JESUCRISTO BAJO LA MIRADA DE DOS CINEASTAS HOMOSEXUALES

Pier Paolo Pasolini

Pier Paolo Pasolini

Franco Zeffirelli

Franco Zeffirelli

En 1963, el director de cine Pier Paolo Pasolini se hallaba en Asís para participar de un seminario sobre arte. En ese mismo momento el Papa Juan XXIII visitaba la ciudad, ocasionando una congestión vehicular que obligó a Pasolini a quedarse en su cuarto en el hotel. Allí encontró una copia del Nuevo Testamento y aprovechó para leer el Evangelio de Mateo. Producto de esa lectura fue una de las aproximaciones artísticas más humanas y profundas a la figura de Jesús, una película en blanco y negro hermosa y sencilla como la vida, que fue dedicada a la memoria de Juan XXIII.

En 1973, el productor judió Lew Grade se reunió con el papa Pablo VI, quien lo felicitó por su miniserie Moisés y le sugirió que su siguiente proyecto fuera sobre Jesús. La idea fue cuajando en su mente y finalmente le ofreció la dirección a Franco Zeffirelli, un cineasta abiertamente católico, aunque con el fin de hacer una miniserie ecuménica, aceptable para todas las religiones. El resultado fue una de las aproximaciones más sólidas al Jesús histórico, con una profundidad estética y emotiva inigualable, compatible con una divinidad que se insinúa sutilmente con naturalidad humana.

El Evangelio según San Mateo (1964) y Jesús de Nazaret (1977) son quizás las mejores películas sobre Jesús que jamás se hayan hecho. Pasolini era ateo y marxista; Zeffirelli era y sigue siendo un católico creyente. Pero ambos tienen en común que son homosexuales. Y quizás por eso poseedores de una sensibilidad particular, que les permitió plasmar cinematográficamente con intensidad el inefable amor de un hombre único (¿por divino?) hacia todos los hombres.

(Columna escrita para la edición del 25 de junio de 2014 Exitosa Diario)

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A continuación, cómo acceder a las películas:

Il Vangelo secondo Matteo (Pier Paolo Pasolini, 1964) http://tny.cz/108cc529

Jesus of Nazareth (Franco Zeffirelli, 1977) http://tny.cz/6498b580

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EL VATICANO, SUS HOMOSEXUALES Y DAVID BERGER

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El 4 de enero de este año el diario suizo Schweiz am Sonntag publicó una entrevista reveladora con un ex guardia suizo, dónde éste daba testimonio sobre la existencia de una red homosexual en el Vaticano.

Para mayor información, la Guardia Suiza es un cuerpo militar de poco más de 100 miembros que se encarga de la seguridad del Estado de la Ciudad del Vaticano. Los reclutas deben ser varones que, además de tener la nacionalidad suiza y ser de religión católica, deben ser solteros, tener mínimo 1.74 m de estatura, una edad que oscile entre los 19 y 30 años, un título profesional o grado de secundaria y haber cumplido una instrucción básica en las Fuerzas Armadas Suizas, con certificados de buena conducta en su haber. Un bocado perfecto para los amantes de los placeres homofílicos.

Este ex guardia suizo, que prefirió mantener en secreto su identidad, relató que durante su servicio de dos años en el Vaticano en tiempos del pontificado de Juan Pablo II había recibido unas 20 solicitudes inequívocamente sexuales por parte de eclesiásticos de la Curia, no sólo de sacerdotes, sino incluso de obispos y Cardenales. «El Vaticano es un paraíso para homosexuales», era la conclusión a la que llegaba.

Por lo general, se había intentado seducirlo con bebidas alcohólicas y buena comida. «Una vez en el puesto de guardia de la entrada Santa Ana había una botella de whisky para mí, junto con la tarjeta de presentación de un obispo». Un sacerdote le había pedido que viniera a su residencia privada en la plaza Campo dei Fiori y había intentado doblegar su voluntad, sirviéndole bebidas espirituosas en abundancia. También había sido invitado a comer al restaurante. «Cuando sirvieron espinaca con bistec, el sacerdote me dijo: “El postre serás tú”». Cuenta el ex guardia suizo que de inmediato, sin tocar la comida, se levantó y se fue.

