LA TEOLOGÍA DEL GUSANO

bonet_teologia_del_gusanoA la edad de 72 años, el jesuita español José-Vicente Bonet publicó en el año 2000 un pequeño libro para ayudar a aquellas personas que padecen cierto tipo de neurosis religiosas debido a haber asumido una forma de entender la relación con Dios, donde éste se presenta como un ser perfecto omnipotente y omnipresente ante quien el hombre es lo más cercano a la nada. Peor aun. Debido al peso de sus pecados, es un ser miserable, una mierda viviente, un gusano.

Es ésa la concepción que encontramos en Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador de esa asociación católica conservadora, verticalista y autoritaria conocida como Opus Dei, quien decía: «Si obraras conforme a los impulsos que sientes en tu corazón y a los que la razón te dicta, estarías de continuo con la boca en tierra, en postración, como un gusano sucio, feo y despreciable… delante de ¡ese Dios! que tanto te va aguantando» (Camino, 597).

En su libro Teología del “gusano” – Autoestima y evangelio, el P. Bonet presenta una concepción distinta: «La religiosidad auténtica es y ha sido una gran fuerza humanizadora y liberadora». Por eso mismo, denuncia esa neurosis eclesiogénica que «propicia un sentido malsano de indignidad personal y fomenta esa “espiritualidad terrorista”, contaminada de miedos, culpabilidad e infantilismos…»

En las instituciones con características sectarias, el fomento de un sentimiento exagerado de culpa constituye también una manera de mantener el control sobre sus adeptos. Una persona que se desprecia a sí misma es fácil de manipular. Y esas mismas personas terminan despreciando e insultando a todo aquel que critique legítimamente a la institución, buscando denigrarlo también como un “gusano”.

(Columna publicada en Exitosa el 30 de septiembre de 2015)

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FUENTES

José-Vicente Bonet
Teología del “gusano” – Autoestima y evangelio (Sal Terrae, Santander 2000)
https://53a52b541927de08c8fb94d15b0eef8e5c2913f0.googledrive.com/host/0B-iHtde6SS1RbjJlSnVHMk9VdlU/Bonet%20Jose%20Vicente%20-%20Teologia%20Del%20Gusano%20-%20Autoestima%20Y%20Evangelio%20-%20Sal%20Terrae%20-%202000.pdf

Steven Hassan
Cómo combatir las técnicas de control mental de las sectas (Ediciones Urano, Barcelona 1995)
https://libroweb.wordpress.com/2007/10/18/como-combatir-las-tecnicas-de-control-mental-de-las-sectas-steve-hassan/

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Vale la pena transcribir un par de textos del libro del P. Bonet:

Ese sentirse «gusano sucio, fe y despreciable», este sentimiento de indignidad personal, puede provocar en sus víctimas síntomas como los siguientes:

  • Se sienten culpables aún de pecados cometidos hace mucho tiempo y ya perdonados; no acaban de creerse que Dios les ha perdonado, ni se perdonan a sí mismos.
  • Sienten que Dios les castiga merecidamente por pecados propios y hasta ajenos cuando en su vida ocurren cosas desagradables, duras o trágicas, como la muerte de seres queridos, enfermedades, accidentes, pérdidas cuantiosas, etc. «¿Qué he hecho yo para merecer esto?», se preguntan; tienden a ver castigos de Dios en todas partes, en calamidades naturales, en terremotos, en el SIDA, etc.
  • Sienten pavor al juicio divino aun después de muchos años de vida cristiana sincera, aunque, naturalmente, imperfecta.
  • Viven una espiritualidad lastrada por fuertes dosis de prohibiciones, culpas y miedos.
  • No se atreven a examinar y cuestionar sus creencias religiosas y las normas morales de la Iglesia, por temor a ofender a Dios.
  • Su manera de entender las leyes de Dios y de la Iglesia es rígida y coercitiva.
  • Naturalmente, su autoestima tiende a ser baja y puede degenerar en depresión…

El perfil del dios de la “teología del gusano” es descrito de la siguiente manera:

  • Es el dios justiciero, violento y vengativo que impone castigos increíblemente duros y perdurables si no se le obedece; que inspira miedo, terror.
  • Es el dios discriminador y racista que favorece y protege a unos (su pueblo elegido, sus fieles) y no a otros (los infieles, los pecadores, los paganos).
  • Es el dios que impone normas rígidas de conducta sin permitir a sus adoradores que las cuestionen personalmente.
  • Es el dios que exige sangre y sufrimiento de sus «hijos» y de su «Hijo» para aplacar su majestad ultrajada por los pecados y desobediencias de sus criaturas.
  • Es el dios que se hace representar en la tierra por estructuras institucionales frecuentemente autoritarias y coercitivas, travestidas con ropajes y gestos pertenecientes a un pasado imperial ya periclitado, en vivo contraste con la figura sencilla y popular, libre y cercana de Jesús de Nazaret.
  • Es el dios que, pudiendo, no impide el sufrimiento de los inocentes; el dios que envía o, por lo menos, permite catástrofes naturales, hambrunas, masacres, enfermedad y muerte.
  • Es el dios que interviene «milagrosamente» en favor de unos pocos que se lo piden con mayor o menor fervor, aunque no la haga en favor de otros muchos —la mayoría—, se lo pidan o no.
  • Es el dios que delega su autoridad suprema en la tierra exclusivamente en varones (apóstoles, papas, obispos, clero) que han mantenido y mantienen en un segundo plano a las mujeres, como si fueran ciudadanas de segunda categoría en el Reino de Dios; en varones, teóricamente célibes, que parecen tener miedo a la mujer y al sexo y, sin embargo, dictan normas detalladas y rígidas sobre estos temas.
  • Es el dios que, si no estamos dispuestos a manifestar nuestros pecados más íntimos y vergonzosos, a humillarnos y reconocernos «sucios y despreciables como gusanos» (aunque sea sacerdote), no nos perdona magnánimamente.
  • Es el dios que condena a toda la humanidad (¡se dice pronto…!) a una vida plagada de sufrimientos por la desobediencia de nuestros primeros padres.

Tales ideas coinciden a grosso modo con aquelllo que señala el psicólogo Steven Hassan en su libro Cómo combatir las técnicas de control mental de las sectas, cuando explica el enorme poder de manipulación que se genera cuando se hace a las personas sentirse continuamente culpables:

La culpa es, con toda probabilidad, el arma emocional más sencilla y eficaz que existe para conseguir la conformidad y la sumisión. La culpa histórica (por ejemplo, el hecho de que Estados Unidos lanzara la bomba atómica sobre Hiroshima), la culpa de identidad (por ejemplo, un pensamiento del tipo «No vivo de acuerdo con mi potencial»), la culpa por acciones del pasado (por ejemplo, «Hice trampas en el examen») y la culpa social (por ejemplo, «Hay gente que muere de hambre») pueden ser explotadas por los líderes de las sectas destructivas. Sin embargo, la mayor parte de los miembros de una secta no pueden ver que utilizan la culpa y el miedo para controlarlos. Están tan condicionados a culparse siempre a si mismos que responden con gratitud cada vez que el líder les señala uno de sus «defectos». […]

Para poder controlar a alguien a través de sus emociones, a menudo hay que redefinir sus sentimientos. La felicidad, por ejemplo, es una sensación que todo el mundo desea. Sin embargo, si la felicidad se define como estar cerca de Dios, y Dios no es feliz (como aparentemente sucede en muchas sectas religiosas), entonces la única manera de ser feliz es ser desgraciado. En consecuencia, la felicidad consiste en sufrir para poder estar más cerca de Dios. Tal idea aparece también en algunas teologías ajenas a las sectas, pero en éstas es una herramienta para la explotación y el control.

En algunos grupos, la felicidad estriba en seguir las órdenes del líder, en reclutar el máximo número de individuos o en donar una buena cantidad de dinero. La felicidad se define como el sentido de comunidad que brinda la secta a todos aquellos que disfrutan de una buena posición.

La lealtad y la devoción son, entre todas las emociones, las más respetadas. Los miembros no están autorizados a sentir o expresar emociones negativas, excepto hacia los foráneos. Se les enseña que nunca han de experimentar sentimientos hacia su propia persona o sus propias necesidades, sino que deben pensar siempre en el grupo, sin quejarse jamás. No podrán nunca criticar al líder, pero en cambio deberán criticarse a sí mismos. […]

A menudo, se mantiene a los individuos en constante desequilibrio. En un momento dado se les alaba, y al siguiente son insultados. Este mal uso de las técnicas de modificación del comportamiento —recompensa y castigo— crea una sensación de dependencia e indefensión. En algunas sectas, un día puedes estar haciendo relaciones públicas vestido con traje y corbata ante las cámaras de televisión, y al día siguiente estar en otra provincia relegado a hacer trabajos manuales como castigo por algún pecado imaginario.

La confesión de antiguos pecados o de actitudes equivocadas es también un recurso poderoso para lograr el control emocional. Lo cierto es que una vez confesado públicamente, en contadas ocasiones se perdona o se olvida de verdad el antiguo pecado. En el instante en que uno se aparte de la fila, se sacará de nuevo a la luz y se utilizará para manipular al adepto y conseguir su obediencia. Cualquiera que se encuentre en una sesión confesional de una secta debe recordar esta advertencia: cualquier cosa que diga es susceptible de ser y será utilizada en su contra. Este ardid puede llegar incluso al chantaje si no abandona la secta.

La técnica más efectiva para el control emocional es la implantación de fobias […]. Con ella se consigue que los individuos experimenten una reacción de pánico al pensar en marcharse: sudores, palpitaciones, intensos deseos de evitar la posibilidad. Les dicen que si se marchan se encontrarán perdidos e indefensos en medio de los más terribles horrores; se volverán locos, les asesinarán, se convertirán en drogadictos o se suicidarán. Ejemplos de casos semejantes se narran continuamente tanto en las conferencias como a media voz en los corrillos informales. Es casi imposible que un miembro adoctrinado de una secta llegue a sentir que encontrará alguna seguridad fuera del grupo.

Cuando los líderes de las sectas declaran en público: «Los miembros son libres de marcharse cuando les parezca: la puerta está abierta», dan la impresión de que los miembros son libres de escoger y que sencillamente prefieren quedarse. Sin embargo, los’ miembros tal vez no dispongan de la posibilidad real de escoger, porque se les ha adoctrinado para tener fobia al mundo exterior. Las fobias inducidas eliminan la posibilidad psicológica de que un individuo decida abandonar el grupo simplemente porque no es feliz o porque desea hacer otra cosa.

