SOBRE LA TEOLOGÍA DEL P. GUSTAVO GUTIÉRREZ

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Desde sus inicios el Sodalicio de Vida Cristiana se opuso a la teología que planteó el P. Gustavo Gutiérrez en sus libros Teología de la liberación. Perspectivas (Lima, 1971) y posteriormente en La fuerza histórica de los pobres (Lima, 1979). El libro Como lobos rapaces (Lima, 1978) de Alfredo Garland fue escrito con el fin de cortarle las alas a la teología de la liberación representada sobre todo por el P. Gutiérrez, cuyo nombre es el que más veces aparece mencionado en el libro. El problema es que este intento de demolición no se efectuó a partir de una comprensión profunda de los planteamientos teológicos del P. Gutierréz y de un debate intelectual, sino a partir de teorías de la conspiración provenientes de autores católicos derechistas, conservadores y nacionalistas, que veían en la teología de la liberación un intento por parte del comunismo marxista de infiltrar a la Iglesia y destruirla desde dentro.

Si bien en el Sodalicio hubo posteriormente quienes leyeron y estudiaron las obras del P. Gutiérrez, estas iniciativas partían de antemano del supuesto de que esta teología debía ser rechazada y combatida, porque era supuestamente una interpretación marxista de todo el misterio cristiano que vaciaba de contenido a la fe. Desde este punto de vista, no hubo las intenciones de rescatar lo valioso que pudiera haber en esta nueva aproximación teológica. Aunque es cierto que el P. Gutiérrez empleaba en las obras mencionadas terminología proveniente del mismo Marx y de otros pensadores marxistas, uno se pregunta si efectivamente el teólogo liberacionista asumió el pensamiento de Marx o si más bien lo suyo era una teología en diálogo con el marxismo –ideología que mantenía vigencia en los años ’60 y ’70 del siglo pasado–, tal como lo expresó en su primer libro:

«Son muchos los que piensan […] con Sartre que “el marxismo, como marco formal de todo pensamiento filosófico de hoy, no es superable”. Sea como fuere, de hecho, la teología contemporánea se halla en insoslayable y fecunda confrontación con el marxismo. Y es, en gran parte, estimulado por él que, apelando a sus propias fuentes, el pensamiento teológico se orienta hacia una reflexión sobre el sentido de la transformación de este mundo y sobre la acción del hombre en la historia. Más aún, la teología percibe gracias a ese cotejo lo que su esfuerzo de inteligencia de la fe recibe de esta praxis histórica del hombre, así como lo que su propia reflexión puede significar para esa transformación del mundo.» (Teología de la liberación. Perspectivas, pp. 25-26)

De hecho, no se puede encontrar en toda la obra de Gutiérrez ninguna afirmación clara y explícita de que asuma el marxismo tal cual, como sí se puede constatar en algunos otros teólogos de la liberación, cuyos planteamientos carecen del análisis intelectual y el nivel académico que encontramos en los escritos del P. Gutiérrez. Pues la teología de la liberación no es un corpus uniforme, sino una realidad compleja donde hay de todo, como en cajón de sastre. Como ha ocurrido también en las diversas corrientes teológicas que han ido apareciendo a lo largo de la historia del cristianismo.

En el año 1984 la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida entonces por el Cardenal Joseph Ratzinger, publicó una primera instrucción Libertatis nuntius sobre algunos aspectos de la ‘Teología de la liberación’, señalando algunos errores y desviaciones en que habían caído algunas teologías particulares dentro de la corriente teológica liberacionista. Muchos creyeron entonces –entre ellos los miembros del Sodalicio– que por fin se la había dado una estocada definitiva a la teología de la liberación y que ésta estaba herida de muerte. Pocos se percataron de que el documento reconocía la validez del término “teología de la liberación”, a la vez que admitía que se trataba de una realidad compleja, que abarcaba muchas posiciones doctrinales, a veces incompatibles entre sí.

«La expresión “teología de la liberación” designa en primer lugar una preocupación privilegiada, generadora del compromiso por la justicia, proyectada sobre los pobres y las víctimas de la opresión. A partir de esta aproximación, se pueden distinguir varias maneras, a menudo inconciliables, de concebir la significación cristiana de la pobreza y el tipo de compromiso por la justicia que ella requiere. Como todo movimiento de ideas, las “teologías de la liberación” encubren posiciones teológicas diversas; sus fronteras doctrinales están mal definidas.» (Libertatis nuntius, III, 3).

«…la expresión “teología de la liberación” es una expresión plenamente válida: designa entonces una reflexión teológica centrada sobre el tema bíblico de la liberación y de la libertad, y sobre la urgencia de sus incidencias prácticas.» (Libertatis nuntius, III, 4)

«…hay una auténtica “teología de la liberación”, la que está enraizada en la Palabra de Dios, debidamente interpretada.» (Libertatis nuntius, VI, 7)

La Libertatis nuntius fue complementada posteriormente con la instrucción Libertatis conscientia sobre libertad cristiana y liberación del año 1986, un documento más extenso que el primero, que planteaba orientaciones para desarrollar una auténtica teología de la liberación y que enunciaba lo siguiente en su Introducción:

