EL GRAN AMOR DE UN CARDENAL ALEMÁN

cardenal_michael_von_faulhaber

Cardenal Michael von Faulhaber (1869-1952)

El cardenal Michael von Faulhaber (1869-1952) fue de 1911 a 1917 obispo de Espira (Speyer) —diócesis cuya jurisdicción abarca el pueblo en el cual vivo— y posteriormente arzobispo de Múnich y Freising desde 1917 hasta su muerte.

Fue una personalidad ambigua no sólo en el campo de lo político —se opuso a todo tipo de antisemitismo y de maltrato de los judíos, pero buscó mantener buenas relaciones con la dictadura hitleriana—. También lo fue en el ámbito de la vida sentimental. Pues aun siendo un “santo varón” que había prometido vivir en celibato, entre 1938 y 1950 cultivó una amistad íntima con una mujer 17 años más joven que él.

Franziska Bösmiller (1886-1983), especialista en lengua y literatura germánica, trabajaba como maestra de escuela en Múnich. Nacida en una familia protestante, se convirtió posteriormente al catolicismo, y publicaba regularmente artículos de temas pedagógicos y religioso-filosóficos en revistas. Se le podría describir como una mujer moderna para su tiempo, con formación académica y pensamiento independiente, una profesional, a la cual le gustaba asistir a la tradicional festividad bávara del Oktoberfest así como ir a bañarse al lago en la época estival, lo cual no era entonces algo usual entre mujeres católicas.

El primer encuentro de ambos personajes ocurrió en diciembre de 1937, cuando Franziska recibió la comunión de manos de Faulhaber durante una misa en una iglesia de Múnich. El 8 de enero de 1938 visita oficialmente al cardenal, quedando impresionados el uno con el otro. A Franziska le sería encomendada la tarea de ordenar la biblioteca personal del prelado, así como ayudarlo a taquigrafiar y mecanografiar sus prédicas y preparar una colección histórica de personajes católicos que se hubieran opuesto al nazismo. A estos efectos, pasaría varias horas de la semana en el palacio arzobispal. A partir de ahí se desarrollaría una relación muy particular, siendo así que el cardenal la visitaría posteriormente por lo menos nueve veces en su vivienda personal.

La teóloga Antonia Leugers de la Universidad de Tubinga, quien ha tenido acceso al diario personal del prelado alemán —descubierto tras la muerte en 2010 de quien fuera su secretario personal— y al diario de Franziska, obtenido por un golpe de suerte cuando en 2013, durante unas jornadas académicas, se le acercó una sobrina nieta de la maestra para informarle que se hallaba en posesión familiar una maleta con varios documentos de Franziska, entre ellos el diario mencionado, investiga desde hace años esta amistad íntima y ha sacado a la luz el fascinante testimonio del amor entre un cardenal alemán y una cultivada mujer soltera, visto desde la perspectiva femenina de ésta última.

«Ésta es la verdadera belleza — la belleza de espíritu y cuerpo — está unión. Que tú seas así, que tu estés allí — que tú estés allí en el aliento de tu alma y de tu vida — es la razón por la que te amo así — mi Franziska», son palabras del cardenal Faulhaber reseñadas por la maestra en su diario.

La cosa no quedó solamente en declaraciones amorosas. Franziska describe otras manifestaciones como abrazos, besos, caricias y arrumacos. Una vez en 1940 Faulhaber estaba guardando reposo en un sanatorio. Allí recibió a Franziska, quien relata en su diario: «Me abraza y me sujeta tan amorosamente, me besa tiernamente, mientras me susurra siempre de nuevo: mi Sonntagskind» —cariñosa expresión alemana que se traduce literalmente como “niño de domingo” y equivale a la expresión “persona nacida con buena estrella”—.

En abril de 1943 Franziska pasa una hora junto al cardenal en el palacio episcopal. «Nuestro corazones se fortalecen mutuamente», escribe en su diario. «En la noche pienso en ti – eso te lo he prometido – durante el rosario – y cuando paseo», le habría dicho el cardenal enamorado.

Los encuentros se interrumpieron abruptamente cuando la vivienda de Franziska fue dañada durante un bombardeo aéreo en 1944, y dado que el cardenal —preocupado por su imagen pública— no quería correr el riesgo de que se conociera esta relación, no permitió que sus encuentros furtivos se realizaran en el palacio episcopal. La relación se fue enfriando y la última mención de un encuentro la hace Faulhaber en 1950 cuando señala el esfuerzo que cuesta hacer que Franziska (mencionada bajo seudónimo) se vaya… entre lágrimas.

Lo que en parte fue una historia muy hermosa, no pudo tener un desenlace feliz debido a la obligación de celibato que mantiene el clero católico romano. Un celibato que en la mayoría de los casos suele ser mera apariencia y no compromiso vivido. Y que necesita a gritos ser replanteado en la Iglesia católica.

(Columna publicada en Altavoz el 18 de junio de 2018)

________________________________________

FUENTES

Süddeutsche Zeitung
Verbotene Liebe: Der strenge Kardinal und seine heimliche Liebschaft (30. April 2017)
http://www.sueddeutsche.de/muenchen/verbotene-liebe-der-strenge-kardinal-und-seine-heimliche-liebschaft-1.3483459

Die Rheinpfalz (edición impresa)
Blickpunkt: Der Kardinal und die Lehrerin – Eine außergewöhnliche Beziehung (14. Juni 2018)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s