ACI PRENSA Y “LA PASIÓN DE CRISTO”

Mel Gibson y Jim Caviezel durante el rodaje de “La Pasión de Cristo”

Mel Gibson y Jim Caviezel durante el rodaje de “La Pasión de Cristo”

Desde antes de su estreno, e incluso durante su etapa de producción, la película La Pasión de Cristo de Mel Gibson fue promocionada por ACI Prensa a través de una campaña mediática que no sólo la presentaba como una obra de arte, un clásico instantáneo, sino también como la reproducción más real que jamás se haya hecho de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. ACI Prensa fue incluso más allá, buscando presentar la adhesión al film o su rechazo como si se tratara de una cuestión de fe. Con este fin, no dudó en hacer de caja de resonancia de noticias que manipulaban hechos y sobre todo omitían información relevante.

El 17 de diciembre de 2003, ACI Prensa publicó uno nota con el titular «El Papa vio La Pasión y la aprobó: “Es como fue”» (ver http://www.aciprensa.com/noticias/el-papa-vio-la-pasion-y-la-aprobo-es-como-fue/). La noticia dice así:

Icon Films [en realidad, Icon Productions], productora de la película “La Pasión” (“The Passion of the Christ”), reveló este miércoles que el pasado fin de semana el Papa Juan Pablo II vio en el Vaticano la película producida por Mel Gibson y la aprobó diciendo que “es como fue”. El co-productor de La Pasión, Steve McEveety, viajó hace unos días a Roma para mostrar la película a diversas autoridades vaticanas, entre ellas al Secretario del Papa, Mons. Stanislaw Dziwisz, a quien entregó el film en DVD el pasado 5 de diciembre, para que sea visto por el Santo Padre.

El Pontífice, según reveló se reunió en uno de los apartamentos de su residencia para ver la producción acompañado de su Secretario. “La tuvo que ver por la noche. Está muy ocupado, pero quería verla”, informó McEveety.

Tras ver la película, Mons. Dziwisz expresó que al Papa le gustó la película pues relata la historia tal como sucedió.

Esta información aparentemente tenía la intención de otorgarle un aval pontificio a la película, que ya desde hacía algún tiempo ACI Prensa venía promocionando de manera sospechosa, haciendo caso omiso de observaciones críticas y renunciando a la objetividad periodística. Sintiéndome en ese entonces todavía identificado con la misión del Sodalicio de Vida Cristiana, esto constituía para mí una fuente de preocupación, la cual hice manifiesta en algunos e-mails que compartí con amigos y conocidos, a fin de recabar otras opiniones. De este modo, el 30 de enero de 2004 escribí lo siguiente:

Un ejemplo de [la] falta de análisis de [ACI Prensa] lo representa la noticia en que se informa que el Papa, luego de ver la película “La Pasión” de Mel Gibson, dijo «Es como fue». El 17 de diciembre, informando sobre este pretendido hecho, ACI Prensa ponía en su titular: “El Papa vió La Pasión y la aprobó”. Luego han seguido más noticias, defendiendo este enunciado y quitándole valor a reflexiones que ponían en duda el valor de lo dicho.

ACI Prensa no se hace ninguna suspicacia sobre el hecho de que el principal testimonio de esta información provenga de Icon Productions, la productora de la película, la cual tiene un interés marcado en defender que el Papa dijo estas palabras como un medio de promocionar el film de Mel Gibson.

Sin embargo, podemos conceder el beneficio de la duda, y aceptar que el Papa verdaderamente pronunció esas palabras. Aun así, no se nos informa sobre el contexto en que fueron dichas, lo cual constituye ciertamente falta de seriedad, pues ello no nos permite determinar con certeza qué significado se le debe dar a estas palabras. No se puede entender una frase a cabalidad si se la saca de su contexto.