«La Instrucción “Libertatis nuntius” sobre algunos aspectos de la teología de la liberación anunciaba la intención de la Congregación de publicar un segundo documento, que pondría en evidencia los principales elementos de la doctrina cristiana sobre la libertad y la liberación. La presente Instrucción responde a esta intención. Entre ambos documentos existe una relación orgánica. Deben leerse uno a la luz del otro.» (Libertatis conscientia, 2)

Lo que no sospechaban quienes se oponían a toda teología de liberación y la combatían en base a una caricatura que se habían formado ella, es que no se había puesto ningún punto final al asunto, sino que recién se iniciaba el proceso de discernimiento para quedarse con lo bueno y válido, y dejar a un lado las interpretaciones teológicas que cayeran bajo las observaciones de la primera instrucción vaticana. Estas tipo de reflexiones nunca se hicieron al interior del Sodalicio, donde siempre se combatió a la teología de la liberación en bloque, llegándose incluso a plantear una teología alternativa sustitutoria, la “teología de la reconciliación”, que salvo algunos desarrollos ligeros y esporádicos en folletos publicados por Luis Fernando Figari y otros sodálites, nunca llegó a plasmarse en un corpus teológico ni dio origen a una reflexión sólida que haya tenido el alcance eclesial y universal que ha tenido la teología de la liberación. La animadversión contra la teología de la liberación llegó hasta el punto de descender a lo personal, pues al P. Gutiérrez se le solía designar ad intra con expresiones ofensivas que prefiero no mencionar, e incluso alusiones burlonas referentes a su aspecto físico, como “Cara de Sapo” –una de las que con mayor frecuencia oí–. De hecho, no sé de nadie del Sodalicio que haya intentado entablar un diálogo con el P. Gutiérrez, cómo si lo hizo posteriormente en los ’90 la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Hay una anécdota que refleja de manera paradigmática la actitud que tomó el Sodalicio contra el P. Gustavo Gutiérrez. Durante la segunda visita del Papa Juan Pablo II al Perú, hubo una Misa multitudinaria en Plaza San Miguel (Lima), que tuvo lugar el 15 de mayo de 1988, en el marco de un Congreso Eucarístico. Entre los voluntarios encargados de custodiar el estrado donde estaba ubicado el altar y los sitios para los sacerdotes concelebrantes había algunos sodálites, vestidos con el acostumbrado traje azul. Habían recibido la orden expresa de evitar que el P. Gustavo Gutiérrez ocupara uno de los sitios. De modo que cuando esté hizo acto de presencia para poder concelebrar la Misa junto con el Papa, dos sodálites se le acercaron, le indicaron que no tenía permiso para estar allí y lo obligaron a bajar del estrado. Uno de estos dos sodálites, amigo mío ahora desvinculado del Sodalicio, me comento que se sentía arrepentido de haber actuado así, pues se trató de un acto prepotente y arbitrario, más áun cuando el P. Gutiérrez aceptó retirarse sin protestar, con actitud serena y sin intentar hacer valer su derecho a ocupar un sitio.

En el año 1988 el P. Gustavo Gutiérrez publicó una edición corregida de su libro Teología de la liberación. Perspectivas (4ta. edición) reemplazando algunos términos demasiado vinculados al marxismo por otros que carecieran de esta connotación, pero manteniendo intactas las intuiciones de fondo. Fue un intento de alejar las malinterpretaciones de sus planteamientos teológicos, pues Gutiérrez nunca se ha definido a sí mismo como marxista.

En el verano de 1989, cuando yo estaba continuando estudios en la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima para obtener la licenciatura en teología, tuve la ocasión de participar en un seminario dirigido por el P. José Luis Idígoras, S.J. –un maestro en todo el sentido de la palabra, pues siempre estimulaba el pensamiento de quienes le oían–, donde escogí como tema el método teológico en las obras del P. Gustavo Gutiérrez. Fue mi primer acercamiento a fondo a su teología directamente a través de sus textos y no a través de la mediación de artículos y libros críticos escritos por otros. Fruto de ello escribí un extenso artículo que iría perfeccionando a lo largo de ese año hasta su redacción final en diciembre de 1989 y que lleva el título de El cuarto menguante o Las cuatro fases de Gutiérrez. En ese texto dividía el pensamiento del P. Gutiérrez en cuatro fases, yendo a contracorriente de la opinión generalizada por entonces que hablaba de un Gutiérrez influido por el marxismo en sus dos primeras obras, y un Gutiérrez posterior que había dejado de lado esa impronta marxista y usaba un lenguaje teológico distinto. La primera de esas fases, correspondiente a su pensamiento anterior a su primer libro Teología de la liberación. Perspectivas y que había plasmado en algunos folletos, me fue sugerida por el mismo Luis Fernando Figari, uno de los fundadores del Sodalicio de Vida Cristiana, quien me prestó el material correspondiente. La cuarta fase fue de cosecha propia, dadas las características que tenía el libro Dios o el oro en las Indias (Lima, 1989), el último publicado por Gutiérrez en ese entonces. Se ha de tener en cuenta que Figari siempre ha tenido la obsesión de poner en duda el apelativo de “padre de la teología de la liberación” que ha recibido Gutiérrez, incidiendo en que fue el brasileño Rubem Alves el primero que utilizó este término. Si bien esto es cierto, también es cierto que la obra de este teólogo presbiteriano no tuvo ni la influencia ni el alcance que tuvo el primer libro de Gutiérrez, verdadero punto de partida de la corriente teológica liberacionista de impronta católica.