Ni siquiera al final de su tiempo de servicio habría mejorado la cosa. Después de dejar la Guardia Suiza habría buscado obtener un puesto de trabajo en Roma. Un eclesiástico le habría dado un consejo inusual: «Anda donde el obispo fulano de tal. Pero antes dúchate».

También un eclesiástico que trabajaba en el Secretariado de Estado de la Santa Sede habría intentado de manera manifiesta un acercamiento de intenciones dudosas.

 

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Elmar Mäder

La existencia de una red homosexual en el Vaticano le fue confirmada a Schweiz am Sonntag el 18 de enero por Elmar Mäder, quien fuera comandante de la Guardia Suiza entre los años 2002 y 2008. «La afirmación de que habría una red homosexual no puedo contradecirla. Mis experiencias hablan a favor de su existencia».

Según informaciones obtenidas por el diario, Mäder sería aquel comandante de la Guardia Suiza que habría advertido a sus hombres de ciertos peligros y les habría aconsejado mantenerse lejos de ciertos eclesiásticos conocidos por su lascivia. Algo de eso lo habría incluso puesto por escrito en misivas enviadas a ciertas personas de la Curia, lo cual a la larga le habría costado el puesto.

«Un entorno en el cual trabajan mayoritariamente hombres no casados es per se un punto de atracción para homosexuales, ya sea que lo busquen conscientemente, o inconscientemente sigan un impulso. La Curia romana corresponde a ese tipo de entorno. De igual modo, apenas sorprende encontrar pedófilos en entornos donde hay muchos niños como escuelas o asociaciones deportivas», declaró Mäder.

Poco antes de finalizar el pontificado de Benedicto XVI, el diario italiano La Repubblica ya había dado a conocer que en el dossier preparado por los Cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore de Giorgi a raíz del asunto de los Vatileaks, habría información sobre la existencia de un lobby gay en el Vaticano, «una red transversal unida por la orientación sexual», que no sólo habría facilitado encuentros homosexuales, sino también habría sido escenario de malversaciones financieras, luchas de poder y chantajes.

La Repubblica recuerda un caso que salió a la luz en el año 2010, donde estuvo involucrado un importante funcionario público del Estado italiano, Angelo Balduci, entonces presidente general del Consejo Superior de Obras Públicas. Así resume el diario El Mundo, de España, los hechos pertinentes (ver http://www.elmundo.es/elmundo/2013/02/21/internacional/1361442672.html):

«[Balducci] estaba siendo investigado por corrupción y los jueces le pincharon el teléfono. Y descubrieron así que hablaba con frecuencia con un miembro del coro de la Reverenda Capilla Musical de la Sacrosanta Basílica Papal de San Pedro en el Vaticano (un nigeriano llamado Chinedu Thiomas Eheim) que le ofrecía servicios sexuales con jovencitos, seminaristas incluidos.
“Sólo te digo que mide dos metros, pesa 97 kilos, tiene 33 años y es completamente ‘activo’”, aseguraba el miembro del coro vaticano a Balducci en una de las conversaciones interceptadas. Los encuentros sexuales, según asegura La Repubblica citando la investigación judicial, tenían lugar en una villa a las afueras de Roma, en una sauna, en un centro estético, en el propio Vaticano y en una residencia universitaria».

Mons. Tommaso Stenico

Mons. Tommaso Stenico

Algunos años atrás, en octubre de 2007, el programa Exit de la televisión italiana había difundido un video tomado con cámara oculta en una oficina de la Curia vaticana. El video mostraba e una conversación entre un joven y un prelado, cuyo rostro y voz habían sido digitalmente distorsionados, donde éste admitía ser homosexual activo, que no creía que pecaba al tener relaciones sexuales con otros gays y manifestaba un especial interés por las prácticas sadomasoquistas. El prelado fue identificado posteriormente por las autoridades vaticanas y separado de su puesto. Se trataban nada menos que de Mons. Tommaso Stenico, eclesiástico de alto rango que trabajaba en la Congregación para el Clero.

