informen sobre la evolución personal de los dos nuevos profesos, Francisco Aninat Rodríguez y Matthew William Wilson, y si algún día deciden apartar sus pasos de la vía sodálite para emprender una existencia cotidiana en la grande y hermosa aventura que es esta vida, nos lo comuniquen para poder alegranos por ellos y apoyarlos en lo que necesiten.

Porque sabemos por experiencia propia y ajena que el Sodalicio suele darle un puntapié en el trasero a quienes en ejercicio de su libertad deciden apartarse de la institución. Y apoyar a quienes se mantienen fiel a ella, aunque hayan cometido violaciones de derechos humanos en perjuicio de personas vulnerables.

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UN PERUANO DE LOS ANDES CONTRA UN CONSORCIO ENERGÉTICO DE ALEMANIA

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Saúl Luciano Lliuya (Foto: Pascale Sury)

RWE es un consorcio del sector energético, el segundo más grande en este ramo en Alemania. Sin embargo, su actividad no se ha limitado a este país, sino —como suele ocurrir en tiempos de la globalización— sus tentáculos operativos se extienden hasta Estados Unidos, Gran Bretaña, Bélgica, Austria, la República Checa, Turquía y varios países del Este de Europa. Y su negocio energético tiene consecuencias sombrías a nivel mundial. Pues la generación de energía a través de la quema de lignito, una especie de carbón mineral, ha convertido a esta empresa en el mayor emisor en Europa de dióxido de carbono (CO2), gas cuya proliferación contribuye a aumentar el “efecto invernadero” en la atmósfera, generando lo que se conoce como calentamiento global.

No obstante que la empresa afirma estar comprometida con la generación de energía a partir de recursos renovables —energía solar o eólica, por ejemplo—, se opone a los proyectos de darle fin a la generación de energía a partir del lignito. Asimismo, cuando el gobierno de Angela Merkel declaró en 2011 una moratoria para abandonar paulatinamente la generación energética a partir de la fisión atómica y poner fuera de servicio los siete reactores más antiguos —lo cual afectaba a los dos reactores de la central de Biblis, de propiedad de RWE—, la empresa logró mediante una denuncia que un tribunal declarara inválida la moratoria en la región y en 2014 efectuó una denuncia civil para obtener unos 200 millones de euros del gobierno en concepto de compensación por lucro cesante.

Saúl Luciano Lliuya es un campesino andino de la zona de Huaraz, que trabaja también como guía de montaña. Durante años él y su padre han observado los cambios climáticos que afectan a la zona, entre ellos la progresiva desaparición de los glaciares. En 2014 hablaron con un asesor agrícola sobre las causas del calentamiento global y los efectos en su región. Entre esos efectos se halla el derretimiento de un glaciar que alimenta una laguna ubicada más arriba de Huaraz, con la amenaza de que un desprendimiento ocasione un rebalse de la laguna y un aluvión que ocasionaría daños irreparables en la ciudad. Y la consiguiente pérdida del hogar de Saúl Luciano. ¿Por qué tendría él que pagar las consecuencias de lo que otros han causado? ¿No sería una tremenda injusticia?

Asesorado por Germanwatch, una asociación alemana sin fines de lucro que lucha por la justicia global y la preservación de las bases de subsistencia de las poblaciones vulnerables, el campesino peruano elevó en noviembre de 2015 una denuncia contra RWE ante el tribunal regional de la ciudad de Essen, donde el consorcio tiene su sede principal, sobre la base de que es responsable del 0,47% de las emisiones totales de CO2 desde el inicio de la industrialización de Europa, según un estudio de 2014. Dado que, ante una eventual inundación catastrófica de Huaraz, las medidas de protección —entre ellas la construcción de un dique— costarían unos 3.5 millones de euros, a RWE le correspondería abonar el costo parcial de 17,000 euros en concepto de indemnización.

En diciembre de 2016 la denuncia fue archivada. En enero de 2017 Saúl Luciano apeló ante el tribunal regional superior de Hamm, pues según su abogada Roda Verheyen, la razón para el archivamiento no considera la relación de los hechos y presupone la falta de una causalidad jurídica. Pues RWE argumentó que no se le podía hacer individualmente responsable del calentamiento global cuando son muchos los que contribuyen a este efecto. Verheyen, sin embargo, considera que no porque haya muchos causantes de un hecho determinado queda anulada la responsabilidad legal de cada uno por separado.

