LA SANTA INTRANSIGENCIA

toni_reis_david_harrad

Toni Reis (centro) y David Harrad con sus hijos adoptivos en octubre de 2015

Toni Reis y David Harrad, un brasileño de 53 años y un inglés de 59, son homosexuales. Conviven desde hace 27 años en la ciudad de Curitiba (Paraná, Brasil). Son también defensores de la adopción tardía, como una forma de proporcionar una familia a muchos niños y adolescentes que viven en situación de pobreza y carecen de estructuras familiares estables y adecuadas.

Consecuentes con estos principios, adoptaron a tres niños provenientes de una favela de Rio de Janeiro —Alyson, Jéssica y Filipe, que tienen actualmente 16, 14 y 11 años de edad—, no sin ciertas dificultades. La primera adopción —la de Alyson en 2011— se hizo efectiva tras seis años de trámites y espera, mientras que las de Jéssica y Filipe en 2014 fueron más rápidas.

Como católicos creyentes, pidieron en 2014 que sus hijos adoptivos fueran bautizados en la Iglesia católica, lo cual les fue concedido recién este año por Dom José Antonio Peruzzo, arzobispo de Curitiba. El bautismo se efectuó en la Catedral el 23 de abril de 2017.

El 4 de junio de este año Toni y David, junto con sus hijos adoptivos, le enviaron una carta al Papa Francisco, describiendo su situación familiar y relatando su historia. Solicitaban la bendición de Su Santidad como confirmación de acogida y de su fe en la Iglesia católica.

Sorpresivamente, llegó una carta de la Secretaría de Estado del Vaticano —con fecha de 10 de julio de 2017 y dirigida sólo a Toni—, firmada por Mons Paolo Borgia, asesor de Asuntos Generales, donde decía, entre otras cosas: «El Papa Francisco les desea felicidades, invocando para su familia la abundancia de las gracias divinas, para que vivan constante y fielmente la condición de cristianos, como buenos hijos de Dios y de la Iglesia». Y, por supuesto, les concedía la ansiada bendición apostólica.

Cuando el 4 de agosto la familia regresó de un largo viaje por Europa y pudo leer la carta, el regocijo fue grande. En entrevista telefónica con Agence France-Presse (AFP), Toni declaró lo siguiente: «No esperábamos una respuesta. Recibir una carta del Vaticano con sello, fotografía autografiada del Papa ¡es la gloria! […] Significa un gran avance en una institución que quemaba a los gays durante la Inquisición y ahora nos manda un oficio felicitando a nuestra familia. Estoy muy feliz, ya me puedo morir tranquilo».

Sin embargo, lo que sucedió después hizo que la cosa pasara de color rosa a color hormiga. Pues el Vaticano sacó a relucir su proverbial intransigencia —no obstante las palabras de apertura que ha tenido frecuentemente el Papa Francisco— y declaró oficialmente a través de la periodista Paloma García Ovejero, viceportavoz de la sala de prensa vaticana, que «la carta del Papa es una respuesta muy general a una de las miles de cartas que él recibe cada día y no puede responder de forma personalizada. […] Es falso que se trate de una respuesta a la pareja».

Así que ya saben, estimados lectores católicos, las cartas de respuesta del Vaticano a sus fieles se producen en serie y con un texto estándar, y no constituyen respuesta personalizada a ninguna de las situaciones o inquietudes que ustedes han puesto con mucho esfuerzo y dedicación sobre el papel.

Si bien la respuesta no implicaba necesariamente la aprobación de la unión civil homosexual, un gesto de acogida a posteriori de esta pareja de homosexuales de buena voluntad hubiera sido una buena señal de parte de una Iglesia, que más que creer en el amor del Jesús de los Evangelios, parece hacerse eco de una impresentable enseñanza del fundador del Opus Dei, Escrivá de Balaguer, quien resumía la santidad en tres puntos: «la santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza» (Camino, 387). E intransigente y desvergonzado, por ejemplo, fue el comentario homofóbico que tuiteó el opusdeísta Rafael Rey el 7 de agosto cuando alguien sugirió que él podía ser homosexual: «Jajá! Oe “perro”, como tú te autocalificas, pregúntale a tu mamá si soy homosexual. Y dame tu DNI y demuestra que no eres un cobarde!»

Mientras sigan habiendo tantos en la Iglesia que crean que su intransigencia es una virtud divina, la institución seguirá deslizándose cada vez más hacia la irrelevancia absoluta.