10 DÍAS EN EL ESTADO ISLÁMICO

Jürgen Todenhöfer con el yihadista alemán Abu Qatadah en Mosul (11 de diciembre de 2014)

Jürgen Todenhöfer con el yihadista alemán Abu Qatadah en Mosul (11 de diciembre de 2014)

Entre el 6 y el 15 de diciembre de 2014, el alemán Jürgen Todenhöfer (nacido en 1940) logró una hazaña. Es el único periodista occidental de religión no islámica que ha visitado territorios del Estado Islámico (EI) y no ha sido tomado prisionero o ejecutado. Mediante contactos con Christian E. alias Abu Qatadah, un yihadista alemán —quien luego le serviría como guía— obtuvo un salvoconducto del califa que le garantizaba inmunidad durante su viaje tanto a él como a sus acompañantes: su hijo Frederic (31 años) con un amigo.

Durante su recorrido acompañado de combatientes del grupo extremista desde la frontera turca hasta Mosul (Irak), capital del califato, pasando por Raqqa (Siria), Todenhöfer y compañía no sólo pudieron conversar con miembros de EI (combatientes, un juez, médicos, policías), sino también con gente de la calle y hasta con un prisionero kurdo. Asimismo, documentaron fotográficamente y en video la vida cotidiana de la gente en el califato.

La mayoría de la población musulmana sunita se ha adaptado a la situación y considera que hay más orden y tranquilidad que cuando gobernaban los chiitas. Aun apostando por el diálogo, Todenhöfer considera que EI es sumamente peligroso por su extremismo que justifica la muerte de quien no se adhiera a su interpretación del Islam.

Lo que se ignora es que la mayoría de los refugiados sirios no están huyendo de EI. El 90% de las víctimas civiles sirias de los cuatro últimos años deben atribuirse al gobierno del dictador Bachar al-Asad, en una guerra civil atizada por Estados Unidos con el suministro de armas a los grupos rebeldes, y por Rusia, apoyando al gobierno de Asad.

(Columna publicada en Exitosa el 23 de septiembre de 2015)

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FUENTES

Jürgen Todenhöfer
Inside IS — 10 Tage im “Islamischen Staat” (C. Bertelsmann, München 2015)
Este libro, donde Todenhöfer narra en detalle los preparativos y el desarrollo de los 10 días que pasó en el Estado Islámico, alcanzó en Alemania a lo largo de tres semanas el puesto n°1 de ventas de obras de no ficción.

Santiago Alba Rico
Dictadura siria, Estado Islámico y crisis de refugiados (15-09-2015)
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=203299

Finalmente, he traducido un escrito de Jürgen Todenhöfer publicado en su blog personal el 22 de diciembre de 2014 (http://juergentodenhoefer.de/7-eindruecke-einer-schwierigen-reise/), donde resume brevemente sus impresiones sobre el viaje al Estado Islámico.

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“ESTADO ISLÁMICO” — Siete impresiones de un viaje difícil
por Jürgen Todenhöfer

Queridos amigos:

Poco a poco se nos va yendo el stress del viaje al “Estado Islámico”. Mi hijo Frederic ha perdido varios kilos de peso. Por supuesto que yo sabía que el riesgo era alto. No solamente debido al “Estado Islámico”. También debido a los bombardeos americanos y sirios. En Mosul en varias ocasiones bombarderos estadounidenses dieron vueltas sobre nosotros en vuelo rasante. Nuestra “vivienda” en Raqqa (Siria) fue destruida en gran parte por una bomba siria durante nuestra estadía en Mosul (Irak). Tuvimos que pasar nuestra última noche en Raqqa en una vivienda bombardeada, regada de esquirlas de vidrios rotos.

Pero sin riesgo difícilmente se puede ir tras la verdad. Y al fin al acabo, yo necesitaba material para un libro sobre el “Estado Islámico” que tenía planeado. Y ese material sólo se encuentra en el lugar de los hechos. Así he procedido con todos mis libros. Siempre he viajado a los países en crisis. Además tenía esta garantía de seguridad del “califato”. Pero ninguna garantía de que fuera auténtica. Todos mis amigos y familiares pusieron en duda su autenticidad e intentaron disuadirme de efectuar el viaje. En tales situaciones siempre escucho mi voz interior.

La garantía era auténtica. Y el “Estado Islámico” se atuvo a ella durante nuestra visita a Mosul y Raqqa. Sin embargo, fuimos vigilados mayormente por el servicio secreto y debimos entregar nuestros teléfonos móviles y computadoras. Además, al final de nuestro viaje fueron revisadas todas las imágenes y fotos. De aproximadamente 800 fotos fueron borradas 9 fotos —entre otros motivos, para proteger a familiares de los combatientes extranjeros— . Eso se llama censura.

También se llegó en varias ocasiones a fuertes y acaloradas discusiones entre mí y el “Estado Islámico” respecto al desarrollo del viaje. No es sencillo discutir con combatientes del “Estado Islámico” fuertemente armados. En dos ocasiones casi se interrumpe el viaje. Dado que todos los que participábamos en él estábamos a diario en peligro de muerte, si bien frecuentemente el trato llegaba a ser exasperado, no obstante fue correcto en su conjunto.

HE AQUÍ MIS SIETE IMPRESIONES MÁS FUERTES DE MANERA ABREVIADA:

1) EL OCCIDENTE SUBESTIMA DRAMÁTICAMENTE LA DIMENSIÓN DEL PELIGRO QUE CONSTITUYE EL “ESTADO ISLÁMICO”. Los combatientes del “Estado Islámico” son considerablemente más astutos y peligrosos de lo que asumen nuestros políticos. En el “Estado Islámico” impera un entusiasmo y confianza en la victoria casi delirantes, como yo nunca he visto en zonas de guerra. Los combatientes del “Estado Islámico” están convencidos de que pueden mover montañas con su fe totalitaria y su ostentación de brutalidad. En Mosul 400 combatientes del “Estado Islámico” pusieron en fuga a 25000 soldados iraquíes equipados con tecnología moderna. El “Estado Islámico” ha conquistado en pocos meses un territorio de estado más extenso que Gran Bretaña. A su lado, Al Qaeda es un enano.

Las pérdidas o cambios de territorio ocasionales parecen interesarle poco al “Estado Islámico”. Aun cuando por el momento sean destacados por algunos medios. Es lo normal en una guerra de guerrillas.

2) LA AFLUENCIA DE NUEVOS COMBATIENTES HACIA EL “ESTADO ISLÁMICO” CRECE CADA DÍA. Yo pasé dos días en un campo de reclutamiento del “Estado Islámico” cerca de la frontera turca. En cada uno de esos días llegaron más de 50 combatientes de todo el mundo. No sólo jóvenes, que habían fracasado en sus países de origen. También muchos jóvenes exitosos y eufóricos de Estados Unidos, Inglaterra, Suecia, Rusia, Francia, Alemania, etc. Uno de ellos había aprobado hace pocas semanas su examen estatal de derecho y había obtenido la licencia para ejercer de abogado en los tribunales. Sin embargo, prefería luchar en el “Estado Islámico”.

3) EL “ESTADO ISLÁMICO” —EN LA MEDIDA EN QUE ME ES POSIBLE EMITIR UN JUICIO DESPUÉS DE 10 DÍAS—, AL IGUAL QUE OTROS PAÍSES TOTALITARIOS DE LA REGIÓN, PARECE FUNCIONAR COMO ESTADO. Esto vale sobre todo en los ámbitos de la seguridad interna y de la asistencia social —aun cuando mucho no corresponda a nuestras nociones occidentales, ni siquiera a las mías—. Por lo menos la población sunita de la parte iraquí del “Estado Islámico” parece aceptar sin resistencia al nuevo estado. Porque lo prefiere a la discriminación y opresión anteriormente reinantes provenientes del régimen de Maliki en Bagdad. Por otra parte, después de la huida de todos los cristianos, chiíes y yazidíes, y tras numerosas ejecuciones, sólo viven suníes en Mosul.

4) EL OBJETIVO DEL “ESTADO ISLÁMICO” NO SÓLO ES LA CONQUISTA DEL MEDIO ORIENTE Y ALGÚN DÍA DEL RESTO DEL MUNDO, SINO TAMBIÉN LA MAYOR “LIMPIEZA RELIGIOSA” DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD. El “Estado Islámico”, con excepción de las así llamadas religiones del libro —a saber, el Islam del “Estado Islámico”, el judaísmo y el cristianismo— quiere dar muerte a todos los infieles y renegados y esclavizar a sus mujeres. Todos los chiíes, yazidíes, hindúes, ateos y politeístas deben morir. Cientos de millones de personas deberán ser eliminadas en el curso de esta “limpieza” religiosa.

También todos los musulmanes moderados, que aceptan la democracia, deben ser muertos. Porque, según el “Estado Islámico”, ponen de este modo las leyes de los hombres sobre las leyes de Dios. Esto vale —después de una conquista exitosa— también para todos los musulmanes del mundo occidental favorables a la democracia.

La única oportunidad que tienen estos “infieles” de escapar de la muerte consiste en un arrepentimiento voluntario y una conversión voluntaria al “Islam verdadero”. El cual supuestamente sólo es representado por el “Estado Islámico”. Y eso solamente mientras sus países no hayan sido conquistados.

Los judíos y los cristianos deben ser tolerados como religiones del libro, deben sin embargo pagar un impuesto fijo para su protección de algunos cientos de dólares al año. Los musulmanes tienen que pagar el impuesto del zakat, que puede ser más alto en el caso de musulmanes pudientes, más bajo en el caso de musulmanes pobres.

No necesito recalcar que no hubo ninguna coincidencia en ninguno de estos puntos entre mí y el “Estado Islámico”. Y que en numerosas ocasiones he hecho quedar esto en claro.

5) DESDE MI PERSPECTIVA EL “ESTADO ISLÁMICO” ES UN MOVIMIENTO DE 1% CON EL EFECTO DE UN TSUNAMI NUCLEAR. El “Estado Islámico” predica un Islam que es rechazado por el 99% de los 1.6 billones de musulmanes de nuestro mundo. Yo, como cristiano, que he leído varias veces el Corán, no puedo entender qué tienen que ver las doctrinas del “Estado Islámico” con el Islam. A través de la lectura del Corán yo he conocido a un Islam misericordioso. 113 de las 114 suras comienzan con las siguientes palabras: «En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso». Yo no he percibido nada de esta misericordia en el “Estado Islámico”.

6) CON BOMBAS Y COHETES NO SE PUEDE VENCER AL “ESTADO ISLÁMICO”. La ciudad de Mosul de tres millones de habitantes, por ejemplo, es dominada por aproximadamente 5000 combatientes del “Estado Islámico”. Quien quiera eliminarlos, deberá reducir todo Mosul a cenizas y escombros y matar a miles de civiles. Los bombardeos siempre han sido y son en Medio Oriente un programa de domesticación a través del terror. ¡Mirad al “Estado Islámico”! También es un hijo de la guerra de Irak de George W. Bush, realizada en contra del derecho internacional.

