EL TOTALITARISMO SECTARIO DEL SODALICIO

sodalites

Robert Jay Lifton (nacido en 1926), psiquiatra estadounidense y creador de la ciencia de la psicohistoria, entrevistó en los años ‘50 a prisioneros de guerra norteamericanos de la Guerra de Corea así como a sacerdotes, estudiantes y maestros que estuvieron prisioneros en China, además de a algunos ciudadanos chinos que lograron escapar del régimen totalitario de Mao tras haber sido sometidos a procesos de adoctrinamiento en universidades chinas. El estudio detallado que hizo de las técnicas coercitivas que se aplicaron y que llevaron a los sujetos de estudio a padecer lo que él llama “reforma del pensamiento” —que es lo que popularmente se conoce como “lavado de cerebro”— fue descrito en su libro Thought Reform and the Psychology of Totalism: A Study of “Brainwashing” in China (1961).

Los ocho criterios que allí presenta para identificar cuándo un colectivo está practicando la “reforma de pensamiento” —a fin de obtener un control total sobre la mente y la conducta de las personas afectadas— fueron incluidas en su libro Destroying the World to Save It: Aum Shinrikyo, Apocalyptic Violence, and the New Global Terrorism (2000) como características reconocibles de las sectas destructivas —además del “endiosamiento” del líder y la explotación de sus seguidores—.

Aunque parezca increíble, los ocho criterios de Lifton —que paso a detallar a continuación— se han verificado todos en el Sodalicio de Vida Cristiana.

1. Control de la atmósfera social y de la comunicación humana

Toda la vida de los sodálites de comunidad se rige por la obediencia, de modo que queda bajo control de los superiores su día a día desde que se levantan hasta que se acuestan; lo que les está permitido leer; con quienes les está permitido comunicarse; lo que deben pensar, sentir y hacer, etc.

2. Manipulación mística

La creación artificial de “atmósferas” espirituales que generan en los sodálites efectos supuestamente espontáneos y experiencias de la acción divina eran en realidad estrategias “planeadas” para someter más fácilmente las conciencias. Eso se daba en la meditación personal —que debía seguir una estructura fija predeterminada— y en las oraciones comunitarias, así como en algunos eventos de masas. Quien no se sentía “vibrar” con estas cosas era considerado una persona poco comprometida o con una vida espiritual deficiente.

3. Redefinir el lenguaje

Quien lea algún texto sodálite o escuche hablar a un miembro de la Familia Sodálite se topará con varias palabras y expresiones que tienen un significado particular sólo accesible a quienes hayan sido adoctrinados en la espiritualidad sodálite. Además de expresiones crípticas como “amorización”, “escotosis”, “kénosis”, “holístico” “agnosticismo funcional”, “división tripartita del hombre”, etc., se redefinen conceptos como “Plan de Dios”, “libertad”, “reconciliación” y “pobreza”, y se evitan a toda costa otros términos usuales entre los cristianos de a pie, como “mi Dios”, “alma”, “ofensa”, “salvación” y “voluntad divina”. En todo caso, al sodálite se le reconoce por su lenguaje poco natural, que es inquietantemente similar en todos los miembros de la institución.

4. La doctrina es más importante que la persona

Para un sodálite corriente una persona vale en la medida en que se adhiere a la fe cristiana. Si además sigue la enseñanza católica —en su interpretación más conservadora—, vale aun más. Y si su pensamiento concuerda con la doctrina sodálite, su valor como persona adquiere un plus cualitativo. Cualquier persona que no reúna estas características suele ser tenida en menos por los sodálites.

5. La ciencia sagrada

La doctrina y espiritualidad sodálites —que en el fondo siguen siendo el “pensamiento” acuñado por Luis Fernando Figari— son incuestionables y no está permitido ponerlas en duda, ni siquiera en aspectos puntuales. Quien ose hacerlo, o será disciplinado, o terminará fuera del grupo.

6. El culto a la confesión

Era de precepto confesarse sacramentalmente una vez por semana, sin contar con las confesiones cuasi forzadas que se realizaban en grupos, sin respetar la privacidad de los participantes, que incluye el derecho a callar.

7. Demandas de pureza inalcanzables

Así planteaba Figari la exigencia de santidad que hay en el Sodalicio: «Una vez más cabe repetir lo que decía León Bloy: “No hay mayor tristeza que la de no ser santos”. A lo que añadiría: no hay tampoco mayor irresponsabilidad que la de no aspirar a ser santos. Y aún más: no hay mayor injusticia que la no trabajar por ser santos» (Memoria 1979). De modo que quien supuestamente no avanzaba en el camino hacia la santidad tenía que sobrellevar no sólo la tristeza proveniente de una culpabilidad inducida, sino también la carga de conciencia de sentirse “irresponsable” e “injusto”. Ésta es una de las maneras más efectivas para seguir manteniendo sometida la libertad interior de las personas.

8. La dispensación de la existencia

Lifton define este punto como que el grupo decide quién tiene derecho a existir y quién no, es decir, no hay otra alternativa válida que pertenecer al grupo. En el Sodalicio se inculcaba que quienes lo abandonaban, eran traidores que habían rechazado el llamado de Dios, con grandes probabilidades de nunca poder alcanzar la felicidad en esta vida y de ser condenados a la hoguera eterna en la otra. En el mejor de los casos, cuando quien se salía mantenía la fe y una buena relación con la institución, se le consideraba un cristiano de tercera categoría, sin capacidad para soportar los rigores habituales de la vida sodálite. Los demás eran simplemente carne para el infierno.