En mayo de este año el tribunal de Hamm determinó que la denuncia procedía y que el recurso de apelación debía efectuarse oralmente el 13 de noviembre. El 30 de noviembre, poco después de que Saúl Luciano hubiese prestado su declaración en Alemania y tras haber regresado al Perú, el tribunal decidió que era procedente pasar a la fase probatoria, que será evaluada por expertos independientes.

Se trata de un hecho sin precedentes, que puede dar pie a que las grandes empresas asuman finalmente su responsabilidad global y dejen de actuar con impunidad absoluta.

(Columna publicada en Altavoz el 4 de diciembre de 2017)

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FUENTES

Germanwatch
FRAGEN und ANTWORTEN zum FALL HUARAZ
https://germanwatch.org/de/14577
Klimagerechtigkeit braucht Ihre Unterstützung – Der Fall Huaraz zeigt die besondere Verantwortung großer Energiekonzerne auf (4/2017)
https://germanwatch.org/de/download/18321.pdf
Historischer Durchbruch mit weltweiter Relevanz bei “Klimaklage” (30. Nov. 2017)
https://germanwatch.org/14794

WDR
“Wenn es dem Globus zu heiß wird” (16.11.2017)
Reportaje de media hora (en alemán) sobre el caso Huaraz y Saúl Luciano Lliuya
https://www1.wdr.de/mediathek/video/sendungen/tag-sieben/video-wenn-es-dem-globus-zu-heiss-wird-100.html

LAS CAMPANAS DE HITLER

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El 5 de mayo de este año Die Rheinpfalz, periódico local de la región donde vivo, informó que en la localidad de Herxheim am Berg colgaba del campanario de una iglesia una campana forjada en 1934 con la siguiente inscripción: «Todo por la patria – Adolf Hitler», además de tener grabada una esvástica, símbolo que está prohibido por ley en la Alemania actual.

A esto se sumaron las declaraciones del alcalde local, Ronald Becker, quien señaló que esa campana sería única en el estado federal de Renania-Palatinado, habiendo un total de tres campanas con esta inscripción en toda Alemania, por lo cual uno debería estar orgulloso de contar con una de ellas en el pueblo. ¿Orgulloso por una campana de Hitler? «»Cuando se menciona el nombre de Adolf Hitler —aclaró el burgomaestre—, entonces siempre viene primero a la mente la persecución de los judíos y la época de la guerra. Cuando se informa sobre estas cosas, debería informarse en todo su alcance. De modo que se diga que estos fueron los horrores y éstas fueron las cosas que realizó y de las cuales hoy todavía hacemos uso».

Estas declaraciones darían pie a una denuncia penal (27 de agosto de 2017) por difusión de propaganda de una organización contraria a la constitución y el uso de símbolos de una organización tal, instigación al odio contra un sector de la población y prevaricato como autoridad pública, por permitir que se efectúe algo contra la ley. En la misma denuncia fueron posteriormente incluidos el párroco evangélico y un ciudadano, por declaraciones similares.

Si bien no se encontró sustento suficiente para estos delitos y la denuncia fue archivada, el asunto le costó el puesto al alcalde, pues el concejo municipal se distanció de sus declaraciones y le exigió su renuncia. Asimismo, se decidió que la campana ya no tañería más en el pueblo.

Desde entonces se han descubierto en la región cuatro campanas más forjadas durante el Tercer Reich con inscripciones que glorifican el nacionalsocialismo hitleriano, en las localidades de Essingen, Pirmasens —donde se halla la ruina del castillo en el que estuvo prisionero Ricardo Corazón de León—, Mehlingen y Homburg. Quizás la inscripción más impresionante sea la de la campana de Essingen, localidad ubicada a unos 5 kilómetros del pueblo en que vivo: «Cuando Adolf Hitler le dio espada y libertad a la nación alemana, nos forjó el maestro Pfeifer, Kaiserslautern».

Las autoridades protestantes alemanas han dejado a criterio de las comunidades lo que harán con las campanas, sugiriendo que sean retiradas y reemplazadas por campanas nuevas. La única localidad que por el momento ha aceptado la sugerencia es Mehlingen.