SÓLO LOS ÁRABES SUNÍES MODERADOS PUEDEN DETENER AL “ESTADO ISLÁMICO”, NO EL OCCIDENTE. Así como ya lo hicieron en 2007. Entonces expulsaron al “Estado Islámico en Irak”, la organización predecesora del “Estado Islámico”. Pero el “Estado Islámico” de entonces era mucho más débil que el actual “Estado Islámico”.

Los suníes iraquíes moderados, sin embargo, sólo se enfrentarían al “Estado Islámico” si son nuevamente integrados por completo en la sociedad iraquí, de la cual fueron expulsados por los americanos y los iraquíes chiíes tras la guerra de agresión de los Estados Unidos a Irak en 2003. Actualmente no parece que la cosas hayan cambiado. No obstante, ésta es la única solución plausible para detener al “Estado Islámico”.

Para Siria también hay soluciones. Sin embargo, el Occidente debería corregir al respecto su estimación absolutamente no realista de la situación. En Siria simple y palpablemente ha perdido el rumbo.

7) EN OCCIDENTE SE ESPECULA MUCHO SOBRE EL PELIGRO DE TERRORISMO PROVENIENTE DE COMBATIENTES DEL “ESTADO ISLÁMICO” QUE HAN REGRESADO. Tampoco puedo descartar ese peligro, ni lo haré. Sin embargo, al interior del “Estado Islámico” aquellos que han regresado son considerados perdedores, «que no han logrado llevar una vida en el “Estado Islámico”». Por eso mismo no representan el peligro principal, no obstante que en Bruselas hubo un atentado producido por uno que regresó. Un peligro mayor podría más bien venir de simpatizantes del “Estado Islámico” que todavía no han salido del país.

Nadie en Alemania debería restarle importancia a los peligros del terrorismo. Pero tampoco deberían ser exagerados. Así y todo en Alemania hasta ahora ningún alemán ha sido muerto por un islamista. Pero cuántos musulmanes alemanes lo han sido por parte de alemanes extremistas de derecha. Los grupos como Pegida ponen las cosas de cabeza. Le hacen el juego al “Estado Islámico”, el cual posee gran interés en una escalada de violencia entre musulmanes y no musulmanes en Alemania. El “Estado Islámico” me lo ha confirmado en varias ocasiones.

Desde mi punto de vista, el “Estado Islámico” representa actualmente la mayor amenaza a la paz mundial desde la Guerra Fría. Estamos pagando ahora el precio de la agresión —difícil de superar en insensatez— de George W. Bush a Irak. El Occidente, hasta el momento, se halla falto de ideas ante esta amenaza.

Vuestro

JT

(Traducción del alemán: Martin Scheuch)

COMPLICIDADES CARDENALICIAS

Los cardenales Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezzati en amistosa complicidad

Los cardenales Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezzati en amistosa complicidad

El P. Felipe Berríos es un jesuita chileno comprometido con los pobres, fundador de la iniciativa “Un techo para mi país”, que ha vivido entre los desposeídos como misionero en Burundi y en el Congo, así como en su país natal, donde reside actualmente en el Campamento La Chimba de Antofagasta. A ejemplo de Jesús, no ha temido denunciar proféticamente la hipocresía de los cristianos acomodados ni de ciertas jerarquías eclesiásticas.

Juan Carlos Cruz es un periodista chileno que reside actualmente en Estados Unidos y uno de los que denunciaron públicamente al P. Fernando Karadima por abusos sexuales cometidos en su perjuicio cuando era menor de edad.

¿Qué tienen en común ambos personajes, el sacerdote comprometido con los pobres y la víctima de abusos sexuales?

Ambos son mencionados en un intercambio de e-mails de carácter privado entre dos eminencias, los cardenales Francisco Javier Errázuriz y Ricardo Ezzati —el primero arzobispo emérito y el segundo actual arzobispo de Santiago de Chile—, publicados por un diario chileno (El Mostrador).

Respeto al P. Berríos, se habla de vetarlo si el gobierno decidiera nombrarlo capellán del Palacio de La Moneda, y respecto a Cruz, mencionan las influencias que movieron para evitar que fuera nombrado miembro de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores instituida por el Papa Francisco. Queda además confirmado que fue Ezzati quien envió acusaciones contra Berríos al Vaticano.

Cardenales como éstos creen que ellos son la Iglesia que hay que defender y maquinan contra quienes cuestionan su poder, su ideología conservadora y su falta de compromiso evangélico. Con consecuencias desastrosas: actualmente 80% de los chilenos desconfía de la Iglesia católica.

(Columna publicada en Exitosa el 16 de septiembre de 2015)

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FUENTES

El Mostrador
Los correos secretos entre Ezzati y Errázuriz y el rol clave de Enrique Correa en las operaciones políticas de la Iglesia (9 septiembre 2015)
http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2015/09/09/los-correos-secretos-entre-ezzati-y-errazuriz-y-el-rol-clave-de-enrique-correa-en-las-operaciones-politicas-de-la-iglesia/

emol.
Felipe Berríos por correos entre Ezzati y Errázuriz: “Encuentro tan triste una conversa así entre cardenales” (9 de septiembre de 2015)
http://www.emol.com/noticias/Nacional/2015/09/09/749030/Felipe-Berrios-por-correos-entre-Ezzati-y-Errazuriz-Encuentro-tan-triste-una-conversa-asi-entre-cardenales.html

La Tercera
Ricardo Ezzati: “Siento dolor por lo que estos hechos han producido a todos los mencionados” (13 de septiembre de 2015)
http://www.latercera.com/noticia/nacional/2015/09/680-647070-9-ricardo-ezzati-siento-dolor-por-lo-que-estos-hechos-han-producido-a-todos-los.shtml

Religión Digital
Declaración de laicos de Osorno: Ante los correos de Ezzati y Errázuriz (13 de septiembre de 2015)
http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/09/13/ante-los-correos-de-ezzati-y-errazuriz-religion-iglesia-laicos-osorno.shtml
Ocho de cada diez chilenos no creen en la honestidad de la Iglesia católica tras la filtración de los correos (14 de septiembre de 2015)
http://www.periodistadigital.com/religion/america/2015/09/14/77-no-cree-que-iglesia-catolica-sea-honesta-tras-filtracion-de-correos-religion-encuesta-chile-karadima-barros-ezzati-errazuriz-electronicos-cercana.shtml

Reflexión y Liberación
¿Qué dirá el Santo Padre que vive en Roma? (15 de septiembre de 2015)
http://www.reflexionyliberacion.cl/articulo/4569/que-dira-el-santo-padre-que-vive-en-roma.html

Finalmente, cabe mencionar que los medios defensores de ambos prelados han intentado desviar la atención del tema principal, incidiendo exclusivamente en la ilegalidad e inmoralidad de la violación de correspondencia privada. Les damos la razón en el sentido de que no se justifica ni legal ni moralmente que terceros accedan a correos electrónicos que les son ajenos y los expongan a la opinión pública.

Sin embargo, la privacidad no debería convertirse en reducto intocable de dichos y acciones condenables. Tengamos en cuenta que los abusos sexuales cometidos en la Iglesia católica fueron realizados en privado, así como los actos de encubrimiento por parte de innumerables eclesiásticos que tuvieron conocimiento de los hechos. Por eso mismo, lo más sano es proceder según un antiguo proverbio chino: «Si no quieres que se sepa, no lo hagas».

EL SODALICIO CONTRA LA GUITARRA ROTA

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Este post es complementario de mi anterior escrito EL SODALICIO CONTRA LAS LÍNEAS TORCIDAS.

Los intentos del Sodalicio de acallar una voz crítica como la de LAS LÍNEAS TORCIDAS no son nuevos. Algo similar me ocurrió con mi primer blog, LA GUITARRA ROTA, donde incluí textos en que relataba —a partir de mi propia experiencia— algunos aspectos de la historia de Takillakkta, emblemático grupo musical folklórico de la Familia Sodálite, del cual yo fui uno de los fundadores y en cual yo ejecutaba la guitarra, además de contribuir a su repertorio con composiciones propias. La versión que yo contaba difería de la versión oficial (incluida en una página web de Takillakta que ya no existe; ver https://web.archive.org/web/20150615013203/http://takillakkta.org/), la cual resumía la historia del grupo escuetamente sin dar mucho detalle y de manera idealizada. Además, dispersos en mis textos había críticas a algunos elementos institucionales del Sodalicio, sin mencionarlo por su nombre.

Inicié ese blog en enero de 2009. Recién a fines de ese año un sodálite con un alto cargo se comunicó conmigo, llamándome la atención y exigiéndome que retirara varios contenidos de mi blog. Yo aún no había hecho público mi alejamiento del Sodalicio y este sodálite supuso que yo todavía me sentía miembro de la institución, por lo cual pensó que podía exigirme ciertas cosas apelando a la obediencia —dándome por supuesto las explicaciones del caso, que yo debía aceptar como verdad incuestionable—. Por supuesto que le comuniqué mis discrepancias, le hice quedar claro que yo ya no me sentía identificado con el Sodalicio y que, por lo tanto, no le debía obediencia a nadie en la institución y era yo el que tenía que decidir qué contenidos debía incluir en mi blog. El siguiente es el e-mail que le escribí el 30 de noviembre. Como de costumbre, he eliminado todos aquellos párrafos con contenidos puramente privados y personales, dejando sólo aquello que es de interés público.

Planteaste la presencia de mi blog en el ciberespacio como una falta contra el derecho a la buena reputación de ciertas personas, al hacer yo público lo que debe arreglarse en el ámbito privado entre las personas implicadas. Sobre si lo que yo cuento se ajusta a la verdad, no comentaste nada al respecto con suficiente claridad. Dicho en otras palabras, me diste a entender que el haber publicado mi blog era una falta ética, independientemente de que sea cierto o no lo que se dice allí.

He vuelto a revisar mi blog y no he encontrado nada que pueda considerarse como revelación de secretos íntimos de las personas. El blog busca presentar de alguna manera mi experiencia personal en cuanto autor y compositor de canciones y uno de los fundadores del grupo Takillakkta. La finalidad principal es buscar que las canciones que yo he compuesto no se pierdan —tanto aquellas que ha interpretado Takillakkta como aquellas que no—, hacer un ajuste de cuentas con mi propia obra —señalando aquello que considero valioso y aquello que no en mis propias composiciones— y hablar un poco sobre el trasfondo histórico y social que rodeó mi experiencia personal con Takillakkta. Evidentemente, no se puede hacer esto sin mencionar a otras personas implicadas y relatar los hechos que llevaron a que no se respetara la integridad de las letras de algunas canciones.