Si bien el artículo que escribí se adhiere a una postura crítica y de rechazo de la teología del P. Gutiérrez –que como sodálite debía obligatoriamente tener y de la cual yo estaba convencido en ese momento– también constato, al volver a leerlo en la actualidad, un intento de ser lo más objetivo posible y no hacerle decir al P. Gutiérrez lo que realmente no dice. Muchas de las conclusiones negativas a las que llego se basan sobre sospechas y suposiciones, pocas veces sobre afirmaciones del P. Gutiérrez que no dejen lugar a dudas. Aun cuando actualmente no comparto muchas de las reflexiones que hice en en esa época, el artículo queda como testimonio honesto de mi aproximación a los textos de Gutiérrez y –¿por qué no?– como una contribución al estudio de su pensamiento. De hecho, la división en cuatro fases ha quedado desfasada y resulta inaplicable en la actualidad. Y contrariamente a lo que yo concluía entonces, la teología de Gustavo Gutiérrez no ha entrado en fase de cuarto menguante, sino más bien ha superado la prueba del tiempo –en lo que respecta a sus intuiciones principales–, además de que ha salido triunfante de los exámenes a que fue sometida por parte de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En el año 2006, Mons. Miguel Cabrejos, entonces Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, hizo pública una nota explicativa que da cuenta de cómo fue todo este proceso y que transcribo a continuación:
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Nota explicativa de carácter histórico sobre el caso del R.P. Gustavo Gutiérrez, O.P.

1. El 27 de octubre de 1995 la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, solicitó al Pbro. Gustavo Gutiérrez Merino que redactara un artículo sobre la eclesiología inherente a sus escritos, en el cual señalara la necesidad de corregir ciertos abusos pastorales que se habían verificado a partir de una teología de la liberación mal entendida.

2. El P. Gustavo Gutérrez, respondiendo a la Congregación para la Doctrina de la Fe, envió el artículo “La Koinonía Eclesial” el 3 de octubre de1998.

3. Este artículo es enviado por la Congregación para la Doctrina de la Fe a la Comisión Episcopal de Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal del Perú, el 14 de noviembre de 1998 para su examen.

4. El 15 de enero de 1999, la Comisión Episcopal de Doctrina del Episcopado Peruano envió a la Congregación para la Doctrina de la Fe el resultado del examen de dicho artículo.

5. La Congregación para la Doctrina de la Fe, el 27 de mayo de 1999 solicitó al P. Gustavo Gutiérrez una segunda redacción de su artículo, teniendo en cuenta las observaciones realizadas a la primera redacción, ya que según la Comisión Episcopal de Doctrina de la Fe del Episcopado Peruano concluía que si bien el artículo “no contenía errores doctrinales, tampoco respondía a las razones por las cuales el mismo le fue solicitado al autor”.

6. El 29 de mayo de 2004, el R.P. Gustavo Gutiérrez envió a la Congregación para la Doctrina de la Fe la segunda redacción de su artículo titulado “La Koinonia Eclesial”.

7. Este artículo fue enviado nuevamente a la Comisión de Doctrina de la Fe del Episcopado Peruano el 21 de junio de 2004 para su examen correspondiente y esta Comisión notificó el resultado a la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, el 18 de agosto de 2004.

8. El 15 de septiembre de 2004, la Congregación para la Doctrina de la Fe envió al R.P. Gustavo Gutiérrez Merino las conclusiones del examen realizado por la Comisión de Doctrina del Episcopado peruano, según la cual no había objeción teológico-pastoral a la segunda redacción del artículo “La Koinonía eclesial” y recomendaba su publicación

9. El artículo “La Koinonía Eclesial” del R.P. Gustavo Gutiérrez Merino fue finalmente publicado en el volumen 81, fascículo 4, de la Revista ANGELICUM del año 2004, dando así por concluido el camino de clarificación de los puntos problemáticos contenidos en algunas obras del autor.

10. Este artículo ha sido publicado igualmente en la Revista Páginas en el No. 200 del mes de agosto de 2006, del Centro de Estudios y Publicaciones, Lima-Perú.

Lima, 1º de septiembre de 2006

In Domino

+ MIGUEL CABREJOS VIDARTE, OFM
Arzobispo de Trujillo
Presidente de la Conferencia Episcopal del Perú
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El 17 de diciembre del año 2004, el mismo Papa Benedicto XVI escribió una carta al dominico argentino Carlos Alfonso Azpiroz Costa –en ese momento Maestro General de la Orden de los Predicadores– en la que «daba las gracias al Altísimo por la satisfactoria conclusión de este camino de aclaración y de profundización», como cuenta Gianni Valente en un artículo de la sección Vatican Insider del diario La Stampa (ver http://vaticaninsider.lastampa.it/es/en-el-mundo/dettagliospain/articolo/teologia-della-liberazione-theology-of-freedom-teologia-de-la-liberacion-gutierrez-10865/).

