LOS HOMOSEXUALES HOMÓFOBOS

Giovanni Ciccia y Santiago Magill en "No se lo digas a nadie" (Francisco J. Lombardi, 1998)

Giovanni Ciccia y Santiago Magill en “No se lo digas a nadie” (Francisco J. Lombardi, 1998)

«En este país puedes ser coquero, ladrón, mujeriego o lo que te dé la gana, pero no te puedes dar el lujo de ser maricón», le dice Alfonso (interpretado por Giovanni Ciccia) a Joaquín (Santiago Magill) después de hacer el amor en la película peruana No se lo digas a nadie.

Esto que ocurre en una sociedad tan machista como la limeña, donde hay hombres que como Alfonso se acuestan con otros de lo puro macho que son, que se niegan a admitir que son homosexuales y mantienen una actitud agresiva e intolerante hacia todo lo relacionado con la cultura gay, tiene también puntos en común con lo que el teólogo católico David Berger ha denunciado desde que salió del clóset con la publicación de su artículo “No debo seguir callando” (“Ich darf nicht länger schweigen”) en el Frankfurter Rundschau del 23 de abril de 2010.

Berger precisa que en la Iglesia católica hay un elevado número de eclesiásticos homosexuales que a la vez se muestran intolerantes hacia todo lo relacionado con la homosexualidad. Pero que ven en la Iglesia un medio para ser aceptados socialmente mientras mantengan en silencio su situación —y sus posibles vicios ocultos—, confiando en que el estado de vida que han elegido será lo suficientemente efectivo para poder expiar su vergonzosa condición. Por eso suelen mostrarse sobremanera piadosos y fieles al Sumo Pontífice, y contribuyen lealmente a mantener la santa apariencia de una Iglesia de valores familiares burgueses que ha perdido la mordiente subversiva e inquietante del Jesús de los Evangelios.

Dedico este artículo al puñado de amigos homosexuales sinceros que conocí en el Sodalicio de Vida Cristiana.

(Columna publicada en Exitosa Diario el 27 de agosto de 2014)

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19 pensamientos en “LOS HOMOSEXUALES HOMÓFOBOS

  1. Interesante es, naturalmente, que los prejuicios para con la homosexualidad se han dado por igual en culturas paganas tanto como en culturas tocadas por la evangelización o religiosas en general. Tanto incas como aztecas (y un largo etc.) han tenido sus problemas con eso y desde tiempos inmemoriales. Y más interesante es que estas culturas la practicaban ampliamente – simultáneamente-.

    La represión sexual puede generar la ilusión de que se trata de minorías que no tienen porqué ser tomadas en cuenta socialmente. Esto tiene un ancla antropológica, y es que es desde la familia y desde las guerras en que se han ido formando las sociedades. Si bien la homosexualidad estuvo – muy probablemente – presente, casi desde los inicios, lo estuvo de una forma encubierta y a la vez muy activa, resultando en uno de los componentes sensibles del desarrollo social. La ilusión se fortalece como tal en culturas “guerreras” donde los homosexuales no tenían mucha cabida en sus estructuras dado a la forma en que se desarrollaban sendas culturas, es decir a través de la actividad bélica. Lamentablemente una forma de estructura social de la que aún no hemos salido …, basta leer los periódicos.

    En mi opinión es la homofobia un componente cultural que se ha ido desarrollando conjuntamente con las guerras y tintinea a través del mensaje subliminal que “si tenemos que luchar todos juntos, no podemos contar con éste o con aquel”. A ‘este’ o ‘aquel’ se le respeta más cuando escribe poesías bélicas.

    Tanto homofobia como pretender solucionar todos nuestros problemas a punta de balazos son componentes culturales que arrastramos a través de su inercia desde hace muchísimos miles de años. Mucho antes de que fueran escritos los Evangelios. En las mismas culturas donde abunda la homofobia es dunde más se practica el
    desprecio por la mujer y donde más abunda – y se esconde – la homosexualidad misma. Está esta problemática de carácter cultural y están las diferentes patologías psíquicas que refuerzan, individualmente, esta tendencia, lo cual también abunda. Son dos componentes. Hay miedos racionales – que cumplen una función auténtica – y hay miedos irracionales, que lo único que logran es condenar el comportamiento ajeno y en muchisísimos casos la propia sexualidad (homosexual). Ej.: el autoritario prohibidor y represor que esconde su propia naturaleza gay. ABUNDA.

    La pregunta sería : contradicen la homosexualidad y sus componentes genéticos a un “orden natural” ? Si bien creo que un orden natural proviene de Dios, no creo que lo conozcamos ni menos que lo suficiente como para poder referirnos a él, tiene sólo un valor lingüístico.
    Yo tengo mis dudas …

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  2. En lo que respecta a las patologías individiduales, que tanto hay en grupos religiosos ultraconservadores (o sea sodálites, opus dei, lumen dei, neocatecumenos, legionarios, etc.) y que desembocan en un comportamiento homofóbico, habría que entender lo que es la “FORMACIÓN REACTIVA” > un concepto psicoanalítico que explica la sintomática de los gays reprimidos que son “anti-gays”, teniendo formas de comportamiento opuestos a aquello que reprimen.
    Tiene que ver con la catexis y contracatexis (psicoanálisis), la forma en que creamos un focus desde nuestra líbido en función a un tema en concreto – todo a nivel inconciente – y que suele tener un vínculo muy íntimo con nuestra existencia y aún con nuestro propio cuerpo. Se diferencia de nuestra líbido en el aspecto social. O sea, tiene un vínculo con el grupo de personas, con la sociedad en la cual vivimios, goza de reciprocidad. Es lamentablemente un poco abstracto. Esta ‘energía’ puede irse a favor o en contra del tema en cuestión (CONTRAcatexis, formación REactiva) y funciona de una forma similar a un ‘mecanismo de defensa’.