También se hace evidente una crítica a algunos aspectos del Sodalicio —sin mencionarlo por su nombre, para que lo entienda sólo quien sepa a qué me refiero—. Y en este punto tengo la impresión de que no has entendido bien mi posición, pues me hablaste de que si dejaba de lado el Sodalicio cometía una especie de “suicidio espiritual”. Francamente, no creo que esto pueda darse en quien tiene la intención —y siempre la ha tenido— de ser fiel a la Iglesia fundada por Cristo y busca caminos para vivir su compromiso de fe de manera auténtica. Dejar de lado un estilo, una espiritualidad —yo diría en este caso ideología religiosa—, una institución con la cual uno ya no se identifica, puede ser doloroso, pero si eso va unido a un deseo de seguir caminando junto con la Iglesia bajo la luz del Espíritu Santo, intentando testimoniar a Jesús en la propia vida, podemos hablar más bien de “resurrección espiritual”.

Has de saber que, una vez que dejé de vivir en comunidad, busqué contribuir con mis talentos en la misión para la cual Dios había llamado al Sodalicio. Sin embargo, encontré poco apoyo de parte de la institución, aunque sí de una cuantas personas concretas. Poco a poco sentí que se me iba marginando de varias iniciativas: del Instituto Nuestra Señora de la Reconciliación, de los círculos de estudios, de los proyectos musicales. E incluso supe de algunas habladurías que corrían sobre mí, sin fundamento. La decisión de irme con mi familia a Alemania se debió en parte a las pocas oportunidades de trabajo que encontraban, pero también en parte a cierta marginación de la cual había sido objeto en algunos ámbitos vinculados a la Familia Sodálite. Mi deseo era trabajar para la Iglesia en un lugar donde todavía nadie se hubiera formado prejuicios sobre mí. Incluso aquí en Alemania hemos estado atentos a oportunidades para poder colaborar con la Familia Sodálite en lo posible, organizando, por ejemplo, la estadía de los emevecistas que vinieron a la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia [en el año 2005].

Tienes que comprender que uno puede seguir teniendo actitudes positivas hacia la institución en la cual ha encontrado la fe, pero llega el momento en que uno se cuestiona todo lo que ha vivido, al no ver una correspondencia, ni siquiera una preocupación hacia nosotros que hubiera podido expresarse con un simple «gracias».

El momento de quiebre llegó cuando supe que se había hecho saber de manera pública de la expulsión por falta grave reiterada de una persona a la que yo siempre he apreciado mucho [Germán McKenzie], más aún cuando nunca se especificó en qué consistía esa falta grave. Y las informaciones que me llegaron apuntaban a que esa “falta grave” no era tal, y que eran otros los motivos por los cuales esa persona había tomado la decisión de separarse de la institución. A eso se sumó el develamiento del [caso] del pobre Daniel [Murguía], cosa a la cual se le dio punto final con un simple «no sabíamos» y una expulsión ipso facto. Me pregunto si habrá habido una reflexión posterior sobre si lo que hizo este muchacho guardaba una relación con el estilo de vida que se da en las comunidades, que —por otros testimonios que he conocido— es capaz de lesionar psicológicamente a algunas personas.

Me has dicho que si persisto en mantener mi blog en el ciberespacio, me haré daño mí mismo y que ya hay varias personas que se han visto afectadas por lo que yo he puesto ahí. Sin un explicación más detallada de este punto por tu parte, no puedo llegar a entender en qué consiste ese daño. Si ustedes le cuentan un cuento a alguien, y ese alguien descubre que no todo es tan bonito como se lo pintan o hay detalles que no corresponden con la realidad, evidentemente se sentirá decepcionado ¿Es ése el daño? Porque mi perspectiva sigue siendo cristiana, católica y fiel a la Iglesia. Te agradecería que me aclares este punto.

Y respecto a que me hago daño, mencionaste que la gente habla mal de mí. Que haya gente que haga eso no es algo que se produce automáticamente a raíz de lo que yo escribo. Se requiere una acción deliberada por parte de algunos, ya sea prejuzgando sin preguntar, ya sea poniendo en marcha rumores, sin buscar averiguar lo que hay en el trasfondo. Y todo eso —lo sé— mina la honra que me es debida. Con el paso del tiempo me he ido acostumbrando a que ello ocurra, sobre todo en un ambiente como Lima donde se tiene esa mala costumbre de juzgar sin conocimiento de causa. Tú me dices que he ido contra la honra de otras personas, al sacar temas privados al ámbito público —lo cual pongo en duda—. Ahora, yo pregunto: ¿y que se ha hecho por restituir mi honra, salvo decirme que yo soy el único culpable de tener mala fama? ¿Tengo que pasarme la vida defendiendo una imagen, poniendo el pecho sobre la espina, cuando lo único que quiero es ser yo mismo auténticamente? ¿O no será que lo único que importa es la imagen del Sodalicio, y que todas las imágenes personales deben ser sacrificadas —si es necesario— para mantenerla, como se hizo con aquella persona a la que oficialmente se “expulsó”?

La crítica al Sodalicio que aparece como trasfondo de algunos de mis comentarios en el blog es válida —y se ajusta a lo que yo personalmente he vivido—. Si quieres podemos dialogar sobre estos aspectos, me puedes comentar cuáles textos no se ajustan en tu parecer a la verdad, y con mucho gusto modificaré algunas de las cosas que se dicen en el blog si tus argumentos son convincentes. Lo que no me parece correcto ni respetuoso es que me impongas qué cosas puedo dejar y qué debo sacar. He de suponer que a Manuel Rodríguez se le deja libertad para poner en su blog lo que quiera. Y algunos resbalones ha tenido, como se evidencia en algunos comentarios que le dejaron cuando todavía no había activado la función de moderación, que le permite ahora filtrar los comentarios que se publican. Que yo publique mi blog es una decisión mía. Ahora bien, podemos negociar algunos puntos. Por eso mismo, he sacado mi blog del área pública hasta que esos puntos no hayan sido resueltos.

Las críticas que yo hago a algunas de las interpretaciones de mis canciones, luego de varios frustrados intentos de que Javier Leturia [sodálite y director de Takillakkta] hiciera las correcciones del caso, aparecieron en la red por primera vez en el año 2000. A pedido de Germán McKenzie suavicé algunos de los comentarios, pero no los saqué de la red. Javier Leturia sabía de estas críticas, pero no hizo nada al respecto. Después de publicar América 500 años en el año 1992, Takillakkta ha sacado sólo tres producciones más, incluyendo sólo una canción mía que data del año 1984, la Plegaria del Año Santo, en el CD Señor de la Esperanza del año 2004. Me queda ahora claro que Takillakkta no iba a interpretar nuevas composiciones mías, y que en realidad no hubo nunca un verdadero interés en las más de 20 canciones nuevas que yo tenía para ofrecer a Takillakkta.

Ahora me dices que Javier no sabe si seguir interpretando canciones mías, lo cual no llego a entender, considerando que nunca he dicho que sea mi intención que Takillakkta dejara de interpretar mis canciones, e incluso he elogiado varias de esas interpretaciones. Como ese tipo de decisiones no son de las que se suelen dejar a la libre decisión de los consagrados del Sodalicio, sospecho más bien que a Javier se le ha dado la orden expresa de que Takillakkta no interprete ninguna de mis canciones. Como yo manifiesto una actitud crítica —y, en consecuencia, se me debe considerar como un disidente—, se ha comenzado con el proceso de borrar todas mis huellas de la historia del Sodalicio, como ya se ha hecho en casos anteriores con otras personas. Indicio de ello es que Takillakkta ofrezca en su página web 23 canciones de su repertorio para su descarga en MP3, ninguna de las cuales es de mi autoría. El problema parece crearles un quebradero de cabeza, pues canciones mías hay en 5 de las 7 producciones de Takillakkta, y mis canciones han hundido raíces en la memoria colectiva del Movimiento de Vida Cristiana. Lo más sensato sería que las sigan interpretando, pues estas canciones fueron creadas como un don a la Iglesia y no como monopolio del grupo.

Insisto en que no me opongo a que Takillakkta interprete mis canciones. No hay nada que sea obstáculo para ello, más aun cuando ICTYS [Instituto Cultural Teatral y Social] sigue siendo la titular de los derechos de las 23 canciones mías que ha grabado el grupo. Si Takillakkta deja de interpretarlas, debo ver en ello la voluntad de los superiores del Sodalicio y una confirmación de los comentarios críticos que yo mismo he expresado. Si esto es cierto, seré yo tal vez el único que pueda mantener viva la memoria de los orígenes de Takillakkta y de las canciones que yo —como fruto de un talento otorgado por Dios— he compuesto. Y para ello tendré que poner los medios necesarios.

Lo siento mucho, pero ya no me puedo identificar con una institución que, por lo general, pocas veces ha estado dispuesta al diálogo —con quien sea—, con un estilo autoritario y marcadamente verticalista, que en varios casos ha coaccionado la libertad de conciencia de las personas y que no muestra transparencia sobre lo que pasa en ella. A lo cual se suma una doctrina que ha evolucionado poco con el paso del tiempo y que, teniendo el potencial para ser una espiritualidad viva, ha devenido en una ideología rígida carente de matices. Lo último que he leído de Luis Fernando [Figari] me ha parecido decepcionante.

Si a esto le sumamos lo que refleja ACI Prensa, el cuadro no puede ser más decepcionante. En cuanto informativo eclesial deja mucho que desear. La gran mayoría de las noticias giran en torno a tres temas: el aborto, la homosexualidad y la eutanasia. El resto se lo reparten la moral sexual, el celibato, chismes simpáticos del Vaticano, cualquier frase que diga el Papa o un obispo afín a la ideología conservadora del informativo y anécdotas sensacionalistas sobre la vida eclesial (condenas de teólogos, proezas religiosas, asesinatos de curas o religiosos, siempre y cuando no sean liberacionistas). A ello se suma la manipulación de la noticia a través de sus titulares y la presentación sesgada de los hechos, sin la mayor pizca de análisis. Ejemplo de ellos es cuando informó sobre el informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. Desacreditar todo el documento de más de mil páginas sólo en base a lo en un par de ellas se decía sobre Mons. Cipriani —lo cual estaba además bien documentado— me parece poco serio. Los problemas de pederastia entre el clero son apenas mencionados. Se defendió al P. Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, cuando ya había suficientes indicios como para sospechar con fundamento de su conducta sexual —me refiero a las acusaciones de pederastia— y se ha tocado muy someramente el asunto cuando se destapó que había tenido por lo menos una hija carnal con una mujer, pero cuando se supo de Fernando Lugo, Presidente del Paraguay y obispo reducido al estado laical, que había tenido una hija siendo obispo, la cobertura de la noticia fue mucho mayor, incluso sacando a luz declaraciones de cosas que todavía no habían sido demostradas. Y lo que ya toca extremos fue la manipulación de una supuesta frase de Juan Pablo II dicha en el ámbito privado con el fin de hacer creer que el Papa había avalado la película The Passion of the Christ como si fuera una reproducción fidedigna de lo que realmente pasó durante la Pasión de Nuestro Señor.