Después de todo esto, ¿quién dudaría en considerar la teología del P. Gutiérrez como auténtica teología católica? Pues nada menos que la agencia informativa ACI Prensa, vinculada al Sodalicio de Vida Cristiana, que da cuenta de la información que hemos puesto no de manera directa sino incidental en un artículo de respuesta a unas críticas que le había hecho Mons. Pedro Barreto, arzobispo de Huancayo (ver http://www.aciprensa.com/noticias/obispo-peruano-acusa-a-aci-prensa-de-distorsionar-la-verdad-en-un-reportaje/). Y las críticas del arzobispo peruano a ACI Prensa referentes a que distorsiona la verdad quedan confirmadas por el mismo artículo en cuestión, pues en el mismo ACI Prensa manipula la información para llegar a la conclusión de que todo el proceso de aclaración de varios aspectos doctrinales de la teología del P. Gutiérrez señalado antes no quiere decir que su obra no siga conteniendo graves errores. Resulta curioso que cuando la misma Congregación para la Doctrina de la Fe ha llegado a la conclusión de que el P. Gustavo Gutiérrez está libre de polvo y paja, ACI Prensa indirectamente le enmiende la plana, y cada vez que mencione el nombre del sacerdote peruano le siga aplicando tanto a él como a su teología los calificativos de “marxista” y “controvertido”. Pues tanto para ACI Prensa como para el Sodalicio, Gustavo Gutiérrez seguirá siendo considerado un teólogo hereje, aunque la Santa Sede diga lo contrario. Y ante eso no valen las palabras de elogio que el actual Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Mons. Gerhard Ludwig Müller, le ha prodigado a la teología del P. Gutiérrez. Que es una teología con la cual se puede discrepar –como con cualquier teología, pues todas son intentos de comprender la Revelación divina–, pero que no puede seguir siendo considerada como contraria a la fe católica. Pues constituye un valioso aporte que enriquece al Pueblo de Dios que es la Iglesia.

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A través de los enlaces correspondientes se pueden descargar los siguientes materiales de referencia:

El cuarto menguante o Las cuatro fases de Gutiérrez (Martin Scheuch, 1989)
http://www.upload.ee/files/2920725/EL_CUARTO_MENGUANTE.zip.html

La Koinonía Eclesial (Gustavo Gutiérrez, 2004)
http://www.upload.ee/files/2920726/LA_KOINONIA_ECLESIAL.zip.html

El discurso a favor de la teología de la liberación del P. Gutiérrez, pronunciado por Mons. Gerhard Ludwig Müller, actual Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, durante la ceremonia en la cual la Pontificia Universidad Católica del Perú le concedió el doctorado honoris causa en noviembre de 2008, cuando sólo era obispo de Ratisbona, se puede leer aquí:
http://blog.pucp.edu.pe/item/166087/sobre-la-teologia-de-la-liberacion-y-el-adecuado-actuar-cristiano

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12 pensamientos en “SOBRE LA TEOLOGÍA DEL P. GUSTAVO GUTIÉRREZ

  1. Estimado Martín, realmente el proceso seguido por el Padre Gustavo Gutiérrez para corregir los errores detectados por la Congregación para la Doctrina de la Fe fue largo.
    Las fechas muestran que el Padre Gustavo Gutiérrez se tomó bastante tiempo en responder o aceptar las recomendaciones dadas por la Iglesia, mientras que la Iglesia tuvo una actuación bastante rápida y proactiva. Lo concreto es lo siguiente, los escritos del Padre Gustavo Gutiérrez tuvieron problemas doctrinales detectados por la Congregación para la Doctrina de la Fe, se le solicitaron aclaraciones y estas fueron realizadas en el lapso de 10 años, muy proactivo el accionar el Padre Gutiérrez, no te parece?.
    La Congregación para la Doctrina de la Fe ha solicitado publicar el artículo en el que se realizan las correcciones, pues bien, este artículo ya fue publicado, pregunto lo siguiente: ¿El Padre Gustavo Gutiérrez va a solicitar o está realizando una reedición de los libros en donde la Congregación para la Doctrina de la Fe detectó los errores? Espero que si, para actuar en favor de la verdad, y creo que deberías solicitar lo mismo por este medio, dado que los errores se mantienen en estas obras y las mismas requieren de una corrección. Por lo demás, es evidente que esta teología tiene muchas aristas y muchas de ellas han causado un daño a la Iglesia, otras como las que propone el Padre Gustavo Gutiérrez solo han quedado en un buen ejercicio intelectual y claro seguidas por los grupos llamados a sí mismos, cristianos de base, como la inefable alcaldesa de Lima.

    El accionar del Sodalicio es criticable, pero lo curioso es que tu crítica a su accionar se queda en lo anecdótico y muestra la falta de madurez del SCV durante todos estos años en relación con el Padre Gustavo Gutiérrez.

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    • El proceso fue largo porque los supuestos errores no eran tan evidentes y el P. Gutiérrez contó con el apoyo de muchos obispos, entre ellos el Card. Juan Landázuri Ricketts, que fue arzobispo de Lima. Debes tener también en cuenta que entre la publicación de Teología de la Liberacion. Perspectivas y la Instrucción Libertatis nuntius median unos 13 años. Allí tienes la celeridad y proactividad de la Santa Sede. El lapso de 10 años que hubo para la aclaración de los enunciados problemáticos en la obra de Gutiérrez es conforme al ritmo de la burocracia vaticana y, por lo demás, no constituye un argumento para decidir a favor o en contra de la rectitud de doctrina de una teología. Por otra parte, las aclaraciones no fueron solicitadas para corregir errores, sino para aclarar cómo se debían entender ciertas afirmaciones de su obra que habían sido interpretadas en un sentido que no era conforme con la enseñanza de la Iglesia, lo cual había ocasionado abusos pastorales. En la redacción final del artículo “La Koinonía Eclesial” se dan las aclaraciones del caso, y la Congregación para la Doctrina de la Fe se da por satisfecha con el resultado, sin condenar ni una sola obra del P. Gutiérrez.