Todo el conflicto se generó a raíz de lo que podría considerarse apología de un personaje histórico considerado unánimemente como un criminal y líder de una organización criminal, aunque la Fiscalía ha dejado en claro que el solo hecho de tener colgadas las campanas o de hacerlas repicar no constituye delito, pues fueron fabricadas en otra época por gente que glorificaba el nazismo pero que no necesariamente conocía o avalaba los crímenes de Hitler. Sin embargo, utilizar actualmente las campanas, sus imágenes o sus inscripciones para glorificar, aprobar o justificar públicamente la figura de Hitler sí constituiría delito.

En el Perú, la legislación también castiga la apología del delito y de sus autores, según señala el Código Penal en su artículo 361: «El que públicamente exalta, justifica o enaltece un delito o a la persona condenada por sentencia firme como autor o partícipe, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de un año ni mayor de cuatro años», habiendo agravantes si se trata delitos previstos en los artículos 152 al 153-A, 200, 273 al 279-D, 296 al 298, 315, 317, 318-A, 325 al 333, 346 al 350 o de los delitos de lavado de activos y apología del terrorismo.

Sin embargo, como campanas vivientes, muchos fujimoristas —entre ellos varias figuras públicas— no sólo niegan los crímenes del dictador sino que repican a los cuatro vientos sus glorias y hazañas, proclamándolo incluso como el mejor presidente que jamás haya tenido el Perú.

¿Veremos algún día que por fin se aplique la ley y se levanten denuncias contra ellos por apología del delito?

(Columna publicada en Altavoz el 27 de noviembre de 2017)

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FUENTES

MRN-News.de
Frankenthal / Herxheim am Berg – „Hitlerglocke“ keine Straftat (20.09.2017)
https://www.mrn-news.de/2017/09/20/frankenthal-herxheim-am-berg-hitlerglocke-keine-straftat-343424/

SWR
Hier hängen die „Hitler-Glocken“ (21.11.2017)
https://www.swr.de/swraktuell/rp/evangelische-landeskirche-nennt-gemeinden-hier-haengen-die-hitler-glocken/-/id=1682/did=20662470/nid=1682/pgtcwz/index.html

LA OTRA CARA DEL BIENESTAR ECONÓMICO ALEMÁN

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Personas sin techo en Berlín (2016)

El 24 de septiembre, el partido de Angela Merkel volvió a ganar las elecciones generales en Alemania por cuarta vez consecutiva. Sin embargo, los resultados han estado muy lejos de ser un triunfo rotundo. Pues la alianza CDU (Unión Demócrata Cristiana) / CSU (Unión Social Cristiana) alcanzó sólo 32.9% de los votos, es decir, 8.6% menos que en las elecciones anteriores de 2013. Asimismo, el segundo partido más grande de Alemania, el de los socialdemócratas, obtuvo el 20.5% de los votos, 5.2% menos que la vez anterior, en lo que ha sido su peor resultado electoral desde que existe la República Federal de Alemania. Más bien, la Alternativa por Alemania, un partido nacionalista de extrema derecha, con un discurso conservador y populista, pasó por primera vez la valla del 5%, y con 12.6% de los votos se convirtió de un día para otro en la tercera fuerza política de Alemania.

¿Cómo se explica este resultado tan preocupante en un país que, además de tener la economía más pujante de Europa, es la cuarta potencia económica a nivel mundial, después de Estados Unidos, China y Japón? ¿Un país donde la tasa de desempleo, que bordea actualmente el 5%, es una de las más bajas en toda su historia?

Este descontento creciente puede encontrar una explicación en los resultados del último Informe sobre Riqueza y Pobreza (abril de 2017), elaborado por el Ministerio Federal de Trabajo y lo Social y discutido el miércoles 28 de junio en el Parlamento Federal, donde se concluye que la pobreza ha ido aumentando en el país, afectando en la actualidad a un 15.7% de la población. Esto resulta escandaloso en un país del Primer Mundo que se jacta de su avance económico, pero que parece haber descuidado el bienestar social de su población más vulnerable.

Hay que tener en cuenta que en Alemania la pobreza se define según parámetros distintos a los de los países del Tercer Mundo. Se considera pobre a quien tiene ingresos mensuales inferiores al 60% del ingreso medio. Es decir, quien vive solo y recibe menos de 917 euros al mes es considerado pobre. O una familia con dos hijos que recibe menos de 1,978 hasta 2,355 euros al mes —dependiendo de la edad de los hijos— se encuentra debajo de la línea de pobreza. Estas cifras consideran el costo de vida en Alemania, donde los precios de los alquileres y servicios son relativamente altos.