ACI Prensa —o su versión en inglés, Catholic News Agency— es un portal público, siendo por tanto legítimas las opiniones públicas que se pueda emitir sobre sus contenidos y su manera de “informar”. No entiendo tu lógica cuando me dices que estas críticas sólo pueden ser canalizadas de manera privada a través de Alejandro Bermúdez, director de la agencia. Sería como pretender que las noticias que publica El Comercio con las cuales uno discrepa deban ser discutidas sólo en privado con su director. Si el Sodalicio avala a ACI Prensa y está de acuerdo con su política “informativa”, me da mucho que pensar.

Me podrías argumentar que tanto Takillakkta como ACI Prensa son iniciativas particulares de miembros consagrados del Sodalicio, y que las responsabilidades recaen únicamente sobre Javier Leturia y Alejandro Bermúdez. Conozco esa figura. Pero también sé que en la realidad no hay iniciativa particular en sentido propio en el Sodalicio, ni nunca la ha habido. Cuando Alfredo Garland escribió Como lobos rapaces, lo hizo por indicación de Luis Fernando Figari y lo que escribía era supervisado por él, Germán Doig y Virgilio Levaggi. Las “iniciativas particulares”, por más que públicamente se las presente como no teniendo ninguna vinculación con el Sodalicio, son dirigidas por personas que obedecen a sus superiores y cuya iniciativa personal es muy limitada. Y siempre ha sido un secreto a voces que estas “iniciativas particulares” son obras del Sodalicio. […]

Todo lo que te he dicho no afecta para nada la propuesta de buscar fondos para las obras sociales del Movimiento de Vida Cristiana. Como miembro de la Iglesia comprometido con la fe, siempre estaré dispuesto a colaborar con obras a favor de los más pobres y necesitados, en un espíritu de cooperación y libertad. […]

También te pido que me envíes una copia del documento que firmé, cediendo mis derechos de autor a ICTYS. Como nunca me fue entregada una copia —cosa que normalmente se hace cuando uno suscribe un documento—, desconozco su contenido exacto, pues o no me acuerdo de lo poco que leí o no se me dio tiempo para leer lo que estaba firmando, más aun cuando esta acción la hice en virtud de la obediencia —a la cual entonces estaba sujeto— y confiando en el buen criterio de mis superiores. Además, no creo que que el documento prohíba contar cómo surgieron mis canciones, qué cambios sufrieron ni qué opino sobre la manera en que son interpretadas.

A fines de enero de 2010 pude conversar en Lima por separado con el sodálite mencionado y con Javier Leturia. He aquí unos párrafos que resumen el resultado de ambas conversaciones, tomados de un e-mail que le escribí el 26 de julio de 2010 a mi amigo Manuel, adherente sodálite:

De resultas de la conversación con Javier decidí mantener mi blog LA GUITARRA ROTA cerrado al público, pues me dio información adicional que muestra que la historia de Takillakkta es más compleja de lo que yo imaginaba, y que Javier en muchos asuntos estuvo con las manos atadas —como lo están muchos miembros del Sodalicio que están sujetos a la obediencia—. Fue una conversación amena y abierta, un intercambio interesante y reconciliador. […]

[Respecto a la otra conversación], hice lo que tenía que hacer en conciencia, pues [un sacerdote de Schönstatt] me había dicho que no podía correr el riesgo de que en el cielo se me pidiera cuentas por no haberle dicho lo que sabía a [ese sodálite]. Yo se lo dije, y quedaba en él tomar la decisión de qué hacía con esa información, que -reconozco- es incompleta y parcial, pues son sólo piezas de un rompecabezas que todavía no termino de armar.

Las conclusiones a las que llego son desalentadoras:

  • que alguien con la autoridad de [ese sodálite] me hable de “cosas de las que no se había enterado” y de “cosas que prefiere no saber”, me habla de una actitud peligrosa para el futuro del Sodalicio, pues sólo se puede seguir sanamente hacia adelante si hay una actitud abierta hacia la realidad, por más que algunos de sus aspectos sean desagradables; una actitud [como la anterior] es la que ha permitido que ocurra lo que ocurrió en los Legionarios de Cristo;
  • que mis críticas basadas en mi experiencia hayan sido consideradas como “ataques” y no como oportunidad para iniciar un diálogo habla también de una cerrazón institucional que puede cobrar factura en tiempos venideros; todavía parece seguir estando vigente que la crítica interna es “desobediencia” y “rebeldía”, y la crítica externa es “ataque” cargado de mala intención; y yo soy difícil de ubicar, pues no estoy totalmente afuera ni totalmente adentro: sigo compartiendo algunos principios e ideales que me llevaron a unir mi vida durante años a la historia del Sodalicio, pero a la vez discrepo en muchos puntos y no me siento identificado con la institución.

Otro problema que encuentro es lo que yo llamo “socialización de los logros, privatización de los fallos” (parafraseando la famosa frase de “privatización de las ganancias, socialización de las pérdidas”). Me refiero a que los éxitos y cosas buenas de la institución y de cada uno de sus miembros se atribuyen al todo, al Sodalicio como organización, mientras que los fallos, pecados, errores se atribuyen a individuos particulares y se les considera a título personal. Así ocurrió en el caso de Daniel Murguía. Lo que él hizo se mira como fruto de su sola iniciativa personal. Pero nadie se ha preguntado qué circunstancias de la institución han podido originar un caso así. Como ocurre con un criminal, donde se analiza las circunstancias familiares y sociales que lo llevaron a cometer tal crimen, sin que ello signifique anular su responsabilidad personal. Falta, pues, esa capacidad de análisis institucional que permita corregir rumbos y establecer un vínculo entre las conductas personales y las condiciones en que se desarrolla colectivamente la vida de los miembros en la institución. Pues los tumores se insertan en un tejido, y no surgen y crecen aislados.

Esta deficiencia de análisis puede también acarrear consecuencias negativas. Y el Sodalicio tiene que andar con cuidado, pues no me extrañaría que más adelante haya algún arzobispo u obispo que considere que merece ser objeto de investigación canónica. En lo que va del papado de Benedicto XVI ya han sido intervenidos Lumen Christi, los Legionarios de Cristo y parece que se viene una intervención del Instituto del Verbo Encarnado (si no me equivoco, dos sacerdotes de esta última institución trabajan en la Universidad San Pablo). Estas instituciones se caracterizan por una aproximación diríamos “conservadora” a la doctrina y teología de la Iglesia, tienen estructuras sumamente verticales y parece que hay en todas una manera de hacer apostolado que recurre a métodos de manipulación de las conciencias. No hablo de escándalos sexuales, que por el momento parecen ser de exclusividad de los Legionarios de Cristo. El Vaticano no se ha metido ni con las grandes congregaciones, ni con instituciones con una teología más abierta y reflexiva, ni siquiera con la teología de la liberación en ese sentido. ¿Quién no te asegura que algún día el Sodalicio pueda ser intervenido? Se oyen pasos…

Mi blog LA GUITARRA ROTA estuvo inaccesible al público durante más de un año y medio. Pero debido a que no se generó el diálogo tan ansiado por mí —pues probablemente se creía que ya estaba cumplido el objetivo de silenciarme al retirar yo mis opiniones disidentes del ciberespacio— decidí en septiembre de 2011, meses después de que estallara el escándalo de Germán Doig, que no tenía sentido mantener cerrado ese espacio de expresión personal y lo volví a colocar en la red, sin que hubieran posteriores protestas.

Mis reflexiones previas sobre los problemas que presentaba el Sodalicio, aunque incompletas, parecían haber dado en el clavo, y con el caso de Germán Doig había estallado una imprevisible bomba latente que era sólo la consecuencia más escandalosa hasta el momento de la problemática que yo había vislumbrado a grandes rasgos.

Lamentablemente, no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír. Y mientras el Sodalicio no esté dispuesto a ver y oír, probablemente los escándalos sigan salpicando su azarosa historia.

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Si alguien quiere saber a grosso modo lo que escribí sobre Takillakkta, le recomiendo que lea los siguientes posts en el orden indicado:

  1. ORÍGENES DE TAKILLAKKTA
  2. INFLUENCIAS SOBRE TAKILLAKKTA
  3. LA HISTORIA EXPROPIADA DE TAKILLAKKTA
  4. HOMENAJE
  5. TAKILLAKKTA: ¿MUSICA FOLKLÓRICA O FOLKLOROIDE?
  6. TAKILLAKKTA: ¿EVANGELIZACIÓN O ADOCTRINAMIENTO A TRAVES DE LA MÚSICA?
  7. TAKILLAKKTA: ¿ARTE MUSICAL O IDEOLOGÍA RELIGIOSA?

COMER DE LA BASURA

Fotograma del documental “Taste the Waste” (Valentin Thurn, 2011)

Fotograma del documental “Taste the Waste” (Valentin Thurn, 2011)

Lima, Mercado Mayorista de Frutas de San Luis en la década de los ’80. Una mujer pobre con sus pequeños hijos rebusca en un montón de basura restos de frutas para comérselos en el acto o dárselos a sus retoños. Cuando yo vivía en Lima, no fue ésta la única vez que vi a gente desposeída comiendo de la basura. Y es probable que la siga habiendo.

En Alemania también hay gente que come de la basura. Pero no porque se vean obligados a hacerlo o pasen hambre. Se trata de activistas que roban comida de los contenedores de basura de los supermercados y luego la preparan y consumen, como un acto de protesta contra el desperdicio innecesario de alimentos que existe en este país. Pues aproximadamente el 50% de los alimentos producidos terminan en la basura.

En el año 2011 el documentalista alemán Valentin Thurn estrenó el film Taste the Waste (Degusta la basura), en el cual muestra en imágenes cómo se desperdician alimentos desde el campo —donde se seleccionan los vegetales de acuerdo a forma y color por meros motivos de marketing— hasta los supermercados —que desechan alimentos en buen estado sólo porque se pasó la fecha de vencimiento— y los consumidores finales —que compran en exceso y terminan tirando a la basura todo lo que sobró, incluso productos aun comestibles pero con fecha vencida—.

El problema es internacional y de proporciones alarmantes. Cambiando las costumbres por unas más austeras, a fin de evitar desperdicios innecesarios, además de rescatar los alimentos que todavía se hallan en buen estado y redistribuyéndolos entre los pobres, se solucionaría el problema del hambre en el mundo.

