PERIODISMO Y ÉTICA: A 30 AÑOS DE LA CRISIS DE REHENES DE GLADBECK

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Dieter Degowski apuntando a la cabeza de Silke Bischoff mientras da una entrevista (Colonia, 17 de agosto de 1988)

El periodismo, un oficio que ha vivido episodios gloriosos e importantes a lo largo de su historia, también ha tenido momentos vergonzosos y lamentables debido a la falta de ética de algunos de sus representantes.

Este 18 de agosto se cumplieron 30 años de uno de estos incidentes sombríos: la crisis de rehenes de Gladbeck, pequeña ciudad alemana ubicada en Renania del Norte-Westfalia.

El 16 de agosto de 1988, Hans-Jürgen Rösner (31) y Dieter Degowski (32), amigos desde la edad escolar y cómplices de fechorías, ingresan con armas de fuego a las 7:55 de la mañana en la agencia del Deutsche Bank de Gladbeck. Sólo estaban allí un cajero y una asesora, ninguno de los cuales tenía la llave de la caja fuerte, por lo cual los atracadores deciden esperar al gerente de la sucursal. Cuando avistan un coche de la policía ante el local, la cual había sido advertida por un médico que tenía su consultorio en el mismo edificio, Rösner y Degowski toman de rehenes a los dos empleados y se atrincheran en el banco.

Lo que seguiría sería una sucesión de transgresiones a la ética periodística a lo largo de tres días, las cuales estorbarían el trabajo de la policía, impedirían una acción efectiva para terminar lo más pronto con el incidente, pondrían en riesgo vidas inocentes, siendo el saldo final de tres muertos.

El primero que se comunicó con los delincuentes fue un periodista del canal RTV plus, quien llamó a la agencia y le hizo una entrevista telefónica a uno de los secuestradores. A este periodista fue a quien le plantearon sus exigencias: 300,000 marcos y un automóvil para huir con los rehenes. La policía cumplió y a las 21:45 de la noche, bajo el foco de las videocámaras periodísticas, Rösner y Degowski —a quien se les unió Marion Löblich, la novia de Rösner— iniciarían un recorrido que los llevaría hasta Bremen, a unos 240 kilómetros al norte de Gladbeck, donde en la noche del 17 de agosto secuestrarían un autobús, tomando a 29 pasajeros de rehenes. Varios periodistas logran entrar con cámaras al vehículo y, con la anuencia de los secuestradores, toman fotos de hombres y mujeres, sin ninguna consideración a la angustia mortal que estaban experimentando, además de entrevistar a los secuestradores mientras sostenían sus armas contra las cabezas de los dos rehenes originales, que serían liberados poco después esa misma noche. La noticia se había convertido en un espectáculo para los medios.

Cuando en un restaurante de carretera en dirección de Hamburgo, Marion Löblich es detenida por la policía en el momento en que iba al baño, los secuestradores amenazan con matar rehenes si no la dejaban libre. Löblich es liberada, y aún así Degowski hiere mortalmente de un tiro en la cabeza al joven Emanuele de Giorgi (14). Esa misma noche muere el policía Ingo Hagen (31), asignado al caso, cuando su vehículo choca frontalmente contra un camión.

En el autobús los secuestradores cruzarían la frontera neerlandesa en horas de la madrugada del 18 de agosto, donde dejarían libres a los pasajeros a cambio de un automóvil ofrecido por la policía alemana, llevándose como rehenes sólo a Silke Bischoff (18) y a su amiga Ines Voitle.

Ese mismo día vuelven a cruzar la frontera, dirigiéndose hacia Colonia, donde en la zona peatonal, rodeados por un pelotón de periodistas, dan una conferencia de prensa desde el vehículo. En algunas fotos se puede apreciar a Degoswki sosteniendo una pistola contra la cabeza de Silke Bischoff mientras responde a las preguntas de los periodistas. Incluso un periodista se subió al automóvil de los secuestradores y durante una hora los guió hacia la autopista.

Poco después del mediodía el vehículo se dirigió hacia Frankfurt. Tras lograr chocarlo con un vehículo blindado y dejarlo inutilizado, la policía se engarzó en un tiroteo con los secuestradores, durante el cual murió Silke Bischoff herida por una bala proveniente del arma de Rösner.

Como resultado de la vergonzosa conducta de numerosos periodistas, que en aras del sensacionalismo mediático contribuyeron a potenciar un delito en vez de ponerle freno, el Consejo Alemán de Prensa decidió ampliar el Código de Prensa con la prohibición para cualquier periodista de entrevistar a los secuestradores durante una crisis de rehenes en proceso y de iniciar negociaciones con ellos por cuenta propia.

La gran lección que muchos aún no han aprendido es que un periodismo sin ética ni respeto por las víctimas de un acto criminal es tan condenable como el crimen mismo.

(Columna publicada en Altavoz el 20 de agosto de 2018)

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FUENTES

Wikipedia (en alemán)
Geiselnahme von Gladbeck
https://de.wikipedia.org/wiki/Geiselnahme_von_Gladbeck

SPIEGEL Online
Gladbecker Geiseldrama: “Ein Fall, der an die Nerven ging” (15.08.2018)
http://www.spiegel.de/einestages/gladbecker-geiseldrama-1988-ein-fall-der-an-die-nerven-ging-a-1222984.html

ZEIT Online
Geiselnahme von Gladbeck: Gaffen, auch wenn Menschen sterben (16. August 2018)
https://www.zeit.de/wissen/geschichte/2018-08/geiselnahme-gladbeck-hans-juergen-roesner-dieter-degowski-medien-skandal

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