EL SODALICIO, UNA SECTA DESTRUCTIVA

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Pregúntesele a un sodálite si el Sodalicio es una secta y lo negara categóricamente. Sacará a relucir la conformidad de la institución con la más rancia doctrina católica, la comunión con la Iglesia, la obediencia al Papa, la asistencia divina que se manifiesta en un carisma espiritual (o don del Espíritu Santo confiado a un grupo de elegidos para cumplir una misión sobrenatural en estos lares terrenos), el supuesto bien que se ha hecho a tantos creyentes que han visto renovada su fe en Dios y en la Iglesia, y —por supuesto— la aprobación pontificia recibida en el año 1997.

¿Qué se esconde detrás de este argot eclesiástico, que poco o nada nos dice a quienes andamos con los pies en tierra y hemos conocido los testimonios de tantas personas que han sido dañadas psicológicamente —presentando algunas incluso daños físicos permanentes— o que han tomado conciencia de que los años pasados en el Sodalicio les fueron robados a sus vidas mediante el engaño, la manipulación y el fraude? Pues fraude es que a uno le prometan un camino de realización personal que contribuiría supuestamente a cambiar el mundo, y al final uno descubra —tras años de desintoxicación mental— que el mundo no se ha movido ni un ápice en la dirección indicada debido a la acción del Sodalicio, y que lo único que ha sufrido cambio es la propia personalidad, afectada en su capacidad de elegir libremente y sometida a los imperativos de un pensamiento único de corte fundamentalista, maniqueo y retrógrado.

Afortunadamente, para los psicólogos y sociólogos que estudian científicamente el fenómeno de las sectas resultan irrelevantes los contenidos doctrinales o la dependencia de un grupo de una institución aceptada socialmente, como es la Iglesia católica. Lo que resulta determinante son los comportamientos sociales que tengan los grupos.

Si un grupo utiliza técnicas de persuasión coercitiva para la captación de sus miembros, que desestructuran la personalidad previa del adepto, o bien por su dinámica vital debilita o destruye los lazos del miembro con su entorno social habitual (llámese familia, amigos, etc.) previo al ingreso al grupo, o conculca derechos humanos y jurídicos inalienables de la persona garantizados en un estado de derecho, se le puede considerar una secta destructiva, independientemente de cuál sea su ideología o su prestigio social.

Si a esto le sumamos una especie de culto mágico a la personalidad del líder, un secretismo que calla ciertas prácticas que se dan al interior del grupo y mantiene ocultos ciertos objetivos, además de sostener un régimen autoritario basado en la obediencia absoluta, subordinando a las personas a los fines grupales, tenemos un perfil sectario completo.

Y todas estas características han estado presentes de una u otra manera en el Sodalicio. Y también en varios grupos y movimientos de la Iglesia católica que han surgido a lo largo del siglo XX. Gordon Urquhart, un ex focolarino británico, no duda en calificarlos de “sectas católicas” en su libro The Pope’s Armada: Unlocking the Secrets of Mysterious and Powerful New Sects in the Church (1995), donde analiza en detalle a grupos como los Focolares, los Neocatecumenales y Comunión y Liberación.

Estas características sectarias explicarían la falta de acciones concretas por parte de la cúpula del Sodalicio para erradicar las causas de los abusos y ofrecer soluciones satisfactorias a las víctimas. Porque el Sodalicio parte del supuesto de que su misión divina es mucho más importante que los daños que hayamos sufrido las víctimas. Y mientras sienta que tiene el respaldo de las autoridades eclesiásticas, no moverá un solo dedo para cortar el problema de raíz.

El quid del asunto está en que sus miembros siguen creyendo que la institución ha sido convocada por Dios, cuando este dato proviene única y exclusivamente de su fundador, un megalómano pederasta que aprovechó las estructuras institucionales y a sus miembros para darse una vida cómoda y regalada. Tampoco es compatible con la voluntad divina el crear una institución con una disciplina que ha dañado en serie a cientos de miembros y ex miembros.

Y aún cuando el Superior General Alessandro Moroni ha prohibido los escritos de Figari en la institución, en todos los textos que se siguen usando para la formación y la meditación en la Familia Sodálite continúa estando presente Figari con sus ideas. El pensamiento del fundador ha sido el único válido en toda la historia del Sodalicio.