      ¿Pueden haber errores en las obras del P. Gutiérrez a las que te refieres? Por supuesto que sí. Pero tras las aclaraciones, queda claro que no hay errores de tipo doctrinal o teológico. Errores de otro tipo sí que los puede haber, pero eso ya no es de competencia de la Iglesia. La teología del P. Gutiérrez es plenamente católica. Por otra parte, resulta absurdo solicitar la corrección de errores de obras que ya fueron escritas y publicadas a su debido momento. Lo escrito, escrito está. Y casi nadie corrige libros que publicó en el pasado. A lo más, hay quienes elaboran nuevos textos para retractarse de lo dicho en escritos anteriores. Pero en el caso del P. Gutiérrez, la Santa Sede no consideró que esto fuera necesario, pues quedaba claro cómo debían interpretarse enunciados que entonces podían ser ambiguos, pero que rectamente interpretados no presentan ningun problema para la recta doctrina católica.

      Pasando a otro tema, durante la época de la violencia en el Perú, el terrorismo tuvo menos penetración popular en las zonas donde hubo agentes pastorales que miraban con simpatía a la teología de la liberación. Y te aseguro que el conservadurismo ha causado más daño a la Iglesia, pues la mayoría de los casos de abuso sexual se han dado en grupos católicos de tendencia derechista, moral rigorista, autoritarismo vertical y tradicionalismo conservador. Los Legionarios de Cristo es el ejemplo más saltante, pero también tienes al Sodalicio mismo, a la Comunidad de las Bienaventuranzas, a una buena parte del clero irlandés, etc. Y si a ello sumamos los casos de manipulacion de conciencias, a los grupos mencionados podemos añadir a Miles Jesu, el Instituto del Verbo Encarnado, Lumen Dei, etc.

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      • Sabemos del tiempo que toma la Santa Sede en revisar las cuestiones relativas a errores doctrinales o de interpretación. En el lapso de 10 años, la mayor cantidad de años son tomados por el Padre Gutiérrez, no cuestiono la rectitud o no de la doctrina, sino la proactividad del P. Gutiérrez en aclarar las dudas de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Revisa los tiempos que menciona Monseñor Miguel Cabrejos.
        Errores existen, se ha necesitado una aclaración para que no sean condenadas las obras por su puesto. Una actitud adecuada sería reeditar estas obras con las aclaraciones presentadas a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Estás seguro de esta afirmación? “, la Santa Sede no consideró que esto fuera necesario, pues quedaba claro cómo debían interpretarse enunciados que entonces podían ser ambiguos, pero que rectamente interpretados no presentan ningun problema para la recta doctrina católica.”
        Mi estimado Martín yo vivo en el Perú y conozco de cerca la realidad alto andina y la participación de los grupos de izquierda en la fe de los pueblos andinos. Sabes cuál es la influencia de estos grupos en la fe de las personas? NINGUNO, NULO, CERO. No han formado en la fe a las personas, solamente las han politizado y en el mejor de los casos en algunos lugares solo redujeron la fe a una mera piedad popular, esos agentes pastorales se dedicaron a buscar reivindicaciones políticas antes que educar en la Fe a las personas.
        Evitaron la penetración popular de Sendero Luminoso? Esa es una afirmación política de la CVR no es un hecho que se pueda constatar en la realidad. En la mayoría de lugares de la sierra del Perú, hubo una presencia de agentes pastorales que miraban con agrado la Teología de la Liberación? Se tiene un listado de estos agentes pastorales y su ubicación en la época del Terrorismo? No, no se tiene esa información.
        Puedes poner las manos al fuego que los grupos no relacionados a lo que tú denominas conservadurismo, no tienen o no han tenido escándalos sexuales o no existen abusos sexuales? No niego los casos de abusos sexuales que mencionas, no niego su gravedad y su daño a la Iglesia. Pero tampoco puedes negar que los grupos que ahora tú defiendes han relativizado la fe y la han vuelto al gusto del creyente de izquierda, por eso es que tantas personas ateas, comunistas, agnósticas y autodenominadas cristianas de base (en su mayoría a favor del aborto por ejemplo) defienden a los sacerdotes afines a estos grupos. Eso también es un gran daño a la Fe, pero claro tú no lo quieres ver.