(Columna publicada en Altavoz el 14 de agosto de 2017)

________________________________________

Sólo queda decir que Toni Reis es una personalidad pública conocida en el Brasil y, en cierta medida, a nivel internacional. Activista de derechos humanos, es presidente de la ONG Grupo Dignidade, que trabaja por la promoción y los derechos de las personas LGTB. También es secretario general de la Associação Brasileira de Gays, Lésbicas e Transgêneros (ABGLT), miembro del concejo internacional de la Hirschfeld-Eddy-Stiftung (Fundación Hirschfeld Eddy), creada en Berlín en el año 2007 para promover el respeto de los derechos de las personas LGTB, y coordinador para América Latina de la Association for Integral Health and Citizenship in Latin America and the Caribbean (ASICAL). Es maestro y especialista en sexualidad humana y dinámicas de grupo. Además, posee el grado académico de máster de filosofía en los campos de ética y sexualidad.

________________________________________

FUENTES

Religión Digital
El Papa Francisco felicita a una pareja gay por el bautismo católico de sus tres hijos (08 de agosto de 2017)
http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2017/08/08/religion-iglesia-vaticano-brasil-el-papa-francisco-felicita-a-una-pareja-gay-por-el-bautismo-catolico-de-sus-tres-hijos-toni-reis-david-harrad.shtml
El Vaticano: “La carta del Papa es una respuesta muy general” (09 de agosto de 2017)
http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2017/08/09/religion-iglesia-vaticano-la-carta-del-papa-francisco-es-una-respuesta-muy-general-aclara-sus-felicitaciones-a-los-gays-brasilenos-bautismo-hijos.shtml
“Desde el primer momento aclaramos que los que hablan son una pareja homoafectiva” (10 de agosto de 2017)
http://www.periodistadigital.com/religion/america/2017/08/10/religion-iglesia-vaticano-brasil-pareja-gay-felicitada-por-el-papa-francisco-bautismo-hijos-aclaramos-que-los-que-hablan-son-una-pareja-homoafectiva.shtml

EL ARTE SUBVERSIVO DE “NEKROMANTIK”

jorg_buttgereit_nekromantik

Jörg Buttgereit (1963- ) durante el rodaje de “Nekromantik”

Se cumplen 30 años desde que el cineasta y dramaturgo berlinés Jörg Buttgereit diera a conocer en 1987 su película independiente underground Nekromantik, considerada por los críticos especializados como una obra de arte subversiva y transgresora. No es para menos. Pues Buttgereit filmó con cámara Super 8 y con efectos artesanales la historia de una pareja marginal y desarraigada que termina practicando el sexo con un cadáver en descomposición.

En una entrevista de 2014, el cineasta explica los motivos que le llevaron a rodar este film: «durante los 80 cuando se hizo la película había un movimiento muy fuerte de censura en Alemania. Nekromantik fue algo así como una especie de protesta contra ese movimiento. […] …realmente quería hacer una película de terror en Alemania, donde no es fácil hacer películas de este tipo y tienen muy mala reputación. Aunque no tenemos una tradición de cine terror, siempre he sido muy fan del género, por lo que quería hacer una película de terror por mi cuenta, sin pedir permiso a las autoridades, sin pasar por la censura. […] …es una mezcla entre cine underground y cine de terror, pero si prestas atención te darás cuenta de que no hay tensión ni elementos grotescos, ni música de terror. En mi opinión no es realmente una película de terror».

Curiosamente, en un país donde hasta entonces se había prohibido la exhibición de 32 cintas de terror y otras habían sufrido cortes de escenas extremadamente violentas por parte de la censura, Nekromantik nunca fue censurada como sí lo fue en Islandia, Finlandia, Noruega, Malasia, Singapur, Australia y Nueva Zelanda, donde sigue estando prohibida en la actualidad, a pesar de que en países como el Reino Unido se levantó su prohibición en el año 2014.

Censura injustificada, pues el film no se presenta nunca como un vehículo de glorificación de conductas anormales. Más bien puede interpretarse como una crítica social y una reflexión sobre el abismo en que cae un personaje marginal de la clase trabajadora, que labora recogiendo cadáveres para una empresa con alusiones fascistas en su nombre y en su logo. Su novia comparte su afición por coleccionar órganos humanos, y cuando él cae en el desempleo, huye llevándose consigo el cadáver.

La imaginería del film hace recordar la vertiente onírica del surrealismo de Luis Buñuel y Salvador Dalí, que en 1929 iniciaron su película Un perro andaluz con un primer plano de una navaja cortando un ojo humano. El film de Buttgereit tiene escenas oníricas que no se diferencian sustancialmente de las escenas de la vida real de los personajes, donde todo parece una pesadilla surrealista, acompañada por la hipnótica música de piano que acompaña las imágenes.

