SODALICIO Y ACI PRENSA: REVELACIONES DE UN INSIDER

Alejandro Bermúdez, director de ACI Prensa, con miembros de la Familia Sodalite en Ecuador

Alejandro Bermúdez, director de ACI Prensa, con miembros de la Familia Sodálite en Ecuador

ACI Prensa nació en 1980 como un proyecto sodálite bajo el nombre de ACI (Agencia Católica de Informaciones), siendo su primer director Alfredo Garland Barrón, un sodálite que había escrito bajo la tutela de Luis Fernando Figari, entonces Superior General del Sodalicio de Vida Cristiana, un panfleto contra la teología de la liberación con el título de Como lobos rapaces (SAPEI Servicio de Análisis Pastoral e Informativo, Lima 1978). Claro que la figura fue otra. ACI fue presentada desde el principio como una agencia independiente fundada por el P. Adalberto Maria Mohn, misionero comboniano, amigo de Figari y Garland, quien había conseguido el apoyo económico para dar inicio a este proyecto. Lo cierto es que el P. Mohn tuvo siempre una participación mínima en la gestión periodística de ACI, y a su muerte en el año 1987, Figari eligió a Alejandro Bermúdez, otro sodálite, como nuevo director de la agencia. Desde entonces el monstruo ha ido creciendo hasta convertirse en lo que es hoy, un portal católico en Internet publicado en idiomas español, portugués e inglés (ACI Prensa, ACI Digital y Catholic News Agency) que, además de un servicio informativo, ofrece una gran cantidad de recursos doctrinales y prácticos para católicos. Dentro de cierta línea, por supuesto, pues desde sus inicios la agencia mantuvo una actitud beligerante hacia la teología de la liberación y una estrechez de miras conservadora, que mantiene hasta hoy y que incluso se ha agudizado aún más. La manipulación de la información, la falta de análisis, serias deficiencias en la investigación periodística, la omisión de noticias relevantes pero incómodas sobre la Iglesia, la redacción de titulares y textos tendenciosos no son prácticas ajenas a ACI Prensa.

En los últimos tiempos, Alejandro Bermúdez ha ampliado su campo de acción mediante la conducción del programa Cara a Cara en la cadena televisiva católica estadounidense EWTN y la gestión de una activa cuenta de Twitter, donde suele exponer sus argumentos en el estilo de un predicador callejero e insultar en todos los colores a aquellos que discrepan en el más mínimo detalle con él. Si la conversación toma un rumbo indeseado, simplemente bloquea a su interlocutor. Yo fui bloqueado por hacerle unas preguntas que nunca se dignó responder (ver PREGUNTAS (SIN RESPUESTAS) A ALEJANDRO BERMÚDEZ). Al mismo tiempo, Bermúdez se queja de que otros no le concedan entrevistas o no quieran responder a sus preguntas. Parece que el rasero no es el mismo para todos.

Hasta el momento, la única cara visible de ACI Prensa ha sido Alejandro Bermúdez, no obstante que él continuamente ha afirmado que la agencia es gestionada por un directorio de laicos católicos. No sabemos ni el número de personas, ni los nombres de quienes conforman esa misteriosa entidad, y tenemos serías dudas de que Bermúdez vaya a proporcionarnos esa información. Incluso existe la posibilidad de que se trate de un directorio “fantasma” para guardar las apariencias. Pues ACI Prensa parece estar bajo el mando dictatorial de una sola persona, a saber, su pintoresco director.

Yo siempre había partido del supuesto de que el Sodalicio de Vida Cristiana estaba detrás de la agencia, pero parece que no es del todo así. Recientemente me llegó un revelador e-mail de una persona que no quiso identificarse, miembro de la Familia Sodálite, haciendo aclaraciones sobre la relación que hay entre el Sodalicio y ACI Prensa. Debido a que varias de las circunstancias mencionadas en este e-mail me han sido confirmadas por otras fuentes confiables, reproduzco aquí el mensaje, al cual sólo le he hecho unas pocas correcciones de forma.

