EL ORGULLO DE SER PERUANO

Gisela Scheuch, campeona mundial de pole dance en la categoría 50+

Gisella Scheuch, campeona mundial de pole dance en la categoría 50+

Mi hermana Gisella Scheuch acaba de ganar por segunda vez el campeonato mundial de pole dance en la categoría 50+. Muy pocos peruanos sabían que el domingo 26 de julio alguien estaba en Londres representando al Perú en una disciplina deportiva que aspira a convertirse en deporte olímpico.

No es la primera vez que un peruano logra triunfos internacionales por su propio esfuerzo y sin contar con el apoyo del Estado ni de sus compatriotas. Ejemplos sobran: Susana Baca, ganadora dos veces del premio Latin Grammy; Pablo Villanueva “Melcochita”, afamado cantante internacional de salsa; Juan Diego Flórez, el mejor tenor rossiniano del mundo; Marco Arana, quien obtuvo en 2010 el Premio de la Paz de Aquisgrán (Alemania) por su labor social y ambiental.

Los peruanos, acostumbrados a vivir en una sociedad donde la frustración está a la orden del día, siempre hemos buscado destacar. Y en algunos aspectos lo hemos logrado con creces.

Perú es actualmente el primer productor a nivel mundial de cocaína y de dólares falsos. La calidad educativa ha alcanzado niveles subterráneos: en el año 2012 salimos últimos en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA). Ocupamos el tercer lugar de países con el más alto de índice de violaciones, sólo por debajo de Etiopía y Bangladesh. En cuanto a desigualdad social, seguimos en competencia con posibilidades de alcanzar el primer puesto.

¿Cuando podremos enorgullecernos de tener un país donde se valoren los logros humanos de su gente, sin excepción, incluyendo a las minorías, y donde deje de ser verdad aquello de que siempre habrá un peruano jodiendo a otro peruano?

(Columna publicada en Exitosa Radio-Diario-TV-Web el 29 de julio de 2015)

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FUENTES

Perú21
Perú pasó a ser el primer productor de cocaína del mundo (26 de junio del 2012)
http://peru21.pe/2012/06/26/actualidad/peru-primer-productor-cocaina-mundo-2030477
Informe PISA 2012: Nivel educativo en Perú se ha estancado, según expertos (4 de diciembre del 2013)
http://peru21.pe/actualidad/pisa-2012-nivel-educativo-peru-se-ha-estancado-2160116
Perú ocupa el tercer lugar en casos de violación sexual en el mundo (11 de octubre del 2014)
http://peru21.pe/actualidad/peru-ocupa-tercer-lugar-casos-violacion-sexual-mundo-2200933

El Comercio
El Perú se convirtió en el primer productor de dólares falsos del mundo (5 de septiembre del 2013)
http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/peru-se-convirtio-primer-productor-dolares-falsos-mundo-noticia-1627241

CARTA ABIERTA A LA FAMILIA SODÁLITE

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Kleinfischlingen, 27 de julio de 2015

A todos los integrantes de la Familia Sodálite:

Quiero dirigirme a ustedes con sinceridad y a corazón abierto, pues formamos parte de una misma Iglesia y existen lazos espirituales que nos unen íntima y fraternalmente como miembros vivos del Pueblo de Dios que peregrina por los caminos de este mundo.

Durante treinta años (de 1978 a 2008) yo también formé parte de la Familia Sodálite, como miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, primero como laico consagrado y, después de casarme en el año 1996, como adherente sodálite. Son treinta años que no me arrepiento de haber vivido, pues formaron parte de mi desarrollo personal. Pues a través del Sodalicio, cuando sólo tenía 15 años, descubrí la fe que me acompaña hasta ahora, fe que fui madurando, nutriendo a través de la experiencia de vida en comunidades, la liturgia y los sacramentos, el estudio y sobre todo el apoyo y el cariño de muchas personas de buena voluntad que conocí. Guardo con devoción en mi memoria varios momentos compartidos con quienes fueron compañeros en el peregrinar, entre ellos las celebraciones navideñas en comunidades sodálites, el viaje a Roma como integrante del conjunto Takillakkta en abril de 1984 para hacer acto de presencia en el Jubileo de los Jóvenes, los retiros espirituales, los grandes momentos litúrgicos del año en la Parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación, como Semana Santa, especialmente las Vigilias Pascuales y las Misas de Nochebuena, los almuerzos de 8 de diciembre compartidos en alegre camaradería, entre otros.

Mi contribución a la Familia Sodálite todavía está presente en muchas canciones que compuse y que todavía se siguen cantando. Y que nos unen en un mismo sentimiento de alabanza a Dios por manifestarse en nuestras vidas y acompañarnos con su presencia.

Nunca ha sido mi intención quitarle legitimidad al camino que sigue la Familia Sodálite en la Iglesia, pues soy consciente de que muchísimas personas han encontrado allí una manera de vivir activamente su fe y ponerse al servicio del Pueblo de Dios. Lejos de mí el querer disuadir a nadie de seguir participando de los diversos grupos que conforman la Familia Sodálite, aun cuando en estos momentos yo ya no suscriba los acentos y doctrinas peculiares de la espiritualidad que le sirve de base. Y eso es del todo legítimo, pues las diferencias que hay entre católicos en cuanto a pensamiento y forma de entender la vida cristiana no tendrían por qué generar divisiones entre quienes son sarmientos de una misma viña, ni tendrían tampoco que generar un sentimiento de superioridad de unos sobre otros porque unos consideren que tienen una lectura más auténtica del mensaje cristiano en comparación con otros, a los cuales consideran laxos, relajados y faltos de compromiso. La pertenencia a una misma Iglesia, unida en el vínculo del amor, está por encima de la pertenencia a una determinada familia espiritual. Eso lo sé yo, eso lo saben ustedes. Y la Familia Sodálite tiene un aporte que prestar, en comunión no sólo con los católicos que pertenecen a otros grupos o que simplemente van a sus parroquias, sino también con todos los cristianos en general.

Ello no debe cegarnos a los graves problemas que se han presentado a lo largo de su historia y que se ciernen actualmente como una sombra, muchos los cuales tienen sus raíces en los orígenes del Sodalicio y en algunas turbias circunstancias que involucrarían a miembros importantes de la institución, algunas de las cuales no han sido suficientemente aclaradas mientras que otras han sido silenciadas y encubiertas, incluso a quienes como ustedes participan de buena fe en las actividades de la Familia Sodálite.