Al mismo Papa Francisco no le sería desconocida la presencia de una red homosexual en el Estado Vaticano. En un encuentro con la presidencia de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR) efectuado el 6 de junio de 2013, habría admitido, en una conversación que supuestamente no debió ver la luz pública, la existencia de un lobby gay en el Vaticano.

Mons. Battista Ricca

Mons. Battista Ricca

Poco después, el Papa Francisco se vio confrontado con un caso relacionado. Mons. Battista Rica, nombrado el 15 junio de 2013 prelado del Instituto para las Obras de Religión (IOR) —más conocido como Banco Vaticano—, había mantenido una relación amorosa con Patrick Haari, capitán del ejército suizo, cuando estaba a cargo de la nunciatura apostólica en Montevideo, además de tener en su haber otros incidentes vinculados con ambientes homosexuales, según información suministrada por el diario italiano l’Espresso.

Lo cierto es que estas cosas se sabían. Según el artículo de l’Espresso —firmado por el conocido vaticanista Sandro Magister—, el Cardenal Angelo Sodano, entonces Secretario de Estado del Vaticano, había sido informado al respecto por el eclesiástico polaco Mons. Janusz Bolonek, sucesor de Ricca en la nunciatura uruguaya. No obstante, el historial de Ricca en el Vaticano se mantuvo limpio, tampoco hubo investigaciones, permitiéndole al prelado gay continuar su carrera en la Iglesia, en nuevos puestos que le redituaran prestigio.

Al parecer, ser homosexual no constituye problema para ocupar cargos en la jerarquía católica, mientras todo lo relacionado con esta orientación sexual —incluyendo la práctica— se mantenga discretamente oculto bajo el manto del silencio. Aun cuando a partir del año 2005 le haya sido negada oficialmente a los homosexuales la posibilidad de acceder a las órdenes sagradas en la Iglesia católica (ver http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_20051104_istruzione_sp.html). En estos casos, el silencio parece ser no sólo una buena pedagogía de la voluntad, sino la manera más adecuada para pasar inadvertido. Pues las sanciones disciplinarias se han aplicado en algunos casos sólo cuando ese muro de silencio ha sido roto y la información ha llegado a la opinión pública, generalmente a través de la prensa escrita o la televisión.

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Cardenal Francis Spellman

Y esto no parece ser cosa de la historia reciente solamente. Tenemos el caso del Cardenal Francis Spellman (1889-1967), quien fuera arzobispo de Nueva York, cuyo biógrafo, John Cooney, cita cuatro testimonios que dan fe de que Spellman era homosexual. Cooney afirma además lo siguiente: «Hablé con muchos sacerdotes que trabajaron para Spellman y estaban indignados, consternados y enfurecidos por su conducta». Asimismo, el periodista Michelangelo Signorile describe a Spellman como «uno de los homosexuales más notorios, poderosos y sexualmente voraces en la historia de la Iglesia católica en Norteamérica».

David Berger, teólogo laico que desarrolló su labor en los círculos más conservadores y tradicionalistas del catolicismo, llegando a ser incluso miembro de la Pontifica Academia de Santo Tomás de Aquino y corrector de la Congregación para la Doctrina de la Fe, también mantuvo discreción sobre su condición homosexual, aunque se sabía que compartía piso en Colonia con un compañero al cual solía presentar como su “primo”. La contradicción entre su estilo de vida en el ámbito privado y su profesión de la fe y la moral católica en lo público no parecía constituir para él un problema, pues en ambos casos actuaba según su conciencia: al aceptar su homosexualidad como parte integrante de su ser —pues no era una condición que él hubiera elegido— y al aceptar la enseñanza católica como creyente sincero que busca ser fiel a la Iglesia y al Papa. Sin embargo, esta disociación, que parece estar también presente en la mayoría de los eclesiásticos y clérigos homosexuales de la Iglesia católica —cuyo número, según las cifras con que cuenta Berger, sería entre un 25% y un 50% del total—, no pudo mantenerse en su caso a largo plazo. Pues en un momento dado tomó conciencia del doble juego que había con las personas homosexuales que trabajaban para la Iglesia, incluyendo la extorsión y el chantaje, lo cual le llevó a la decisión de salir del armario a través de un artículo publicado el 23 de abril de 2010 en el Frankfurter Rundschau (ver http://www.imprimatur-trier.de/2010/imp100513.html), trayéndole como consecuencia que le fuera retirada la licencia para enseñar teología católica y fuera cancelada su membresía en la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino.

