EL ARTE SUBVERSIVO DE “NEKROMANTIK”

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Jörg Buttgereit (1963- ) durante el rodaje de “Nekromantik”

Se cumplen 30 años desde que el cineasta y dramaturgo berlinés Jörg Buttgereit diera a conocer en 1987 su película independiente underground Nekromantik, considerada por los críticos especializados como una obra de arte subversiva y transgresora. No es para menos. Pues Buttgereit filmó con cámara Super 8 y con efectos artesanales la historia de una pareja marginal y desarraigada que termina practicando el sexo con un cadáver en descomposición.

En una entrevista de 2014, el cineasta explica los motivos que le llevaron a rodar este film: «durante los 80 cuando se hizo la película había un movimiento muy fuerte de censura en Alemania. Nekromantik fue algo así como una especie de protesta contra ese movimiento. […] …realmente quería hacer una película de terror en Alemania, donde no es fácil hacer películas de este tipo y tienen muy mala reputación. Aunque no tenemos una tradición de cine terror, siempre he sido muy fan del género, por lo que quería hacer una película de terror por mi cuenta, sin pedir permiso a las autoridades, sin pasar por la censura. […] …es una mezcla entre cine underground y cine de terror, pero si prestas atención te darás cuenta de que no hay tensión ni elementos grotescos, ni música de terror. En mi opinión no es realmente una película de terror».

Curiosamente, en un país donde hasta entonces se había prohibido la exhibición de 32 cintas de terror y otras habían sufrido cortes de escenas extremadamente violentas por parte de la censura, Nekromantik nunca fue censurada como sí lo fue en Islandia, Finlandia, Noruega, Malasia, Singapur, Australia y Nueva Zelanda, donde sigue estando prohibida en la actualidad, a pesar de que en países como el Reino Unido se levantó su prohibición en el año 2014.

Censura injustificada, pues el film no se presenta nunca como un vehículo de glorificación de conductas anormales. Más bien puede interpretarse como una crítica social y una reflexión sobre el abismo en que cae un personaje marginal de la clase trabajadora, que labora recogiendo cadáveres para una empresa con alusiones fascistas en su nombre y en su logo. Su novia comparte su afición por coleccionar órganos humanos, y cuando él cae en el desempleo, huye llevándose consigo el cadáver.

La imaginería del film hace recordar la vertiente onírica del surrealismo de Luis Buñuel y Salvador Dalí, que en 1929 iniciaron su película Un perro andaluz con un primer plano de una navaja cortando un ojo humano. El film de Buttgereit tiene escenas oníricas que no se diferencian sustancialmente de las escenas de la vida real de los personajes, donde todo parece una pesadilla surrealista, acompañada por la hipnótica música de piano que acompaña las imágenes.

La brutal escena final del suicidio del protagonista, donde se conjugan eros y tánatos en un orgasmo gore sangriento, es sólo la culminación de una crisis existencial producto del aislamiento social y de la disfuncionalidad sexual masoquista del personaje, inserto en una sociedad necrófila que admite la exhibición de asesinatos sangrientos por puro placer en sus pantallas —magistral la escena en que Robert asiste a una función de cine de una película slasher— y que ha instaurado una relación meramente burocrática con la muerte, despojándola de significado y misterio, considerando a los muertos como mero material de deshecho.

Nekromantik, no apta para todos los estómagos ni para todos los gustos, es una obra sujeta a múltiples interpretaciones, pero como expresión artística no es susceptible de ser prohibida según las leyes alemanas.

Paradójicamente, en Alemania ha sido prohibido en 2015 un cuadro de la pintora Julia Wegat de su ciclo de “Rapunzel”, que muestra a una joven con el brazo vendado y mirada indefensa. La última vez que se había prohibido un cuadro fue en 1938, durante la dictadura nazi. El juez admitió la denuncia de los padres de la niña que sirvió de modelo, aduciendo que la obra vulnera la dignidad de la entonces menor, pues en un medio de prensa se interpreto ése y otros cuadros dentro del contexto del abuso infantil. La pintora ha apelado al Tribunal Constitucional de Alemania, aduciendo que eso es pura interpretación y que sin libertad artística no puede haber democracia. Le damos toda la razón.

(Columna publicada en Altavoz el 7 de agosto de 2017)
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Pablo Cardozo Di Lorenzo, del Uruguay, escribió en su blog Terrorífilo una reseña de la película bajo el título de Nekromantik (1987): Necrofilia como comentario social”, de la cual reproduzco por su interés los siguientes párrafos:

«Si bien el filme posee varias escenas que shockearán y ofenderán a la mayoría de la audiencia, Nekromantik funciona de manera tal que es imposible negar el trasfondo social de la misma. El personaje principal, que rápidamente asume el rol de anti-héroe, es claramente un alma torturada. El abuso, la humillación y degradación que sufre diariamente hacen que se refugie en su propio mundo, en donde sus perturbadoras y enfermizos delirios lo hacen sentir vivo y poderoso, y a través de ellos puede llegar a tener el control de sus deseos y un sentimiento de liberación total. ¿Puede la sociedad contemporánea llevarnos a un grado extremo de locura en donde nuestro único refugio, ese refugio seguro, sea sólo nuestra imaginación y actos perversos?