Por otra parte, no creo que esas palabras (admitiendo que hayan sido dichas por el Papa) puedan entenderse como una aprobación oficial de la película. ACI Prensa ha querido darle ese significado, cuando en realidad la opinión cinematográfica del Papa no tiene mayor valor que la opinión de cualquier persona instruida, e incluso la de un experto en temas bíblicos o la de un crítico cinematográfico podrían tener más valor. Lo único que podría deducirse es que al Papa le gustó “La Pasión”, con el mismo derecho que podría tener cualquier otra persona a que no le guste. Esto mismo ha sido expresado (con otras palabras) por el portavoz del Papa, Joaquín Navarro-Valls (en una noticia que ACI Prensa tuvo la honestidad de publicar, aunque no la haya incluido en el dossier online que mantiene sobre “La Pasión”), diciendo que el Papa no opina oficialmente sobre películas, y que no hay que darle un valor oficial a las palabras «Es como fue».

El e-mail era más largo y contenía una serie de reflexiones críticas sobre el quehacer periodístico de ACI Prensa. En aras de la honestidad y la transparencia, el mensaje también fue enviado a Alejandro Bermúdez, director de ACI Prensa. Ésta fue su respuesta:

Martin:

Me alegro que hayas encontrado una manera de ocupar tu tiempo libre. Tu “debate”, sin embargo, no me resulta de interés, ni tampoco me incumbe si buscas otras fuentes informativas más a tu gusto. Te pido que elimines mi dirección de tu lista de correos, o por lo menos, que no me envíes estas especulaciones que, para mí, son una pérdida de tiempo. Esa es mi opinión, y espero que la respetes, como yo respeto la tuya. Algo de eso también debes haber aprendido en Alemania.

Tras haber recibido algunos e-mails de tono agresivo de un par de personas vinculadas al Sodalicio, sin información adicional que pudiera aclarar el asunto del «Es como fue», decidí yo mismo recurrir a otras fuentes y tratar de analizar qué es lo que realmente había ocurrido. A raíz de esto, redacté el siguiente e-mail y lo distribuí a una lista de correos el 4 de febrero de 2004:

Queridos amigos:

Ante la negativa a entrar en diálogo por parte del responsable de ACI Prensa, me he puesto a buscar otras fuentes que permitan formarse una opinión ponderada sobre la controversia que se originó sobre las palabras del Papa «Es como fue» respecto a la película “La Pasión” de Mel Gibson. En esa búsqueda, he encontrado un artículo interesante del 23 de enero de 2004 en el National Catholic Reporter, que analiza el asunto. Si saben inglés, les recomiendo que lo lean y comparen lo que allí se dice con la información que en su momento ofreció ACI Prensa.

Se da por cierto que el Papa visionó el filme entre el 5 y el 6 de diciembre de manera privada en compañía de su secretario Mons. Dziwisz. Al día siguiente, éste recibió al director asistente de la película, Jan Michelini, junto con su padre, Alberto Michelini (miembro del Opus Dei) y a Steve McEveety, uno de los productores, junto con su esposa. Mons. Dziwisz le comentó a los Michelini en italiano algunas impresiones del Papa sobre la película, y éstos le iban traduciendo a los McEveety lo que iba diciendo Mons. Dziwisz.

Lo que nunca hubo fue una comunicación directa del Papa con ninguno de los periodistas que publicitaron las palabras que supuestamente había dicho. Todo se basa en fuentes de segunda mano.

El artículo analiza en parte las fuentes en que se basaron los artículos. Éstas pueden resumirse en las siguientes:

  • Steve McEveety, que afirmó, de acuerdo a lo que le fueron traduciendo los Michelini de lo que contaba Mons. Dziwisz, que el Papa había dicho «Es como fue».
  • Otros periodistas mencionaron otras fuentes anónimas del Vaticano, que confirmaron que ésas habían sido las palabras del Papa.

Sin embargo, Mons Dziwisz declaró posteriormente: «Yo claramente le dije a McEveety y a Michelini que el Santo Padre no hizo ninguna declaración. Yo dije que el Papa vio la película en privado en su departamento, pero no hizo ninguna declaración a nadie. Él no hace juicios sobre arte de este tipo; se lo deja a otros, a los expertos».

¿Cuál testimonio será más confiable? ¿El de McEveety, interesado en promocionar comercialmente una película que él mismo ha producido y cuyo testimonio se basa en lo que le dijeron los Michelini sobre lo que dijo Mons. Dziwisz que había dicho el Papa? ¿O son más creíbles las palabras [directas] de Mons. Dziwisz sobre lo que éste verdaderamente dijo?