    A la vez está la invitación al fascismo que solemos obtener por parte del grupo humano que nos rodea y pum ! … tenemos a un gay reprimido que está totalmente en contra de todo lo que es gay. Si aflora a la conciencia es fenoménicamente (manifestación). Para mantener la función social (no ser separados del grupo) el individuo se refiere a los valores reinantes en cuanto a su función de supervivencia. > En las guerras es recontra imprescindible mantenerse juntos, y todos tienen que estar dispuestos a ‘luchar’. La formación reactiva puede influír en la formación de nuestra personalidad y ser, inclusive, parte de ella.

    Que los grupos ultratradicionalistas tengan el chistoso hábito de incluír criterios de formación militar en sus ideologías no me parece una casualidad. Pero qué coincidencia …

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    • Bueno, es tentador querer usar el psicoanálisis clásico para intentar dar un interpretación de las realidades humanas, pero (lamentablemente para algunos) no podemos ser tan deterministas. Sin embargo, admito, es interesante lo que dices, puede pasar, puede ser “reprimida” la atracción homosexual y a su vez existir una “formación reactiva”.

      Pero no todos los homófobos son homosexuales en los que su “yo” este generando estos mecanismos de defensa. Hay por supuesto otras explicaciones más simples, tal vez una experiencia traumática, o una formación deformada, o un mal entendimiento de la doctrina, ¡quién sabe!

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    • Además cabe preguntarnos, ¿hay realmente homofobia en estos (como tu los llamas) “grupos ultraconservadores”? ¿No es una jugada más de la retorica del miedo del lobby gay, es decir llamar homofóbico e intolerante a todo el que se oponga a sus ideas? Yo también tengo mis dudas.

      Pd: Como corrección, no se han descubierto componentes genéticos de la homosexualidad hasta ahora.

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      • @ Luis Javier,

        El Psicoanálisis, en lo que respecta a la formación reactiva – cuyos síntomas coinciden al pelo con la actitud homofóbica de los sodálites, en gnral. – no es ‘clásico’. En este caso estamos hablando de la líbido y no de asuntos que se ‘interpreten’ desde la líbido. Jung, Deleuze y Guattari mismos explayan el criterio de la catexis, entre ellos hay críticos de Freud, y los mecanismos de defensa los reconocen prácticamente todas las escuelas y se consideran en casi todas las formas de terapia, freudianas o no. Qué es lo que es aquí, ‘determinista’, de qué está hablando ? Esa sí es nueva.
        (Por otra parte tú mismo consideras a la formación reactiva, no se te entiende). Creo que utilizas conceptos que no conoces.

        Yo no he dicho que todos los homófobos son homosexuales – aunque los sodas se esfuercen en que parezca que sí – existen a veces otro tipo de causas a nivel de patologías individuales, y como ya expliqué : existe una inercia cultural. Hablé de dos factores. Lo que sí, no creo que una ‘formación deformada’ entre en la lista. (Sin mayores comentarios).

        Un “mal entendimiento de la doctrina” es un argumento con muchísimo humor, anda pregúntale a los Aztecas qué doctrina entendieron mal, o – mejor – a los tantísimos teólogos católicos que son homosexuales, qué doctrina entendieron mal.

        A tu pregunta :”¿hay realmente homofobia en estos (como tu los llamas) “grupos ultraconservadores”?”
        Mi respuesta : SÌ. Sin la menor duda. Abunda a chorros por las razones, pienso, que mencioné arriba y que tú dices que encuentras interesantes.

        Yo no soy miembro de ningún lobby gay ni soy gay, así es que los argumentos de algún lobby gay, que no los conozco, no creo que estén siendo utilizados aquí por el momento, pero si creo que es muy intolerante tachar de intolerante a quien habla de su propia sexualidad. Lo intolerante empieza al restringirse la sexualidad del otro, salvo que los sodas – de la misma forma – terminen de esa forma por restringir la propia (formación reactiva).
        Así es la vida.

        Porqué dices que no se han descubierto componentes genéticos ? Estás totalmente equivocado. Te sugeriría, si te provoca, leer los otros artículos sobre la homosexualidad que se han escrito en este blog, son varios. El tema genetico se debatió ampliamente, con algunos homofóbicos naturalmente > no sin mordiscos y arañazos …

        Avísame si te interesan los enlaces sobre los orígenes genéticos de la homosexualidad, te los ofrezco al tiro. Así dejamos a las piedras en el monte.

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      • Hola Gerundio. Bueno en primer lugar admito que no fue correcto denominar “clásicos” a estos mecanismos defensa de los que hablas. Me disculpo.

        Luego, hice esta referencia al determinismo por la teoría psicodinámica.
        Me explico: En tus comentarios, se hace hincapié en una causa psicológica individual de la homofóbia, la “formación reactiva” (esta pudiendo ser producto de una orientación sexual “reprimida”). Ahora, considero que no todos los homófobos son homosexuales que hacen una “contracatexis” de la energía de sus pulsiones, existen otras causas. No puedo deducir de tus comentarios anteriores que hables de estas causas (de la homofóbia) aparte de la cultural. Lancé algunas probables como un mal entendimiento doctrinal (sea cual sea), una mala formación, una experiencia traumática, y un largo etc. Bien aclaras que no todos los homofóbicos son homosexuales escondidos. Si entendí mal, me disculpo de nuevo.

        Ahora también que alguien se oponga a las ideas del LGTB y otros colectivos de este tipo no lo hace homofóbico. Por lo que no podemos decir que estos grupos lo sean, es una generalización, y por tanto es poco probable. De hecho no conozco a ningún “Soda” que odie a los homosexuales, tampoco nadie me ha enseñado eso en el Sodalicio, al contrario.

