CINE PERUANO OLVIDADO Y MALTRATADO

allkapallka

Fotograma de “Allpa Kallpa” (Bernardo Arias, 1974)

Si bien en la década de los ‘70 el cineasta peruano Armando Robles Godoy ya tenía tras de sí tres obras maestras del Séptimo Arte —En la selva no hay estrellas (1966), La muralla verde (1970) y Espejismo (1972)—, el escaso cine peruano que se rodaba tenía muy mala fama entre el público. Recuerdo haber escuchado de niño malos comentarios de Allpa Kallpa (Bernardo Arias, 1974), película de contenido social protagonizada por Tulio Loza que se llevó en 1975 el premio de plata en el Festival de Moscú.

En 1978, en una época en que en el Perú nadie daba un céntimo por el cine peruano y se creía que una película peruana nunca llegaría a tener la misma calidad que cualquier producción norteamericana o europea —no obstante que el año anterior Francisco J. Lombardi ya había dado muestra de lo contrario con su más que interesante cinta Muerte al amanecer (1977)—, se estrena Cuentos inmorales (1978), film de episodios que reunió a cuatro cineastas peruanos: José Carlos Huayhuaca, J.L.L. Flores-Guerra, Augusto Tamayo San Román y Francisco J. Lombardi.

Se trató de una rara avis que atrajo a los espectadores al cine más que nada por su publicidad sensacionalista que incidía en el componente erótico, pero que definitivamente produjo un cambio de actitud del público peruano hacia el cine que se producía en su propio país, gracias a historias interesantes, guiones sólidos, actuaciones solventes y narrativa visual profesional, aunque —como en toda película de episodios— los resultados sean irregulares, destacando unos episodios más que otros.

Cuando en 1980 los espectadores de Muerte de un magnate (Francisco J. Lombardi) —basada en el asesinato del magnate Luis Banchero Rossi— pudimos contemplar un extenso primer plano del pubis desnudo de la actriz que interpretaba a Eugenia Sessarego, muchos pensamos que el cine peruano ya había alcanzado la libertad para contar historias sin tapujos y con veracidad naturalista.

Ningunos de los títulos mencionados ha sido recogido en las recientes colecciones en DVD de cine peruano. Además, algunas películas han sido publicadas en condiciones lamentables: con subtítulos incrustados en inglés (Alias ‘La Gringa’, Un día sin sexo), con mala calidad de imagen (La ciudad y los perros, La boca del lobo) o con formato televisivo que mutila la imagen por los lados (Ciudad de M).

Como de costumbre, el maltrato a la cultura continúa.

(Columna publicada en Exitosa el 29 de abril de 2017)