Su testimonio parece recibir confirmación de lo que dijo Joaquín Navarro-Valls, Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en un comunicado: «Es costumbre del Santo Padre no expresar juicios públicos sobre obras artísticas, juicios que están siempre abiertos a diversas valoraciones de carácter estético».

Posteriormente, Jan Michelini confirmó que el Papa vio la película junto con su secretario en privado y de manera informal. También señala lo indignante que es contemplar cómo la interpretación semántica de unas cuantas palabras dichas durante una conversación privada entre el secretario del Papa y el productor Steve McEveety y él mismo hayan sido usadas de manera incorrecta por algunos periodistas.

El asunto se presenta, pues, bastante confuso, y si bien no hay una prueba fehaciente de que el Papa haya dicho las palabras «Es como fue», tampoco nadie lo niega rotunda y directamente. Por mi parte, creo que es bastante probable que ésas hayan sido sus palabras.

Sin embargo, ése no es el punto. La cuestión es si puede considerarse éticamente correcto hacer públicas unas palabras dichas en privado (y en un contexto determinado) sin autorización de las personas implicadas, en algo que no afecta para nada el bien común.

Por otra parte, ¿qué interés hay en presentar al Papa apoyando una película, cuando sabemos que ésta brillará (o se opacará) por sus propios méritos? Hasta el más conservador sabe que la autoridad papal no se extiende a comentarios sobre películas y que resulta una intromisión en la privacidad del Papa hacer públicas unas palabras suyas que él probablemente no autorizó en su momento a que se difundieran. Esto se puede notar en el malestar que se percibe en las declaraciones de Mons. Dziwisz, de Joaquín Navarro-Valls y del mismo Jan Michelini.

Por otra parte, Alan Nierob, encargado de relaciones públicas de Icon Productions, la empresa que produjo “La Pasión de Cristo”, sin presentar ningún documento, afirmó que cuenta con permiso escrito del Vaticano para seguir diciendo que el Papa dijo sobre la película que «es como fue».

Lamentablemente, ACI Prensa ha informado sólo parcialmente sobre este asunto y se ha hecho eco de un sensacionalismo que poco contribuye a la imagen de la Santa Sede, y menos aún del periodismo católico.

Saludos,

Martin Scheuch

La respuesta airada de un adherente sodálite, muy amigo de Alejandro Bermúdez, no se hizo esperar. Ese mismo día recibí el siguiente mensaje:

Martin:

Qué lamentable resulta leer estos correos que vas enviando, buscando sustentar TU PUNTO DE VISTA como si fuera el único que habría de tomar en cuenta.

¿Estás haciendo a través de estos correos una práctica de defender tus tesis con ardor […]? Parece que sí, lo cual es muy penoso, pues no hace otra cosas más que evidenciar tu poca capacidad de autocrítica […] y la soberbia de pensar que TUS CRITERIOS son la medida de la verdad.

Aquí de lo que se trata, Martin, es de edificar, no de elaborar puntos de vista rebuscados hechos a la medida de tu gusto.

¿Tú crees que escribir lo que escribes a las personas que se encuentran en esta lista de correo […] ayuda en algo? Si tienes algo que discutir con Alejandro, hazlo con él, y si él considera prudente tomar tus opiniones en cuenta, BIEN, y si no, ASÍ ES LA VIDA. En todo caso, si yo tuviera que poner en una balanza los criterios de Alejandro y los tuyos, definitivamente me inclinaría por Alejandro, pues no sólo tiene de por sí una gran capacidad de autocrítica y amor a la Iglesia, sino también a los mejores hermanos a su costado (incluido a nuestro Padre Fundador) aportando en su crecimiento personal y su servicio eclesial.

Me gustaría ver cómo esa capacidad de crítica en el manejo de información la dirijas contra, por ejemplo, CNN, Reuters o alguna cadena grande de noticias. Creo que si apuntas ahí, tendrías suficiente material para escribir y no aburrirte. Eso sí, sería interesantísimo poder leerlo, pues tu capacidad intelectual (la cual no es poca) podrías ponerla al servicio de mejores causas.

En el momento en que escribas sobre cosas más importantes y edificantes estaré muy contento de poder leerlo. Creo que bastante trabajo tenemos defendiéndonos de ataques tan injustos como el tuyo, de gente que no sabe lo que hacemos, como para perder tiempo en responder a “matices” interesantes o a tu medida, o en generar debates que te sirvan para defender “ardorosamente” tus puntos de vista.