        Y bueno que no seas parte de ningún lobbie o alguna asociación de este tipo no te hace inmune a este tipo de “esquemas” ideológicos (ojo, mi concepto de ideología no encierra solo lo malo y falso). De hecho que me hayas dicho, alguna vez, que estas “vacunado” contra “todo” tipo de ideologías me parece una posición muy ingenua (al menos desde mi punto de vista). Estamos siendo constantemente bombardeados.

        Y sí por favor pásame esos links, me parece muy interesante. Suelo leer algunos artículos actualizados pero me da curiosidad lo que dices.

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      • @ Luis Javier

        Con lo que escribí NO pretendí darle un valor exclusivo a la terapia psicodinámica, ya que no estaba proponiendo un método, sino explicando una de las naturalezas psíquicas del problema en cuestión. La terapia psicodinámica es – más bien – superficial, no profundiza mucho que digamos. Lo que yo puse es descriptivo, no prescriptivo.

        El modelo psicodinámico lo has propuesto tú y no yo. Yo estoy hablando de psicología, de catexis y de formación reactiva, y no de un modelo psicodinámico, en que éste no es la conclusión necesaria. Por lo tanto no puede ser determinista.

        Tampoco he reducido la substancia homofóbica a los problemas psíquicos individuales de quienes la conllevan, si bien es la mejor explicación – sobretodo cuantitativamente – ya que estamos hablando del contexto, en el que hay personas gay que entran a grupos religiosos > porque esa atmósfera les soluciona muchos problemas, ya que tienen dónde esconderse, y no vendría a ser el único problema psíquico por el cual los muchachos le tendrían miedo a su propia sexualidad y de la misma forma – recíprocamente – a la de los demás. (Tomando en cuenta que aún la sexualidad de los HETEROsexuales se deja reprimir también con facilidad en ambientes religiosos).
        Para el conflicto entre el problema cuantitativo y cualitativo, debo argumentar que la proporción de gays en ambientes religiosos es mucho mayor que en la sociedad en gnral.
        Imagínate el caso de un paciente gay fronterizo, que no tiene la menor idea de lo que él mismo es, y que manipulativamente – para ejercer poder – se deja (él mismo) manipular por un grupo, y en ese proceso se enreda de tal manera – que en esa confusión emocional – empieza a proyectar una postura destructiva para con los gays ! (P. ej. – me hace acordar a Alejandro Bermúdez de ACI prensa). A este paciente no lo curas, pero lo puedes estabilizar.
        Hay miles de patologías, conocidas y por conocer. La formación reactiva es, sin embargo, la que más conocemos, sobretodo en ambientes de represión, donde lo que más abundan son los gays mismos.

        Un “mal entendimiento doctrinal” no es posible donde no hay doctrinas = en la proporción (!) en que la homosexualidad y su propia represión se dan por igual en culturas cristianas o paganas. Por lo tanto las fuentes de la homofobia son otras.

        El LGTB no representa a todos los homosexuales de este mundo, allí hay mucho activismo, pero muchos gays repiten lo que escuchan allí para reconfortarse con sus argumentos sin pensar por su propia cuenta, funciona un poco como en el sodalicio o el opus dei. Muchos, sin embargo, tienen sus propias reflexiones y argumentos de los que el mismo LGTB a veces se nutre. Esto no pasa en los sodálites. Aparte, la homofobia no se reduce a irse en contra de las ideas que existen en el LGTB, sino que critica todo lo que contradice su propio punta de vista ideológico y muchas veces pseudoreligioso, en lo que a la naturaleza sexual se refiere. Estamos hablando de fobias, en toda su diferencial pluralidad patológica y su reciprocidad con el grupo humano (grande o pequeño) en el que uno vive.
        La fobia no es el único prejuicio existente, sino su más habitual fundamento, a ver si me entiendes.

        Tú dices que no conociste ningún soda que odie a los homosexuales, yo sí conocí varios, de los que ahora me entero que también lo eran. Antes no lo sabía. Así funciona esto.

        Dijiste : “Y bueno que no seas parte de ningún lobbie o alguna asociación de este tipo no te hace inmune a este tipo de “esquemas” ideológicos”.
        – Puedes explicarme, por favor, qué hay de ideológico en lo que estoy escribiendo, o estás utilizando esa noción con otros fines ? Que entiendes por ‘ideología’ ? Esto también lo discutimos en varias ocasiones en este blog.

        En los sgtes. enlaces > los artículos donde se discutió el tema de la homosexualidad, en cuanto se mencionó y fundamentó – en parte – los diferentes argumentos genéticos y de muchas otras índoles. Los enlaces directos a la cuestión genética están allí adentro :

        https://laslineastorcidas.wordpress.com/2014/06/22/el-vaticano-sus-homosexuales-y-david-berger/
        https://laslineastorcidas.wordpress.com/2014/05/07/un-teologo-catolico-homosexual/
        https://laslineastorcidas.wordpress.com/2014/07/10/el-alegre-seminario-diocesano-de-sankt-polten/

        Aparte :

        Si quieres leer un resumen de todos los estudios y sobretodo la enorme cantidad de diferencias anatómicas, neurológicas y psíquicas entre gays y heteros mira aquí (sobretodo la parte de abajo) :
        http://es.wikipedia.org/wiki/Biolog%C3%ADa_y_orientaci%C3%B3n_sexual
        Genético (para empezar – hay docenas de enlaces) :
        http://elcomercio.pe/ciencias/investigaciones/elmer-huerta-ciencia-orientacion-sexual-genetica-noticia-1730397?ref=nota_ciencias&ft=mod_interesa&e=titulo
        http://es.wikipedia.org/wiki/SRY
        Naturaleza y genética :
        http://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad_en_animales
        (Para este link de arriba, puedes leer todo lo argumentado en ‘el alegre seminario diocesano de sankt polten’, pros y contras ‘y’ leer sobre Konrad Lorenz en :
        http://es.wikipedia.org/wiki/Konrad_Lorenz