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  2. La Santa Sede nunca ha declarado oficialmente que haya errores doctrinales –y recalco lo de “doctrinales”– en la obra del P. Gustavo Gutiérrez. Nunca se le solicitó que corrigiera errores. Sólo se le pidió aclaraciones sobre algunos enunciados que, por su ambigüedad, podían ser mal interpretados. ¿He de entender, estimado Jorge, que crees tener más autoridad que la Congregación para la Doctrina de la Fe, de modo que puedas afirmar tajantemente que existen errores en la obra del P. Gutiérrez? ¿Tu autoridad llega hasta el punto de que piensas que se debería exigir reimprimir las obras cuestionadas con las correcciones del caso a los supuestos errores? Vaya, vaya…

    Ser ambiguo no es necesariamente algo reprobable. En todo pensamiento creativo existen ambigüedades, producto del esfuerzo reflexivo que implica elaborar algo nuevo. Más bien, la falta de ambigüedad y excesiva claridad es propia más bien de doctrinas anquilosadas y estáticas, que poco novedoso tienen que aportar. Mientras más profundo sea un pensamiento, más zonas grises y ambigüedades se pueden encontrar, como ocurre también en las reflexiones teológicas de Hans Urs von Balthasar, Yves Cogar y Henri de Lubac, los tres fallecidos siendo Cardenales de la Iglesia. La misma obra teológica de Joseph Ratzinger no se salva de tener ambigüedades, razón por la cual el Opus Dei, institución amiga de tener sólo definiciones claras, incluyó durante mucho tiempo varias de sus obras como desaconsejables en el Index de libros que mantienen para uso de sus miembros.

    Por otra parte, conozco a personas que viven el Perú, trabajan en comunidades andinas y tienen opiniones diametralmente opuestas a las tuyas. Por lo menos no tienen la arrogancia de presentarse como conocedores de los pueblos andinos en el sentido más amplio del término y, de este modo, se abstienen de recurrir a lo que se conoce como falacia de autoridad. Pues has de saber también que quienes ha vivido en el Perú pero actualmente se hallan en el extranjero también tiene el derecho de hablar, si se informan adecuadamente a través de fuentes confiables y confrontan los datos de que disponen.

    Asimismo, no sé a qué grupos de izquierda te refieres. No dices nada sobre los grupos de derecha, por lo cual he de entender que tú te ubicas en esa posición. También afirmas dogmáticamente que no hay influencia en la fe de las personas por parte de aquellos que tú llamas cristianos de izquierda. Supongo que esta conclusión la sacas usando un rasero de derechas, que entiende la fe desvinculada de la política o desde una perspectiva muy espiritualista. En todo caso, se trata de una interpretación particular. Así como no es confiable tu conclusión de que no se pueda verificar el papel que jugaron ciertos agentes pastorales en evitar la penetración de Sendero Luminoso en ciertas regiones. Dices que se necesita un listado. ¿De dónde sacas esto? ¿No te has enterado de que existe una ciencia que se llama estadística, que te permite sacar conclusiones ciertas con un alto grado de probabilidad a partir de una muestra representativa? ¿O que los abundantes testimonios recogidos por la Comisión de la Verdad y Reconciliación también pueden servir de base para eso?

    ¿Qué hay de malo en mirar con agrado la teología de la liberación? ¿De qué teología de la liberación hablamos? Si se trata de la del P. Gutiérrez, no debería haber ningún problema. No ha sido condenada, que yo sepa.

    Sobre si hay abusos sexuales en grupos de izquierda –aunque todavía no llego a ver con claridad a quiénes te refieres–, admito la posibilidad, y creo que también ha habido uno que otro caso. Pero que la mayoría de los casos conocidos se han dado en grupos conservadores de derechas, eso es un hecho innegable. Algo deben tener para que la epidemia se cebe en ellos.

    Finalmente, no llego a entender bien ese argumento de que si alguien no creyente apoya tu posición, entonces ésta debe estar mal. Según tengo entendido, si algún izquierdista, comunista o agnóstico defiende alguna idea sostenida por un cristiano de derechas, lo propagandean como un triunfo de la verdad. Pero si pasa lo mismo con un cristiano al que ustedes consideran de izquierdas, eso significaría que el cristiano está mal, porque mira quiénes defienden su idea. Además del doble rasero que aplicas, no sé a que te refieres exactamente con relativizar la fe. ¿Y cuál es el daño a la fe al que te refieres? Quiero verlo, hago mis mejores esfuerzos y por más que trato, no llego a ver nada de lo que dices. Los cristianos que tienen una actitud de apertura al mundo y a sus problemas tal vez tengan posiciones que se alejan de las posiciones de quienes miran el depósito de la fe de una manera rígida y conservadora, pero no veo razón para que mires a esos hermanos tuyos en la fe como personas que buscan adular a no creyentes y buscan acomodar su pensamiento a las ideas que sostienen estos mismos. Simplemente son personas que están en diálogo con el mundo y buscan la manera de presentar el Evangelio con un lenguaje accesible a nuestros contemporáneos. Son cristianos que buscan hacer lo posible para que la Iglesia no siga siendo la retaguardia del mundo.