El carisma que Rob proyecta en pantalla (independiente de sus actos) y la naturalidad con que Daktari Lorenz le da vida a su personaje son innegables. Éste es uno de los grandes atractivos de la cinta: todos pueden llegar a sentir la opresión y la alienación que sufre.

Técnicamente el director maneja imágenes que seguramente hieran la sensibilidad de la mayoría, pero no son enteramente repulsivas. Es más, la escena mas reprensible del filme es el despellejamiento real de un conejo. […]

Buttgereit utiliza toda clase de trucos fílmicos en la película: zooms, close ups, cámara en mano, encuadres particulares de anulación y movimiento, todo funciona para enfatizar la narrativa bastante lineal de la historia.

La escena más famosa de la cinta es, precisamente, el momento en el que los amantes incluyen al cadáver en su intimidad. Sublime concepción del director del filmarla de manera cuasi surrealista, presentándonos una acción de lúdica inocencia, logrando esto fundamentalmente por incluir tomas borrosas, poco nítidas, y utilizar el magistral instrumental compuesto por John Boy Walton, Hermann Kopp y Daktari Lorenz. Sin lugar a dudas, uno de los mejores instrumentales incluidos en un filme de horror. Superlativo. […]

Nekromantik es una experiencia fílmica distinta, única, casi indescriptible, muy difícil de olvidar, pero si el espectador logra vivirla tal como está presentada (visual y narrativamente), y vincula los hechos con la condición afectiva y sexual de los complejos seres humanos, seguramente tendrá una recompensa inolvidable.»

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LOS BUITRES EN EL CONGRESO

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En Alemania también hay corrupción. Así como hay actos violentos, injusticias y discriminación. Pero no es algo inherente al sistema, que lo corroe como un tumor maligno. Estos problemas no llegan a tener las dimensiones cancerígenas que tienen en el Perú.

Según estadísticas recientes las siguientes instituciones alemanas superan el 60% de aprobación —de más a menos—: la policía, los pequeños y medianos empresarios, el poder judicial y el poder legislativo. Por debajo del 35% de aprobación se hallan —de menos a más— las macroempresas, el gobierno federal, la administración pública y la Iglesia.

En el año 2002 partí de un Perú que miraba con esperanza al futuro, deseando superar los problemas legados por el fujimorismo.

Actualmente contemplo un Perú con problemas similares: políticos que declaran corrupto a un ministro y lo censuran sin pruebas fehacientes, esgrimiendo argumentos falsos. Además, se hacen a sí mismos regalos navideños que son un insulto a la austeridad en un país pobre. Cometen peores actos de corrupción que aquellos que injustamente le endilgan a quien censuran. Legislan no para el bien del país sino para satisfacer las ansias pantagruélicas de poder de una dinastía familiar de raíces japonesas.

Cuando la confianza en los poderes legislativo y judicial está por los suelos, es natural que la violencia impregne el lenguaje, el trato cotidiano, el aire que se respira, y tengamos discriminación, desigualdades que claman al cielo, impunidad de los corruptos.

Y nos veamos obligados a contemplar cómo las personas más capaces tienen que someterse a la humillación de ser juzgadas por una sarta de mediocres e ignorantes.

Como ya ocurría en el amado Perú que dejé.

(Columna publicada en Exitosa el 17 de diciembre de 2016)

LA CENSURA EN ALEMANIA

censuraEn mi anterior post SEXO Y ESCÁNDALO… ¿Y LA VIOLENCIA? mencioné que en Alemania las versiones completas de algunas películas no podían difundirse comercialmente de manera legal. A fin de explicar el complicado sistema para la aplicación de la censura que existe actualmente en Alemania, he rescatado un texto que elaboré en el año 2010 para el foro de cine Patio de Butacas. Lo he corregido, actualizado y ampliado ligeramente.

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LA CENSURA EN ALEMANIA

Alemania tiene fama de ser un país con un clima democrático muy respetuoso de las libertades humanas y con una actitud muy liberal hacia lo sexual (al contrario de los Estados Unidos). Más aún, la censura en general está prohibida por la ley (según el Grundgesetz o Ley Fundamental, equivalente a una constitución de Estado).

Aún así, Alemania es uno de los países que más censura películas —sin mencionar videos, videojuegos y música—, hasta el punto de que hay filmes que no se pueden obtener de ninguna manera en el mercado alemán —o sólo están disponibles en versiones cortadas— mientras que sí se pueden conseguir libremente en los mercados de otros países.

¿Cómo es esto posible? ¿Cómo se compagina lo uno con lo otro?

Si bien el artículo 5 del Grundgesetz defiende la libertad de opinión como un derecho fundamental, también se estipula que este derecho no está garantizado irrestrictamente, sino que está supeditado a las leyes generales, el respeto de la honra de las personas y lo dispuesto para la protección de menores de edad, que actualmente se rige por el Jugendschutzgesetz (JuSchG) o Ley de Protección de Menores de Edad, del año 2003. En ese sentido, la prohibición de censura por parte del Grundgesetz se entiende como la ausencia de una censura previa que impida la publicación de una obra, pero no impide que las autoridades tomen las medidas que crean convenientes posteriormente a la publicación, a fin de garantizar que se respete los otros derechos mencionados.

