UN MILLÓN DE VÍCTIMAS DE ABUSO SEXUAL

munecas_rotas

El año pasado, tras haber escrito regularmente sobre la problemática del Sodalicio desde noviembre de 2012, me sometí finalmente a unas sesiones de psicoterapia para ver qué efectos había dejado en mí la experiencia de haber estado vinculado unos 30 años a la institución (desde 1978 hasta 2008).

Ciertamente, no es éste el tema de esta columna. Pero sirve de introducción lo que sucedió cuando se lo comuniqué a mi asesora de la Oficina de Trabajo, tras yo haber terminado abruptamente una práctica fallida para ser cuidador de ancianos en un asilo de Caritas. La asesora, una mujer de buen corazón pero de carácter nervioso, me señaló lo importante que era someterse a terapia cuando se había sido objeto de abusos, pues eso mejoraba las perspectivas laborales de uno mismo. Y me confesó que su padre —un señor católico comprometido con la parroquia— había abusado sexualmente de ella desde su tierna infancia hasta entrada la adolescencia. Y que su madre se había hecho de la vista gorda, hasta que ella decidió alejarse de la casa paterna. A consecuencia de ello, le era imposible seguir creyendo en Dios y en la Iglesia, y había tenido una vida afectiva y laboral azarosa, llena de contratiempos y frustraciones, hasta que por fin había conseguido ese puesto en la Oficina de Trabajo, que esperaba mantener hasta su jubilación.

Su historia no es un caso aislado. Lo acaba de confirmar recientemente el informe preliminar de la Comisión Independiente para Afrontar los Abusos Sexuales de Menores (Unabhängige Kommission zur Aufarbeitung sexuellen Kindesmissbrauchs), hecho público en junio de este año.

La Comisión, formada por encargo del Parlamento Federal Alemán (Bundestag), inició sus labores el 26 de enero de 2016 y tiene programado seguir en funciones hasta el 31 de marzo de 2019. Su misión consiste en investigar todas las formas de abuso sexual de niños y jóvenes ocurridos en la República Federal de Alemania y en la desaparecida República Democrática Alemana. El objetivo es determinar las dimensiones, tipos y consecuencias de la violencia sexual contra menores y así impulsar un amplio debate político y ciudadano sobre un tema que sigue siendo considerado tabú. Y que afectaría a alrededor de un millón de menores en Alemania, según declaraciones de Sabine Andresen, presidenta de la Comisión.

Hasta ahora se ha escuchado a 200 testigos y se ha recibido 170 testimonios escritos. Son alrededor de 1000 personas las que se han comunicado con la Comisión. Tantas, que resulta imposible atenderlas a todas, más aún cuando el presupuesto asignado resulta insuficiente.

Entre los testigos, las mujeres superan ampliamente en número a los hombres. Las víctimas tienen en promedio una edad de entre 30 y 50 años. Y el 70% de los casos de abuso ocurrieron en la familia o en el entorno más cercano. Con frecuencia, otros familiares supieron del abuso, pero no hicieron nada para proteger a los menores. En especial las madres de familia —que en algunos casos también abusaron de sus propios hijos— fueron en su mayoría cómplices silenciosas, que toleraron el abuso, ya sea por impotencia ante los hechos, ya sea por hallarse en una situación vulnerable de dependencia o de violencia en la relación de pareja. Además, influyeron el miedo a perder la pareja o a desintegrar la familia, así como experiencias propias de abusos sufridos. Algunos menores fueron incluso agredidos sexualmente por más de un familiar —por ejemplo, primero por el abuelo y años después por el padre—, hasta el punto de que varios expertos hablan de un abuso organizado dentro de la familia.

El abuso no sólo genera consecuencias traumáticas de por vida en las víctimas, sino que también tiene consecuencias sociales: la mayoría de ellas no alcanzan un estatus social por encima del nivel de la pobreza.

«La violencia sexual ejercida sobre muchachos y muchachas puede destruir vidas», declaró Katarina Barley, la actual Ministra Federal de Familia.

Una tarea pendiente que abordará la Comisión es el abuso en instituciones educacionales y formativas, como la Iglesia católica, las iglesias evangélicas, los jardines de infancia, escuelas e internados, las asociaciones deportivas, los movimientos juveniles, etc.

Se trata de una labor esclarecedora necesaria, a fin de combatir un crimen sistemático enquistado en la sociedad.

(Columna publicada en Altavoz el 17 de julio de 2017)

________________________________________

FUENTES

Unabhängige Kommission zur Aufarbeitung sexuellen Kindesmissbrauchs
Geschichte die zählen – Zwischenbericht (Juni 2017)
https://www.aufarbeitungskommission.de/wp-content/uploads/2017/06/Zwischenbericht_Aufarbeitungskommission_Juni_2017.pdf

Kölner Stadt-Anzeiger
Bericht zu Kindesmissbrauch Insbesondere Mütter haben Übergriffe häufig geduldet (14.06.17)
http://www.ksta.de/politik/bericht-zu-kindesmissbrauch-insbesondere-muetter-haben-uebergriffe-haeufig-geduldet-27795018
Kindesmissbrauch in Deutschland: Zwischen Liebe und Hass (14.06.17)
http://www.ksta.de/politik/kindesmissbrauch-in-deutschland-zwischen-liebe-und-hass-27796460

stern
Sexueller Missbrauch in Familien oft geduldet (14. Juni 2017)
http://www.stern.de/news/sexueller-missbrauch-in-familien-oft-geduldet-7494612.html

ZEIT ONLINE
Sexueller Kindesmissbrauch: Mütter glauben ihren Kindern nicht (14. Juni 2017)
http://www.zeit.de/politik/2017-06/sexueller-kindesmissbrauch-kommission-aufarbeitung-bericht

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s