La brutal escena final del suicidio del protagonista, donde se conjugan eros y tánatos en un orgasmo gore sangriento, es sólo la culminación de una crisis existencial producto del aislamiento social y de la disfuncionalidad sexual masoquista del personaje, inserto en una sociedad necrófila que admite la exhibición de asesinatos sangrientos por puro placer en sus pantallas —magistral la escena en que Robert asiste a una función de cine de una película slasher— y que ha instaurado una relación meramente burocrática con la muerte, despojándola de significado y misterio, considerando a los muertos como mero material de deshecho.

Nekromantik, no apta para todos los estómagos ni para todos los gustos, es una obra sujeta a múltiples interpretaciones, pero como expresión artística no es susceptible de ser prohibida según las leyes alemanas.

Paradójicamente, en Alemania ha sido prohibido en 2015 un cuadro de la pintora Julia Wegat de su ciclo de “Rapunzel”, que muestra a una joven con el brazo vendado y mirada indefensa. La última vez que se había prohibido un cuadro fue en 1938, durante la dictadura nazi. El juez admitió la denuncia de los padres de la niña que sirvió de modelo, aduciendo que la obra vulnera la dignidad de la entonces menor, pues en un medio de prensa se interpreto ése y otros cuadros dentro del contexto del abuso infantil. La pintora ha apelado al Tribunal Constitucional de Alemania, aduciendo que eso es pura interpretación y que sin libertad artística no puede haber democracia. Le damos toda la razón.

(Columna publicada en Altavoz el 7 de agosto de 2017)
________________________________________

Pablo Cardozo Di Lorenzo, del Uruguay, escribió en su blog Terrorífilo una reseña de la película bajo el título de Nekromantik (1987): Necrofilia como comentario social”, de la cual reproduzco por su interés los siguientes párrafos:

«Si bien el filme posee varias escenas que shockearán y ofenderán a la mayoría de la audiencia, Nekromantik funciona de manera tal que es imposible negar el trasfondo social de la misma. El personaje principal, que rápidamente asume el rol de anti-héroe, es claramente un alma torturada. El abuso, la humillación y degradación que sufre diariamente hacen que se refugie en su propio mundo, en donde sus perturbadoras y enfermizos delirios lo hacen sentir vivo y poderoso, y a través de ellos puede llegar a tener el control de sus deseos y un sentimiento de liberación total. ¿Puede la sociedad contemporánea llevarnos a un grado extremo de locura en donde nuestro único refugio, ese refugio seguro, sea sólo nuestra imaginación y actos perversos?

El carisma que Rob proyecta en pantalla (independiente de sus actos) y la naturalidad con que Daktari Lorenz le da vida a su personaje son innegables. Éste es uno de los grandes atractivos de la cinta: todos pueden llegar a sentir la opresión y la alienación que sufre.

Técnicamente el director maneja imágenes que seguramente hieran la sensibilidad de la mayoría, pero no son enteramente repulsivas. Es más, la escena mas reprensible del filme es el despellejamiento real de un conejo. […]

Buttgereit utiliza toda clase de trucos fílmicos en la película: zooms, close ups, cámara en mano, encuadres particulares de anulación y movimiento, todo funciona para enfatizar la narrativa bastante lineal de la historia.

La escena más famosa de la cinta es, precisamente, el momento en el que los amantes incluyen al cadáver en su intimidad. Sublime concepción del director del filmarla de manera cuasi surrealista, presentándonos una acción de lúdica inocencia, logrando esto fundamentalmente por incluir tomas borrosas, poco nítidas, y utilizar el magistral instrumental compuesto por John Boy Walton, Hermann Kopp y Daktari Lorenz. Sin lugar a dudas, uno de los mejores instrumentales incluidos en un filme de horror. Superlativo. […]

Nekromantik es una experiencia fílmica distinta, única, casi indescriptible, muy difícil de olvidar, pero si el espectador logra vivirla tal como está presentada (visual y narrativamente), y vincula los hechos con la condición afectiva y sexual de los complejos seres humanos, seguramente tendrá una recompensa inolvidable.»

ENTREVISTA: EL CASO SODALICIO

luis_fernando_figari_y_armando_lengua_balbi

Recientemente Luis Enrique Baca, estudiante de Derecho en la Universidad de Lima y subdirector de coyuntura nacional en el medio digital Punto y Coma, ha publicado un artículo sobre la situación actual del caso Sodalicio (ver “Análisis: La impunidad del Sodalicio. Víctimas sin justicia”, 26 de julio de 2017), donde cita algunas declaraciones mías que yo le envié el 16 de junio como parte de las respuestas a un cuestionario que me hizo llegar el 8 de junio.