David Berger

David Berger

A partir de entonces ha analizado la doctrina moral sobre la homosexualidad formulada en el Catecismo de la Iglesia Católica, opinando que requiere de una mayor profundización, una base antropológica más sólida, la aplicación de un concepto de tradición más dinámico y menos estático, y un replanteamiento de la moral sexual en términos más humanos, pues al hacer depender la moralidad de lo sexual de su aspecto reproductivo se termina por condenar como pecado actitudes y conductas que simplemente reflejan la naturaleza sexual del ser humano, donde la sexualidad cumple otras funciones perfectamente legítimas.

En efecto —y esto ya es opinión mía—, si vamos al texto del Catecismo (ver http://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p3s2c2a6_sp.html), se describe la homosexualidad como una «inclinación objetivamente desordenada», es decir, como una anormalidad humana, lo cual difiere de las conclusiones a las que llegan las ciencias actuales, que no consideran la homosexualidad ni como una enfermedad psíquica ni como un defecto genético. Lo paradójico del texto del Catecismo es que reconoce que la homosexualidad «reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas» y «su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado». Uno se pregunta cómo se puede llegar a conclusiones tan tajantemente negativas sobre la homosexualidad admitiendo, en primer lugar, lo variada que pueden ser sus formas culturales a través de la historia y, en segundo lugar, admitiendo que se ignora su origen psíquico. ¿No estarán los escasísimos pasajes de la Biblia que condenan la homosexualidad condicionados culturalmente de tal manera, que lo que se condena realmente es una manifestación cultural determinada de la homosexualidad, pero no servirían para emitir un juicio definitivo sobre la homosexualidad en general? De citas que sólo responden al contexto histórico y cultural de su época está llena la Biblia, y es labor de los teólogos ayudar a discernir lo que tiene validez universal de lo puramente contingente.

No pretendo llegar a ninguna conclusión, sino sólo manifestar las inquietudes que me suscita la doctrina católica oficial sobre la homosexualidad. En conciencia, me resulta difícil concebir que determinadas personas —y que no son pocas según el mismo Catecismo («Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas»)— deban ser consideradas anormales —con una «inclinación objetivamente desordenada»—, cuando actualmente las ciencias psicológicas no consideran que esta inclinación sea una enfermedad, un síndrome, una psicosis o cualquier cosa parecida, sino un elemento de la personalidad cuyo origen todavía no ha podido ser satisfactoriamente explicado y que no impide un desarrollo psíquico saludable de la persona.

Considero también conveniente conocer las opiniones de personas homosexuales respecto a lo que predica la Iglesia sobre el tema, más aún si esas opiniones vienen de alguien con una formación sólida en teología y filosofía. A continuación incluyo una entrevista que David Berger le concedió al canal de noticias n-tv de Alemania hace aproximadamente un año, con ocasión de las palabras benévolas respecto a los homosexuales que pronunciara el Papa Francisco en el avión que lo llevaba de vuelta después de su visita a Brasil. En esa entrevista Berger se explaya sobre la actitud de la Iglesia católica hacia los homosexuales y habla sobre los sacerdotes gays y la red homosexual en el Vaticano.

Debo advertir que, si bien considero estimulantes e interesantes sus declaraciones, el hecho de que publique esta entrevista en mi blog no significa que esté de acuerdo en todo con sus opiniones. Sea como sea, el diálogo está servido.

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Entrevista concedida por David Berger al canal de noticias n-tv (30 de julio de 2013)
http://www.n-tv.de/panorama/Mich-wundert-dass-alle-jubeln-article11085626.html

n-tv.de: El Papa Franciso ha dicho que él no “juzgaría” a los homosexuales. ¿Le ha sorprendido esta declaración?

David Berger: Me ha alegrado por de pronto. Pues su predecesor Benedicto XVI había caído en una brutalidad y modo de hablar discriminatorio sobre el tema, lo cual evidenciaba un miedo neurótico hacia los homosexuales. Este tono ha cambiado de modo decisivo y eso me ha alegrado. No me ha sorprendido, pues yo había estimado así a Francisco. Por otra parte, me sorprende que los medios se hayan abalanzado sólo sobre esa frase.

n-tv.de: ¿Cuál fue para usted el mensaje principal ?