Algunos textos que han aparecido en este blog fueron originalmente escritos sin que yo tuviera la intención de hacerlos públicos. Los textos que llevan como título SODALITIUM 78: PRIMERA ESTACIÓN, OBEDIENCIA Y REBELDÍA y SODALICIO Y SEXO constituyeron para mí una especie de catarsis y un intento por comprender con nuevos ojos mi experiencia en el Sodalicio tras el golpe que significó para mí en el año 2008 la inexplicable expulsión de Germán McKenzie, entonces Vicario General del Sodalicio, y la posterior detención y encarcelamiento de Daniel Murguía, ambos eventos ocurridos en el lapso de un mes. Todo esto me olía a podrido, considerando que no podía entender como un hombre bondadoso y de tan grande calidad humana como Germán hubiera tenido que sufrir la vergüenza de verse expulsado públicamente de una institución a la cual le había dedicado los mejores años de su vida. Asimismo, no encajaba en el cuadro que un ser humano de un carácter tan dulce e ingenuo como Daniel se viera de pronto arrastrado por pasiones inconfesables y hubiera sido detenido en circunstancias comprometedoras de graves implicaciones.

Había algo que no estaba funcionando en el Sodalicio y que afloraba en casos como éstos, sin que hasta el momento nadie diera explicaciones satisfactorias. La imagen que hasta entonces había tenido de la institución a la cual me sentía ligado había saltado de pronto en pedazos, y junto con ella treinta años de mi propia vida. Tenía ante mí como piezas de un rompecabezas que debía volver a armar. Nada encajaba e incluso tenía la sensación de que faltaban piezas. Las claves que me permitieran reconstruir el cuadro tenía que buscarlas en mi experiencia, mirando lo que yo había vivido ya no a través del cristal de la interpretación sodálite de la realidad —que a todos los que hemos pasado por la formación sodálite nos han metido entre ceja y ceja—, sino desde una perspectiva más libre, sin ataduras, aplicando un sano espíritu crítico. Y todo esto fue un proceso doloroso, pues a medida que las cosas iban ocupando su lugar, me fui dando cuenta de que los problemas del Sodalicio eran más graves de lo que yo había imaginado.

Los tres textos mencionados, que fueron como ensayos para comenzar a armar el rompecabezas y descifrar el enigma, se los di a conocer primero a algunos amigos cercanos, a fin de conocer su opinión. Todos coincidieron en que eran reveladores e interesantes, y que acertaba en líneas generales en lo que respecta a los problemas que había presentado el Sodalicio a lo largo de su historia. Más aún, en ese entonces adquirí la certeza de que el caso de Daniel Murguía —quien, por su carácter tranquilo y bondadoso probablemente haya sido víctima antes de convertirse en perpetrador— no iba a ser el último caso que saliera a luz, pues el problema no parecía radicar en las personas mismas, sino en el sistema y las estructuras del Sodalicio, que terminaban desatando deseos turbios e inconfesables, como yo mismo lo he descrito en mi escrito testimonial SODALICIO Y SEXO.

Durante el año 2008 mi conciencia se vio atormentada por estas cosas que ahora veía con más claridad, sin saber cómo debía proceder. ¿Debía contárselas a alguien de confianza en el Sodalicio, para que se tomaran las medidas correctivas del caso? En ese caso, ¿a quién? La mayoría de aquellas personas con las cuales mantenía un cierto grado de confianza o ya no pertenecían a la institución, o estaban ubicadas en su periferia, sin poder de influencia. Finalmente, decidí consultar el asunto con un sacerdote del Movimiento Schönstatt que también entendía español, a quien le envié previamente los textos que había redactado. Este sacerdote me recomendó que comunicara estas cosas a alguien con responsabilidad en la institución, y si no querían escucharme o hacerme caso, yo quedaba libre de toda responsabilidad, sobre todo ante Dios, en quien siempre he mantenido mi confianza. Mi intención era que en el Sodalicio se dieran cuenta de que tenían como una bomba de tiempo que en cualquier momento podía estallar, y si bien yo ya no me podía identificar ni ideológica ni espiritualmente con la institución, era consciente —como lo sigo siendo ahora— de que sigue siendo con todo derecho parte del Pueblo de Dios. Y yo, como miembro de ese Pueblo de Dios, tenía una responsabilidad ante todos los miembros de la institución y las personas que de ella dependían, a saber, todos aquellos que como ustedes forman parte de la Familia Sodálite.

La oportunidad llegó a inicios de 2009 durante un breve viaje a Lima, cuando mi madre se hallaba muy enferma y se hallaba cercana su muerte. Con anterioridad yo le había enviado los tres escritos mencionados a un sodálite conocido con un alto cargo de responsabilidad. Ya en Lima, mientras pasaba momentos dolorosos junto a mi madre, cuya salud se deterioraba cada vez más, aproveché una mañana para tomar un desayuno junto con ese sodálite en un café-restaurante ubicado en el distrito de Miraflores. Contra lo que yo esperaba, se desarrolló una conversación muy tensa, donde en vez de conversar sobre aquellos aspectos problemáticos que yo veía en el Sodalicio, esta persona buscó primero hacerme “tomar conciencia” de que yo tenía serios problemas espirituales y psicológicos, juego al cual no me presté y que corté desde un inicio. Después se mostró más preocupado en saber con quién había compartido esos escritos que en aclarar los aspectos que yo detallaba, que es lo yo hubiera esperado que ocurriera. Finalmente, me dijo que todo lo que yo ponía allí era falso y que el Sodalicio podía denunciarme por difamación, aun cuando mis textos hasta el momento hubieran tenido sólo un carácter privado, pero que en acto de condescendencia, iba a borrar los archivos que yo le había enviado y olvidarse totalmente del asunto. Si el Sodalicio efectivamente había cambiado —como me aseguró este sodálite—, yo no noté ninguna diferencia en la manera como manejó el asunto que yo puse a su consideración.

Lo cierto es que esta conversación me dejó un mal sabor de boca, y tuve la certeza de que nada se iba a hacer para solucionar los problemas que yo creía ver en la institución. Y la culpa de ello no estaba en esta persona ni en otros sodálites de buena voluntad, sino en un estilo que terminaba configurando la mente y personalidad de los sodálites, haciéndolos sentir la necesidad de defender la institución a toda costa como si se tratara de una obra divina intocable y volviéndolos impermeables a toda crítica —aunque fuera constructiva—. Sentí que las puertas del diálogo no estaban abiertas, como no lo estuvieron cuando en el año 2003 tuve un desagradable intercambio de correos electrónicos con el sodálite Alejandro Bermúdez, director de ACI Prensa, e informé del asunto a otros sodálites con altos cargos en la institución, sin recibir jamás una respuesta.