El supuesto bien hecho a tantas personas que siguen viviendo su fe católica en las diversas asociaciones vinculadas al Sodalicio no justifica las salvajadas que sufrieron un número considerable de víctimas. Y la aprobación pontificia —un requisito jurídico establecido en el Código de Derecho Canónico para los institutos religiosos de derecho pontificio y no un aval emitido por el mismo Espíritu Santo— no tiene ningún valor ni legitimidad si fue obtenida ocultando información y sobre la base de un intenso trabajo de lobby movido por influencias cardenalicias, entre las cuales se hallaba con toda probabilidad la mano del cuestionado cardenal Alfonso López Trujillo.

Actualmente, muy pocos les creerían su cuento de hadas. O que no tienen características sectarias.

(Columna publicada en Altavoz el 8 de septiembre de 2016)

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FUENTE

Jorge Erdely (editor)
Sectas destructivas: un análisis científico (PECR Publicaciones para el Estudio Científico de las Religiones, 2003)
http://www.opus-info.org/index.php?title=Sectas_Destructivas:_un_análisis_científico

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12 pensamientos en “EL SODALICIO, UNA SECTA DESTRUCTIVA

  1. “El quid del asunto está en que sus miembros siguen creyendo que la institución ha sido convocada por Dios, cuando este dato proviene única y exclusivamente de su fundador, un megalómano pederasta que aprovechó las estructuras institucionales y a sus miembros para darse una vida cómoda y regalada.” Muy precisa formulación, no necesita más.

    Otro punto: en efecto, generar víctimas de la forma que fuere no es justificable ni argumentando (supuestas) buenas obras, por razón de un principio obvio, tan simple de entender: hacer daño nunca puede ser voluntad de Dios. Todo lo contrario, Él mandó amar al prójimo.

    Felicitaciones por tu lucha humanitaria constante, Martín.

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  2. Es cierto, el sectario no se sabe sectario, porque lo que es lavado celebral, para ellos es su propia idea, opinión o voluntad. De nada sirve razonar con ellos. Lo mismo pasa cuando una persona es imbecil; auténticamente todos los que están su alrededor lo ven y lo sufren, pero el imbecil se jura brillante. Steven Hassan, experto en sectas y cultos, dice que el distanciamiento con la secta ayuda abrir los ojos al sectario. Quiero creer en eso.

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  3. Que pena Sr. bloguista que lo ùnico que sale de su boca sea tanta mentira y resentimiento, su vida debe ser muy desolada ojalà no termine al final divorciándose pues tanto odio en el corazòn termina destruyendo el poco amor que se tiene. Le sugiero que retome su vida y que aporte a la sociedad y a la iglesia (que me imagino aùn forma parte) con temas màs constructivos, es una humilde opiniòn. La obra a la cual usted hace tanto daño seguirà vigente no por sus errores sino por sus aciertos que son muchìsimos aunque haya gente como usted que lo ùnico que hace es despotricar todo el tiempo muchas mentiras, resentimiento, todo en un afàn sumamente destructivo que ya empieza a aburrir. Busque ayuda para pasar la pàgina, por su propia salud mental.

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    • Ehemmm, ehemm … (cof ! cof !). Carlos, has hecho que se me atore el café.
      Con ese comentario constatas literalmente todas y cada una de las palabras de lo descrito arriba. Creo que lo escrito en el artículo es una buena síntesis, … la verdad bastante precisa de las razones por las que el sodalicio ha perdido credibilidad a diestra y siniestra. No veo ninguna “mentira” en todo lo escrito por el autor – todo eso es cierto -, pero si veo el deporte preferido de los sodálites en tus palabras : el desprestigio de aquel que los critica, el ‘argumento’ ad hominem.

      Las críticas del autor se basan en lo vivido por muchas personas, en cuanto que todas dicen lo mismo (yo también). Pero cómo explicarle lo que es el secuestro mental, el fascismo y el lavado de cerebro al fabricante del jabón, al dueño del ideario de la manipulación, y al practicante de tan inmaduro segregacionismo ?
      El único daño se lo hacen uds. mismos al no escuchar y tratar – al menos – de entender el porqué de todas estas críticas.

      Vamos sodálites, un poquito de esfuerzo, que parece que uds. no conocen el significado de la palabra ‘responsabilidad’.