David Berger: Él ha dicho que a las personas homosexuales hay que tratarlas con respeto e integrarlas en la sociedad. Esto es positivo, sea lo que sea que signifique exactamente. Pero a continuación viene la restricción: la práctica de la homosexualidad es pecado y no está permitido hacer publicidad de la homosexualidad. Eso quiere decir que está prohibido asociarse y luchar por los derechos de los homosexuales. Es entonces cuando yo como católico gay me siento discriminado.

n-tv.de: Según Francisco, ser homosexual no es pecado, pero la práctica sí lo es. ¿No ha sido esto lo que siempre ha dicho la Iglesia católica?

David Berger: Sí, por supuesto. Eso está en el Catecismo. Benedicto tampoco dijo otra cosa distinta, sólo que en él no sonaba tan amable. En cuanto al contenido, nada ha cambiado realmente. Me sorprende que todos rompan en júbilo. Una discriminación abierta es con frecuencia menos peligrosa que una que viene de forma amigable. Este patrón se repite siempre en sociedades con “corrección política”. Allí vale lo siguiente: “No tengo nada contra los extranjeros, pero que no vivan en mi barrio. No tengo nada contra los homosexuales, pero que no muestren su homosexualidad públicamente.” Este patrón domina la doctrina eclesiástica y las declaraciones del Papa.

n-tv.de: ¿Y no obstante valora positivamente el nuevo tono?

David Berger: Sí, porque no sólo pienso en hombres homosexuales en Berlín y Colonia, sino también en aquéllos en países católicos como Italia, Croacia y Polonia. Cada vez que el Papa Benedicto hacía una declaración homófoba, había en Italia excesos violentos contra hombres homosexuales. Los activistas gay allí esperan ahora que el clima cambie, de modo que por lo menos no sean molidos a golpes.

n-tv.de: Francisco se refiere en especial a los sacerdotes en sus declaraciones. ¿Ve usted allí un cambio?

David Berger: Habla de sacerdotes, pero cuáles de sus comentarios se refieren a los sacerdotes no lo puedo decir con exactitud. El texto es complejo y admite un marco de interpretación increíblemente amplio. Si hubiera querido decir que en los sacerdotes está bien tener orientación homosexual, entonces eso sería un cambio en la Iglesia católica, un giro respecto al rumbo tomado por Benedicto en 2005. Benedicto dijo: Si alguien tiene una orientación homosexual, es por naturaleza no idóneo para ser sacerdote católico. Si Francisco se hubiera referido con su declaración también a los sacerdotes, sería un cambio respecto a aquello que está vigente desde 2005 en la Iglesia católica.

n-tv.de: Se resalta particularmente la siguiente frase: “Si una persona es gay y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?” ¿Quie quiere decir Franciso con eso?

David Berger: “Buscar a Dios” es una fórmula piadosa. La pregunta es a qué se refiere con “gay”. Las personas que tienen una mala conciencia por su homosexualidad y debido a eso son particularmente piadosas y fieles al Papa, han sido siempre bien vistas en la Iglesia católica. O bien se refiere a alguien que está abierto a su ser homosexual, ha recibido este don de Dios y ve su búsqueda en aceptarlo y vivirlo.

n-tv.de: ¿“Tener buena voluntad” puede entonces significar vivir en la continencia?

David Berger: Yo creo que a eso se refiere.

n-tv.de: Muchos esperan de manera muy general una apertura de la Iglesia a través del Papa Francisco. Para usted no suena así.

David Berger: A nivel de relaciones públicas se da una apertura. Él es una personalidad carismática y es capaz de salir al encuentro de las personas. Nuevamente se vio esto en que sólo se toma la frase positiva y todos aplauden. Todo lo demás es puesto de lado. Pero en el mismo hilo dijo que el sacerdocio femenino es impensable. Le niega a la mitad de la humanidad el derecho a ejercer el sacerdocio católico. En el campo de lo social irá ciertamente a llamar la atención sobre América Latina y sobre los límites del capitalismo. En los temas de homosexualidad, sacerdocio femenino, divorciados vueltos a casar y celibato no va a cambiar nada con él.

n-tv.de: Muchos ven en el estilo abierto del Papa primeras señales de un cambio lento de la Iglesia católica. ¿Usted no?