Regresé a Alemania antes de que mi madre falleciera. Por lo menos, ella sabía que yo había estado a su lado —pues me había esperado antes de dar el paso definitivo hacia la otra vida— y pude acompañarla en algunos momentos de su agonía. Y ahora me dejaba un legado que no podía ignorar: aunque había cometido errores durante su vida, siempre había buscado lo mejor para nosotros sus hijos, siguiendo su conciencia. Cuando me uní al Sodalicio, ella se opuso —pues como muchos padres y madres de familia de esa época, sospechaba de un grupo que ya desde entonces presentaba características sectarias—, pero cuando vio que era inevitable que yo tomara esa decisión, me apoyó personalmente en lo que pudo. Incluso cuando tomé la decisión de tomar otro camino que el de laico consagrado, no hubiera podido salir adelante sin su ayuda.

Ahora me encontraba ante un dilema. ¿Debía dejar las cosas como estaban, callar, dar vuelta a la página y contentarme con tener una vida burguesa al lado de mi familia, ajeno cualquier problema de este tipo? ¿O debía dar a conocer lo que sabía, para que alguien se animara a buscar una solución a los problemas? En mi primer blog LA GUITARRA ROTA ya había hecho públicas algunas críticas veladas al Sodalicio, sin mencionarlo por su nombre. Pero eso no era suficiente para que se hiciera algo. Y yo tenía entonces el presentimiento de que en algún momento iban a aparecer uno o más casos de abusos sexuales. No podía ser de otra manera en un sistema rígido de disciplina estricto que pretendía la santidad de aquellos que se sometían a él, pero que manipulaba sus conciencias, aplicaba técnicas de control mental y restringía su libertad. Lo que entonces era una suposición se iría convirtiendo después en certeza, sobre todo cuando a partir de 2011 en adelante comencé a recibir varios testimonios de gente que había sufrido daño psicológico bajo ese sistema disciplinario.

Por el momento decidí dejar el asunto en stand by, dedicándome a mi blog LA GUITARRA ROTA, mientras buscaba nuevas vías para mantener mi inserción en la Iglesia. Frecuenté a gente del Movimiento Schönstatt, con las cuales sigo manteniendo relaciones de amistad. Guardo muy buena opinión de ellos y sigo dispuesto a apoyarlos en lo que hagan, aunque no comparta todas sus aproximaciones a la vida cristiana. Su sede principal en Vallendar, cerca de la ciudad de Coblenza, es un lugar de encuentro donde se respira paz y espiritualidad, y que atrae a peregrinos de todo el mundo. Es un oasis reigioso en una Alemania donde, si bien siempre hay en las parroquias un pequeño grupo de gente que participa de la vida parroquial y mantiene viva la fe de las siguientes generaciones, la cosa no suele ir más allá de un estilo de vida cristiana acomodada, sin mayores riesgos. Y la escasez de sacerdotes se hace sentir, pues con el paso del tiempo se fusionan cada vez más parroquias, sin que se vislumbre un cambio de tendencia en el futuro. También dediqué mi tiempo libre a leer y seguir informándome sobre otras asociaciones con muchas características en común con el Sodalicio: el Opus Dei y los Legionarios de Cristo, sobre todo.

Cuando en febrero de 2011 se hizo público que Germán Doig, ya fallecido, quien había sido Vicario General del Sodalicio (es decir, el segundo en la cadena de mando después del Superior General), había cometido abusos sexuales en perjuicio de tres jóvenes varones, no me llamo la atención que hubiera ocurrido un hecho así en el Sodalicio. Lo que sí me sorprendió fue quién era el abusador, una persona que yo había conocido personalmente de cerca y con quien había compartido techo y mesa durante años. Si alguien gozaba de prestigio y fama merecida de santidad en el Sodalicio, ése era Germán Doig. Además, la vida de Germán Doig sólo tenía sentido dentro del marco del Sodalicio, pues no solamente le había dedicado toda su vida desde que era adolescente, sino que él mismo había contribuido a configurarlo tal como era en la actualidad y se le consideraba la encarnación ejemplar del ideal sodálite, incluso más que el fundador Luis Fernando Figari.

Si Germán Doig había cometido los reprobables actos que se le atribuían, entonces la conclusión caía por su propio peso: el mismo sistema de vida y disciplina tenía graves fallos que podían estar afectando la vida otros sodálites, así como me afectaron a mí, generándome angustia y obsesiones sexuales, que —gracias a Dios— nunca me llevaron a abusar de otras personas. Además, tenía la certeza de que el Sodalicio, fiel a su costumbre de mantener en secreto todo lo relacionado con los interines de la institución y de sólo dar a conocer lo que se podía saber por otras fuentes, estaba ocultando el verdadero alcance del problema. La versión oficial del Sodalicio —para mi indignación— fue que Germán Doig había sido un caso aislado  y que eso, si bien les dolía en el alma, en nada afectaba la naturaleza buena de la institución como obra querida por Dios. Sólo se admitió públicamente que había tres víctimas, cuando lo más probable es que eso sólo fuera la punta del iceberg y hubiera más víctimas que por el momento guardaban silencio. No sólo suponía yo que podrían haber más víctimas, sino también que probablemente había más abusadores. Y si esto era así, yo no podía seguir callando y seguir viviendo como si nada hubiera pasado, sin convertirme con mi silencio en cómplice de los autores del delito. Y en cierto sentido también en victimario, pues quien posee información relevante para aclarar ciertos delitos y prefiere guardarlos bajo siete llaves a fin de no crearse problemas, se convierte en un encubridor y causa por su omisión mayor sufrimiento en las víctimas.

El problema radicaba en cómo comunicar lo que yo sabía y las reflexiones que ello había suscitado en mí. Durante ese año conversé con un par de amigos cercanos al respecto y pude tomar contacto con algunas personas que habían estado en primera línea en lo referente al caso de Germán Doig. A su vez, seguía lo que iba apareciendo en la prensa con una gran desilusión, pues siempre se mezclaban medias verdades e información incorrecta con los datos ciertos que se publicaban. Sobre todo percibía que había una falta de comprensión de lo que era el Sodalicio y la manera de ser de los sodálites. Poco a poco me fui convenciendo de que sólo alguien que hubiera experimentado el Sodalicio desde dentro podía presentar información adecuada y pertinente sobre la institución y poner el dedo en la llaga. Sabiendo cómo reaccionaba el Sodalicio ante quienes lo criticaban públicamente, la tarea no se presentaba nada fácil.