En cifras reales, eso hace unas 13 millones de personas que viven amenazadas por la pobreza y un total de 2.5 millones de niños que crecen en hogares pobres.

Lo alarmante es que, según la Bundesarbeitsgemeinschaft Wohnungslosenhilfe (Comunidad Federal de Trabajo de Ayuda a los Sin Domicilio), el número de personas sin domicilio aumentó entre 2014 y 2016 en un 150%, alcanzando la cifra de 860,000 personas, de las cuales 52,000 viven prácticamente en la calle, sometidos a los rigores de la intemperie. Esa cifra no se explica solamente por la alta migración en Alemania, sino también por el aumento de los alquileres —sobre todo en las grandes ciudades—, el decrecimiento de los salarios —cada vez más bajos— y la falta de una buena política de vivienda por parte del gobierno. Pues —aunque les suene raro a quienes viven bajo regímenes capitalistas neoliberales— en Alemania la responsabilidad de que todos cuenten con un techo sobre sus cabezas al alcance de sus bolsillos le corresponde al Estado.

Los pronósticos no son nada halagadores. Se calcula que para el año 2018 el número de personas sin domicilio llegará a 1.2 millones.

Ante todo esto, muchos se preguntan si estamos ante un error del sistema, o más bien si el sistema mismo es un gran error. Pues obtener un alto grado de desarrollo económico con una pobreza y una desigualdad crecientes es algo que entra en el ámbito de lo kafkiano, más aun cuando la mitad inferior de la población sólo goza en total del 1% del producto neto interno, mientras que el 10% superior acapara el 50%.

Nos topamos, pues, con el lado oscuro de un régimen que ha privilegiado cada vez más los intereses económicos en detrimento del bienestar mayoritario de la población.

(Columna publicada en Altavoz el 20 de noviembre de 2017)

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FUENTES

Bundesministerium für Arbeit und Soziales
Lebenslagen in Deutschland: Der Fünfte Armuts- und Reichtumsbericht der Bundesregierung (April 2017)
http://www.armuts-und-reichtumsbericht.de/DE/Bericht/Der-fuenfte-Bericht/Der-Bericht/der-bericht.html
También está disponible aquí un sumario ejecutivo en inglés del Informe sobre Riqueza y Pobreza.

ZEIT ONLINE
Armutsbericht 2017 : Wie arm sind die Deutschen? (2. März 2017)
http://www.zeit.de/wirtschaft/2017-03/armutsbericht-2017-deutschland-paritaetischer-wohlfahrtsverband-faq
Wohnungslosigkeit: 860.000 Menschen in Deutschland haben keine Wohnung (14. November 2017)
http://www.zeit.de/gesellschaft/zeitgeschehen/2017-11/wohnungslosigkeit-obdachlose-fluechtlinge-armut

taz.de
Bundestagsdebatte zum Armutsbericht: Armes Deutschland (26.6.2017)
http://www.taz.de/Bundestagsdebatte-zum-Armutsbericht/!5425468/

“LA TRINCHERA LUMINOSA DEL PRESIDENTE GONZALO”

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Fotograma de “La trinchera luminosa del presidente Gonzalo” (Jim Finn, 2007)

Hace 10 años el director de cine independiente Jim Finn, nacido en 1968 en St. Louis (Missouri, EE.UU.), realizó con este nombre un experimento cinematográfico polémico: recrear la vida cotidiana de las reclusas senderistas en el penal de Canto Grande a fines de la década de los ‘80.

Si bien se trata de una ficción, el director asumió el formato documental, rodando con una cámara de video Hi-8 tanto las escenas donde se muestra las actividades diarias de las senderistas en un ambiente carcelario, así como las entrevistas intercaladas, donde ellas explican sus convicciones ideológicas. Sin un narrador con voz en off, las escenas realistas sin comentarios pueden dar lugar a que se piense que se trata de una obra de propaganda senderista. Más aun cuando el mismo director, aun creyendo en la democracia, ha afirmado tener algunas simpatías hacia el maoísmo.