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    • En el libro de Fuerzas Históricas del padre Gustavo Gutiérrez se lee lo siguiente: “lo que más choca al cristiano que busca colocarse franca y decididamente del lado del pobre y del explotado y comprometerse con las luchas del PROLETARIADO, es el carácter conflictual que ADQUIERE SU PRAXIS SOCIAL EN ESE CONTEXTO. Dura también para quienes con la mejor voluntad, confunde amir universal con armonía ficticia. Y sin embargo, el Evangelio nos manda amar a los enemigos; eso implica reconocer el hecho de la LUCHA DE CLASES y aceptar que se TIENE ENEMIGOS y que HAY QUE COMBATIRLOS”. (Páginas 84-85).
      Bien, en este pedazo de texto hay dos cosas importantes que hay que aclarar.
      El 4 de Agosto en esta misma página yo había escrito lo siguiente: “
      Decía el padre Ives Congar: “Ni uno ni otro (se refiere al padre Leonardo Boff y al padre Gustavo Gutiérrez) son marxista. Lo digo con toda firmeza, porque es verdad. Sin embargo emplean TÉRMINOS marxistas, CONCEPTOS Y CATEGORÍAS y es posible que hayan empujado a algunos a afirmar sin mucha reflexión que el CRISTIANISMO y el MARXISMO pueden ir PERFECTAMENTE JUNTOS. NO ES VERDAD. Personalmente soy EXTREMADAMENTE critico en las confrontaciones con el marxismo”.
      Te pregunto, ¿los términos que usa el padre Gutiérrez en este libro como LUCHAS DE CLASES, PROLETARIADO, PRAXIS no son términos marxistas como muy bien lo dijo el padre Congar?
      2.- En un sistema explotador, violento, injusto, cruel, etc. contra el pobre, ¿quién es el que puede SEÑALAR y PRECISAR cuál es el grado de todo lo señalado para desterrar lo señalado?
      Si de hecho es el sistema, como tú mismo lo señalas, difícil será en la práctica, separar a los que son realmente opresores, injustos, crueles, ¿cómo saber quién participó injustamente y quién no?
      ¿Entonces, de qué amor cristiano estamos hablando en nombre de Jesucristo? Y Jesucristo viene y nos dice: “No resistáis al mal”. Al que no le guste esta frase, voltee la página del Evangelio y siga leyendo.
      Nota aclaratoria: El libro FUERZAS HISTÓRICAS apareció en Lima el año 1980. Han pasado casi 24 años y es posible que el padre Gutiérrez hoy ya no sostenga esto, pero su pensamiento ha hecho mucho daño sobre todo en los pobres. ¿Cómo? Confundiéndoles.
      Saludos hermano y después continuamos.

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  4. Jorge tiene toda la razón del mundo cuando afirma esta realidad en el pueblo “católico” de las zonas andinas: “No han formado en la fe a las personas, solamente las han politizado y en el mejor de los casos en algunos lugares solo redujeron la fe a una mera piedad popular”.
    Tengo 60 años viviendo en el Lima y conozco la realidad de fe de nuestro pueblo. Como yo pertenecía a la parroquia La Inmaculada o Santo Toribio, me vinculaba con el padre Marzal, fue un gran experto en materia de antropología, religiosidad popular y natural de nuestro pueblo andino.
    Hoy la inmensa mayoría de “católicos” no han sido evangelizados sino sacramentados. Me decía el padre Interdonato que fue teólogo de la Pontificia Católica, que “evangelización y sacramentos van juntos, nunca separados”.
    Hoy a la gente le hemos dado “sacramentos” y no le hemos anunciado el kerigma. Hoy más que nunca necesitamos una pastoral de evangelización y después vienen los sacramentos como fuerza del Espíritu Santo. En las Misas hemos “socializado” a los fieles, le hemos dicho que lo más importante de un pueblo es “tener” agua, desagüe, luz etc. No le hemos dicho “Dios te ama en medio de tu pobreza”.
    Hemos creado una MASA de fieles, y no del “cuerpo místico” que nos habla san Pablo. Hoy más importante es el pan y en segundo lugar hemos puesto el evangelio, el kerigma. A esto han influenciado algunos Medios de Comunicación, que en lugar de educar y por falta de formación teológica de parte de algunos periodistas, han creado confusiones.
    Por ejemplo, un día escuché al director de una radio que San Pedro había sido el “fundador” de la Iglesia.
    Le digo a Jorge que en los comentarios contar conmigo, según mis posibilidades.

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    • No es la primera vez que escucho las opiniones de alguien que dice conocer “la realidad de fe de nuestro pueblo”. Por lo común, se trata de un argumento de autoridad que no encuentra sustento en las afirmaciones flojas e inconsistentes que emite tal sujeto.

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      • Lo siento amigo, pero vivo en el Perú hace 60 años y puedo conocer mejor la realidad de mi país. Y esta realidad de la que te hablo, no está en los Diarios ni en los Medios de Comunicación, sino en el contacto, en el ver y en el tocar la pobreza. No te olvides que la mayoría de los “teólogos” de la liberación, son de Europa.
        Cuando dices que mis “argumentos no tiene sustento y que son flojas e inconsistentes”, suena a soberbia y arrogancia que no son virtudes cristianas, sino propio de algún fariseo. Acuérdate del fariseo cuando decía: “No soy como él, leo la Tora, doy limosna, soy más inteligente que él”.
        Vamos a suponer que lo escritos por el suscrito no tengan sustento porque tú lo dices, entonces debo de asumir, que tus escritos son “dogma” y que TODOS los otros, no.
        Como dice San Agustín: “Es propio del hombre equivocarse”, y esto hay que aceptarlo vengan de quien venga.
        Saludos y estamos en contacto.