Sabía que me hallaba en una encrucijada de la vida, pues la decisión que estaba tomando iba a tener consecuencias indeseables sobre mi vida, pues como ha ocurrido siempre a lo largo de la historia —tal como se manifestó de manera modélica en la vida de Jesús—, quien muestra lo que los demás no quieren ver y habla de aquello que el común de la gente —en aras de su tranquilidad burguesa— prefiere saber que no existe, termina siendo objeto de desprecio, difamación y ostracismo. La historia de la humanidad está atravesada de cabo a rabo por actos de complicidad a fin de guardar las apariencias.

Y efectivamente ocurrió así. Desde que comencé a publicar lo que sabía, no he tenido un solo momento de paz. Incluso he sufrido la dolorosa oposición de aquellas personas a las que más amo. Aún así, no me arrepiento de haberlo hecho. Además de que me he librado de un ominoso cargo de conciencia que me hubiera atormentado por el resto de mi vida, soy consciente de que con mis escritos he contribuido a darle una luz de esperanza a las víctimas no sólo de abusos sexuales sino también psicológicos e incluso físicos, y, en cierta medida, a que el Sodalicio tome conciencia de algunos problemas y, mal que bien, se abra a la posibilidad de efectuar cambios y reformas. Sé que esto va a tomar mucho tiempo, pues es difícil lidiar con una estructura rígida que hunde cimientos en los tiempos fundacionales de la institución. He perdido amigos y he ganado otros, pero también me he ganado el respeto de muchos, que me consideran una persona que dice las cosas con franqueza y transparencia y que no se deja llevar por la corriente sino que habla con libertad desde su propia experiencia y no teme abrirse a nuevas perspectivas. Razón por la cual algunos católicos de mentalidad conservadora han juzgado erróneamente que he perdido la fe o que estoy en contra de la Iglesia católica, cuando en realidad nunca me he sentido más católico que ahora, sobre todo cuando el actual Papa Francisco regresa a las raíces del Evangelio y proclama un mensaje renovado que entronca directamente con la predicación de Jesús y por ello causa escándalo entre los acomodados y aquellos que creen que su propio estilo de vida burgués es del todo compatible con las exigencias de la vida cristiana.

He sabido a través de las noticias y de otras fuentes que el periodista Pedro Salinas va a publicar en breve un libro de investigación sobre el Sodalicio, donde se van a conocer detalles de la vida de Luis Fernando Figari de los cuales muchos preferirían no enterarse. ¿Contaremos ahora con evidencias que demuestren fehacientemente lo que ya se sospecha desde hace tiempo respecto a Figari?

Recuerdo que el 9 de setiembre de 2003, cuando yo todavía era adherente sodálite, mi amigo Carlos Aguilar me escribió en un e-mail (que aún conservo) lo siguiente: «Para mí mismo, si Luis Fernando Figari empezara a blasfemar y resultase incluso un pedófilo (Dios nos libre), tengo claro lo que quiero, lo que sigo y cómo lo sigo. Y no implica la falta de santidad de las personas debajo suyo. En este sentido ya estamos grandecitos». Este criterio me sigue pareciendo válido. La fe y el compromiso no deben depender de la buena o mala reputación que tenga alguien en quien depositamos nuestra confianza o de la buena o mala imagen que tenga una institución que forma parte de la Iglesia, pues la inenarrable experiencia de sentirse llamados por Jesús trasciende todas esas realidades frágiles y efímeras. Lo único que permanece es ese lazo invisible que nos une bajo el influjo del Espíritu Santo en un solo Pueblo de Dios, donde todos somos hermanos en Cristo y estamos llamados a amarnos y respetarnos mutuamente.

Guardo en mi corazón los testimonios de las personas que se han comunicado conmigo, tanto para contarme sus experiencias positivas como las negativas, y soy consciente de que no puedo defraudar a ninguna. Sé que vienen tiempos difíciles para los miembros de la Familia Sodálite, cuando al final se sepa lo que durante tanto tiempo ha permanecido oculto. Será motivo para discernir en quién se ha puesto la confianza y para observar la amplitud y grandeza de la Iglesia, con toda su riqueza de historias personales, que no pueden quedar encerradas en pequeños rediles de carneros de actitud autocomplaciente que sólo se miran el ombligo. Hay muchas más estrellas en el horizonte de las que uno puede imaginar.

Tengan en cuenta que las instituciones eclesiales (órdenes, congregaciones, institutos, etc.) son pasajeras: nacen, crecen y luego se estancan, o decaen para finalmente desaparecer, según aprendí en mis primeros años de formación en el Sodalicio, cuando Vida y muerte de las órdenes religiosas de Raymond Hostie era un libro de lectura frecuente entre nosotros. No importa que un bote se hunda, si sabemos que la barca de la Iglesia no se hundirá, según la promesa de Jesucristo. De modo que a remar todos juntos, y por favor sin intentar tirar a otros pasajeros por la borda solamente porque juzguemos erróneamente que no son dignos de estar en el mismo navío. No vaya a ser que al final terminemos hundiéndonos nosotros mismos por no tener el pasaporte del amor fraterno en nuestras manos.

Recuerden a este humilde hermano, que aceptó el camino del ostracismo y del olvido —olvido que alcanza también a la mayoría de las 92 canciones que he compuesto hasta ahora— sólo porque decidió actuar en conciencia y contar su propia historia, hacer uso del pensamiento crítico y dar a conocer los tesoros que ha descubierto en la libertad de los hijos de Dios. No quiero nada a cambio, sino sólo la satisfacción de haber ayudado a otros hermanos para que abran los ojos y vean la luz sin ningún temor, esperando que no pierdan la fe cuando se cierna sobre ellos la noche de la desilusión. Pues allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, como decía San Pablo en la Carta a los Romanos (5, 20).

A todos un cariñoso saludo en Cristo y María,
unidos en la fe, la esperanza y el amor,

su hermano peregrino en el mismo Pueblo de Dios,

Martin

ESTERILIZACIONES FORZADAS Y COOPERACIÓN ALEMANA

Hans-Martin Schwarz, de Initiative Überleben (Iniciativa Sobrevivir)

Hans-Martin Schwarz, representante de Initiative Überleben (Iniciativa Sobrevivir)

He leído el dossier de Diario16 sobre las esterilizaciones forzadas y me ha dejado un extraño sabor de boca.

Por una parte, el material disponible es sumamente valioso como prueba documental de las esterilizaciones masivas realizadas durante el gobierno de Fujimori. Por otra parte, el análisis periodístico es deficiente y se construye sobre la base de preguntas improvisadas y especulaciones antojadizas que suponen más de lo que se puede inferir legítimamente de las fuentes consultadas.