Todo esto ha llevado a la creación de un sistema bastante complejo cuyo objetivo es la supervisión de películas y otros medios, a fin de evitar que lleguen a manos de menores de edad contenidos que puedan afectar su salud física, psíquica, espiritual así como su normal desarrollo, por una parte, y por otro lado se busca también evitar que se difundan contenidos considerados dañinos para la sociedad o que promuevan actitudes violentas, discriminatorias, racistas así como ideologías consideradas delictivas (el nacionalsocialismo, por ejemplo).

Si bien este sistema de supervisión se aplica a cualquier medio (escrito, audio y video, incluyendo videojuegos), en lo que sigue a continuación me voy a centrar en el tema de las películas.

Dentro de este sistema, la primera entidad que entra a tallar es la Freiwillige Selbstkontrolle der Filmwirtschaft (FSK) o Autorregulación Voluntaria de la Industria Cinematográfica, fundada en 1949 y con sede en Wiesbaden.

Es un organismo que depende de la Spitzenorganisation der Filmwirtschaft (SPIO) u Organización Suprema de la Industria Cinematográfica, también con sede en Wiesbaden, que agrupa a la mayoría de las empresas de la industria del cine.

Su tarea principal consiste en la supervisión de filmes, DVDs y otros soportes previstos para su exhibición o difusión pública en Alemania, certificando mediante una etiqueta a partir de qué edad se permite el material analizado.

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A partir de 0 años A partir de 6 años A partir de 12 años A partir de 16 años A partir de 18 años

Si bien anteriormente no existía la obligación de someter los medios a la supervisión de la FSK, los miembros de la SPIO acordaron de manera vinculante no exhibir ni poner a la venta ninguna producción sin que haya sido previamente calificada por la FSK.

Dado que el trámite de calificación implica costes para el solicitante, las empresas de televisión no suelen presentar a la FSK las producciones exclusivas para la TV, sino que deciden ellas en colaboración con otra entidad —Freiwillige Selbskontrolle Fernsehen (FSU) o Autorregulación Voluntaria de la Televisión— para qué edad es apto dicho material.

A partir del año 2008, las autoridades responsables de la protección de menores de edad en cada uno de los estados alemanes le otorgaron a las calificaciones de la FSK el rango de legalmente vinculantes y, por lo tanto, obligatorias para cualquier producción que esté disponible en el mercado, incluyendo las películas que se proyectan en las salas de cine.

Según esta normativa, las etiquetas de la FSK deben ser puestas sobre la cubierta de la caja del producto, en la parte inferior izquierda, cubriendo una superficie de mínimo 1200 mm² (3,46 cm × 3,46 cm) y sobre el soporte (Blu-ray, DVD, CD-Rom, CD, etc.) cubriendo una superficie mínima de 250 mm² (1,58 cm x 1,58 cm).

Estéticamente esto no se ve bien. Por esta razón, muchos fabricantes imprimen la carátula por los dos lados, un lado con la etiqueta correspondiente y el otro lado sin ella, de modo que el consumidor pueda comprar el producto con la etiqueta de acuerdo a la ley, y después puede voltear la carátula para tener el producto sin la etiqueta de la FSK.

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Carátula con la etiqueta de la FSK

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Reverso sin la etiqueta

Aquí en Alemania constituye delito sujeto a sanciones penales hacer accesible a menores material que no está permitido para su edad. La única excepción que se ha permitido hasta el momento, a partir del 1° de abril de 2003, es que está permitido que mayores de 6 años puedan ver material apto a partir de 12 años, si están acompañados de alguna persona mayor que tenga responsabilidad sobre ellos (padre, madre o tutor).

A las películas destinadas a ser exhibidas en los cines se les puede negar una calificación cuando hay evidencias de una alta peligrosidad para menores de edad. Si la peligrosidad es sólo leve, se concede la mas alta calificación (a partir de 18 años). En cambio, si la misma película es distribuida en algún soporte (Blu-ray, DVD, VHS, etc.), basta con una peligrosidad leve para denegarle la calificación. Esto tiene como consecuencia que el film no pueda ser ofrecido libremente en el mercado.

Los filmes que ya han recibido una calificación, incluso la más alta de mayores de 18 años, pueden comercializarse libremente y quedan exentos de ser sometidos a cualquier medida posterior, como puede ser su inclusión en el Index (lista oficial de medios potencialmente dañinos para menores de edad) o su decomiso. La única restricción para los filmes mayores de 18 años se da en la venta por Internet o por teléfono, pues el envío tiene que hacerse mediante un sistema por el cual se verifica la identidad del receptor mediante la presentación de su documento personal al momento de la entrega, lo cual eleva el precio de los portes.

Un film al cual se le ha denegado la calificación puede ser sometido al examen de la Juristen-Kommission o Comisión de Juristas de la SPIO (SPIO/JK), la cual verifica que el film no tenga contenidos lesivos en materia penal. Esto es de suma importancia para los fabricantes, distribuidores y comerciantes, pues la fabricación o venta de material que infringe la ley puede ser castigado con multas y hasta con un año de cárcel.