(Columna publicada en Exitosa el 9 de septiembre de 2015)

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Mayor información se puede encontrar en la página web del documental (en alemán e inglés), la cual busca crear conciencia sobre la gravedad del desperdicio de alimentos y ha generado un activo movimiento en torno al tema:
http://tastethewaste.com/

EL SODALICIO CONTRA LAS LÍNEAS TORCIDAS

silencio

Antes de iniciar este blog, hubo dos escritos míos que alcanzaron inesperadamente una amplia difusión, sin que yo me lo propusiera. Mi CARTA ABIERTA A JUAN LUIS CIPRIANI, ARZOBISPO DE LIMA, escrita el 6 de junio de 2012 con ocasión de la censura que se le había impuesto al P. Gastón Garatea y publicada originalmente en mi blog LA GUITARRA ROTA, fue reproducida casi en su totalidad en un diario peruano (Diario16) y en el portal informativo católico Religión Digital. En este mismo portal aparecería luego mi escrito SOBRE UNA CARTA DEL CARDENAL BERTONE A LOS OBISPOS EL PERÚ, publicado inicialmente el 31 de julio de 2012 como un comentario personal en el blog de Roncuaz y compartido posteriormente con un sacerdote amigo residente en Lima.

La acogida que tuvieron estos dos textos míos —que fueron los primeros que incluí en LAS LÍNEAS TORCIDAS en septiembre de 2012— me animó a comenzar a publicar mis reflexiones sobre mi experiencia en el Sodalicio de Vida Cristiana.

No fue hasta noviembre de 2012 que comencé a publicar mis escritos sobre el Sodalicio en este blog. No esperaba yo que hubiera una reacción oficial, mediática y abierta por parte de esa asociación eclesial. Pues nunca ha sido ésa la política del Sodalicio ante las voces disidentes. Eso no quiere decir que los altos mandos de esa institución no fueran a hacer nada al respecto. La estrategia habitual siempre ha sido actuar a la sombra, buscando acallar las críticas apelando a la obediencia y al sentimiento de culpa si se trata de alguien vinculado a alguna instancia de la Familia Sodálite, o a la amenaza, la extorsión o el chantaje psicológico, si se trata de alguien ajeno a la institución, buscando sobre todo hacerlo caer en el descrédito y la deshonra.

Y así ocurrió efectivamente. A poco de publicar mi primer post sobre el tema, COMO LOBOS RAPACES, el 2 de noviembre de 2012, un conocido autor de Religión Digital lo reprodujo en su blog bajo el título de “Fascismo cristiano”, pero lo eliminó al poco tiempo, pues recibió mensajes amenazadores de ACI Prensa y el Sodalicio, en los que se le decía que tenían acusaciones muy graves contra mí, que las iban a publicar si el artículo no era retirado y que me podían hacer mucho daño. No obstante, tuvo la gentileza de comunicarse con gente del portal Atrio, quienes accedieron a reproducir mi artículo con una breve introducción que yo mismo redacté y que transcribo a continuación (ver http://www.atrio.org/2012/11/como-lobos-rapaces/):

El Sodalicio de Vida Cristiana (inicialmente conocido sólo bajo el nombre en latín de Sodalitium Christianae Vitae, SCV) fue fundado el 8 de diciembre de 1971 en Lima (Perú) por varios jóvenes estudiantes provenientes de grupos de derechas, entre ellos Luis Fernando Figari, quien fue su Superior General hasta diciembre del año 2010. La institución fue aprobada por la Santa Sede como sociedad de vida apostólica de derecho pontificio en 1997.

Está compuesta por laicos consagrados y sacerdotes, llamados «sodálites», que hacen promesas de celibato y obediencia, y viven en comunidades. Los sodálites dicen dedicarse fundamentalmente a la promoción de los jóvenes y la familia, la evangelización de la cultura y la ayuda a los más pobres, tratándose ésta última más que nada de obras de caridad social. Su apostolado consiste principalmente en labores proselitistas, que realizan a través de centros pastorales, escuelas, universidades y centros de estudios. Tienen presencia no solamente en el Perú, sino también en varios países de América Latina y en Estados Unidos. En Europa sólo están presentes en Italia.

Aunque oficialmente no lo reconozca así, el Sodalicio es quien promueve el portal católico de noticias ACI Prensa. Asimismo, el Movimiento de Vida Cristiana (MVC) fue fundado en 1985 para vincular a todo tipo de gente que, no siendo sodálite, quisiera participar de la espiritualidad y estilo del Sodalicio.

Actualmente cuentan con dos obispos, Mons. José Antonio Eguren, arzobispo de Piura y Tumbes, y Mons Kay Schmalhausen, prelado de Ayaviri (Puno), los cuales suelen hacer buenas migas con los obispos peruanos del Opus Dei, sobretodo con el Card. Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima.

Como ocurrre con muchos grupos fundamentalistas, su historia no ha estado exenta de prácticas cuestionables, entre los cuales se incluyen la aplicación de métodos de manipulación de las conciencias, conflictos con los padres de jóvenes que habían reclutado para la institución, actitudes agresivas y beligerantes, y difamación de personas que osaran hacer críticas a la institución o a las que ellos catalogaran como enemigos de la Iglesia. Los escándalos públicos más conocidos fueron la captura en octubre de 2007 de Daniel Murguía, sodálite consagrado, en el centro de Lima en una situación pedófila (fotografiando a un niño de la calle desnudo en un hostal) y la revelación periodística en febrero de 2011 de que Germán Doig, quien había sido Vicario General de la institución antes de su muerte en el año 2001, el segundo en el mando después de Figari y a quien se le consideraba un candidato a ser elevado a los altares, había abusado sexualmente de por lo menos tres jóvenes menores de edad a los cuales daba dirección espiritual. El mismo Luis Fernando Figari ha sido denunciado ante el arzobispado de Lima.

El presente artículo busca informar sobre algunas fuentes de las cuales bebió el pensamiento sodálite en los ‘70. No pretende ser exhaustivo, pues faltaría incluir a José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española, además de numerosos pensadores de diversas orientaciones. Se trata mayormente de información que recién se da a conocer de manera pública, pues el Sodalicio ha ocultado sistemáticamente este capítulo de su historia, a tal punto que lo que aquí se refiere es desconocido incluso para muchos de sus actuales miembros.

El 8 de noviembre de 2012 me llegó el primer e-mail de un sodálite —cuya identidad le he prometido mantener en secreto— sobre el tema de mi blog, acusándome de revelar la vida privada del Sodalicio (supuestamente partiendo de juicios distorsionados) y de cometer difamación y maledicencia. Con la evidente intención de que retirara de mi blog los escritos que había publicado hasta esa fecha y que dejara de publicar más textos sobre el Sodalicio.

No habiendo yo respondido a este e-mail, el 18 de noviembre me envió una lista más detallada de acusaciones en un e-mail, cuyo texto no estoy autorizado a revelar. Por eso mismo, publico sólo la respuesta que le di el 20 de noviembre, eliminando todos aquellos párrafos con información puramente privada y personal, limitándome sólo a aquellos contenidos que son de interés público y que, por su mismo carácter, podrían haber sido dirigidos en general a cualquier sodálite.

[…] vistas las imputaciones que pones en [tu] e-mail —y que supongo deben ser compartidas por varios miembros del Sodalicio—, me veo obligado a hacer las aclaraciones del caso, sin ánimo de polemizar sino más bien de abrir un diálogo respetuoso y fructífero.

Es cierto que tengo mis críticas a ciertos personajes e instituciones de la Iglesia. Sin embargo, me has de admitir que el número es bastante reducido si lo comparamos con el número de personajes e instituciones de la Iglesia a los que ACI Prensa y el Sodalicio han criticado, no sólo con argumentos sino también con alusiones personales, falacias ad hominem, juicios temerarios y manipulación de información, sin consultar a los implicados, mucho menos entrevistarlos a fin de saber su versión de los hechos. Creo que estas críticas son más feroces que las mías, que son más bien serenas, con argumentos desarrollados, tratando de evitar los calificativos personales y los juicios sobre las personas. Mis críticas en ningún momento van dirigidas contra la Iglesia, de la cual me siento miembro y en la cual veo una gran variedad de dones, carismas, talentos, y donde todo aquel que sea creyente es mi hermano en la fe, aunque podamos discrepar en algunas cosas.

Me pones a continuación textos del Catecismo de la Iglesia Católica y me acusas de haber incurrido en varias faltas allí señaladas. Discúlpame, pero yo hace mucho tiempo que perdí la costumbre de acusar a otros de haber cometido pecados, y prefiero dejar que cada uno se arregle con su conciencia y con Dios, antes que convertirme en el acusador de mis hermanos. A lo más puedo sugerir, apoyar, aconsejar, porque me parece más respetuoso de la libertad ajena.

En todo caso, me dices que he revelado faltas y defectos de otra personas, que he hecho pública información privada sin motivo justificado y que he dañado la reputación de varias personas.

No creo que esto se aplique a la nota que he escrito sobre [el libro] Como lobos rapaces [ver COMO LOBOS RAPACES], donde sustancialmente me dedico a comentar un libro que fue publicado y distribuido abiertamente, estuvo disponible para quien quisiera leerlo y todavía está disponible en algunas bibliotecas públicas a nivel mundial. Un análisis de algunos textos para ilustrar en parte el ambiente ideológico del Sodalicio de los inicios, sumado a lo que yo recuerdo, es algo totalmente legítimo. ¿Se trata de cosas que no deben saberse? ¿Desde el punto de vista de quién? Es lo que se piensa en el Sodalicio, pero afortunadamente esa opinión no es compartida por muchos. De todos modos, se trata de hechos innegables que pertenecen al acontecer histórico y que el Sodalicio tiene que explicar y asumir, no negar.

Creo que lo que más te problematiza es la publicación de mi intercambio de e-mails con Bermúdez [ver EL INFORME DE LA CVR: HABLA EL DIRECTOR DE ACI PRENSA]. Lo primero que debes tener en cuenta es que aquello que lo ocasionó fue un mensaje que yo publiqué a través de una lista de correos —por lo tanto tenía carácter público—, comentando unas noticias publicadas por ACI Prensa, es decir, información publica. En ese entonces se me dijo que debía haber hecho el comentario en privado a Alejandro, lo cual en el fondo no tiene sentido. Es como si Caretas publicara algo con lo que uno no está de acuerdo, y para no afectar la reputación de la revista, uno estuviera obligado a decirle en privado a su director lo que uno piensa.