Y si bien al film le precedió una investigación acuciosa sobre la ideología del presidente Gonzalo y las condiciones en que vivían sus seguidoras encarceladas —incluyendo videos reales de las reclusas de Canto Grande y de entrevistas a militantes de Sendero Luminoso—, resulta evidente para quien haya vivido de cerca esa realidad que se trata de una ficción, pues en Lima no hay tormentas, ni truenos, ni negras nubes de lluvia como las que se ven en el cielo sobre el escenario de la película —en realidad, un albergue juvenil ubicado en Nuevo México (EE.UU.)—. Asimismo, las actrices hablan con un acento similar al de las mujeres limeñas de clase media baja, pero muy distinto al de las mujeres de clases populares de origen andino. En realidad, se trataba de mujeres con ancestros navajos, que por momentos se comunican en su lengua nativa, queriendo el director transmitir de este modo la sensación que tiene un hispanohablante cuando escucha hablar en quechua. A destacar, una representación teatral del Macbeth de Shakespeare con textos en navajo.

La ausencia de explicaciones adicionales, donde una cámara objetiva simplemente se dedica a observar, junto con entrevistas ficticias indagando en las motivaciones personales de las senderistas, es lo más contrario a la propaganda, que por lo general busca manipular las imágenes y adoctrinar a los espectadores. Aquí simplemente se deja libre al espectador para que saque sus propias conclusiones.

En palabras del mismo director:

«Hice esta película para comprender cómo una muchacha indígena de 16 años se convierte en una asesina entrenada versada en la retórica marxista y dispuesta a todo por una sociedad futura de gran armonía. Para hacer esto yo quería recrear la lógica de Sendero Luminoso y la intensidad de su única forma de Revolución Cultural sin mostrar nada de violencia.

Quería ver cómo se entrenan y lo que dicen, y no interponer un narrador omnisciente para explicar o contextualizar a los personajes. En un sentido, la película es una especie de film de realismo socialista o quizás un film de propaganda fallida —que no pasó la censura de Sendero Luminoso—. Lo que se ha creado es un mundo ligeramente estilizado y de ficción basado en un hecho. Una película de mujeres en prisión sin una escena en las duchas; un film de guerrilla latinoamericana sin armas; un drama shakespeariano sin desenlace dramático».

Curiosamente, si esta película se hubiera exhibido en el Perú, su director podría haber sido acusado de apología del terrorismo.

El Código Penal establece en el artículo 316:

«El que públicamente exalta, justifica o enaltece un delito o a la persona condenada por sentencia firme como autor o partícipe, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de un año ni mayor de cuatro años», siendo un agravante si el delito es de terrorismo.

El problema está en que no hay criterios claros para definir qué es exaltación, justificación o enaltecimiento de un delito, y en el caso de expresiones artísticas o literarias, todo depende de la interpretación subjetiva de los jueces.

Una obra mostrando gráficamente la violencia ejercida por las Fuerzas Armadas contra población inocente puede ser interpretada como apología del terrorismo, aunque no lo sea.

Por el contrario, ¿por qué hasta ahora no se denuncia a quienes exaltan, justifican o enaltecen a Alberto Fujimori, una persona condenada por sentencia firme como autor de delitos graves?

(Columna publicada en Altavoz el 14 de noviembre de 2017)

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FUENTES

Hoja informativa en inglés LA TRINCHERA LUMINOSA DEL PRESIDENTE GONZALO en la página web del cineasta Jim Finn
http://www.jimfinn.org/trinchera/Trinchera_Luminosa.pdf

El ángel exterminador (Año 2, Nro. 10, Otoño 2008)
Entrevista a Jim Finn
http://elangelexterminador.com.ar/articulosnro.10/entrevistafinn.html

SODALICIO: EL MITO DEL CARISMA Y EL LEGADO DE FIGARI

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Un Sodalicio diezmado en una misa durante el curso de formación dictado por el P. Gianfranco Ghirlanda SJ (Lima, septiembre de 2017)

Habiendo pasado ya dos años desde que estalló el escándalo del Sodalicio con la publicación de Mitad monjes, mitad soldados de Pedro Salinas y Paola Ugaz, las aguas parecen haber vuelto a su cauce. O eso es lo que nos quisieran hacer creer los actuales miembros del Sodalicio. Como si todo el problema hubiera sido solamente Figari, el cual está ahora a buen recaudo en Roma gozando de una jubilación dorada, pero lejos de la comunidad sodálite. Sin embargo, la verdad es que el Sodalicio no ha tomado distancia de su legado.