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  5. @ luis alberto,

    Veo que has copiado tu propio mensaje del artículo “el efecto Cipriani”, te contesto aquí, por lo tanto, copiando también el mío :

    ————————-

    Obviamente que el problema somos nosotros mismos, o sea tú también pe. 🙂

    1 – Estás utilizando un libro muy viejo del Padre Gustavo Gutierrez (La fuerza histórica de los pobres – escrito en 1979). Toda Teología sigue un camino de purificación, si es que es la voluntad de Dios. Lo que ha sido aceptado por la Iglesia, digámoslo así, no es lo que tú has puesto allí, ni mucho menos el contexto que intentas insinuar.

    *** Pon, por favor, citas y ejemplos de lo que ha aceptado la Iglesia. El texto lo puedes downladear del artículo de
    Martín sobre la TL. El Texto moderno, quiero decir. Si no, entonces manipulas descontextualizando.

    Si esto fuera para tí una cosa personal, le cambiarías tú mismo las palabras a ese antiguo texto para entender de qué forma te habla la justicia, de la que Xto si habla en los Evangelios, a tí mismo personalmente. Pero claro, sólamente si es que el tema te es importante, no ? Si no tampoco, como los sodálites y tradicionalistas que el tema de la pobreza no les interesa PERSONALMENTE, sino que para ellos pareciera que fuese un problema que ‘estorba’.

    Entonces tu argumento es : ‘como alguien lo dijo antes – con palabras que sí se podrían interpretar en un contexto ideológico – no tengo ninguna obligación de ponerme a pensar ni de “ocuparme” siquiera del ‘tema de los pobres’, como que si el pecado social ni siquiera existiese. Lo que es un gran error, porque existe y mata en vida y te condena a tí mismo, probablemente, más no sé. La situación del pobre carece – efectivamente – de armonía social, y esto no es marxista, esto es sólamente cierto. La explotación y la opresión existen y si bien Marx fue el primero en contextualizar estas nociones, eso no lo convierte en dueño de la verdad ni en dueño de todos los valores de los que nos habla la biblia, explotación y opresión no son marxistas sino ciertas. A ver si vas entendiendo el espíritu de la Teología de la Liberación ‘reloaded’. O crees realmente, que acerca de la economí no tienes nada de lo cual liberarte ?

    2 – El contexto económico en el discurso bíblico – históricamente hablando – no es aplicable a la economía actual, ya que el sistema económico está, hoy en día cerrado. Practicamente nadie puede vivir de la naturaleza, sino que estamos obligados – querramos o no – a vivir de la economía, ya no puedes sembrar tomates, todo terreno tiene un dueño, tienes que ir a comprárselos a alguien y para eso necesitas dinero. Antes – en la biblia – si bien hoy hay similitudes para con el sistema romano – el carácter no era absoluto y era soluble a través de los impuestos pero podías vivir de la tierra en muchos casos. Hoy en día sin un capital hay cosas que nadie puede hacer, y esto es inevitable. Zaqueo – definitivamente – NO es, y sin la menor duda, el hombre moderno de hoy. Estás profundamente equivocado. Aparte : lo que lees en Lucas 19, 1-48 es la conversión de un hombre rico que regaló la mitad de su riqueza – para empezar. A ver pídeles a los ricos de ahora que regalen la mitad de su riqueza para que veas a dónde te mandan … Allí tienes a tu Zaqueo.

    3 – Y dónde está entonces TU trabajo para desesclavizarte de la economía que tanto daño MORAL (y de taquito, obviamente también material, pero ese es otro tema) le ocasiona a RICOS Y POBRES ? O crees que poder tildar de
    lenguaje marxista a un texto demasiado antiguo de un exponente te libera de ese compromiso ? Repito, muchas cosas son visibles, en los intereses de las personas, por lo que hacen tanto por lo que NO hacen.

    4 – Dijiste : “Y lo dice el Dios liberador que tú y yo creemos y obedecemos. No podemos reinterpretar sus palabras acusándolo que está equivocado”.
    *** Bueno, a parte del intento semitransparente de manipular, QUIÉN RECORCHOLIS ACÁ HA DICHO QUE DIOS ESTÁ EQUIVOCADO ?

    5 – Tú preguntas : “En un sistema explotador, violento, injusto, cruel, etc. contra el pobre, ¿quién es el que puede SEÑALAR y PRECISAR cuál es el grado de todo lo señalado para desterrar lo señalado?”
    Mi respuesta : Tú mismo tienes que preocuparte de apoyar realistamente al pobre, y no esperar a que alguien tilde de ideológico algo – OJO: en un análisis cuyo lenguaje fue secuestrado por la filosofía marxista – como que si valores como JUSTICIA y SOLIDARIDAD tuviesen a Karl Marx como dueño y no > ‘T Ù’.
    Hazte TU mismo dueño de estos valores. Si es que realmente te interesa. (No estoy diciendo que no lo hagas, yo qué sabré. Estoy contestando tu texto). El que se contenta con dejar que Marx se adueñe de todos estos valores – y le hablo a todos los que se consideran ‘radicales’ 😀 – son, pues, unos hipócritas.

    ——————————–

    Es increíble lo ciego que pareces estar con respecto a tu arrogancia y la forma en que intentas manipular confundiendo.
    Qué intereses tratarás de defender ?

    Saludos

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