Antiguamente existía una sola etiqueta para certificar que el material había sido revisado por la Comisión de Juristas: SPIO/JK geprüft (certificado por la SPIO/JK).

A partir de octubre de 2007 existen dos certificaciones distintas de la SPIO/JK, según el grado de peligrosidad para menores de edad que pueda presentar el material analizado:

SPIO/JK geprüft: keine schwere Jugendgefährdung
Certificado por la SPIO/JK: ningún peligro grave para menores de edad

La película con esta etiqueta puede comercializarse como si se tratara de material apto para mayores de 18 años.

SPIO/JK geprüft: strafrechtlich unbedenklich
Certificado por la SPIO/JK: nada objetable en materia penal

La película podrá ser vendida a mayores de edad, pero queda prohibida su exhibición en estanterías y cualquier tipo de publicidad. Sólo podrá ser vendida “por debajo del tablero”, por así decirlo, con lo cual esta medida se equipara a la inclusión del film en el Index.

Esto no significa que las películas aprobadas por la Comisión de Juristas queden libres de toda medida posterior. Podrían ser indexadas o incluso ser objeto de decomiso. Pero si esto último sucede, ni el fabricante, distribuidor o comerciante podrán ser denunciados penalmente si sus productos contaban con alguna de las etiquetas de la SPIO/JK.

La FSK cuenta con más de 190 censores, que trabajan de manera honoraria en comisiones de 7 personas cada una. Son nombrados por un período de 3 años y deben contar con experiencia en el trato con menores de edad y con conocimientos de psicología o de ciencias de la comunicación. A la vez, no deben tener ningún vínculo laboral con la industria cinematográfica o de videos, a fin de evitar parcialidad en sus decisiones. Asimismo, en el nombramiento de los censores se debe cuidar que provengan de un amplio espectro profesional así cómo de diferentes niveles sociales. Las comisiones funcionan como primera instancia y, en caso de apelación, hay dos comisiones adicionales encargadas de la segunda y la tercera instancia.

Una calificación apta para menores de edad puede ser otorgada “bajo ciertas condiciones”, eufemismo para referirse a cortes. El solicitante tiene la opción de aceptar esas condiciones o aceptar la calificación de edad superior inmediata. Por motivos comerciales, a fin de alcanzar un público objetivo más amplio, muchos distribuidores aceptan esta forma velada de censura. Un caso típico es la película Harry Potter and the Chamber of Secrets (Chris Columbus, 2002), que fue calificada por la FSK como apta para mayores de 12 años, y luego fue cortada por la distribuidora a fin de obtener una calificación de mayores de 6 años. Asimismo, es frecuente que haya disponibles en el mercado varias versiones de una misma película, una cortada con la calificación FSK ab 16 y otra sin cortes con la calificación FSK ab 18. Éste es el caso, por ejemplo, de Fight Club (David Fincher, 1999).

Muchas de las decisiones de la FSK han sido objeto de polémica: en el pasado por elevar demasiado la calificación de las películas —Quo Vadis (Mervyn LeRoy, 1951) y Ben-Hur (William Wyler, 1959), en otros países consideradas como películas para toda la familia, en Alemania se siguen vendiendo con la etiqueta de mayores de 16 años—; en la actualidad por mostrarse muy benevolentes con respecto a la presentación gráfica de sexualidad y de lenguaje obsceno y, por el contrario, manifestar excesiva severidad respecto a la presentación de violencia en la pantalla (al contrario de lo que ocurre en los Estados Unidos, donde las escenas de sexo elevan la calificación de la película mientras que hay una mayor tolerancia hacia la violencia). De este modo, una película apta para mayores de 12 años puede contener escenas de sexo, siempre y cuando no sean pornográficas y no presenten una cierta carga de violencia además de no atentar contra la dignidad de las personas. Un caso extremo, por ejemplo, es el de Train de vie (Radu Mihaileanu, 1998), que contiene una escena de sexo bastante evidente, y ha sido calificada como apta para mayores de 6 años. Asimismo, se suele ser más benevolente con las producciones de Hollywood destinadas al gran público que con el cine independiente.

La otra instancia que entra a tallar en la supervisión de medios (películas, videos, emisiones por radio y TV, contenidos online) es la Bundesprüfstelle für jugendgefährdende Medien (BPjM) u Oficina Federal de Medios Peligrosos para Menores de Edad, creada en mayo de 1954 como Bundesprüfstelle für jugendgefährdende Schriften (BPjS) u Oficina Federal de Escritos Peligrosos para Menores de Edad. Entre sus funciones está la de supervisar los medios que pueden tener contenidos peligrosos para menores de edad, y asegurarse de que no lleguen a sus manos. A estos efectos, si la BPjM considera que algún medio puede ser perjudicial para menores de edad, puede incluirlo en el Index. Están exentos de esta medida todos aquellos medios que ya han recibido previamente una calificación de la FSK.