En todo caso, Alejandro Bermúdez me respondió en su calidad de director de ACI Prensa, no como hermano sodálite, en un tono agresivo y con expresiones insultantes, donde lo fraternal brilla por su ausencia, donde campea la falta de respeto y donde las alusiones a mi persona se dan en abundancia. En mis mensajes de respuesta apenas encontrarás todas estas cosas que aquí menciono. Más aún, solicité ayuda y consejo de varias personas con altos cargos de responsabilidad en el Sodalicio, pidiendo que tomaran cartas en el asunto. Con unas disculpas hubiera quedado satisfecho. ¿Qué sucedió? Absolutamente nada. Nadie se dignó contestarme, y ACI Prensa continuó con su línea editorial, publicando noticias difamatorias sobre diversas personalidades, tergiversando información y callando datos relevantes e importantes para entender los acontecimientos. ¿No crees que en algún momento cae la gota que rebalsa el vaso? Eso ocurrió con todas las calumnias y difamaciones que Alejandro Bermúdez vertió sobre el P. Gastón Garatea, en vez de limitarse a informar sobre su negación a renovarle las licencias por parte de un cardenal [Mons. Cipriani] que tiene varios flancos cuestionables de cara a la sociedad y en su quehacer eclesial.

Si Alejandro dijo lo que dijo, como lo dijo, amparándose en que puede decir lo que quiera en privado sin temor a que eso nunca llegue a conocimiento público, está muy equivocado. Cuando se maltrata a alguien en privado, el derecho a que eso permanezca oculto se acaba. ¿O piensas que los delitos cometidos por Germán Doig, por el hecho de haberse cometido en privado debían ser mantenidos alejadas del conocimiento público? ¿No pretendió el Sodalicio al principio hacer algo así, “a fin de evitar el escándalo”? ¿No has visto lo que ha pasado en la Iglesia con esa actitud: que al final se han generado escándalos de mayúsculas proporciones por querer tapar los delitos cometidos por miembros del clero?

Lo que Alejandro me dijo en privado refleja lo mismo que ACI Prensa publica y sigue publicando a vista y paciencia de todo el mundo. Si haberlo hecho público ha afectado su reputación —que tampoco es muy buena en muchos sectores eclesiales—, él mismo es responsable, por haber dicho lo que ha dicho, así como es responsable de muchas de las barbaridades que dice en sus Puntos de Vista. Si él ya no piensa lo que dijo entonces, o considera que es un error haberse expresado de esa manera, bastaría con que salga a la palestra, se retracte y se disculpe. Y punto final. Y que haga como yo, que intento nunca decir en privado algo que no pueda ser dicho en público. En todo caso, lo que él dijo entonces resulta de interés público, pues explica la manera parcializada cómo ACI Prensa ha informado sobre la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

Las alusiones personales las hizo Bermúdez, no yo. Yo no hago menciones a su persona, no lo califico, sino que me limito a responder a argumentos. Además, todo lo que he publicado se centra en el debate de ideas por encima de todo. Lo mismo se puede aplicar a mis demás posts sobre la Comisión de la Verdad y Reconciliación [ver LA CVR Y ACI PRENSA; LA CVR Y ACI PRENSA: DIÁLOGOS DE ADHERENTES] y a los posts sobre “La Pasión de Cristo” [ver “LA PASIÓN DE CRISTO” COMENTADA; ACI PRENSA Y “LA PASIÓN DE CRISTO”; SOBRE LA MANERA DE INFORMAR DE ACI PRENSA: DIÁLOGOS DE ADHERENTES]. En ninguno de ellos he contado intimidades personales de los sodálites, y he obviado nombres cuando era necesario. En el caso de Bermúdez, eso era imposible.

Por otra parte, lo que estoy publicando son reflexiones que se vienen acumulando desde hace unos veinte años, a las cuales el Sodalicio ha hecho oídos sordos o simplemente nunca ha respondido. Y uno se va enterando de cosas que están pasando. La distancia no es un obstáculo para eso. Cuando estaba en Lima, el flujo de información también era escaso, y la política de callar o de ocultar información relevante, una constante en las instituciones vinculadas a la Familia Sodálite. Tú me dices que el Sodalicio ha cambiado. Otros me dicen que no —contrariamente a lo que piensas, la cantidad de e-mails que recibo ha aumentado y no ha disminuido desde que inicié mi blog LAS LÍNEAS TORCIDAS—. En todo caso, yo no hablo del Sodalicio actual en mis posts, sino del Sodalicio que conocí por experiencia propia, cuya historia no queda anulada por el simple hecho de que posiblemente la institución haya cambiado con el tiempo. ¿Amarguras? Sólo cuando degusto café, porque por lo general me conocen como una persona de talante risueño y buen humor.

En todo caso, para que te quedes tranquilo, en este momento estoy escribiendo un ELOGIO DEL SODALICIO. Me consta que la mayoría de sus miembros son personas bien intencionadas, de conciencia recta, y sin embargo hay algo que posiblemente no ha estado funcionando bien como para que muchos se hayan ido, hasta el punto de que son muchísimos más los que han pasado por el Sodalicio que los que se han quedado. Y en el ideario sodálite, la culpa la tienen los que se fueron, de antemano, por decreto, antes de cualquier análisis. Aún así, lo que viví en el Sodalicio forma parte de mi identidad, entre lo cual he de resaltar mi inmersión en la fe católica y el descubrimiento de la Iglesia, así como mis inquietudes intelectuales y muchos valores que guían mi vida. Asimismo, al reflexionar sobre toda la experiencia vivida en el Sodalicio y pasarla por la criba de la crítica, no estoy haciendo otra cosa que aplicar lo que aprendí en el mismo Sodalicio, donde a uno le enseñaban a no contentarse con frases hechas y respuestas preconcebidas. Y espero que eso no haya cambiado en el Sodalicio actual.

Ten por cierto que no voy a hacer públicos tus e-mails, ni ninguna información que se refiera a asuntos privados de personas —la manera de informar de ACI Prensa no es un asunto privado—, ni mencionar nombres cuando se trate de información privada que afecte injustamente a terceros. Pero la manera cómo se manejan ciertos asuntos al interior del Sodalicio, su estructura organizacional, sus raíces ideológicas, su historia institucional, todos son asuntos que pueden ser ventilados, y si no corresponden con la imagen externa que quiere dar el Sodalicio en el ámbito público, la culpa la tendría el Sodalicio mismo por manejar un doble discurso y faltar a la transparencia.

Me dices que yo soy el que hago esfuerzos por asociar al Sodalicio con ACI Prensa. Pues fíjate que es el mismo Bermúdez el que designa a ACI Prensa como «una iniciativa sodálite» [ver EL INFORME DE LA CVR: HABLA EL DIRECTOR DE ACI PRENSA], y según aquello de lo cual tengo memoria, nació como tal. Que ante la opinión pública digan oficialmente que el Sodalicio no tiene nada que ver con ACI Prensa es sólo un ejemplo más de ese doble discurso que te he mencionado. Considera que tanto en el Sodalicio como en el Movimiento de Vida Cristiana se ha fomentado durante años la lectura de ACI Prensa, a fin de tener una “visión propia” del acontecer eclesial. Su línea editorial siempre ha coincidido con la perspectiva sodálite de la realidad.

Por otra parte, te invitaría a hacer un sano ejercicio, basado en la famosa dinámica de «yo no soy mi cuerpo, yo no soy mis pensamientos, yo no soy mis sentimientos». Te sugiero que repitas [varias veces] «yo no soy el Sodalicio». El Sodalicio es un medio de pertenecer a la Iglesia, de utilidad para muchas personas, pero no debe ser absolutizado, pues su existencia y las vicisitudes por las que pasa no deben hacernos olvidar que lo más importante son las personas y que, a fin de cuentas, si están unidas al Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, importa un bledo lo que le pase al Sodalicio, que puede entrar en un período de decadencia y desaparecer. Ya cayó una de sus columnas, Germán Doig. Todo lo que él aportó ha sido borrado del mapa: sus libros, sus artículos y reflexiones, sus poemas. Y, quiéraslo o no, Germán es una persona necesaria para entender cómo se formó y desarrolló el Sodalicio. Ha dejado una huella imborrable —en sentido positivo—, no obstante los delitos que cometió.

¿Que perderé algunas amistades? Probablemente. Pero quizás gane otras. Cuando se asocia la amistad al hecho de tener todos un mismo pensamiento, es inevitable que cuando uno no lo comparta, haya una parte que termine alejándose. Esa parte no seré yo, pues estoy convencido de que la amistad se basa ante todo en el amor, y que no es necesaria una identidad ideológica para que se mantenga la relación. Una “amistad” que exija como requisito una “unidad de pensamiento” o “unidad de ideales” es la que se da en los partidos políticos, y se llama “camaradería”. Romper una amistad porque el otro ya no piensa lo mismo o ha tomado opciones éticas que yo no apruebo es algo a lo cual no le veo sentido, e incluso lo considero una actitud cruel. Siempre he buscado ser leal a las personas, por encima de cualquier compromiso institucional o ideológico. No te imaginas lo bonito que es eso.

A decir verdad, no he llegado a enterarme de quiénes son las personas que han festejado lo que yo he publicado. Sólo he recibido mensajes en su mayoría de personas creyentes, que tienen una auténtica preocupación por la Iglesia. Como ya te he comentado, no hay una crítica a la Iglesia. A no ser que tengas una visión pre-conciliar de la Iglesia, donde se identifica a los hombres de Iglesia con la Iglesia, a saber, presbíteros, obispos, cardenales, etc. La visión del Concilio Vaticano II acentúa una visión más bíblica, donde el concepto de Pueblo de Dios pasa a primer plano. A ver, ¿dónde están mis críticas al Pueblo de Dios?

[…] siempre me ha resultado doloroso e incomprensible constatar la cerrazón que hay y ese empeño en negarse a ver lo evidente. A lo cual se suma la negativa a mantener un diálogo. ¿Que nadie del Sodalicio me va a escribir? ¿Cuál va a ser la diferencia? ¿Acaso antes me escribían o respondían a mis e-mails? Casi dos décadas han pasado, intentando yo abrir un diálogo, un intercambio fluido. ¿Qué he recibido a cambio? Una serie de rumores difamatorios que han corrido sobre mí. Como aquellos que tú me mencionaste, en los cuales creías a pies juntillas, y que contenían falsedades o tergiversaban los hechos. […] Me pregunto quién difama a quién. […] Mira, cuando vaya a Lima, voy a ir a misa a Camacho [a la Parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación] y participaré de la celebración como cualquier fiel cristiano, saludaré a todos fraternalmente, me reencontraré con viejos amigos, preguntaré cómo les ha ido y veré la manera de ayudar con lo que pueda. Ahora, no sé para qué te digo esto, pues no sé si estés en capacidad de entenderlo.