Un ejemplo de ello son los párrafos dedicados a la Cooperación Alemana, con un titular sensacionalista como «Cooperación alemana se manchó de sangre». El único hecho comprobado es que la Iniciativa Sobrevivir de Alemania donó un centro obstétrico donde posteriormente se realizaron esterilizaciones masivas. Las fotos de un alemán de apellido Sehwerz son acompañadas de un texto nada profesional: «¿Por qué la tierra de los nazis, que tanto daño hizo a los judíos, quiso ayudar a controlar la natalidad en el Perú?»

El tal Sehwerz es en realidad Hans-Martin Schwarz, representante de Initiative Überleben (Iniciativa Sobrevivir) con sede en Tuttlingen (sur de Alemania), una asociación no gubernamental sin fines de lucro que canaliza donaciones hacia proyectos sociales en el norte peruano: equipamiento de postas médicas, agua y desagüe para poblaciones necesitadas junto con programas de salud, ayuda a los campesinos a través del mejoramiento del cultivo y la calidad del café.

Donar un centro obstétrico para la atención sanitaria de mujeres embarazadas no es delito, aunque el gobierno peruano lo usara después con fines criminales. Cosa que el mismo Schwarz probablemente hubiera condenado de haberlo sabido, pues la Alemania actual repudia desde hace décadas los crímenes del nazismo.

(Columna publicada en Exitosa Radio-Diario-TV-Web el 22 de julio de 2015)

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FUENTES

Diario16
Dossier de investigación: Esterilizaciones forzadas (16 de Julio del 2015)
http://diario16.pe/noticia/61411-dossier-investigacion-esterilizaciones-forzadas

Südwest Presse
Die nahe Welt in Nordperu (08.03.2013)
http://www.swp.de/metzingen/lokales/ermstal/Die-nahe-Welt-in-Nordperu;art5662,1889059

EL ESTIÉRCOL DEL DIABLO

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Así ha designado el Papa Francisco al actual sistema político y económico basado en el capitalismo irrestricto que impera a nivel global. Éstas fueron exactamente las palabras que dirigió el 9 de julio en Santa Cruz (Bolivia) a los representantes de los movimientos populares: «La ambición desenfrenada de dinero que gobierna. Ése es el estiércol del diablo. El servicio para el bien común queda relegado. Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad interhumana, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común.»

Nunca un Papa había hablado tan proféticamente contra el sistema imperante ni se había pronunciado tan audaz y valientemente contra un sistema que «ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza», defendiendo el derecho de todos los seres humanos, especialmente de los más pobres, a tener tierra, techo y trabajo.

El compañero Francisco —prefiero llamarlo así con todo cariño— ha convocado a los excluidos para movilizarse activa pero pacíficamente a favor de un cambio radical, a fin de que la economía esté al servicio de los hombres y no al revés.

¿Qué pensará Mons. Cipriani al respecto, ahora que sabemos de sus acciones en la minera Buenaventura y que siempre se ha puesto del lado de los dueños del capital y nunca del lado de los desposeídos que luchan por sus derechos sociales? ¿No estará comiendo del estiércol del diablo?

(Columna publicada en Exitosa Radio-Diario-TV-Web el 15 de julio de 2015)

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No he podido resistirme a la tentación de transcribir a continuación algunos textos del discurso del Papa, que evidencian su crítica al actual sistema capitalista global, a la vez que hace un llamado a las bases populares para participar activamente en un cambio, pues otro mundo es posible, un mundo que sea conforme con los valores del Evangelio.

«Una economía justa debe crear las condiciones para que cada persona pueda gozar de una infancia sin carencias, desarrollar sus talentos durante la juventud, trabajar con plenos derechos durante los años de actividad y acceder a una digna jubilación en la ancianidad. Es una economía donde el ser humano en armonía con la naturaleza, estructura todo el sistema de producción y distribución para que las capacidades y las necesidades de cada uno encuentren un cauce adecuado en el ser social. Ustedes, y también otros pueblos, resumen este anhelo de una manera simple y bella: “vivir bien”. Que no es lo mismo que ver pasar la vida.

Esta economía no es sólo deseable y necesaria sino también posible. No es una utopía ni una fantasía. Es una perspectiva extremadamente realista. Podemos lograrlo. Los recursos disponibles en el mundo, fruto del trabajo intergeneracional de los pueblos y los dones de la creación, son más que suficientes para el desarrollo integral de todos los hombres y de “todo el hombre”.

El problema, en cambio, es otro. Existe un sistema con otros objetivos. Un sistema que además de acelerar irresponsablemente los ritmos de la producción, además de implementar métodos en la industria y la agricultura que dañan la Madre Tierra en aras de la “productividad”, sigue negándoles a miles de millones de hermanos los más elementales derechos económicos, sociales y culturales. Ese sistema atenta contra el proyecto de Jesús. Contra la Buena Noticia que trajo Jesús.

La distribución justa de los frutos de la tierra y el trabajo humano no es mera filantropía. Es un deber moral. Para los cristianos, la carga es aún más fuerte: es un mandamiento. Se trata de devolverles a los pobres y a los pueblos lo que les pertenece.

El destino universal de los bienes no es un adorno discursivo de la doctrina social de la Iglesia. Es una realidad anterior a la propiedad privada. La propiedad, muy en especial cuando afecta los recursos naturales, debe estar siempre en función de las necesidades de los pueblos. Y estas necesidades no se limitan al consumo. No basta con dejar caer algunas gotas cuando lo pobres agitan esa copa que nunca derrama por sí sola. Los planes asistenciales que atienden ciertas urgencias sólo deberían pensarse como respuestas pasajeras, coyunturales. Nunca podrán sustituir la verdadera inclusión: ésa que da el trabajo digno, libre, creativo, participativo y solidario.

Y en este camino, los movimientos populares tienen un rol esencial, no sólo exigiendo y reclamando, sino fundamentalmente creando. Ustedes son poetas sociales: creadores de trabajo, constructores de viviendas, productores de alimentos, sobre todo para los descartados por el mercado mundial. […]

Para finalizar, quisiera decirles nuevamente: el futuro de la humanidad no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las élites. Está fundamentalmente en manos de los pueblos; en su capacidad de organizar y también en sus manos que riegan con humildad y convicción este proceso de cambio. Los acompaño. Y cada uno digamos juntos desde el corazón: ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez.»