        Discusión :
        http://es.wikipedia.org/wiki/Biolog%C3%ADa_y_orientaci%C3%B3n_sexual

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  3. “Quien va enseñando doctrinas erróneas y no presta adhesión a las palabras de salvación de Jesucristo, Señor nuestro, y a la recta doctrina de la fe es un orgulloso que nada sabe, un maniático inclinado a las discusiones y a los juegos de palabras. De esto no nace otra cosa sino envidia, riñas e insultos, sospechas malignas y continuos altercados propios de personas de mente tarada, faltas de verdad y que consideran la religión sólo como un negocio.” (Timoteo 6,3-5)

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    • @ Guille,

      Con esto pareciera que estuvieras narrando toda la historia de la interpretación bíbilca, todas las discusiones teológicas y bizantinas de las cuales las discusiones de carácter retórico heredaron el eufemismo, hasta nuestros días. Lo que no me gusta es tu frágil forma de manipular.

      Aquí la cita bíbila SIN TU INTERPRETACION PSEUDOTEOLÓGICA :
      1 Timoteo 6:3-5 / Reina-Valera 1960 (RVR1960)

      Piedad y contentamiento

      3 Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad,
      4 está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas,
      5 disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales.
      ——————

      Sin embargo tengo que contradecirte. La interpretación bíblica existe, nada en contra tuyo si quisieras ser protestante.
      Un ejemplito, en la biblia no aparece la palabra ‘homofobia’, pero la homofobia existe. Créetelo. El problema es que quien está adentro de ella, no puede ver que la sufre, siempre es lo mismo.
      Por otra parte, tomando en cuenta todas las intencionalidades políticas de los ultraconservadores, de las que Xto no habló, resulta que lo que tú has escrito allí les va al pelo a los sodálites, opus dei, lumen dei, neocatecu …

      Lo que estamos discutiendo no es la palabra escrita, sino su interpretación.

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    • Por otra parte, notando la agresividad que hay en tus palabras, tengo la impresión que en este artículo tiene que haber algo que te haya frustrado de sobremanera. Sino, de dónde tanta agresividad ? Algo hay, que no te sientes bien …

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    • Ah ! Y este blog genera costos pero no ganacias. Es un blog pobre pero honrado 😀
      (Es que dijiste : “…(…) y que consideran la religión sólo como un negocio)

      Lo mismo no se puede decir de los grupos ultratradicionalistas como sodálites, lumen dei, opus dei, etc., donde el dinero juega otro rol y donde su pseudoevangelización conlleva intereses políticos y económicos. Allí si lo podrías aplicar, no ?

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      • Quien sabe si genera ganancias o costos (pérdidas es el término más adecuado) es el bloguero… lo mismo si es pobre o rico. Hasta donde entiendo Gerundio no es el bloguero, ¿o me equivoco?

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      • Nop. Yo no soy el ‘bloguero’, pero como todos saben, hay costos de electricidad, desgaste de piezas de la PC, de papel y tinta, de tiempo y trabajo etc, etc.
        De wordpress – creo – que no permite entradas de dinero ni nigún tipo de ‘support’ o ‘sponsoring’ salvo que hagas un update de tus derechos con esa firma, con lo que la página tendría otro formato que no es lo que estás viendo ahora mismo.
        Un par de ejmplos de ese update los puedes ver en la red, hay quienes lo utilizan. Esto es visible para todos, no ? Acá, nada que ver.

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  4. Conozco a un colega profesor universitario, ligado al Opus Dei, a quien he visto más de una vez en bares homosexuales intimando con algún otro hombre, y quien, por otro lado, se dedica a pontificar en sus clases contra el “homosexualismo” y el intento de los homosexuales (“lobby gay”) por destruir a la Iglesia y a todo lo que es bueno en el mundo. Me da mucha lástima el caso de este pobre hombre (con quien nunca he platicado personalmente sobre el asunto), pues aborrece tanto lo que es que sólo destilando ese odio contra sus iguales apacigua su perturbada conciencia. Lo menciono como un ejemplo de lo que sin duda alguna se da en todos los niveles de forma mucho más frecuente de lo que nos imaginamos.

    Saludos y bendiciones a todos.

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  5. Yo dejo este testimonio para que Gerundio y Merodak Baladán y si es posible también Martín, lo analicen y diseccionen psicológicamente desde cualquier posición ideológica, por si acaso está tomado de un portal web que Martín dirá que pertenece a los grupos conservadores o neoconservadores y luego nos hablará de las falacias. Pero mejor los dejo con el testimonio:

    “Un más allá para la homosexualidad
    David Morrison es un estadounidense que hacia 1993 no solo hacía rato tenía su homosexualidad asumida con una relación de pareja estable, sino que además llevaba varios años involucrado en el activismo gay desde que era estudiante universitario. Nacido hace treinta años, practicaba la homosexualidad desde los trece, es decir, más de la mitad de su vida.