3 de marzo de 2014

Hola, Martin:

Simplemente quería decirte que en el Sodalicio ya hay una gran mayoría que está en desacuerdo con Bermúdez; más bien diría que están hartos de que sea para muchos el único sodálite que van a conocer en sus vidas. Él representa la “antigua” forma: cuando todos los demás ya superaron esos tiempos, Bermúdez vive en una burbuja alimentada por su enorme ego.

Hasta el 2010 estaba controlado a duras penas, pero ahora es una verdadera rueda suelta: sus opiniones no sólo NO representan el sentir del Sodalicio y de la mayoría de sus miembros, sino que al contrario son motivo de vergüenza para muchos de los sodálites. En ese sentido, es claro que ACI Prensa era “propiedad” del Sodalicio, pero en las actuales circunstancias eso está dejando de ser cierto, cada día un poco más, en la medida en que Bermúdez gira cada vez más en torno a sí mismo. Ahí no hay autoridad que valga.

Es triste decirlo, pero la “fama” eclesial se le subió a la cabeza; ahora representa no al Sodalicio sino a sus donantes gringos, aquellos del ala derecha conocidos peyorativamente como “neocons”. Es a ellos a quien se debe Bermúdez, ya que son quienes sostienen sus proyectos a nivel económico. Por ejemplo, muchas de las posiciones en materia de moral sexual en ACI Prensa no corresponden a la espiritualidad sodálite en su estado actual, sino a la doctrina del “ala dura” de la derecha católica… probablemente tienes una idea de a qué grupos me refiero.

De otro lado, el mismo Bermúdez se ha ido convirtiendo públicamente (y qué triste decirlo) en una persona vanidosa, arrogante, grosera, irrespetuosa, ofensiva, pero sobre todo con una soberbia que lo lleva a elevar su figura casi a un grado “divino”.

La base de ACI Prensa son lectores de clase media / media baja, a quienes les gusta leer lo buenos que son ellos y lo malos que son los demás: una mentalidad sectaria que se ha independizado de cualquier lazo con la Familia Sodálite, y que ha tomado fuerza en grupos como Lazos de Amor Mariano, un grupo colombiano donde Bermúdez es tenido en una estima “semi-divina”, y sus palabras convertidas en verdaderos oráculos de salvación. Y así con muchos otros católicos de fe sencilla que no tienen las herramientas para darse cuenta de lo que pasa.

Y voy a un caso muy concreto: en Facebook hay numerosos grupos que atacan a Jesucristo, a la Iglesia, al Papa, a los obispos, y un largo etc. Como no tiene sentido luchar con esos grupos, la mayoría los dejamos en paz para no darles más relevancia y más visitas. Bermúdez, que no es tonto, lo sabe perfectamente. Los del grupo “Peneadicto XVI” de Facebook se burlaban del Papa, pero además cometieron el tremendo error de burlarse del bigote de Bermúdez. Ante esta herejía, este ataque despiadado a su ego, esta afrenta personal, el Sr. Bermúdez movilizó a toda su tropa para obligar a Facebook a cerrar esa página (tropa en la cual, y lo digo en serio, casi ningún sodálite participó). Ojo, la página no era ni mejor ni peor que las otras anti-Iglesia; es más, era tan infantil y tonta que no hubiera trascendido de no haber sido por su grave error de enfrentarse al ego inflado del “bigotón”. Y poderoso resultó don Alejandro.

Pero ¿cuál es su triunfo? Además del condescendiente “hermanitos”, que usa para referirse a sus borreg… perdón, lectores, poder llamar gusanos a los lefebvristas, imbéciles a los actores, “no te debo ninguna explicación” al creador de una imagen reproducida por Bermúdez sin autorización del autor, “actor mediocre, de medio pelo, bajísimo y rastrero rating, criaturita, como profesional vale muy poco” a alguien que no conoce, “T equivocaste x bruto” (sic), etc., etc., etc.