Veo que también me acusas de haberme plegado al mundo siguiendo el ejemplo de Wikileaks. No entiendo la comparación, pues veo más bien que este mundo aborrece a Wikileaks, y que más bien algunas instituciones católicas y altas autoridades eclesiásticas se pliegan al mundo, al apoyar a gobiernos corruptos y de dudosa moralidad, además de estar de acuerdo con la política de ocultamiento de crímenes de Estado. ¿Será con el fin de “evitar escándalos”?

Por último, no compares al Sodalicio con una familia. A Daniel Murguía lo expulsaron al día siguiente de su detención. Eso no se hace en una familia, por más bajo que haya caído alguno de sus miembros. Tampoco hay en una familia una estructura tan jerarquizada, con grados de acuerdo al nivel de compromiso y a los avances en la formación y la vida espiritual. Tampoco se da en una familia que toda la vida de sus miembros gire en torno a la familia misma, como se da en el Sodalicio, donde todo el ser y quehacer de sus miembros gira en torno a la institución por encima de todo. Si bien en el Sodalicio también hay cosas equivalentes a “secretos de familia”, hay otros secretos que no pueden recibir el mismo trato, pues se trata de información que la institución ha ocultado y que deberían estar accesibles a todos, como por ejemplo los Estatutos, la historia institucional, los nombres de miembros y ex-miembros, los detalles sobre la disciplina interna de las comunidades sodálites y, en general, todo aquello que tenga relación con el ámbito público. Evidentemente, también debe hacerse conocida toda práctica que atente contra la libertad y los derechos de la persona. Los padres tienen el derecho de saber dónde se están metiendo sus hijos.

No creas que el hecho de que el Sodalicio cuente con aprobación eclesiástica lo blinda contra todo mal. Los Legionarios de Cristo también contaron con esa aprobación, y mira lo que pasó. ¿Crees que los Legionarios son una obra de Dios? Que lo sea no significa que sea inmune a muchos problemas… y problemas graves. El Sodalicio puede ser una obra querida por Dios —no soy nadie para decidir qué es lo Dios quiere o no—, pero eso no significa que pueda tener problemas serios. Algunas de las críticas que se les han hecho apuntan a eso. ¿Por qué no les dan acogida y reflexionan al respecto? Te lo digo yo, que no los considero como enemigos. Muy lejos de mí esa visión de encontrar enemigos debajo de cada piedra. O de considerar a hermanos en Cristo como enemigos.

Espero que tengas la suficiente madurez como para no interpretar como ofensa lo que no lo es. Sólo así dejarás de acongojarte por cosas que no valen la pena. Yo no he dicho falsedades sobre el Sodalicio, ni tampoco he tergiversado nada, como muchos otros comentarios que hay en la red, ni tampoco he usado mis comentarios como un trampolín para criticar en bloque a la Iglesia, como hace Pedro Salinas.

Espero que consideres lo que te digo. Y con toda sinceridad te digo que puedes siempre esperar de mí una cordial franqueza y ayuda en lo que necesites. Sólo te pido que no cometas la injusticia de considerarme un enemigo de la Iglesia, pues mi compromiso con Jesús y el Pueblo que el fundó es algo que está fuera de duda.

El siguiente e-mail me llegó el 14 de diciembre. Era mucho más agresivo y amenazador que los anteriores. Mi respuesta, enviada el 27 de diciembre, contenía las siguientes reflexiones:

No sé a que viene el tono agresivo lleno de adjetivos con el que me escribes. No parece que hubieras escrito con la mente sino guiado por el apasionamiento y la amargura. Y no encuentro ninguna alusión, ningún comentario a lo que he publicado, salvo que todo lo englobas como asuntos privados personales. Y no es así. Lo que he escrito es en su mayoría o de carácter histórico o se inscribe en el debate de ideas. Y si en lo que escribo se revelan defectos personales míos, pues eso es asunto mío. Nunca he pretendido ser ejemplo de nada, como pretendieron serlo los fariseos en tiempos de Jesús, sino solamente ser yo mismo y hablar con el corazón en la mano y la mente abierta al diálogo.

Si lo que publico es falso, ¿por qué no me envías información que me sirva para corregir los datos o para rectificar? ¿Por qué te vas a los argumentos ad hominem? ¿Por qué todo lo reduces al «tú estás mal, yo y el Sodalicio estamos bien»? Y pongo «yo y el Sodalicio», porque de lo que me escribes se infiere que te resulta imposible distinguir y separar el «yo soy yo» del Sodalicio, lo cual resulta preocupante en todo sentido.

Sería muy largo responder a todas las cosas que me atribuyes, más aún cuando no ha habido un diálogo sostenido a lo largo del tiempo, pues pareces querer adivinar mis intenciones, haces caricaturas de mi supuesto comportamiento, me dices incluso lo que estoy pensando, me atribuyes cosas que no pienso, ni siento, ni hago, y finalmente concluyes que debo hacer un examen de conciencia y que necesito de ayuda espiritual. ¿Es esa la manera en que se sigue procediendo en el Sodalicio? Porque si esto no es manipulación de conciencias, se le parece mucho. Y esto también resulta preocupante.

Lo que he ido publicando no es producto de un monólogo, como lo insinúas, sino producto de diálogos que he mantenido a lo largo de años con diferentes personas. Y la información que pongo ha sido debidamente confrontada. ¿De dónde sacas que me refiero siempre al Sodalicio actual? Lo hago únicamente cuando tengo información debidamente confrontada, que incluso podría no ser cierta, siendo así que tú podrías proporcionarme información adicional que me permita rectificar lo que no es cierto. En general hablo del Sodalicio que yo conocí, como testigo de primera mano. ¿Qué hay de malo en eso? ¿No me insistes continuamente en que el Sodalicio ha cambiado? Si es así, enhorabuena. Si me dices en qué, le hago honor a la información y lo publico. O no. Como quieras. Eso no significa que no se deba conocer el punto de partida de ese cambio y saber cómo era el Sodalicio antes. Sólo así el común de la gente podrá darse cuenta de ese cambio para bien y valorarlo adecuadamente.

Por otra parte, yo he defendido al P. Gastón Garatea en base a las declaraciones que él dio y que parece que ocasionaron la sanción [ver CARTA ABIERTA A JUAN LUIS CIPRIANI, ARZOBISPO DE LIMA]. Si hay otras razones ocultas, entonces me parece incorrecto dar una sanción pública a alguien, sin indicar el por qué. Que no venga el cardenal Cipriani con que sólo fue un asunto de carácter privado, pues es algo que tenía efectos públicos y tarde o temprano se iba a saber. Y no veo que yo haya defendido a Lori Berenson como persona [ver HISTORIA DE UN TERRORISTA]; sólo he defendido su derecho a integrarse en la sociedad, sin que nadie la moleste, considerando que está en régimen de libertad condicional. Y sobre los supuestos “insultos” a [los cardenales] Cipriani y Bertone, ¿me podrías decir dónde están, que no los encuentro? Discrepar con argumentos es legítimo, y es un derecho del que goza incluso cualquier fiel frente a los Pastores, como lo consagra el Código de Derecho Canónico y el Concilio Vaticano II. Lo siento, pero encuentro en tu e-mail más expresiones que podrían ser consideradas ofensivas o “insultos” que las que veo en ninguno de mis escritos.

¿Qué no sabía a qué personas te referías cuando decías «por aquí solo has conseguido el festejo de personas sin fe, sin amor a la Iglesia»? Pues efectivamente no lo sabía, dado que sólo estaba mirando las reacciones que recibía por e-mail y no estaba preocupado en ver quién reproducía mis escritos. Considerando que la licencia Creative Commons bajo las cuales saco a luz mis textos permite la copia sin alteraciones, me es igual quién difunda mis textos. Ahora he visto que Pedro Salinas los ha reproducido. No comparto para nada su animadversión contra la Iglesia, ni su postura agnóstica, pero respeto su derecho a expresarse y no me molesta que me copie, así como me han copiado en Religión Digital y en Atrio. Por lo menos habla bien a su favor que no tenga reparos en reproducir los escritos de alguien que se declara católico y que mantiene profundas discrepancias con muchas de las cosas que él escribe. […]

El Sodalicio tiene su lugar en la Iglesia, aunque yo no comparta actualmente ni su ideología ni su disciplina y estilo.

Finalmente, sobre ACI Prensa, sé lo que el Sodalicio dice oficialmente sobre la agencia. Y sé también que nadie se lo cree. ¿Podrías imaginarte a ACI Prensa dirigida por un jesuita o un dominico, o por un laico común y corriente sin ninguna vinculación con el Sodalicio o el Movimiento de Vida Cristiana? Y a si Alejandro Bermúdez también le es imposible distinguir entre su yo y el Sodalicio, también resulta difícil creer que el Sodalicio no tenga cuchara en la agencia informativa, de una u otra manera.

Te agradecería que revises lo que has escrito, pues por mi parte yo no te guardo rencor ni nada por el estilo, ni tampoco me atrevería a escribirte con expresiones similares a las que me diriges. […]

En la [Constitución dogmática sobre la Iglesia] Lumen gentium [del Concilio Vaticano II] encontrarás que muchas veces se designa a la Iglesia como la “familia de Dios”. Tengo la impresión que en el Sodalicio se maneja un concepto muy restrictivo de “familia” cuando se designa así a la institución, que además guarda muchas diferencias con lo que es una verdadera familia, como ya te he señalado. Pues he visto por experiencia que la actitud hacia otros “hermanos en la fe” es de cautela y desconfianza, si es que no se les considera a veces como “enemigos”.

Como era de esperarse —pues así se ha procedido habitualmente en el Sodalicio desde que tengo memoria—, ese sodálite, a quien no obstante tengo en mucha estima, rehuyó todo debate público y hasta el momento no se ha dado ninguna declaración oficial por parte de la institución en respuesta a todo aquello que he ido publicando sobre ella en esta bitácora personal. ACI Prensa ha ignorado sistemáticamente mis escritos, no obstante que poseo indicios de que su director, Alejandro Bermúdez, es un lector recurrente de este blog. Y no me cabe duda de que mi reputación ha sido arrastrada por los suelos en ese mundillo del “boca a boca” que impera en la ciudad de Lima, difamándome como un loco o un renegado que ha perdido la fe y se ha vuelto en contra de la Iglesia, cuando lo que realmente ha sucedido es que he redescubierto a la Iglesia bajo el esplendor de la justicia y la misericordia, y mi fe se ha vuelto tal vez más sencilla y cotidiana, solidaria con los más débiles y marginados, y alejada de cualquier pretensión de juzgar a nadie. Pues todo ser humano ha sido creado en el amor de Dios y es mi hermano de barro, de mi misma sangre, en la peregrinación por los caminos inhóspitos de este mundo en el que nos ha tocado vivir.