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FUENTES

ACI Prensa
TEXTO: Discurso del Papa en el encuentro con los movimientos populares en Bolivia (09 Jul. 15)
https://www.aciprensa.com/noticias/texto-discurso-del-papa-el-encuentro-con-los-movimientos-populares-en-bolivia-80606/

VIS – Vatican Information Service
El Papa encuentra a los Movimientos Populares: El destino universal de los bienes no es un adorno discursivo de la doctrina social de la Iglesia (viernes, 10 de julio de 2015)
http://visnews-es.blogspot.com/2015/07/el-papa-encuentra-los-movimientos.html

LA DEUDOCRACIA CONTRA LA DEMOCRACIA

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En Alemania existe la figura jurídica de la insolvencia personal. Si alguien está sobreendeudado y no puede pagar sus deudas, la ley contemplaba la posibilidad de que pasados 6 años quedara libre de toda obligación. Durante ese período la persona no podía asumir nuevas deudas y tenía que subsistir con lo mínimo necesario para una vida digna (lo cual incluía comida, alquiler, vestido y otros gastos), mientras que parte de sus ingresos y el dinero producto de la venta de sus propiedades (incluyendo automóvil) eran repartidos entre los acreedores. Actualmente ese período se ha reducido a 3 años y la persona sólo está obligada a pagar 35% de sus deudas. Al final, queda libre de polvo y paja y puede comenzar de cero.

Pues una deuda contraída en determinadas circunstancias puede convertirse en impagable, si esas circunstancias cambian. No es que no se quiera pagar, es que simplemente no se puede. Y no existe el derecho de los acreedores a exigir el pago de la deuda si esto afecta las condiciones de vida digna de una persona, mucho menos de una nación entera.

Eso lo ha entendido bien el pueblo griego, que el 5 de julio ha dicho “NO” en las urnas a las condiciones que le querían imponer sus acreedores, calificadas de “indignantes” por Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía.

Ya en el año 2011 el Primer Ministro Yorgos Papandreu había solicitado un referéndum respecto a las medidas de rescate financiero de la troika, lo cual le costó el puesto. Pues las grandes entidades financieras tienen como dogma el poder absoluto del dinero y son por esencia antidemocráticas, dictatoriales e inhumanas.

(Columna publicada en Exitosa Radio-Diario-TV-Web el 8 de julio de 2015)

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En marzo de 2011, economistas e investigadores griegos iniciaron la Campaña por la Auditoría de la Deuda Griega —a la vista de la pérdida de derechos sociales, reducción de sueldos y pensiones impuestos por la troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), medidas consideradas inútiles e ineficaces para el previsto control de la deuda externa—, a fin de conocer con exactitud el origen de esta deuda, los deudores y su legitimidad.

Considerando la condonación de las deudas alemanas contraídas como país vencido en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, resulta escandaloso el comportamiento de Alemania con Grecia durante su crisis financiera iniciada en 2010, ya que se hace evidente una falta absoluta de memoria histórica por parte del país germano.

Grecia fue sancionada a dar compensaciones de guerra a Alemania desde el año 1881, por sus conflictos anteriores. Dichas compensaciones nunca han sido canceladas ni perdonadas por Alemania.

Siguiendo el mismo criterio, Alemania tendría con Grecia una deuda histórica que nunca ha pagado: Hitler invadió Grecia en 1941 imponiendo un préstamo al país griego por 3.500 millones de dólares para arreglar los destrozos de la ocupación militar alemana. Acabada la Segunda Guerra Mundial, Alemania indemnizó a Polonia en el año 1956 y a Yugoslavia en 1971 con 20.000 millones de dólares, quedando Grecia sin recibir compensación a pesar de haberla solicitado nueve veces a Alemania.

Actualizada a 2010, la deuda de Alemania con Grecia alcanzaría la cifra de 163.800 millones de dólares además de las reparaciones de guerra que se han calculado en 332.000 millones, es decir, un total de 495.800 millones de dólares, cantidad suficiente para que Grecia saldara todas sus deudas provocadas por la crisis de su deuda soberana, con lo cual se hubiera evitado el sufrimiento de la población provocado por Alemania y la Unión Europea. Jacques Depla, economista francés que fuera asesor del ex presidente francés Nicolas Sarkozy, calculó en 2011 que la deuda alemana con Grecia ascendía a 575.000 millones de dólares.

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FUENTES

Rebelión
El ataque rabioso del sistema ante el referéndum griego (03-11-2011)
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=138649
Este artículo no trata del referéndum reciente, sino de aquel que propuso Papandreu en noviembre de 2011 para que el pueblo griego decidiera si aceptaba las medidas del paquete económico que quería imponer la troika. Las diversas reacciones habidas hacen evidente el carácter antidemocrático del sistema financiero.

BBC Mundo
Joseph Stiglitz, Nobel de Economía: “Las condiciones impuestas a Grecia son indignantes” (30 junio 2015)
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150629_economia_entrevista_stiglitz_lf
Las deudas que Alemania, el acreedor inflexible, nunca pagó (6 julio 2015)
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150706_economia_default_grecia_deudas_alemania_lf

Vimeo
Documental Debtocracy (Katerina Kitidi & Aris Chatzistefanou, 2011)

EL EXORCISTA OFENDIDO

El P. José Antonio Fortea durante una visita a Roma

El P. José Antonio Fortea durante una visita a Roma

El P. José Antonio Fortea Cucurull, de la diócesis de Alcalá de Henares (España), pertenece a una casta de sacerdotes de los cuales quedan hoy en día pocos en el mundo: la de los exorcistas.

Como buen guerrero contra las huestes de Satán, Fortea está convencido de que los males de este mundo se deben principalmente a la acción demoníaca y, por lo tanto, hay que solucionarlos con rezos y rituales ancestrales. Fue él quien diseñó y guió el acto de Exorcismo Magno presidido por el anciano cardenal Juan Sandoval Íñiguez, realizado el 5 de mayo en la catedral de San Luis Potosí, mediante el cual se buscaba expulsar de México a los demonios que habían originado la ola de violencia y la despenalización del aborto.

Fortea también apareció el 23 de junio en una entrevista televisada del canal español Antena 3, dentro del espacio “Al rincón de pensar” conducido por el moderador Risto Mejide. A decir verdad, quedó muy mal parado ante unas cuantas preguntas bien puestas por el entrevistador, quien se declara ateo. Pues difícilmente un representante de un modo decimonónico de entender la Iglesia, apropiado para el sector pequeño burgués del catolicismo, puede responder adecuadamente a los interrogantes que se plantean tanto creyentes como no creyentes comprometidos activamente de una u otra manera con el mundo actual.

«Risto Mejide ha sido agresivo y ha sugerido cosas que me han ofendido bastante», ha declarado después Fortea. Frase propia de quien se siente víctima de un periodista que cumple su tarea, pero que en realidad es víctima de su propia incompetencia para presentar un cristianismo acorde con los tiempos actuales.