    No era mala persona. Por el contrario, vivía de la manera en que lo hace un buen hombre o mujer heterosexual que, después de los desvaríos de la juventud, enriela su vida y además se ocupa de ayudar a otros, lo cual es bastante para los estándares individualistas de las sociedades actuales. «Tras un período de promiscuidad rutinaria, me establecí con una pareja que yo esperaba fuese para toda la vida. Empecé a hacer progresos en mi carrera de escritor y editor. Me compré una casa, iba de vacaciones a lugares de afluencia gay, la mayor parte de mis amigos eran gay, y hablé a mi familia del cambio en mi identidad sexual. Llegado el tiempo, comencé a dar algo de mi tiempo y de mi dinero para ayudar a amigos y extraños a combatir la catástrofe del SIDA».
    De acuerdo con el prisma actual de lo políticamente correcto, Morrison no sólo sería merecedor de las simpatía de todos sino además de toda la felicidad humana posible, e incluso su caso podría ser tenido como una demostración de que la homosexualidad es normal y que su consideración como una tendencia contra natura no es más que un resabio de una moral retrógrada y cruel.
    Pero la naturaleza es implacable, no perdona. A pesar de su vida «ordenada» y «ejemplar», Morrison vivía entre la angustia y la desesperación, aunque no sabía por qué. Lo entendería más tarde. «Mirando hacia atrás… me doy cuenta de que la angustia que experimentaba entonces era el resultado inevitable de una vida construida sobre las arenas movedizas de una identidad irrefrenablemente sexualizada y sexualmente activa». Es que el ser humano es mucho más que un ente sexual. La sexualidad es una de sus dimensiones, importante sin duda, pero de ahí a construir la propia identidad sobre ella hay un salto que equivale a lanzarse al vacío. Es lo que experimentaba Morrison, según él mismo confiesa: «el común denominador sexual por el que la comunidad gay elige definirse a sí misma produce muy a menudo una cultura que es aburrida hasta el punto de adormecer, peligrosamente autoindulgente y espiritualmente atrofiada».
    Hastiado de esa sensación, un día Morrison la comentó a un amigo y éste, que al parecer nunca había entrado a una iglesia, le sugirió rezar. Morrison se sorprendió y se sintió ofendido. Su única experiencia religiosa había consistido en unas clases de catecismo en una iglesia Baptista de Washington cuando niño, pero poca ‒o aparentemente ninguna‒ influencia perdurable habían ejercido en él. Hasta que unos seis meses después de la sugerencia de aquel amigo, Morrison, de manera súbita, en su dormitorio después de una ducha, se arrodilló y atinó a decir: «Señor, ni siquiera sé si existes, pero, si es así, estoy seguro de que te necesito». Años más tarde, al contar su experiencia en «Un más allá para la homosexualidad» (Ed. Palabra), la nitidez y frescura del recuerdo de ese momento queda estampada en el relato: «El viento agitó ligeramente la cortina de la ventana abierta y, de repente, me di cuenta profundamente de una presencia en la habitación. Su presencia. No es que yo viera ni que oyera a Jesús, pero, del mismo modo que un cambio de presión tapona los tímpanos o la atmósfera es más pesada antes de la lluvia, supe que Él estaba allí. Era Jesús. Estaba ahí y me amaba».
    Así como la luz que deslumbró a Saulo camino a Damasco fue solo el comienzo de su conversión, la brisa que entró por la ventana del dormitorio de Morrison lo puso en el inicio de una búsqueda que lo llevaría por derroteros que en ese momento no podía imaginar. Lo primero fue encontrar una iglesia donde cultivar el cristianismo, pero no conocía ninguna ni a nadie que fuera cristiano. Inspirado en lo bien que le habían caído unos anglicanos que había conocido en unos grupos de trabajo para ayudar a personas con SIDA, el domingo siguiente asistió a los oficios de una parroquia episcopaliana (versión estadounidense de la Iglesia Anglicana).
    No pasaría mucho tiempo antes de que tuviera que enfrentar el tema de la compatibilidad entre la práctica homosexual y el cristianismo. En forma paralela a su participación en la comunidad episcopaliana y como parte de ese enfrentamiento, se integró a Dignity, un grupo «católico» que contradice la enseñanza tradicional de la Iglesia sobre la sexualidad al postular la aceptación de homosexuales, bisexuales y transexuales como tales, y a Integrity, con la misma misión pero dentro del anglicanismo. Sin embargo, la experiencia en estos grupos no resultaba satisfactoria para Morrison, a la vez que crecía su convicción de querer vivir el cristianismo, al punto de pedir, y recibir, el bautismo dentro de la Iglesia Episcopaliana.
    A esa altura el camino espiritual de Morrison consistía en un esfuerzo personal por construir en su cabeza una teología gay, esto es, una mixtura entre el cristianismo y la ideología gay. Pero mientras más avanzaba en su intento más se daba cuenta ‒especialmente después de su bautismo‒ de que los postulados de la ideología gay, principalmente la fundamentación de la identidad personal sobre la sexualidad, no calza con la visión de la persona humana que propone el cristianismo.
    La razón es que, afirma Morrison convencido, ningún ser humano, dada su dignidad, debe ser tratado sólo como un objeto sexual, pero las relaciones entre personas del mismo sexo necesariamente implican tratar al otro de esa manera. Aclarado este punto en su conciencia, el desafío estaba claro: «Confrontado con la verdad, sabía que tenía que elegir. El amor, Cristo y la fe verdadera exigían que cesara de tratar a mi pareja, o a cualquier otro, como un objeto para una evaluación sexual o para el placer». Y entonces, en un acto de valentía que evoca la conversión de San Agustín, decide abandonar la práctica homosexualidad con su pareja y asumir la castidad.
    Obviamente, ni Dignity ni Integrity estaban en la línea asumida por Morrison. Pero sí era el caso de Courage, asociación creada por un sacerdote católico para apoyar a toda persona que vive con atracción homosexual en su esfuerzo por llevar una vida casta. Para Morrison el abandono de la homosexualidad activa fue como la caída de las escamas de los ojos de Saulo en casa de Ananías, y a continuación el ambiente de Courage, el ejemplo de los santos y el estudio de la doctrina católica lo condujeron a su conversión definitiva: «Si esto es lo que la Iglesia católica cree, ¿por qué no somos todos católicos?… Después de todo, ¿dónde está la verdad?»
    El relato autobiográfico que hace Morrison en «Un más allá de para la homosexualidad» constituye un testimonio extraordinario de búsqueda de la Verdad y la Fe. Pero luego de relatar la conversión del autor, el libro además desarrolla una apología apasionada y, sobre todo, lógicamente argumentada, de la enseñanza tradicional católica sobre la sexualidad. Su argumentación, incluso separada de su testimonio de vida, es más que suficiente para que muchos católicos que hoy se tambalean en su apego a la enseñanza tradicional arrojen lejos de sí sus vacilaciones. ¡Qué curiosa y hermosa paradoja es esta que se da no pocas veces en la historia de la Iglesia, de que sean «afuerinos», conversos como Saulo, Agustín o Chesterton, quienes muestren la Verdad a quienes desde pequeños han vivido en Ella!
    Verdaderamente, entiende Morrison, toda persona, cualquiera sea su tendencia sexual, es un hijo de Dios infinitamente amado por Él y sobre esta verdad inconmovible los seres humanos debemos construir nuestra identidad. Al mismo tiempo, la homosexualidad es una tendencia contraria a nuestra naturaleza y, aunque quienes la experimentan no quedan privados de la filiación divina, actúan en disonancia con ella al momento de practicarla, como ocurre con cualquier otro impulso que aleje a la persona de su verdadero fin, como la avaricia, la codicia o la gula. Y esto no es así porque lo diga la Iglesia, sino que la Iglesia lo enseña porque es así: «Del mismo modo que los físicos no tienen potestad para cambiar simplemente las leyes de la gravedad, la Iglesia no la tiene para cambiar la realidad moral. Mil obispos reunidos durante mil años podrían declarar cada año que el sexo prematrimonial, el divorcio, la masturbación, la pornografía, el adulterio o los actos homosexuales son aceptables e incluso dignos de alabanza. Pero sus miles de declaraciones no cambiarían la naturaleza de dichos actos y no impedirían a los seres humanos pagar un precio físico, emocional y espiritual por ellos».
    Morrison lo entendió porque lo vivió. Y da testimonio.”