Por lo menos lograron que pusiera en su Twitter: “Las opiniones aquí expresadas son personales”… ja, ja, ja… siempre han sido personales. Bermúdez no se deja mandar de nadie, y cuando digo de nadie es de nadie (leer entre líneas).

El mensaje en cuestión nos suscita varias reflexiones.

Sin lugar a dudas, ACI Prensa siempre ha dado señales de formar parte de la Familia Sodálite, destacando cualquier información positiva sobre las diversos grupos que forman esta familia espiritual. Además, cuando el 1°de febrero de 2011 Diario16 dio a conocer que el difunto Vicario General del Sodalicio, Germán Doig, había sido un abusador sexual, las páginas web vinculadas al Sodalicio de Vida Cristiana eliminaron toda información referente a su persona. Si ACI Prensa es supuestamente una agencia independiente, ¿por qué se sumó a esta consigna y eliminó de su archivo periodístico online toda la información sobre Germán Doig previa al año 2011 (ver LUCES Y SOMBRAS DE GERMÁN DOIG)? Asimismo, uno se pregunta por qué en el último comunicado oficial del Sodalicio en respuesta a la acusación hecha por el actor peruano Jason Day (ver http://sodalicio.org/noticias/sodalicio-aclara-acusacion-de-actor-jason-day/) se menciona acríticamente a ACI Prensa y «los esfuerzos que viene haciendo por revelar los intereses que se esconden detrás de la campaña “Un billón de pie”», sin hacer una aclaración ‒en este caso necesaria‒ de cuál es la relación del Sodalicio con la agencia de noticias.

En caso de ser cierto lo que se cuenta en el e-mail que recibí, nos hallaríamos ante una situación bastante compleja dentro del Sodalicio, muy lejos de la imagen monolítica que se ha buscado presentar a lo largo de los años. Actualmente habría divisiones internas y no todos los sodálites estarían de acuerdo respecto a las estrategias que tendría que implementar la institución para salir adelante. Probablemente haya quienes sigan defendiendo ‒entre ellos Alejandro Bermúdez‒ al cuestionado Luis Fernando Figari, cuyo paradero actual es desconocido, mientras que otros estarían a favor de hacer un deslinde y, de ser necesario, expulsar oficialmente al fundador de sus filas. Digo “oficialmente”, porque el hecho de que Figari está fuera de juego es algo incuestionable. En todo caso, se trataría de un asunto de supervivencia, pues la institución sigue perdiendo miembros como nunca en su historia.

Un deslinde oficial con ACI Prensa, manifestando su desacuerdo con la desafortunada manera de proceder de Alejandro Bermúdez, no se habría hecho hasta ahora, ya sea porque hay quienes lo siguen apoyando dentro de la institución y lo consideran necesario dentro de las estrategias de “evangelización” del Sodalicio, ya sea porque todavía se quiere dar hacia afuera esa imagen de unidad y comunión que el Sodalicio siempre ha buscado mantener, para lo cual ha aplicado un régimen de obediencia absoluta dentro de sus filas que no duda en recurrir a la manipulación de la conciencias, el control mental y la restricción de la libertad de sus miembros. Sería una señal de buena salud que el Sodalicio haga un deslinde radical frente a ACI Prensa. Porque mientras ACI Prensa siga contribuyendo con los fines del Sodalicio de Vida Cristiana y defendiendo la institución a capa y espada ‒como lo ha hecho en respuesta al testimonio de Jason Day‒, las declaraciones que el Sodalicio haga, en sentido de que no tendría nada que ver con la agencia de noticias, serán poco creíbles.

A Alejandro Bermúdez lo invito a hacer las aclaraciones que crea convenientes a través de comentarios en este blog. Si bien no tengo la certeza de que vaya a responder a esta invitación, aún confío en que le quede un resquicio de cordura en la mente. Si no, que se someta a un tratamiento con litio. Por su bien y por el bien de los demás.

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