La inclusión en el Index determina que el material en cuestión puede ser vendido a mayores de 18 años, pero debido a su peligrosidad para menores de edad se aplican medidas adicionales:

  • Queda prohibido hacer publicidad del medio. No están permitidos los trailers, carteles, anuncios en cualquier medio de comunicación, etc. La sola mención del título podría ser considerada como publicidad; por eso mismo, si un cine decidiera proyectar la película, no podría poner en ninguna parte el nombre del film para hacer saber que proyecta ese film.
  • Se prohíbe exhibir el producto en la estantería. El medio tiene ser vendido “por debajo del tablero”, por así decirlo. Quedan eximidos de esta prohibición los locales que cuentan con un espacio cuyo acceso está prohibido a menores de 18 años (como los locales de alquiler de videos, que cuentan con dos recintos, uno para películas con calificaciones de hasta FSK ab 16, y otro con entrada separada donde se exhibe el material para mayores de 18 de años).
  • En caso de tratarse de una película, no está permitido pasarla por televisión, sea libre o de pago.
  • En caso de ser enviado por correspondencia, deberá hacerse mediante un sistema certificado mediante el cual se pueda verificar la edad del destinatario, lo cual eleva el coste de los portes.
  • Queda prohibido importar la película por correspondencia, a no ser que se trate de un particular y demuestre que no tiene la intención de difundir el material en cuestión; de todos modos, es probable que la importación siempre presente problemas.

Si bien en muchos casos se requiere de un dictamen de la BPjM para incluir un medio en el Index, hay otros medios que se consideran automáticamente indexados, sin necesidad de que haya ningún trámite, debido a su alta peligrosidad para menores de edad, a saber, aquellos que contengan:

  • pornografía, incluyendo la presentación de menores de edad en actitudes corporales no naturales y resaltando lo sexual;
  • instrucciones para cometer actos delictivos;
  • incitación al racismo;
  • contenidos que inciten a la revuelta popular;
  • glorificación de lo bélico como algo bueno y positivo;
  • ejecuciones y similares fuera del contexto de un noticiario;
  • presentación cruda, cruel y morbosa de la violencia como fin en sí mismo o como algo trivial y sin importancia;
  • contenidos iguales a los de aquellos medios que ya han sido indexados.

La inclusión en el Index tiene una validez de 25 años, pasados los cuales el medio puede ser revisado nuevamente para su calificación.

No está permitida la inclusión en el Index de ningún medio

  • si ya le ha sido otorgada una calificación por la FSK (a excepción de los medios que aun teniendo una calificación fueron indexados antes del 1° de abril de 2003; éstos siguen estando en el Index);
  • si se dictamina que está al servicio del arte, la ciencia, la investigación o la enseñanza;
  • sólo en razón de su contenido político, social, religioso o ideológico.

Si bien no está prohibida la venta de medios indexados en Alemania, son muy pocos los negocios que los venden, pues debido a las restricciones impuestas, el margen de ganancia resulta ínfimo. A estos efectos, la inclusión en el Index constituye una especie de “censura velada”.

Algunos fabricantes de DVDs y Blu-rays, a fin de poder distribuir y vender libremente películas que han sido indexadas, preparan versiones abreviadas de los filmes, que reciben calificaciones FSK ab 16 o FSK ab 18. Por ejemplo, Planet Terror (Robert Rodriguez, 2007), indexada en versión completa —aunque fue esta versión la que se proyectó en los cines—, en DVD tiene 4 minutos menos debido a los cortes y lleva la etiqueta de FSK ab 18. Por eso mismo, se recomienda tener cuidado en este país al comprar películas de terror e informarse previamente, pues no siempre los fabricantes informan en la cubierta si lo que se ofrece es una versión cortada o completa.

He aquí algunos ejemplos notorios de películas que han sido incluidas en el Index en sus versiones completas (versiones cortadas de algunas de ellas están disponibles en el mercado alemán).

Si bien algunas franquicias cinematográficas conocidas, particularmente dentro de los géneros de terror y de acción, tuvieron varios de sus filmes incluidos en el Index, en años recientes algunos han sido retirados de la lista y ya están disponibles en el mercado alemán en sus versiones completas o están a la espera de una nueva calificación. Sin embargo, aún quedan algunos filmes en el Index.