Afortunadamente, Lifton descubrió que quienes estaban sometidos a este control de sus pensamientos y conductas volvían paulatinamente a la normalidad una vez que salían del ambiente donde se verificaban los criterios señalados.

Muchos de los que somos ex sodálites sabemos que la superación total del “lavado de cerebro” sólo es posible fuera de la institución tras un proceso que puede durar años. Yo me demoré más de una década en lograrlo. Y es mi deseo que otros que siguen en la condición de prisioneros mentales de la institución lo logren.

(Columna publicada en Altavoz el 18 de septiembre de 2016)

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Si alguien desea más información sobre el tema, puede leer mi post SODALICIO Y LAVADO DE CEREBRO.

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2 pensamientos en “EL TOTALITARISMO SECTARIO DEL SODALICIO

  1. Sobre el pto. nro. 3 “Redefinir el lenguaje” :
    Todo ese palabrerío sodálite no es sino un producto de los fantasmas mentales de figari, de su imposibilidad sicológica de confrontar a la realidad y entrar en diálogo con ella, creando con esto módulos verbales inamovibles y rígidos, cuya dinámica sólo sea posible hacia otras ‘ideas’ que se le iban ‘ocurriendo’, creando una estructura única de ideas y verborreas incapaces de plantearse lo sgte. : Dios no es reducible a una idea, y su amor infinito es un misterio que jamás caberá en palabra alguna ! Para el ser humano Dios es una pregunta y no una respuesta, una pregunta eterna que suele sufrir atentados contra la vida de vez en vez, arriesgando la muerte de la pregunta más importante que tenemos, a través de pseudoverdades rígidas e irresponsables.
    En la actualidad ya no es sólo un producto de los fantasmas mentales de figari, pero de la insensatez y profunda ignorancia que cunde entre los dirigentes del sodalicio y varios más, de la imposibilidad de detectar la propia soberbia.

    Sobre el pto. nro. 4 “La doctrina es más importante que la persona” :
    Resulta visible la manera en que un sodálite entiende a la cristiandad situando las metas de ésta fuera del alma del ser humano – al instrumentalizarlo – y no en él mismo. Puede darse la adoración de Dios por parte del ser humano, fuera del alma que Dios nos ha regalado ? Puede un alma evitar los riesgos de la corrupción en una escuela de abusos y a través de “prioridades de meta” ? Xto es un camino, no una ‘meta’.

    ————————
    Es típico de todo movimiento totalitarista el reducir el valor de todo lo existente al simple y angosto hecho de convertirlo en una herramienta para que ese movimiento logre metas preconcebidas, pero el desarrollo del ser humano en sí – que sólo puede darse dentro de la libertad – no existe realmente, así como no existe una libertad de conciencia desde la cual empezó la fe y que implica el poder renovarla todos los días. Fe e idealismo no son lo mismo ! … el mismo idealismo que lleva al pto. nro. 7 (“Demandas de pureza inalcanzables”), dándole a las metas un contenido mental (y no real) y que se convierte en un magnífico artilugio para controlar el comportamiento de todos (menos de los que dictan las reglas, como siempre sucede en los totalitaristas).

    El sodalicio parece haber querido reducir a toda la sociedad a los intereses de su movimiento, lo nunca avalado por Xto. Lo único que los puso en conflicto con figari no fue sino la amenaza de que se hagan públicos todos sus abusos, sino NADA. A pesar de que se les dijo y explicó sobre esos abusos, hace ya muchísimos años, nunca afrontaron toda nuestra sociedad con una actitud responsable. Ahora han pretendido solucionar este conflicto “dejando lo malo y quedándose con lo bueno”, como que si esta actitud tan ecléctica fuese siquiera capaz de deconstruír todas las características ideológicas y anticristianas que vemos en ellos todos los que estamos fuera.

    +++ Una actitud ecléctica no es capaz de vislumbrar la artificial unidad que representa una ideología, porque no la detecta en su substancia al verla de una manera segmentada. +++

    Y un aspecto indudable en todo esto es que Xto jamás aconsejó a nadie utilizar esos 8 puntos. Al parecer no fue por las puras …

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  2. Creo que el que ha sistematizado mejor los procesos de control mental de las sectas es Steven Hassan autor de mucho libros acerca del tema y creador del BITE model (Behavior Control, Information Control, Thought Control, Emotional Control). Es increíble constatar como organizaciones aparentemente tan distintas ideológicamente como los testigos de Jehová, los catecumenales (los kikos) y el Estado Islámico, en realidad operan básicamente bajo el mismo modelo BITE: control de la información, control emocional, etc.
    Hassan, quien estuvo dos años en la secta de los moonies, ha hecho además un trabajo valiosisimo documentando en sus libros las formas para combatir el control mental y ayudar a las víctimas a escapar de estas organizaciones.
    Otro recurso excelente para el que quiera investigar el tema es la página “How cults work” http://www.cultwatch.com/howcultswork.html que tiene ejemplos e información que ayudan a diferenciar a una iglesia u organización saludable, de una sectaria. Son lecturas muy recomendables para quienes estén interesados en el tema, como es mi caso 🙂 Bendiciones.

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