(Columna publicada en Exitosa Diario el 1° de julio de 2015)

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CARTA ABIERTA AL P. FORTEA

2 de julio de 2015

Estimado P. Fortea:

La primera vez que le vi y oí hablar a usted fue en la entrevista que le concedió a Risto Mejide en el programa “Al rincón de pensar” de Antena 3. Y si bien debo confesarle que en lo personal me dio usted la impresión de ser un hombre de buenas intenciones, sencillo y de vida espiritual, también me pareció chapado a la antigua, ingenuo e incapaz de lidiar con los retos que presenta el mundo actual para la fe cristiana. Que se tradujeron en unas cuantas preguntas bien puestas que le hizo el entrevistador, a las cuales no supo usted responder con agudeza, soltura, precisión y la astucia que prescribe el mismo Jesús a sus seguidores.

Usted mismo ha declarado que «el entrevistador no tenía otro interés que humillar al entrevistado». Fuera de que eso es juzgar las intenciones, sólo puede ser humillado quien se deja humillar, más aún cuando las frases del entrevistador consistieron antes que nada en preguntas —incómodas, por cierto, pero no difíciles de responder— y exposición de dichos y hechos cuestionables referentes a la Iglesia —por ejemplo, las desafortunadas declaraciones de algunos obispos españoles—.

Me da la impresión de que usted se sintió humillado, mi estimado P. Fortea, porque trató infructuosamente de salvar la cuestión con enunciados más propios de una homilía dominical teñida de ideología religiosa conservadora que de un diálogo abierto donde se buscara presentar una aproximación más audaz a la fe, sin negar todas las porquerías que últimamente han salido a la luz en la Iglesia.

Pues la peor estrategia siempre ha sido tratar de salvar lo insalvable. Si varios obispos han metido la pata, admitámoslo, y no nos pongamos a defender lo indefendible. En ese sentido, una adhesión personal a la fe católica sin tratar de maquillar lo obvio es la mejor manera de dar testimonio. Para ello se requiere dejar de lado toda actitud ingenua hacia la propia Iglesia a la vez que exponer las razones legítimas que nos llevan a seguir en ella, y no la actitud que usted tomó. «Los obispos son de lo más noble y sano que hay en este país», dijo usted. Su llamado a la obediencia hacia los obispos, hagan lo que hagan, no se distingue mucho del servilismo y la renuncia a la propia conciencia, la cual nos prescribe que nunca nos es lícito tragar sapos y ranas sólo por defender la imagen impoluta de un panteón de figuras eclesiásticas. Obediencia, sí, en lo esencial de la fe cristiana, pero también libertad de los hijos de Dios para expresar nuestras opiniones y divergencias.

Usted, P. Fortea, estaba en el plató no como representante de la Iglesia o del clero, sino más bien como embajador de una manera de entender la Iglesia que yo no comparto. Ciertamente, al igual que usted, creo en los contenidos del Credo de la Iglesia Católica. Al igual que usted creo en Dios y en la existencia del demonio. Pero no me siento identificado con su formato de Iglesia, más propio de un catolicismo pequeño burgués de raíces decimonónicas que de un seguimiento de Jesús que sea apelante para los tiempos actuales.

No tengo nada en contra de que haya católicos pequeño burgueses que necesiten de pastores como usted. La Iglesia es el Pueblo de Dios que admite en su redil diversas formas de entender y vivir la fe católica. Pero le agradecería mucho que no se presente en programas de televisión, pues flaco favor le hace al Pueblo de Dios testimoniando su retrógrada manera de vivir el cristianismo, que va incluso a contracorriente del enfoque que le está dando el Papa Francisco a la misión pastoral de la Iglesia. Que se centra en ir a las periferias, a aquellos espacios de frontera donde se necesita del amor y la misericordia de Dios. El mundo del porno, por ejemplo.

Digo esto porque en el mismo espacio televisivo Risto Mejide entrevistó a una actriz porno española. Y aunque usted en el momento ni se enteró, ha querido sacar distancia de la situación, diciendo que no sabía quién fue entrevistado ni antes ni después. Le creo. ¿Pero le hubiera gustado mantener un diálogo con esa mujer? ¿Se hubiera atrevido? ¿A semejanza de Jesús, quien no tuvo reparos en conversar con una mujer samaritana de vida azarosa, ante el escándalo de sus apóstoles? De lo que usted ha dicho se desprende que no le hubiera agradado tener que dialogar cara a cara con una mujer de tal calaña. En cambio, Risto Mejide, sin hacer apología de la pornografía sino tan sólo periodismo puro y desprejuiciado, lo hizo. Y así quienes vimos el programa llegamos a tener una perspectiva desde dentro de la industria del sexo, además de conocer los problemas, aspiraciones y motivaciones personales que tiene alguien que trabaja para esa industria como actriz.

Pero usted, P. Fortea, parece que tiene una reputación que busca defender a toda costa, y sabemos que probablemente nunca le veamos rodeado de gente de malvivir —a semejanza del Jesús de los Evangelios—, pues en su mundillo de espiritualidad anticuada y decencia aburguesada se debe usted sentir muy bien. Y no pongo en duda de que es lícito que usted tenga esa opción. Sólo le pido que reconozca sus limitaciones y que no crea que está a la altura de medirse con los desafíos que nos presenta el mundo actual.

Sé que ACI Prensa, un polémico informativo ultracatólico, inició una campaña online para apoyarlo, la cual usted mismo ha agradecido con las siguientes palabras: «quiero agradecer a través de ACI Prensa a tantas personas que me han apoyado con su oración». No sé si llegó a enterarse de que esta campaña fue apasionada y estuvo salpicada de insultos y frases ofensivas contra el señor Risto Mejide, sobre todo de parte de Alejandro Bermúdez, director de ese panfleto, quien no ha tenido reparos en calificar al moderador de televisión como «gusano cobarde». Sería bueno que visite personalmente al señor Bermúdez y aplique sus dotes de exorcista experimentado a fin de ver si requiere de algún ritual para expulsar malos espíritus, pues sus comentarios vulgares, ofensivos e insultantes en su cuenta de Twitter nos hacen sospechar que podrían haber varios demonios feroces y muy peligrosos que han tomado las riendas del alma de ese pobre hombre, el cual ha reiterado en varias ocasiones que su meta personal es alcanzar la santidad. Y según tengo entendido, amor y caridad cristiana, acompañados de misericordia, compasión y mansedumbre, son ingredientes indispensables para lograr esa meta.

En fin, P. Fortea, si así lo desea puede usted seguir con su servilismo episcopal, su catolicismo de museo y su grey de burgueses acomodados. De todo hay en la viña del Señor y usted es libre de elegir el estilo de vida según el cual quiere formar parte de la Iglesia. Sólo le pido que dé un paso atrás y deje vía libre a los creyentes que se hallan presentes en las periferias para que sean ellos quienes asuman la ardua pero hermosa tarea de dar testimonio de Cristo ante los desafíos que presenta el mundo actual.