Franquicia cinematográfica
Películas indexadas Películas retiradas del Index
The Texas Chainsaw Massacre – The Return of the Texas Chainsaw Massacre (Kim Henkel, 1994)
– The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning (Jonathan Liebesman, 2006)
– The Texas Chain Saw Massacre (Tobe Hooper, 1974)
Halloween – Halloween: The Curse of Michael Myers (Joe Chappelle, 1995)
– Halloween (Rob Zombie, 2007)
– Halloween III: Season of the Witch (Tommy Lee Wallace, 1982)
– Halloween 4: The Return of Michael Myers (Dwight H. Little, 1988)
– Halloween 5: The Revenge of Michael Myers (Dominique Othenin-Girard, 1989)
Friday the 13th – Friday the 13th (Sean S. Cunningham, 1980)
– Jason Goes to Hell: The Final Friday (Adam Marcus, 1993)
– Jason X (Jim Marcus, 2001)
– Friday the 13th Part 2 (Steve Miner, 1981)
– Friday the 13th: A New Beginning (Danny Steinmann, 1985)
– Friday the 13th Part VI: Jason Lives (Tom McLoughlin, 1986)
– Friday the 13th Part VII: The New Blood (John Carl Buechler, 1988)
– Friday the 13th Part VIII: Jason Takes Manhattan (Rob Hedden, 1989)
A Nightmare on Elm Street – A Nightmare on Elm Street 4: The Dream Master (Renny Harlin, 1988)
– Freddy’s Dead: The Final Nightmare (Rachel Talalay, 1991)
– A Nightmare on Elm Street (Wes Craven, 1984)
– A Nightmare on Elm Street 3: Dream Warriors (Chuck Russell, 1987)
– A Nightmare on Elm Street 5: The Dream Child (Stephen Hopkims, 1989)
Children of the Corn – Children of the Corn (Fritz Kiersch, 1984)
– Children of the Corn II: The Final Sacrifice (David Price, 1993)
– Children of the Corn III (James D.R. Hickox, 1995)
The Evil Dead – Evil Dead (Fede Alvarez, 2013) – Evil Dead II: Dead by Dawn (Sam Raimi, 1987)
Return of the Living Dead – Return of the Living Dead 3 (Brian Yuzna, 1993) – The Return of the Living Dead (Dan O’Bannon, 1985)
– Return of the Living Dead Part II (Ken Wiederhorn, 1988)
Re-Animator – Re-Animator (Stuart Gordon, 1985)
– Bride of Re-Animator (Brian Yuzna, 1989)
Hellraiser – Hellraiser 3: Hell on Earth (Anthony Hickox, 1992)
– Hellraiser IV: Bloodline (Alan Smithee, 1996)
– Hellraiser (Clive Barker, 1987)
– Hellbound: Hellraiser II (Tony Randel, 1988)
Child’s Play – Child’s Play (Tom Holland, 1988)
– Child’s Play 2 (John Lafia, 1990)
– Child’s Play 3 (Jack Bender, 1991)
Darkman – Darkman II: The Return of Durant (Bradford May, 1995) – Darkman (Sam Raimi, 1990)
Saw – Saw III (Darren Lynn Bousman, 2006)
– Saw IV (Darren Lynn Bousman, 2007)
– Saw V (David Hackl, 2008)
– Saw VI (Kevin Greutert, 2009)
The Human Centipede – The Human Centipede (First Sequence) (Tom Mix, 2009)
Death Wish
– Death Wish (Michael Winner, 1974)
– Death Wish II (Michael Winner, 1982)
– Death Wish III (Michael Winner, 1985)
– Death Wish 4: The Crackdown (J. Lee Thompson, 1987)
– Death Wish V: The Face of Death (Allan A. Goldstein)
Rambo – Rambo (Sylvester Stallone, 2008) – Rambo II (George P. Cosmatos, 1985)
– Rambo III (Peter MacDonald, 1988)
Delta Force – Delta Force 2: The Columbian Connection (Aaron Norris, 1990)
– Delta Force 3: The Killing Game (Sam Firstenberg, 1991)
– Delta Force (Menahem Golan, 1986)
Terminator – The Terminator (James Cameron, 1984)
Predator – Predator (John McTiernan, 1987)
– Predator 2 (Stephen Hopkins, 1990)
RoboCop – RoboCop (Paul Verhoeven, 1987)
– RoboCop 2 (Irvin Kershner, 1990)
Crank – Crank 2: High Voltage (Mark Neveldine, 2009)

A continuación, una selección de películas incluidas en el Index y otras retiradas de él, ordenadas por director:

Director Películas indexadas Películas retiradas del Index
Gualtiero Jacopetti & Franco Prosperi – Addio zio Tom (Gualtiero Jacopetti & Franco Prosperi, 1971)
Paul Morrisey – Flesh for Frankenstein (Paul Morrisey, 1973)
– Blood for Dracula (Paul Morrisey, 1974)
Pier Paolo Pasolini – Salò o le 120 giornate di Sodoma (Pier Paolo Pasolini, 1975)
Mario Bava – Shock (Mario Bava, 1977)
Ruggero Deodato – Ultimo mondo cannibale (Ruggero Deodato, 1977) – La casa sperduta nel parco (Ruggero Deodato, 1980)
– Inferno in diretta (Ruggero Deodato, 1985)
Lucio Fulci – …E tu vivrai nel terrore! L’aldilà (Lucio Fulci, 1980) – Quella villa accanto al cimitero (Lucio Fulci, 1981)
– Conquest (Lucio Fulci, 1983)
Dario Argento – Inferno (Dario Argento, 1980)
– Tenebre (Dario Argento, 1982)
– Trauma (Dario Argento, 1993)
– Non ho sonno (Dario Argento, 2001)
– Suspiria (Dario Argento, 1977)
– Phenomena (Dario Argento, 1985)
– Opera (Dario Argento, 1988)
George A. Romero – Creepshow (George A. Romero, 1982)
John Carpenter – Body Bags (John Carpenter & Tobe Hooper, 1993)
– Vampires (John Carpenter, 1998)
– The Thing (John Carpenter, 1982)
– Prince of Darkness (John Carpenter, 1987)
Lamberto Bava – Demoni 2: L’incubo ritorna (Lamberto Bava, 1986)
Robert Harmon – The Hitcher (Robert Harmon, 1986)
Peter Jackson – Bad Taste (Peter Jackson, 1987)
Michele Soavi – La chiesa (Michele Soavi, 1989) – Deliria (Michele Soavi, 1987)
Abel Ferrara – King of New York (Abel Ferrara, 1990)
Paul Verhoeven – Total Recall (Paul Verhoeven, 1990)
Antonia Bird – Ravenous (Antonia Bird, 1999)
Robert Rodriguez – From Dusk Till Dawn (Robert Rodriguez, 1996)
– Planet Terror (Robert Rodriguez, 2007)
Rob Zombie – House of 1000 Corpses (Rob Zombie, 2003)
Alexandre Aja – Haute Tension (Alexandre Aja, 2003)
Dennis Iliadis – The Last House on the Left (Dennis Iliadis, 2009)
Scott Mann – The Tournament (Scott Mann, 2009)
Srdjan Spasojević – A Serbian Film (Srdjan Spasojević, 2010)