David Berger: No, mientras sólo cambie el show. El cardenal Tarcisio Bertone puede seguir desviando los dineros de la mafia y haciendo camarilla con Berlusconi. Más allá de las extremadamente buenas relaciones públicas, incluso periodistas serios olvidan que en los enunciados fundamentales y los favoritismos mutuos en la Iglesia católica aún no ha cambiado nada. Buenos amigos míos que trabajan en la Curia también me dicen: No ha cambiado nada en absoluto.

n-tv.de: Usted habla de favoritismos mutuos. Con frecuencia se habla de una red gay. ¿De qué trata todo esto?

David Berger: El Papa ha hablado de un “lobby gay”, pero un “lobby” que persigue fines políticos no es. Es una red de hombres homosexuales, que sirve para tener sexo de la manera más sencilla posible y sin ser descubiertos. Hay cadenas telefónicas, espacios de chat, incluso residencias compartidas. No se debe esperar de ellos un golpe de estado en la Iglesia. Son conservadores, fieles al Papa y piadosos. Son estabilizadores del sistema vaticano. No se la debe concebir como una organización grande. Son más bien redes diversas vinculadas vagamente entre ellas.

n-tv.de: Usted mismo se movió en altos círculos del Vaticano. ¿Fue usted parte de la red gay?

David Berger: Sí y no. Dado que no soy sacerdote, no dependía de ella. Cuando quería tener sexo, lo tomaba en Roma sin mayores complicaciones. Simplemente he conocido a muchos de estas redes y ellos confiaron en mí. Una vez un eclesiástico me llevó a una vivienda en Monte Mario, de la cual hay muchas llaves y que está disponible para no tener que llevar conocidos de afuera al Vaticano o a la residencia oficial.

n-tv.de: Usted dice que no se trata de una red política. No obstante, se le exige al Papa que desbarate esas “estructuras de poder”. ¿Entiende usted esto?

David Berger: No lo entiendo del todo. La idea de que allí un lobby aspira al poder ha sido montada por conservadores extremos, que equiparan homosexualidad y pedofilia. Convencieron a Benedicto de que detrás de esto acecha un gran peligro. Cuando se echan pestes contra el “lobby gay”, se trata del miedo a que el escándalo de pedofilia pueda volver a dar alcance a la Iglesia católica.

n-tv.de: Usted mismo ha publicado hace algunos años un libro revelador, sabiendo y aceptando que a raíz de eso le sería retirada la missio, el permiso católico para enseñar. Usted crítica a la Iglesia de manera notoria. ¿Por qué, aún así, sigue sintiéndose católico?

David Berger: Las imágenes y arquetipos de lo católico forman parte de mí de tal manera, que no quiero ni puedo desprenderme de ellos. Me siento católico, pero me he despojado de aquello que me agobiaba. Catolicismo no es para mí lo que dice en cualquier momento el Papa de turno. Lo que cuenta para mí es lo que como católico aprendí de niño y de joven.

n-tv.de: ¿Todavía sigue yendo a Misas católicas?

David Berger: En la medida de lo posible, sí. Yo sigo siendo tradicional y las Misas modernas no me dicen nada. Adoro la liturgia latina clásica.

Entrevistador: Christoph Herwartz
Traducción al español: Martin Scheuch

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FUENTES

Schweiz am Sonntag
Schweizergardist packt aus: «Habe von Kardinälen Sex-Angebote erhalten» (04.01.2014)
http://www.schweizamsonntag.ch/ressort/nachrichten/schweizergardist_packt_aus_habe_von_kardinaelen_sex-angebote_erhalten/
Ex-Garde-Chef warnt vor Geheimbund (18.01.2014)
http://www.schweizamsonntag.ch/ressort/nachrichten/ex-garde-chef_warnt_vor_geheimbund/