    A semejanza de Martín me permito dedicar este testimonio a los grandes amigos que teniendo tendencias homosexuales han decidido vivir la castidad con honestidad para dar testimonio de una vida cristiana coherente.

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    • Hola a todos,

      Muchas gracias, Gustavo, por la información. La vi hace días en el portal InfoCatólica. Respeto profundamente el testimonio y la opción de vida de la persona de quien trata del artículo, pero, sin afán de polemizar ni descalificar lo expuesto por esta persona, me permito apuntar dos opiniones:

      1) La castidad, entendida como renuncia a toda práctica sexual, no es una vocación para todos de ningún modo. El mismísimo San Pablo afirmaba: “Esto que les digo es una concesión y no una orden. Mi deseo es que todo el mundo sea como yo, pero cada uno recibe del Señor su don particular: unos este, otros aquel. A los solteros y a las viudas, les aconsejo que permanezcan como yo. Pero si no pueden contenerse, que se casen; es preferible casarse que arder en malos deseos” (1 Corintios 7, 6-9). Claro, se dirá que él hablaba de relaciones heterosexuales, pero lo cierto es que todo ser humano posee afectos e impulsos sexuales, sin importar su tendencia sexual. Aunque personalmente no considero a una relación homosexual honesta, fiel, amorosa y responsable como pecado de ningún modo, respeto que la Iglesia sí afirme la inmoralidad de tales actos bajo premisas éticas y bíblicas, pero lo que no puedo admitir es que proponga como modelo de vida necesario para una persona homosexual a la castidad, pues (aunque se quiera negar el término) la castidad sin vocación, es represión. En vez de anular los deseos, se deben encauzar honestamente, hacia una relación monógama, edificante, de mutuo respeto. Y la castidad sólo es válida para quienes la desean, para quienes sienten esa vocación, como imagino que es el caso de esta persona del artículo.

      2) Me da la impresión que casi todo en este testimonio y en la postura de algunos hombres de Iglesia (de la cual se deriva este modelo de vida) parte de una premisa claramente expuesta en este texto: “las relaciones entre personas del mismo sexo necesariamente implican tratar al otro de esa manera (como un objeto sexual)”. ¡Qué manera de empobrecer y descalificar una relación entre dos personas libres que se aman! ¿En qué se basa esta aseveración? Sé que hay muchos sofismas pseudológicos y netamente aprioristas en los cuales se puede basar, pero pienso que la raíz básica es una creencia prejuiciosa y sin sustento alguno: entre los homosexuales no hay amor real si éste implica deseo carnal. Pero, ¿quién puede pretender tener el monopolio de la conceptualización y -más aún- del discernimiento del sentimiento esencial que es el amor? No puedo admitir que este hombre que escribe el testimonio sobregeneralice. Puede considerar así su propia relación, pero existen innumerables relaciones homosexuales forjadas en el amor y la ayuda mutua. Me pongo yo de ejemplo, con 15 años con mi pareja, y tenemos múltiples amistades también con muchos años de relación. Que alguien, más allá de sus prejuicios, con hechos, con evidencias, me explique: ¿dónde está el vacío existencial de los homosexuales?, ¿dónde la carencia de amor?, ¿dónde la promiscuidad?, ¿dónde la superficialidad y banalidad? 15 años de relación no se sustentan en ver al otro siempre y necesariamente como “objeto sexual”. De hecho, una relación de 15 años de fidelidad y amor es mucho más de lo que muchas parejas heterosexuales, casadas y con la bendición de Dios, incluso con hijos, pueden presumir. Todo ser humano es capaz de amar a otro ser humano, con deseo sexual implicado, si ésa es la tendencia de dichas personas.