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      • Vaya al parecer no toleran ni un poquito la discrepancia.
        Que tal lavado de cabeza están mostrando con tantas elucubraciones, fantasías y suposiciones con mezclas de verdad y falsedad.
        Se niegan obstinadamente a ver y reconocer la realidad: que más allá de los delitos, pecados y errores la Iglesia en general y, el sodalicio en particular están en manos de Dios como todas las instituciones eclesiales formadas por hombres, les guste o no.
        Lamentables los hechos verdaderos que han ocurrido y que han dañado a la Iglesia como grandes los bienes realizados en la vida de muchos que no narran y ocultan.
        Desconocen la historia de la Iglesia que da cuenta de muchos graves pecados e inmoralidades cometidos por sus miembros en todos sus niveles desde el origen en sus más de dos mil años de existencia y en medio de ellos el florecimiento de grandes santos para la humanidad
        Los romanos acusaban a la Iglesia de secta, todos los perseguidores de la Iglesia a lo largo de la historia igual y hoy hasta dentro de la misma Iglesia.
        En fin tranquilos, sería bueno que reflexiones más en la Misericordia que el Papa Francisco reitera y que como acaba de decir, no yo, es del demonio la siembra de chismes y las divisiones al interior de la Iglesia. Muchos por acá evidencian que les gusta moverse en esa línea ojalá pronto se den cuenta…aunque en verdad ya muchos se han dado cuneta y se están cansando de su obsesiva guerrita monotemática.

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      • Ahá. Y para tí una “guerrita monotemática” es hacer grandes esfuerzos por esclarecer y explicar, y finalmente denunciar gracias a la clásica sordera sodálite de la que ya nadie se sorprende. Para tí es “monotemático” explicarte que tu propia “Misericordia del Papa Francisco” no debiera permitir tus propias palabras, como p. ej. :

        – ‘tanta mentira y resentimiento’
        – ‘su vida debe ser muy desolada’
        – ‘ojalà no termine al final divorciándose’ (al parecer eso le deseas)
        – ‘lo ùnico que hace es despotricar todo el tiempo muchas mentiras’
        – ‘afàn sumamente destructivo’
        – ‘por su propia salud mental’ – bla, bla, etc.

        De tu parte vienen intentos manipulativos de los que todos se dan cuenta, pero cero argumentos. No puedes tapar el sol con un dedo que es lo que quisieras que hagamos todos. TODOS DICEN QUE EL CONTENIDO DEL ARTÍCULO REFLEJA LO SUCEDIDO, y cuando se les prueba algo, lo llamas “discrepancia”, tratando de relativizar y amilanar. Las personas no son bobas, pues.

        Porqué insistes con que son mentiras ? Si eso crees, fundamenta tu punto de vista y no nos engañes con adjetivos. Después de todo lo que han hecho : quién va a creerles tan sólo porque quieren opinar que todos mienten ? Lamento que te haya desagradado tanto el contenido del artículo, pero allí no hay ni una sola mentira así como vuestra mismísima comisión (elegida por uds. mismos) les dijo tantas verdades por escrito y por igual, pero uds. no lo aceptaron. No nos declares culpables de que las personas les hayan perdido tantísima confianza. La responsabilidad sigue en uds., muy aparte de que la quieran aceptar o no.
        Sólo espero que tu superior, por tu pésima forma de intentar manipular ahora no te torture haciéndote comer 40 panes con chicle. Ten en cuenta que hay quienes no tienen ni para el pan, ni menos para el chicle.

        Sobre la historia de la Iglesia, nada nuevo, sobre ello se ha escrito aquí infinidad de veces como podrás leer. Como en todo problema se trata de entenderlo a profundidad para poder solucionarlo y no para destruír, pero en eso los sodas están en medio de un problema estructural como ya tantas veces se ha expresado y explicado aquí. Pero nada, siguen en pañales. Quieren “cambiar al mundo” y al final el mundo los cambió a uds, la soberbia ante todo … y luego vienes tú y escribes eso, qué quieres que pensemos ? Estás constatando, pues.

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      • Dice Gerundio: “Quieren ‘cambiar al mundo’ y al final el mundo los cambió a uds”. El sodalicio haciendo negocios al estilo del mundo, con fraudes y explotando a sus trabajadores, creo que los esfuerzos de “relaciones públicas” ya no son para restablecer su honra, sino para conservar lo que se pueda de prestigio y seguir haciendo dinero al estilo mundano.