Considerando que la situación sobre el Sodalicio no ha cambiado en nada hasta el momento —y dado que mis reflexiones podrían ser de interés para más de uno—, publico ahora la entrevista completa.

________________________________________

¿En qué situación está el caso Sodalicio?

La situación del caso Sodalicio es la que ya conocemos a través de los medios de prensa. Una sentencia suave y condescendiente de parte de la justicia eclesiástica, y un stand-by por el momento de parte de la justicia peruana.

¿Por qué cree que la Iglesia encubre a los pederastas?

El tema es muy complejo. Por una parte, la Iglesia se siente representada por aquellos que ostentan un cargo eclesiástico, ya sea que hayan recibido la ordenación sacerdotal o hayan hecho compromisos en una institución de vida consagrada. Todavía se sigue considerando los delitos de pederastia más que nada como faltas graves en las que caen las personas mencionadas y, por lo tanto, como piedras en el camino que no les impedirán restituirse y volver a su situación anterior, donde supuestamente seguirán sirviendo a la institución eclesial después de la prueba por la que el demonio los ha hecho pasar. Hasta ahora, no obstante algunos tímidos progresos, la Iglesia no ha asumido la perspectiva de las víctimas, a las cuales se ha presionado para que guarden silencio (y eviten el escándalo), a fin de evitar dañar la debida reputación que debe acompañar a esos elegidos de Dios. Y el buen nombre de la institución sigue poniéndose como prioridad, aunque se tenga que crucificar a las víctimas.

¿Cree que son efectivos los tribunales eclesiásticos? ¿Por qué?

Los tribunales eclesiásticos sólo han sido efectivos cuando se trata de censurar a teólogos disidentes o de suspender a clérigos díscolos, que se salen de la línea doctrinal y moral impuesta por el obispo de turno. Pero en lo que se refiere a delitos graves contra los derechos humanos de las personas, lo más normal es que los jueces se tomen todo el tiempo del mundo, se concluya que no hay pruebas tras una investigación que consiste básicamente en no hacer nada, o los delitos prescriban. He escrito sobre este tema en una columna publicada en Altavoz, que lleva el título de JUSTICIA ECLESIÁSTICA: LA IMPUNIDAD PROGRAMADA.

¿Por qué no se le juzga a Figari en fueros civiles? ¿Crees que lo verás preso algún día?

El proceso contra Figari está todavía en “veremos”. El Ministerio Público tiene que determinar todavía si procede una denuncia penal que dé lugar a un proceso judicial. Todo esto puede demorar años. No creo que nunca veamos a Figari tras las rejas, pues aún cuando hubiera una sentencia, la cosa derivaría en un asunto diplomático complicado, pues la Santa Sede, con su vergonzoso pronunciamiento sobre el caso, lo ha blindado de por vida.

¿Qué tanto te marcó el Sodalicio?

El Sodalicio me marcó, como ha marcado a tantos. Más aún, es prácticamente imposible pasar por el Sodalicio sin que eso deje huella en la psique personal de uno. Hasta ahora sigo lidiando con las consecuencias.

¿Los abusos del Sodalicio han cambiado tu percepción sobre la Iglesia católica en general?

Mi percepción sobre la Iglesia católica no ha cambiado básicamente debido a los abusos del Sodalicio. Ya antes de ocuparme del tema a fondo, yo me había informado sobre los abusos cometidos dentro de los Legionarios de Cristo (antes incluso de que la Santa Sede se pronunciara sobre el P. Marcial Maciel), y también de otros abusos psicológicos que son moneda corriente dentro del Opus Dei. Más bien, al contrastar esos datos con lo que yo había vivido dentro del Sodalicio, fue que poco a poco pude darme cuenta de que yo mismo había sido víctima de abusos psicológicos y físicos. Aún así, sigo siendo católico por convicción y motivos personales, que he explicitado en la columna POR QUÉ SIGO SIENDO CATÓLICO publicada en mi blog. Ciertamente, mi percepción de la Iglesia ha evolucionado, a la cual considero principalmente como un pueblo formado por fieles creyentes seguidores del Jesús de los Evangelios. Y lamentablemente, en la jerarquía eclesiástica abundan quienes no pueden ser considerados como tales, pues con sus actos traicionan las palabras de Jesús y crucifican a las víctimas de abusos. Ante esto, sólo se puede seguir siendo católico si uno asume como programa las palabras que Juana de Arco les dirigió a los jueces eclesiásticos que la condenaron a la hoguera: «Los hombres de Iglesia no son la Iglesia».