En julio de este año el sacerdote sodálite Jorge Olaechea presentó su libro Rudolf Allers, psiquiatra de lo humano. Lo que no debería pasar inadvertido es que Figari recomendaba encarecidamente la lectura de Allers a sus seguidores, pues como psiquiatra católico lo consideraba uno de los escasos exponentes de una psiquiatría sana y equilibrada, mientras que los demás representantes de la ciencia psiquiátrica debían ser o ignorados o combatidos ideológicamente.

Asimismo, del 18 al 22 de septiembre más de 130 sódalites asistieron a un curso dictado por el P. Gianfranco Ghirlanda SJ, profesor de Derecho Canónico de la Universidad Gregoriana (Roma). Entre los temas que el jesuita italiano abordó está el del “carisma fundacional”, ese supuesto don que el Espíritu Santo otorga a un fundador de un instituto de vida consagrada para darle una tarea y una orientación, que finalmente se traduce en un beneficio espiritual para la Iglesia.

Resaltó que el “carisma” no es propiedad del fundador, el cuál es sólo un instrumento en las manos de Dios. El “carisma” pasa a todos los miembros y vive en ellos. Incluso planteó la posibilidad de que el fundador no haya vivido el “carisma” porque es un hombre que ha pecado, lo cual resulta al fin y al cabo un detalle irrelevante, pues el carisma ha pasado a los miembros del instituto y eso se traduce finalmente en obras buenas y frutos buenos.

Por supuesto, el Sodalicio, ni corto ni perezoso, ha puesto en la red un video donde el P. Ghirlanda expone brevemente esta doctrina.

Sin embargo, esto no es otra cosa que la justificación de la continuidad de una institución que nació torcida desde un principio y de la cual es legítimo dudar que haya sido guiada por un “carisma” del Espíritu Santo.

El Papa Francisco, en la audiencia general del 13 de noviembre de 2013, explicó que los carismas «son actitudes, inspiraciones e impulsos interiores que nacen en la conciencia y en la experiencia de determinadas personas, quienes están llamadas a ponerlas al servicio de la comunidad». Imposible desligarlos de la biografía del fundador. ¿Y no era acaso Figari un abusador sexual, un sádico y un manipulador de conciencias desde el momento en que fundó el Sodalicio?

El mismo Papa Francisco señala que «si un carisma […] sirve para afirmarse a sí mismo, hay que dudar si se trata de un carisma auténtico o de que sea vivido fielmente».

¿Qué carisma podría haber tenido un hombre que creó una institución que funcionó como una secta desde sus principios, secuestrando las mentes de menores de edad para luego abusar sexualmente de algunos cuando fueron mayores? ¿Qué carisma pueden haber recibido los miembros actuales, que relativizaron la verdad y maltrataron a muchas víctimas desconociendo la veracidad de sus testimonios, además de haber impedido que se conozca todo el alcance de los abusos? ¿Que obras y frutos buenos puede mostrar el Sodalicio, cuando por cada sodálite en actividad deben haber varias personas —entre las cuales me cuento yo— que han visto sus vidas afectadas negativamente? ¿Qué carisma puede ser aquel que ha dañado la imagen de la Iglesia católica y ha hecho que muchas personas pierdan su fe religiosa?

El P. Ghirlanda habló también de una “refundación” como un «volver al inicio que es la inspiración del Evangelio». ¿Nadie le ha contado que los peores abusos los cometió Figari en los inicios? ¿O que doctrinalmente el Sodalicio se guiaba entonces por el pensamiento fascista de la Falange Española? ¿O que los peores métodos de manipulación mental y lavado de cerebro fueron aplicados en esa época?

Hasta el Espíritu Santo debe estar arrastrándose de risa ante tanta estupidez humana.

(Columna publica en Altavoz el 6 de noviembre de 2017)

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FUENTES

ACI Prensa
Lanzan en Perú el libro “Rudolf Allers, Psiquiatra de lo Humano” (16. Jul. 17)
https://www.aciprensa.com/noticias/lanzan-en-peru-el-libro-rudolf-allers-psiquiatra-de-lo-humano-16274

Papa Francisco
Audiencia general (Plaza de San Pedro, miércoles 6 de noviembre de 2013)
http://w2.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2013/documents/papa-francesco_20131106_udienza-generale.html

Página web oficial del Sodalicio de Vida Cristiana
Video: Conferencias del Padre Gianfranco Ghirlanda, S.J.
http://sodalicio.org/portfolio/video-conferencias-del-padre-gianfranco-ghirlanda-s-j/