Resulta difícil acceder a la lista de medios indexados, pues su sola difusión podría interpretarse como publicidad de los medios incluidos en ella. Por la misma razón, tampoco existen debates públicos sobre los medios indexados, ni discusiones sobre si esta medida fue aplicada correctamente a algún medio en particular. A fin de evitarse problemas y ser acusados de hacerle publicidad a un medio indexado, los periodistas se suelen abstener de mencionar esos medios o de hacer comentarios al respecto. En la práctica, las películas indexadas dejan de mencionarse en el ámbito público.

En BPjM.COM (http://www.bpjm.com), página web independiente que no tiene nada que ver con la BPjM, se puede ver una lista de medios indexados, pero la última actualización es de agosto de 2010. Los responsables de esta página recalcan continuamente que la publicación de esta lista se hace sólo con fines informativos, sin ninguna intención publicitaria. A día de hoy, la página está en reestructuración, aunque todavía se puede acceder al archivo de datos.

Otra página web interesante al respecto es Schnittberichte.com (http://www.schnittberichte.com), que hace comparaciones entre las diferentes versiones de una película, detallando las diferencias, sobre todo los cortes realizados. El sitio fue lanzado en marzo de 2000 con el nombre de Schnittberichte.de, pero fue clausurado en mayo de 2002 sobre la base de la Ley de Protección de Menores de Edad, debido a que incluía en sus informes fotografías de las escenas censuradas en Alemania. El 6 de enero de 2003 el austriaco Gerald Wurm asumió la gestión de la página y la relanzó con el nombre actual, poniéndola bajo la jurisdicción de la ley austriaca que, en ese sentido, es más permisiva que la alemana y censura mucho menos. A través de esta página se puede saber qué filmes han sido incluidos en el Index o están sujetos a decomiso en Alemania.

Hay quienes consideran discutible la existencia de este Index, pues iría más allá de lo estrictamente necesario para garantizar la protección debida a menores de edad (para lo cual sería suficiente la existencia de la calificación FSK ab 18). Esta medida constituiría una especie de tutela paternalista sobre personas mayores de edad, que dificulta su acceso a ciertos medios (películas entre ellos), si es que no lo hace prácticamente imposible. Lo cual constituiría en la práctica un atentado contra la libertad de expresión.

La inclusión en el Index no es la medida más grave que se puede tomar contra una película. Mediante un abogado se puede abrir un proceso de decomiso con el fin de que un juzgado dictamine que los soportes en concreto de una película deben ser decomisados y destruidos.

Hablo de soporte, porque, al contrario de la inclusión en el Index, donde una versión determinada de la película queda prohibida, sea cual sea el soporte y el fabricante, y todas las versiones iguales quedan automáticamente indexadas, el proceso de decomiso sólo se aplica a la versión de película incluida en un soporte de un determinado fabricante. Un nuevo proceso debe abrirse para cada nueva edición del film.

Para que una película sea objeto de decomiso, se requiere que los jueces lleguen a la conclusión de que los contenidos de la película infringen la ley, es decir, se pueden considerar dentro de algunos de los siguientes actos delictivos tipificados en las leyes correspondientes:

  • utilización de signos o símbolos de organizaciones anticonstitucionales (por ejemplo, la esvástica del nacionalsocialismo);
  • denigración del Estado y de sus símbolos;
  • incitación a la revuelta popular, propaganda contra el orden democrático o contra el entendimiento de los pueblos;
  • instrucciones para cometer actos delictivos;
  • presentación cruda, cruel y morbosa de la violencia como fin en sí mismo o como algo trivial y sin importancia;
  • difusión de contenidos pornográficos que incluyan violencia (sadomasoquismo, por ejemplo), intercambio sexual con animales o escenas de sexo que involucren a menores de edad (pornografía infantil) [OJO: la pornografía que no presente estas características está permitida en Alemania, si bien su distribución tiene que someterse a las restricciones que hemos señalado para las películas indexadas; además, se considera como erotismo —no pornográfico— imágenes que en otros países serían consideradas como pornográficas);
  • ofensas contra la honra debida a personas e instituciones;
  • calumnia y difamación;
  • negación del Holocausto judío.