¿Te duele el papel que ha jugado el Congreso al darles la espalda?

No es el Congreso el que nos ha dado la espalda, cortando la posibilidad de una comisión investigadora, sino el fujimorismo, aliado natural de los sectores más conservadores y retrógrados del catolicismo. Una investigación a fondo en el Congreso hubiera sido una ventana abierta para que se sepa toda la verdad sobre el Sodalicio y sobre su sistema doctrinal y disciplinario que atenta contra derechos fundamentales de las personas y favorece la comisión de delitos contra la libertad y la propiedad privada. Esta propuesta ha sido llevada adelante por algunos congresistas de buena ley, entre los cuales destaca Alberto de Belaúnde. Los abusos sexuales, a los cuales tanta publicidad se ha dado, son solamente una consecuencia marginal de problemas más serios y graves, siendo que el problema del Sodalicio no es la pederastia (la inmensa mayoría de las víctimas de abusos sexuales en el Sodalicio eran ya mayores de edad o adolescentes con madurez sexual) sino la manipulación de las conciencias, el abuso de poder y la sujeción de la libertad interior de tantos jóvenes, cuyas vidas son dañadas permanentemente, comprometiendo seriamente su futuro y su desarrollo como personas normales.

¿Te parece contradictorio que los que han cometido abusos o encubierto abusos hoy sean los abanderados de la defensa de los niños en el caso de la ideología de género y #ConMisHijosNoTeMetas?

No me extraña, pues aquellos que cometieron o encubrieron abusos hasta ahora no han tomado conciencia del alcance de lo que hicieron, y siguen justificando esos actos como «rigores de la formación». Para ellos, las víctimas no son tales, sino personas con malas intenciones que malinterpretaron aquello que experimentaron en el Sodalicio. Y precisamente la moral puritana que propugnan, basada sobre una interpretación fundamentalista de los datos bíblicos y ciega a las investigaciones científicas sobre el tema del género, es el humus donde germinan aquellos impulsos enfermizos que terminan en la perpetración de abusos. No puede haber tolerancia ni una actitud sana hacia los demás en una moral represiva de la sexualidad real.

¿Cómo han lidiado los Papas con los casos de abuso?

Recién con Benedicto XVI comienzan a haber medidas que apuntan a combatir los casos de abuso sexual —que, como ya he indicado, es un problema marginal en el Sodalicio—. Las medidas anunciadas por el actual Papa Francisco, aparentemente más radicales que las del Papa Ratzinger, han sido un saludo a la bandera, pues todo parece indicar que han sido neutralizadas con relativo éxito por la Curia Romana. Sin embargo, considero que las medidas siguen siendo demasiado tibias respecto a la gravedad del problema. Y lo peor de todo es que muy poca atención se le ha prestado a los abusos psicológicos y físicos, que son la madre del cordero, pues constituyen el caldo de cultivo de los abusos sexuales, que son más infrecuentes.

¿Eliminar el celibato sería la solución?

La solución a un problema complejo no puede radicar en una medida simple. No podemos eliminar el derecho que una persona tiene a elegir el celibato, si considera que ése es su camino. Pero mantenerlo como una obligación para todos aquellos que quieren ser sacerdotes, no sólo no encuentra sustento sólido en la Biblia o en la Tradición de la Iglesia, sino que puede generar problemas de sexualidad truncada o reprimida en muchas personas buenas que aman su la vocación sacerdotal, pero que tienen que admitir dentro del paquete el celibato obligatorio. Como decía el difunto Cardenal Carlo Maria Martini, él no creía que todos los llamados al sacerdocio estuvieran también llamados al celibato. Por otra parte, el problema va más allá de esta práctica eclesial. Es en la actual doctrina católica sobre la sexualidad donde se hallan los gérmenes de varios abusos. Mientras no haya una reflexión más profunda sobre este tema, que no tenga miedo de revisar y replantear algunos conceptos, con o sin celibato seguirán habiendo abusos.

¿Crees que el Sodalicio es la única organización religiosa peruana involucrada en estos casos?

Toda organización cristiana basada en la autoridad absoluta, con estructuras verticales, con exigencia de obediencia total, con pensamiento único impuesto a todos sus miembros y con una interpretación fundamentalista de los textos bíblicos presentará con alta probabilidad casos de abusos como los que han ocurrido en el Sodalicio. En el contexto peruano, se me vienen a la mente instituciones como el Camino Neocatecumental, el Opus Dei, Pro Ecclesia Sancta y Lumen Dei, aunque no descarto casos de abusos en órdenes tradicionales, especialmente si el ambiente es muy conservador y puritano.