NOSOTROS, “CÓMPLICES” DE FIGARI

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Es una constante de la historia que los vencedores terminen declarando culpables de sus crímenes y delitos a sus víctimas. No otra cosa ocurrió después de la Segunda Guerra Mundial, donde ninguno de los vencedores fue juzgado por crímenes de lesa humanidad, cuando entran dentro de esta categoría las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki además de los bombardeos a rajatabla de las ciudades alemanas, gratuitos e innecesarios, pues no afectaron el desarrollo de la guerra pero causaron destrucción y pérdidas de cientos de miles de vidas humanas. Y no vale decir que los civiles japoneses y alemanes fueron responsables de desatar una guerra de alcance mundial, cuando la mayoría de ellos hubieran preferido que se mantuviera la paz. Se les puede considerar sobrevivientes de una catástrofe, pero no autores de ella.

A nivel más individual, los abusadores sexuales que quedan impunes —y quienes los apoyan— suelen cargar sobre los hombros de las víctimas la culpa de lo sucedido. Y esto mismo hizo el Vaticano en el caso de Figari, cuando llamó “cómplices” a quienes fueron objeto de la lubricidad del maquiavélico fundador del Sodalicio de Vida Cristiana.

La lógica que sigue el Vaticano es jurídica, pero no por ello menos alejada de la realidad. Según el actual Código de Derecho Canónico, «la persona que ha cumplido dieciocho años es mayor; antes de esa edad, es menor» (canon 97 §1). Y a continuación, estipula que «la persona mayor tiene el pleno ejercicio de sus derechos» (canon 98 §1). Lo curioso es lo aplicable a los menores de edad que hayan cumplido por lo menos 16 años, a los cuales el Código de Derecho Canónico considera susceptibles de recibir una pena en caso de que cometan una infracción, aunque no gocen del ejercicio pleno de sus derechos (ver cánones 1323-1324). Es decir, son responsables e imputables de delitos.

Dado que la inmensa mayoría de los afectados por los actos pecaminosos de Figari contra el 6° mandamiento eran mayores de 16 años, que «en algunos casos […] han declarado estar conformes o no haber opuesto resistencia o de toda formas de no haber percibido, en aquel momento, constricción alguna de parte del Sr. Figari», el Vaticano concluye que «dichos actos, por lo tanto, pueden ser al máximo considerados gravemente pecaminosos», pero no configuran «un abuso de menores y/o violencia».

De modo que sólo en uno de los casos conocidos de Figari se podría hablar de abuso de menores, dado que la víctima tenía menos de 16 años. Todo esto resulta bastante relativo, si consideramos que hasta el año 1980 en el Perú la mayoría de edad se alcanzaba recién a los 21 años de edad. Por consiguiente, las víctimas de Figari en los ‘70 fueron todas menores de edad según la ley vigente.

Por otra parte, los tecnicismos jurídicos mencionados dejan indefensas a las víctimas, pues se obvia que quienes fuimos objeto de abusos sexuales, psicológicos y físicos nos hallábamos en una situación vulnerable, en un contexto donde era casi imposible ejercer resistencia, pues se nos había inculcado desde que éramos menores de edad que Figari era un elegido por Dios para llevar adelante una obra divina y, por consiguiente, le debíamos obediencia absoluta. Mientras fui sodálite, nunca estuve en capacidad de contradecir a Figari, y consentí a los dos correazos que se me dieron en la espalda desnuda, sin oponer resistencia.

Nosotros, víctimas de abusos sexuales, psicológicos y físicos, podremos ser considerados “cómplices” de Figari por ser mayores de edad con derechos plenos, pero en realidad estábamos esclavizados a la voluntad de un megalómano sádico y manipulador. Y eso lo reconoce el mismo Vaticano, cuando señala que Figari «utilizó estrategias y métodos de persuasión impropios, es decir solapados, arrogantes y de todos modos violentos e irrespetuosos del derecho a la inviolabilidad de la propia interioridad y discreción, y por lo tanto a la libertad de la persona humana de discernir con autonomía las propuestas o las decisiones».

Mientras se siga insistiendo en resaltar la edad de las víctimas —cuando casos de pederastia en el Sodalicio sólo serían los cometidos por Jeffery Daniels y Daniel Murguía— y no la naturaleza de los abusos, seguiremos desprotegidos y nunca se nos podrá hacer justicia.

(Columna publicada en Altavoz el 30 de octubre de 2017)