      Saludos a todos.

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    • *** Allí hay varias falacias lógicas :.

      “su caso podría ser tenido como una demostración de que la homosexualidad es normal y que su consideración como una tendencia contra natura … (…)”
      – No hay criterio de causalidad entre lo “normal” y lo natural (contra natura). Es un prejuicio a toda vista.

      “una mixtura entre el cristianismo y la ideología gay.”.
      – Eso dijo él mismo ? O lo puso el narrador ? A esas alturas del relato nada deja entrever que se haya tratado de una ideología ! De donde saca el narrador que hay una ideología gay ? Una ideología homofóbica sí hay, de hecho.

      “… de ahí a construir la propia identidad sobre ella (exclusivamente sobre la sexualidad) hay un salto que equivale a lanzarse al vacío”.
      – Claro que existe un vínculo entre la personalidad y la sexualidad. De donde saca el autor que todos los gays lo hacen de una manera exclusiva. Qué tal piedra.

      “los postulados de la ideología gay, principalmente la fundamentación de la identidad personal sobre la sexualidad, no calza con la visión de la persona humana que propone el cristianismo.”.
      – De dóne saca el autor que el cristianismo no entiende a la sexualidad gay ? Y de dónde saca el autor que hay una ‘ideología gay’ ? Y de donde saca el autor que la identidad personal por sobre la sexualidad implica una ideología ? Ya muchas rocas, pe. Para hacer corta esta : hay gays que no reducen su vida a la sexualidad, ya que (solo por ejemplo 🙂 no son freudianos. Pero igual viven su sexualidad y la ejercen, así como el autor de esta mala pieza de pseudoliteratura vive la suya, y no por eso es ‘ideólogo’. Eso es ignorancia pues.

      “ningún ser humano, dada su dignidad, debe ser tratado sólo como un objeto sexual”
      – Ningún gay se considera un ‘objeto sexual’. Y esto porqué lo escribió ?

      “pero las relaciones entre personas del mismo sexo necesariamente implican tratar al otro de esa manera (como objeto sexual)”
      – QQUUUÈÈÈ ? Outch ! Esto ya no es sólo ignorancia, esto es el colmo …

      “el desafío estaba claro: «Confrontado con la verdad …”
      – Pero cuál verdad ? Quién dijo que SU verdad es la de todos ? Este asegura más que la Iglesia. Ni la Iglesia ha publicado ex-cátedra.

      “que cesara de tratar a mi pareja, o a cualquier otro, como un objeto para una evaluación sexual o para el placer”
      – Cuál ‘evaluación’ ? Contra el placer sexual, como parte del regalo que Dios nos hizo, creo – más bien espero, o mejor dicho sueño (con que) – no tendrá ahora nada en contra, no ?

      “Al mismo tiempo, la homosexualidad es una tendencia contraria a nuestra naturaleza”.
      – No ha explicado nada pero formula juicios ? He, he … Lo mismo de siempre, la premisa lógica utilizada como consecuencia, principio vacío y autoritarista. Otra piedra.

      *** Intentos de manipular :

      “(…) …resabio de una moral retrógrada y cruel.”.
      – Trata de asumir una posición de víctima para motivar al lector por contraposición.

      “…naturaleza es implacable, no perdona”
      – Nadie sabe todo lo que implica la naturaleza. Es un prejuicio con el que trata de convencer.

      “según él mismo confiesa: «el común denominador sexual por el que la comunidad gay elige definirse a sí misma produce muy a menudo una cultura que es aburrida hasta el punto de adormecer, peligrosamente autoindulgente y espiritualmente atrofiada»”
      – De dónde habrá salido eso ? De los cientos de gays y lesbianas y travestis que he conocido en toda mi vida es la primera vez que leo/escucho algo así. Siempre escucho exactamente lo opuesto, por eso mismo y por los prejuicios de los homofóbicos se quedan allí, pe.

      “sexo prematrimonial, el divorcio, la masturbación, la pornografía, el adulterio o los actos homosexuales”
      – Pone sin argumentación alguna a la realización de la sexualidad homosexual al mismo nivel que otras cosas que la mayoría de católicos considerarían pecaminoso. Otra manipulación.

      ————-

      Porqué nunca argumentos relevantes, porqué siempre relatos manipuladores y autoritaristas escondidos.
      Es cierto que los que están en contra de aceptar a los gays y su vivencia en la sociedad, nunca encuentran argumentos ?
      Lo “políticamente correcto” no existe, sino que está en debate, perennemente.
      «Un más allá de para la homosexualidad» – parece esos relatos que publicaban en las revistas cosmopólitan de los 70s, que leían las amas de casa entradas en carnes, que querían tener cuerpo de modelo, y que firmaba un tal Corín Tellado, o algo así, ni me acuerdo ya. 😀
      Porqué no escriben : «Un más allá para el opus dei», o «Un paso al más allá de las pesadillas homofóbicas». O escriben un film : «El extraterrestre heterosexual, que venía de otro mundo …», o alguna huachafería por el estilo.
      O «El drama de las neuronas sobrevivientes de los homofóbicos, un relato particular …», o qué sé yo.

      El autor dijo :”Verdaderamente, entiende Morrison, toda persona, cualquiera sea su tendencia sexual, es un hijo de Dios infinitamente amado por Él y sobre esta verdad inconmovible los seres humanos debemos construir nuestra identidad. ”
      – BRAVO. Alguna neurona le quedaba activa.