Un cordial saludo

Martin Scheuch

P.D. Hasta ahora no ha dado usted una explicación de por qué en su blog entre el 28 de marzo y el 19 abril hay doce entradas ilustradas con fotos de bebés, en la mayoría de los casos sin ninguna relación con el tema que se toca. ¿Las ha puesto usted o se ha metido un demonio en su bitácora digital y está haciendo de las suyas?

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FUENTES

Antena 3
Entrevista de Risto Mejide con el P. Fortea en el espacio “Al rincón de pensar”
http://www.antena3.com/programas/al-rincon-de-pensar/invitados/conversacion-padre-fortea-cinco-minutos_2015062500377.html

Religión Digital
Padre Fortea: “Risto no tenía otro interés que humillarme” (24 de junio de 2015)
http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2015/06/24/padre-fortea-iglesia-religion-dios-jesus-papa-obispo-exorcista-demonio-risto-mejide-diablo.shtml

ACI Prensa
Exorcista se pronuncia y agradece apoyo tras emisión de polémico programa en TV (24/06/2015)
https://www.aciprensa.com/noticias/exorcista-se-pronuncia-y-agradece-apoyo-tras-emision-de-polemico-programa-en-tv-96025/

Finalmente, incluyo el enlace a una reciente carta abierta a los obispos españoles escrita por el P. Emiliano Calle, un sacerdote madrileño de 70 años de edad, en la cual —a diferencia del P. Fortea— critica de manera aguda y certera a los prelados ibéricos sobre todo por su falta de compromiso con los más pobres, sin faltarles al respeto pero sin actitudes serviles:

Religión Digital
Emiliano Calle: “¿Cómo habéis llegado a callaros ante tantas familias desahuciadas?” (26 de junio de 2015)
http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2015/06/26/emiliano-calle-como-habeis-llegado-a-callaros-ante-tantas-familias-desahuciadas.shtml

LA GRAN TRAICIÓN DE OLLANTA HUMALA

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Aunque no voté en las elecciones del 2011 —pues vivo en el extranjero—, mi voto hubiera sido desde un principio por Ollanta Humala.

No porque como candidato fuera menos mediocre que los demás candidatos a la presidencia. Sino porque su Plan de Gobierno me parecía el mejor análisis que se había hecho hasta entonces de la situación del Perú en lo político, social y económico, y las propuestas de cambio acercaban al Perú a los modelos implementados en países más desarrollados como Alemania, Dinamarca, Suecia, Suiza y los Países Bajos, donde existen economías de mercado florecientes pero fuertemente reguladas a fin de procurar el bienestar para todos y evitar los abusos de un capitalismo irrestricto.

Y además, porque se planteaba una transformación que garantizaría los derechos humanos y sociales, con una participación que permitiría una democracia más plena y no sólo de nombre, como la que existe actualmente en el Perú.

Pero parece que Humala no es hombre de ideas, y no creo que siquiera entendiera todo lo que estaba en ese documento elaborado bajo la coordinación del economista Félix Jiménez de la PUCP [Pontificia Universidad Católica del Perú]. Como buen oportunista, Humala no tuvo ningún reparo en traicionar ese plan —y con ello al pueblo peruano— y suscribir las pautas que le dictó la derecha bruta y achorada que maneja el país y que tiene como credo el capitalismo neoliberal, que genera riqueza para pocos y pobreza para la mayoría. Que destruye el medio ambiente y que incluso mata cuando lo requieren sus intereses.

Humala se suma a la lista de presidentes mediocres y serviles que han gobernado el Perú en las últimas décadas.

(Columna publicada en Exitosa Diario el 24 de junio de 2015)

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Habiendo quedado en primer lugar tras la primera vuelta de las elecciones presidenciales 2011 realizada el 10 de abril, pero sin lograr superar la barrera del 50% de los votos válidos, Ollanta Humala hizo posteriormente algunas “movidas” para ganarse el favor de ciertos sectores de la derecha peruana liderados intelectualmente por el escritor Mario Vargas Llosa, entre ellas la elaboración de nuevo plan de gobierno con el nombre de “Lineamientos centrales de política económica y social para un gobierno de concertación nacional”, conocido popularmente como Hoja de Ruta, que fue dado a conocer públicamente el 13 de mayo. Este documento, que contiene sólo cinco hojas de texto, es un resumen descafeínado de su plan original de gobierno “La Gran Transformación”, que tiene un total de 198 páginas. En la Hoja de Ruta desaparece por completo la crítica al modelo capitalista neoliberal y como objetivos a cumplir se señalan generalidades vagas e inconsistentes que dejan abierta la puerta a que las cosas se manejen como siempre se han manejado en el Perú. Es decir, dando carta libre a los grandes poderes empresariales.

Días después, el 19 de mayo, Humala efectuó el juramento “Compromiso en defensa de la democracia” en la Casona de la Universidad de San Marcos, en presencia de destacados intelectuales, profesionales y artistas peruanos quienes le brindaron su apoyo. Mario Vargas Llosa envió un video con un mensaje, donde decía:

«Yo creo que este juramento y su plan de gobierno rectificado deberían desvanecer todas las dudas que aún persisten en quienes no han decidido su voto. Yo los exhorto a votar por Ollanta Humala para defender la democracia en el Perú y evitarnos el escarnio de una nueva dictadura.»

No sé si se trataba más bien de temores infundados, pues lo cierto es que el Plan de Gobierno “La Gran Transformación” apostaba por una democracia más participativa, mientras que el capitalismo neoliberal suele favorecer más bien la restricción de ciertas libertades y derechos democráticos a fin de poder llevar a cabo sin cortapisas sus proyectos empresariales. Arguyendo que se estaba defendiendo la democracia, se borraban de golpe todas aquellas propuestas de cambio que le hubieran otorgado más poder de decisión al pueblo. Hemos sido testigos de ello en el caso de los conflictos mineros y medioambientales que han asolado y seguirán asolando el paisaje peruano.

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FUENTES

GANA PERÚ
La Gran Transformación – Plan de Gobierno 2011-2016 (Diciembre 2010)
http://www.presidencia.gob.pe/images/archivos/plandegobierno_ganaperu_2011-2016.pdf

GANA PERÚ
Lineamientos centrales de política económica y social para un gobierno de concertación nacional (Mayo de 2011)
http://www.presidencia.gob.pe/images/archivos/ollanta_humala_hoja_de_ruta.pdf

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Finalmente, incluyo una caricatura de Carlín que resume de manera muy aguda y certera lo que he expuesto en este artículo:

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