Die Welt
“Der Vatikan ist ein Paradies für Schwule” (07.01.14)
http://www.welt.de/politik/ausland/article123626154/Der-Vatikan-ist-ein-Paradies-fuer-Schwule.html

La Repubblica
Sesso e carriera, i ricatti in Vaticano dietro la rinuncia di Benedetto XVI (21.02.2013)
http://www.repubblica.it/esteri/2013/02/21/news/ricatti_vaticano-53080655/

Periodista Digital
El Vaticano suspende a un miembro de la Curia que confesó ser homosexual ante una cámara oculta (14.10.2007)
http://blogs.periodistadigital.com/personalidad.php/2007/10/14/p121377

Religión Digital
“En la Curia hay gente santa, pero también una corriente de corrupción. Se habla del ‘lobby gay’, y es verdad, está ahí” (10.06.2013)
http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2013/06/10/en-la-curia-hay-gente-santa-pero-tambien-una-corriente-de-corrupcion-se-habla-del-lobby-gay-y-es-verdad-esta-ahi-religion-iglesia-francisco-religiosos-clar-vatiano-curia-aparecida-reformas.shtml

l’Espresso
Il prelato della lobby gay (18.07.2013)
http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1350561

Wikipedia (en inglés)
Francis Spellman
http://en.wikipedia.org/wiki/Francis_Spellman

EL OTRO CINE, AQUEL QUE NOS ES NEGADO

Armando Robles Godoy (1923-2010), cineasta peruano

Armando Robles Godoy (1923-2010), cineasta peruano

El cine es quizás el arte más completo que haya generado la historia de la humanidad. Como tal, es una ventana a la vida, una manera de aproximarse a otras realidades que desconocemos, un camino para adentrarse en temáticas poco exploradas que subyacen al flujo de la existencia. O por lo menos así debería ser.

Lamentablemente, a partir de los ’70 ha crecido en la cartelera peruana el predominio de Hollywood, que ha priorizado el aspecto comercial en sus producciones y ha prostituido el arte cinematográfico reduciéndolo a mera industria del entretenimiento.

Actualmente, más del 90% de los estrenos en el Perú provienen de Hollywood. Curiosamente, el cine que se exhibe en salas se ha convertido en el Perú en una ventana a los valores (o anti-valores) del Imperio norteamericano y en una droga para estupidizar a las multitudes. Mientras tanto, se nos sigue negando aquel otro cine de otras latitudes, que interpela directamente nuestra existencia.

Por suerte, existe el Grupo Chaski, que con su red de Microcines está intentando romper esa barrera a nivel popular.

Por suerte, existen en Internet iniciativas como Patio de Butacas, foro online del cual participo, que desde hace cinco años busca hacer accesible ese cine olvidado, gracias a los usuarios y a un staff de once voluntarios de nacionalidad española, argentina, mexicana, chilena, peruana, uruguaya, venezolana y polaca.

Por ejemplo, gracias al foro he podido visionar ese clásico del cine peruano que es Kukuli (1961) así como las películas de Armando Robles Godoy, el cineasta más interesante que ha parido el Perú. Y cuyo cine sigue siendo un perfecto desconocido en su propia patria.

(Columna publicada en Exitosa Diario el 18 de junio de 2014)

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Armando Robles Godoy (Nueva York, 7 de febrero de 1923 – Lima, 10 de agosto de 2010) fue el primer cineasta peruano en alcanzar reconocimiento internacional con sus filmes y en lograr elevar la calidad artística y técnica del cine en el Perú.

Aparte de su labor pedagógica desarrollada a lo largo de más de 30 años, y de gran importancia en la formación de las siguientes generaciones de cineastas peruanos, posee una breve filmografía, que introdujo muchos de los medios del cine europeo (especialmente de la nouvelle vague francesa) en la filmografía peruana, en películas en las que el lirismo y la evocación poseen mayor importancia que la trama en sí.

Ha dirigido seis largometrajes:

  • Ganarás el pan (1964)
  • En la selva no hay estrellas (1967)
  • La muralla verde (1970)
  • Espejismo (1972)
  • Sonata Soledad (1987)
  • Imposible amor (2003)

Además, ha realizado 25 cortometrajes y una telenovela de 100 capítulos (Los recién llegados), que fue prohibida en el Perú por la dictadura militar del General Juan Velasco Alvarado.