      *** Y el colmo de los colmos :

      “Y esto no es así porque lo diga la Iglesia, sino que la Iglesia lo enseña porque es así”.
      – Y quién dice que es así ? La iglesia – ex cátedra – por ejemplo ? NOOOOOO, lo dice el OPUS DEI, LOS SODÀLITES, y demás ULTRATRADICIONALISTAS ! Qué manera de mentir y de manipular ! :/ La ley de gravedad fué una secuela bien fundamentada de principios lógicos, son factos. La ley de gravedad está abierta a todo lo que la ciencia vaya descubriendo, la homofobia no lo está.
      Lo que el autor y su propaganda homofóbica intentan nada tiene que ver con ciencia o lógica, es AUTORITARISMO PURO.
      Una patraña sin más ni más.

      ————————-

      .: El texto no es personal, está escrito en 3ra persona. Sin embargo, el texto no parece un testimonio, porque dice desde el punto de vista de la 3ra persona no ‘sólo’ los sentimientos de la persona implicada sino que emite juicios, o sea juicios que escribe el autor a título personal, y repleto de falacias. Este texto intenta manipular y controlar la conducta humana ajena, sorry – para mí – no tiene ningún valor en el contexto de este debate. Es un relato moralista sin fundamentos y yo dudo de la seriedad del autor.

      >>> El moralismo no le va a la personalidad de alguien que dice que vivió eso. No coincide.
      ES PROPAGANDA ANTI GAY. Quién será y cómo habrá sido el asunto ? > Allí está el Quid.

      Típico de una fuente del Opus dei …

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  6. Contaré mi experiencia personal en el Opus Dei donde también (como en casi todas las instituciones de la iglesia) hay una cantidad suficientemente notoria de homosexuales. Lo vi en mis años en esa prelatura y lo confirmé al compartir testimonios personales con otros ex miembros.

    Las razones por las que un homosexual se une al Opus Dei son muy similares a las expuestas por Martin Scheuch: para un muchacho gay en edad escolar o en los primeros años universitarios, en una sociedad conservadora, machista y homofóbica y casi siempre con la orientación sexual internamente no asumida y aceptada plenamente conocer el Opus Dei, socializar, comenzar a asimilar su espiritualidad y finalmente plantearse incorporarse ofrece un camino de vida que trae como ventaja adicional el poder esconder la orientación sexual permaneciendo como laico ya que unirse al Opus Dei no implica profesión pública de votos ni ordenación sacerdotal.

    Uno es introducido personalmente en el espíritu del Opus Dei por alguien mayor, con algunos o muchos años adentro en una mezcla de amistad y dirección espiritual. Así también lo fue en mi caso con mi amigo a quien llamaré Kevin (no es su nombre real). Durante el tiempo en que Kevin me enseñó a vivir la espiritualidad de la Obra estoy seguro de que verdaderamente fue mi amigo. Hoy no tenemos ningún tipo de contacto.

    Kevin y yo tuvimos muy buena química. Más de lo usual. Él era (es) particularmente cálido y afectuoso con todos pero conmigo lo fue un poco más. En ocasiones cuando él y yo estábamos sentados en una de las salitas del Centro conversando sobre mis avances en las normas de piedad o haciendo oración mental yo tenía erecciones que disimulaba bien la mayor parte del tiempo. Pero hubo días en que no pude hacerlo y él las notó. Pero nunca conversamos del tema.

    Un día mientras íbamos en su auto rezando el rosario (costumbre muy usual en el Opus Dei) Kevin, quien iba conduciendo, tomó mi mano izquierda fuertemente y la apoyó sobre su pierna y así me tuvo tomado de la mano todo el camino. Me sorprendió un poco pero no opuse ninguna resistencia porque ciertamente ese gesto suyo yo lo disfrutaba. Y esto se repitió muchas veces. En ocasiones cuando me tenía tomado de la mano lo miraba a los ojos y los tenía humedecidos. Claramente había un componente muy emocional en eso.

    Estoy convencido de que Kevin es gay y tomarme de la mano fuertemente y colocarla sobre su pierna durante un largo rato era un gesto de afectividad que él se permitía tener con alguien por quien había desarrollado una cercanía inusual sin romper su compromiso de celibato. Nunca hubo nada más allá de eso. También estoy convencido de que en algún momento contó a su director espiritual durante la charla fraterna (charla semanal sobre tu vida espiritual) la particular cercanía que tenía conmigo y que ese fue el motivo por el cual el Director me envió a otro Centro.

    El caso de Kevin no es el único pero es el que me tocó vivir muy cercanamente. El otro caso que me tocó vivir fue el de un destacado miembro del Opus Dei en los círculos académicos quien ,durante una convivencia en La Colina (una casa de retiros en Chaclacayo), mientras me hablaba con un tono de voz paternal en uno de los jardines me tocaba el hombro, el brazo y la rodilla sutilmente. Lo que me pareció un contacto físico innecesario pues yo no tenia confianza con él.

    Y hay otros casos pero por ahora el caso de Kevin gráfica bien el motivo de este post de Martín.

    Saludos

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    • Hmmm… Este es un testimonio honesto. Si comparo el texto anterior – el del tal Morrison – con el de Bruce, cuál es finalmente ‘ideológico’ ?
      En este texto no hay ‘verdades’ ni ‘convicciones’ ni manipulaciones de ninguna clase. La respuesta se me aparece bien simple si de ideologías se trata, que en el mundo homofóbico existe la inclinación de fundamentar los propios temores con ‘ideas’ y malosentendidos intencionales, con la meta de influenciar, de ejercer poder sobre otros y manejar su conducta.

      A fin de cuentas, gracias a la homofobia, los muchachos tienen que estarse escondiendo en atmósferas que no son necesariamente honestas y donde existe el oportunismo, y es que > en la sociedad no hay una estructura social coherente con los sentimientos de los que son gays.
      Si la hubiera – abiertamente en la sociedad – otra sería la historia. Y la malentendida promiscuidad que algunos pretenden atribuír a los gays no sería para nada otra que la que conocemos de los ‘heterosexuales’.

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