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Logo internacional de la película “Inglourious Basterds” (Quentin Tarantino, 2009)

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Logo para el mercado alemán

¿Qué consecuencias tiene un decomiso?

Queda prohibido, en referencia al producto, difundirlo (venderlo o regalarlo), exhibirlo, proyectarlo públicamente, hacerlo accesible a cualquiera, mucho menos a un menor de edad. Asimismo, se prohíbe fabricarlo, adquirirlo, almacenarlo, ofrecerlo, anunciarlo, importarlo o exportarlo (si la intención es difundir el producto). Las copias del producto encontradas como prueba de los delitos anteriores son decomisadas y destruidas.

Lo que no está prohibido es poseer un ejemplar del producto de manera privada, ver la película en privado e incluso comprar el producto para fines particulares (aunque sea delito venderlo).

Las penas por infracción de estas leyes van desde multas en dinero hasta privación de libertad por un año.

La medida de decomiso es válida por 10 años. Ahora bien, como todas las películas decomisadas se consideran automáticamente indexadas, pasado ese tiempo podrían en la práctica comercializarse bajo las restricciones que impone una indexación y durante el tiempo que ésta se halle vigente (25 años a partir de su inclusión en el Index). En la práctica, los fabricantes, distribuidores y comerciantes prefieren no correr riesgos, pues la película podría ser sometida nuevamente a un proceso de decomiso, con las consiguientes pérdidas económicas.

A manera de ejemplo, he aquí algunas películas de franquicias conocidas que están sujetas a decomiso en las versiones completas publicadas por algunos sellos cinematográficos. Todas se pueden encuadrar dentro del subgénero gore de terror.

Franquicia cinematográfica Películas sujetas a decomiso
The Texas Chainsaw Massacre – The Texas Chainsaw Massacre Part 2 (Tobe Hooper, 1986)
Halloween – Halloween II (Rick Rosenthal, 1981)
Friday the 13th – Friday the 13th Part 3: 3D (Steve Miner, 1982)
– Friday the 13th: The Final Chapter (Joseph Zito, 1984)
The Evil Dead – The Evil Dead (Sam Raimi, 1987)
I Spit on Your Grave – I Spit on Your Grave (Meir Zarchi, 1978)
– I Spit on Your Grave (Steven R. Monroe, 2010)
– I Spit on Your Grave 2 (Steven R. Monroe, 2013)
The Human Centipede – The Human Centipede II (Full Sequence) (Tom Mix, 2011)

A continuación, una selección de películas sujetas a decomiso en sus versiones completas, ordenadas por director:

Director Películas sujetas a decomiso
Herschell Gordon Lewis – Blood Feast (Herschell Gordon Lewis, 1963)
Mario Bava – Reazione a catena (Mario Bava, 1971)
Wes Craven – The Last House on the Left (Wes Craven, 1972)
Jorge Grau – Non si deve profanare il sonno dei morti (Jorge Grau, 1974)
George A. Romero – Dawn of the Dead (George A. Romero, 1978)
– Day of the Dead (George A. Romero, 1985)
Lucio Fulci – Zombi 2 (Lucio Fulci, 1979)
– Luca il contrabbandiere (Lucio Fulci, 1980)
– Paura nella città dei morti viventi (Lucio Fulci, 1980)
– Lo squartatore di New York (Lucio Fulci, 1982)
– Zombi 3 (1988, Lucio Fulci, terminada por Bruno Mattei & Claudio Fragasso)
– Un gatto nel cervello (Lucio Fulci,1991)
Ruggero Deodato – Cannibal Holocaust (Ruggero Deodato, 1980)
Umberto Lenzi – Mangiati vivi! (Umberto Lenzi, 1980)
– Incubo sulla città contaminata (Umberto Lenzi, 1980)
– Cannibal Ferox (Umberto Lenzi, 1981)
Lamberto Bava – Demoni (Lamberto Bava, 1986)
Peter Jackson – Braindead (Peter Jackson, 1992)
Eli Roth – Hostel: Part II (Eli Roth, 2007)
A MODO DE CONCLUSIÓN

En otros países las calificaciones emitidas por las entidades responsables son referenciales, y sirven para que los padres o tutores puedan cumplir con su tarea de proteger a los menores de contenidos no aptos para ellos. En Alemania el Estado ha asumido esta tarea, estableciendo normativas que llegan incluso a determinar qué puede o no puede ver un adulto. Ir contra esas normativas puede estar sujeto a sanciones penales. Bajo la excusa de proteger a los menores de edad, se ha establecido una especie de tutela sobre toda la sociedad que va en perjuicio de ciertas libertades de las personas adultas y permite que en la práctica haya una especie de censura, de alcances ciertamente cuestionables. Más allá de que muchas de las películas censuradas sean de dudosa calidad artística.