Salvo su primer largometraje, las demás cinco películas de Robles Godoy están disponibles en The Pirate Bay gracias a la labor de un destacado miembro de Patio de Butacas.

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NOTA FINAL: Para participar de Patio de Butacas se requiere una invitación por e-mail de parte de un miembro del foro. Quien esté interesado en participar, puede enviarme un e-mail a lineastorcidas@yahoo.de, identificándose con nombre y apellido, y con gusto le enviaré una invitación, previa verificación de su dirección IP.

LA EDITORIAL DE LA IGLESIA QUE VENDÍA PORNOGRAFÍA

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Weltbild, un grupo editorial que posee en Alemania el mayor negocio de ventas online de libros después de Amazon, se declaró en enero de este año en insolvencia. Su declive no puede atribuirse solamente a la competencia, sino también a los escándalos protagonizados en años recientes.

Pues aunque Weltbild pertenece en su totalidad a la Iglesia católica, su catálogo incluía libros pornográficos como Internado de putas, Ramera de abogados, Bar de follar, Ponme cachondo, por mencionar algunos de entre más de 2500 títulos. Este hecho lo denunció la prensa en el año 2011, en base a informaciones proporcionadas por PURmagazin, una revista que aglutina a católicos conservadores, mencionando que ya en el año 2008 se había originado una iniciativa de laicos llamada “Katholisches! Welbild”, que envió cartas a todas las diócesis alemanas denunciando esta circunstancia. Salvo la arquidiócesis de Colonia, que decidió ceder su participación en Weltbild a la Asociación de Diócesis de Alemania, las otras hicieron caso omiso.

Y el problema no eran sólo libros de este talante. Weltbild vendía además libros a favor del esoterismo, la magia, el satanismo, la violencia de extrema derecha, etc. Aparentemente, para hacer negocio hay que vender de todo, aun cuando se pertenezca a la Iglesia católica, que muchas veces ha puesto en juego su credibilidad con incoherencias como ésta. Una incoherencia que le rendía ganancias.

Los libros problemáticos fueron retirados del catálogo. Tras intentos infructuosos por parte de las principales diócesis alemanas de desprenderse de la editorial y amenazas de entablar acciones judiciales por difamación —pues oficialmente nunca se ha vendido pornografía sino erotismo—, Weltbild ha terminado cayendo por su propio peso.

(Columna publicada en Exitosa Diario el 11 de junio de 2014)

EL ESTIGMA DE SER HIJO DE CURA

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Cuando el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas publicó el 31 de enero de este año sus observaciones finales sobre el segundo informe de la Santa Sede, la atención se centró en los casos de abusos sexuales cometidos por clérigos, pasándose por alto un tema importante: los derechos de los hijos engendrados por sacerdotes católicos obligados al celibato.

Pues ser hijo de un cura conlleva un amargo estigma, sobre todo cuando el padre tiene que callar la circunstancia de haber tenido un hijo para salvaguardar la buena imagen de la Iglesia, su propia reputación y mantener su trabajo de pastor de almas.

Se trata en muchos casos de niños que nunca sabrán quién es su padre y se les niega el derecho a que éste asuma sus responsabilidades hacia ellos, les ofrezca su cariño paternal y vele abiertamente por su salud, educación, desarrollo, etc. Pues con frecuencia las autoridades eclesiales han ayudado financieramente a la madre y al niño, a condición de que aquélla firme un acuerdo de confidencialidad, guardando silencio sobre la identidad del padre.

¿Por qué no hacer como San Agustín, que aun siendo obispo célibe, no ocultó a su hijo Adeodato y se preocupó responsablemente de su bienestar? ¿Un cura que quiera ser célibe, y que como humano tuvo un resbalón, no puede reconocer públicamente al hijo engendrado, sin por ello dejar de ejercer su sacerdocio?

Finalmente, ¿cumplirá algún día la Santa Sede con aquello que con justicia ha pedido el Comité: que se identifique a los niños nacidos de sacerdotes católicos para asegurarles el derecho a ser conocidos y cuidados por sus padres?

(Columna publicada en Exitosa Diario el 4 de junio de 2014)