        Sobre lo de ser una secta destructiva ¿qué tal la explotación de sus miembros en beneficio del líder? Me imagino que Moroni ha de pensar en todo lo que aguantó y que ahora le toca que lo aguanten a él. ¿Cómo va a querer cambiar ese sistema? Así que chiste tiene ser el líder de los movimentarios.

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  4. El Sodalicio ha mostrado claramente las características de una secta destructiva para la vida de muchísimas personas pero curiosamente también ha mostrado que sus miembros han ayudado a lo largo de su historia a otra infinidad de personas. Creo que esto último ha ocurrido por la vivencia concreta de la fe de personas vinculadas al Sodalicio y al resto de instituciones de la familia sodálite.
    Ahora corresponde una etapa nueva si quieren en algo recuperar la credibilidad perdida, solucionar los problemas con las diversas víctimas que fueron acogidas por la Comisión formada el año pasado y por los asesores extranjeros. Llegar a buen puerto con las reparaciones será una muestra de una seria intención de reparar el daño realizado. Ir dando pasos hacia una reforma integral con ayuda de la Iglesia, en esto veo un problema la intervención de la Iglesia en este problema deja mucho que desear, Monseñor Tobin y sus visitas esporádicas no creo que ayuden a revisar y modificar aquellas visiones, formas, maneras, es decir, el estilo sodálite, tampoco ayudará a depurar aquellas situaciones cuestionables expresadas en la espiritualidad del Sodalicio. Deberán ser más diligentes y rápidos en solucionar y afrontar estos problemas.
    En los temas penales y judiciales, pues les corresponderá ejercer su derecho de defensa en los marcos que la ley les faculta. Espero de corazón que Luis Fernando sea juzgado y junto con él todas las personas que de alguna manera causaron daños a otras personas menores o mayores de edad. Espero que de ser halladas culpables paguen los delitos cometidos como corresponde y no huyan de la justicia, obtengan beneficios penitenciarios o logren gracias a un buen abogado penalista salir de la cárcel en pocos años, como creo que ocurrió con el lamentable caso de un ex sodálite que fue encontrado con un menor de edad en una hostal de la ciudad de Lima.

    Finalmente, todo se encuentra en manos de Dios y lo mejor de todo es que al desmontarse una serie de mentiras y mitos solo queda mantener la fe en él, pues como diría el Papa Francisco en twitter: Pidamos una fe que nos permita confiar en Dios en cualquier circunstancia de la vida.

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    • Suscribo tus palabras, de acuerdo.

      Ojalá sea posible sancionar al estilo padre Brown, ya que se trata del desarrollo personal, que – segun mi opinión – se ha estancado por razones ideológicas e institucional-estructurales, generando un problema sistémico invisible para quienes se hallan dentro de él. Lamentablemente la ley no funciona a lo padre Brown.

      Lo que no me parece correcto es tratar de obligar a las víctimas a volver a declarar todo el rollo, ahora con los asesores extranjeros. Lo que se les prometió antes de que entren en contacto con la (1ra) comisión se entiende como un contrato, pero veo que los sodálites lo han roto : otra vergüenza que también merece ser juzgada y sancionada por personas objetivas y competentes y que no compartan intereses comunes con los sodálites ni aliados de ellos.

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  5. “la aprobación pontificia —un requisito jurídico establecido en el Código de Derecho Canónico para los institutos religiosos de derecho pontificio y no un aval emitido por el mismo Espíritu Santo— no tiene ningún valor ni legitimidad si fue obtenida ocultando información”.

    Pero para el Sodalicio lo es todo, parece que a ellos les importa sólo la forma y no el fondo. La prueba es la lucha de años para ocultar todos sus problemas, dejando que éstos se agudizaran en vez de resolverlos, sumándose el ocultamiento a la carga de problemas. — Mira apá que blanquito el sepulcro, mira como brilla.

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    • Sip. Toda institución que cree que todo a su alrededor es una herramienta para desarrollar sus intereses pierde soga y cabra, y termina preocupándose por la forma ignorando el momento en que dejó de preocuparse por el fondo. Exactamente así es como se pierde la brújula.
      Sólo repetiría : Xto es un camino, no una meta. No es una cruz clavada en la pared, como un ideal inalcanzable, es un día a día, la fricción que tenemos con este suelo común en cada paso que damos.

      Como al final van a haber serias contradicciones entre forma y fondo no les queda sino blanquear los sepulcros. Pero cómo le explicas esto a un sodálite, a uno que no tiene perspectiva por estar allí adentro ?

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