Tu hermano sodálite,
N.N.

Mi respuesta tampoco se hizo esperar y fue enviada al día siguiente, el 5 de abril de 2004:

Querido N.N.:

Mucho más lamentable de lo que te resulta leer mis correos es el hecho de que en ningún momento de tu respuesta hagas referencia a los contenidos del mensaje mío que lo originó. Lo que digo en mi e-mail puede ser sometido a crítica, analizado, desmenuzado, para luego elaborar una respuesta en la que, con argumentos razonables, se me haga ver aspectos que podría haber obviado en mi análisis.

La opinión que me he formado se basa en la misma información de ACI Prensa, junto con otras fuentes que he consultado, para luego sacar algunas conclusiones. No se trata, pues, de un PUNTO DE VISTA en el cual me atrinchero para luchar contra posiciones contrarias. Estoy convencido de que un debate basado en “puntos de vista” que defender es lo más improductivo que hay, pues suele haber una renuncia absoluta al diálogo y a la confrontación fructífera de las propias opiniones con las ajenas. Por eso mismo, lo único que he pedido en mis mensajes es opiniones distintas, para poder enriquecer mi aproximación al tema.

Lo mismo podría decirse sobre el asunto de los CRITERIOS. Si pudieras detallarme cuáles son, a tu parecer, los “criterios” que busco defender, te lo agradecería, pues yo no he planteado en ningún momento [esta discusión] como una confrontación de criterios, y tampoco he pretendido imponer los míos (los que supuestamente pueda haber defendido) sobre los criterios de los demás. Lo único que he señalado es que ACI Prensa parece presentar algunas informaciones de manera poco ponderada y objetiva, pues la comparación con otras fuentes saca a la luz hechos relevantes que ACI Prensa parece haber omitido. […]

Si se trata de edificar, como tú dices, no creo que sea edificante la manera en que ACI Prensa informa sobre ciertos asuntos. No le niego carácter edificante a ACI como portal católico, pero como agencia de noticias parece presentar las deficiencias que he señalado. Por otra parte, si alguien viene y te dice que ACI Prensa no lo edifica, ¿considerarás que algo está mal en ACI Prensa o más bien considerarás a priori al sujeto como un “enemigo”, pues ACI Prensa tiene necesariamente que edificarlo?

Por otra parte, no he excluido a Alejandro Bermúdez de estas conversaciones. Pero el mismo me ha pedido expresamente que no le envíe nada al respecto, pues no quiere saber nada sobre el asunto. He cumplido con este deseo, pero lamentablemente en mi último mensaje olvidé borrar de la lista la dirección de e-mail de Alex. Me respondió de la siguiente manera:

Martin:

Te pedí expresamente que no me incluyeras en tu lista y me has enviado nuevamente material no solicitado. Material no solicitado enviado por Internet se llama SPAM y no sólo es ilegal, sino que habilita moralmente a la parte afectada a tomar medidas de fuerza. Espero que el envío haya sido una equivocación involuntaria y no una provocación. Si vuelvo a recibir otro mensaje tuyo comprenderé que sí es una provocación a pesar de mi respetuoso pedido, y actuaré en consecuencia.

ABR

Como verás, la posibilidad de un diálogo con el director de ACI Prensa se halla en un punto muerto, no porque yo así lo quiera, sino por el atrincheramiento de la mencionada persona detrás de posiciones que considera intocables. […]

Por otra parte, la capacidad de autocrítica que dices que tiene Alejandro no se ha visto reflejada en ninguno de los e-mails que he recibido de él en todo el tiempo que estoy en Alemania. Lo que he comprobado es una gran capacidad de crítica mediante el recurso a la falacia ad hominem y la frase insultante, pero no una sana utilización de la lógica y la argumentación respetuosa.

Si lo que quieres decirme es que todo el Sodalitium apoya a Alejandro Bermúdez, incluyendo Luis Fernando Figari, quien está tambien «a su costado» junto con «los mejores hermanos», no sé que tenga esto que ver con la información que sin lugar a duda ACI Prensa ha difundido públicamente, que parece demostrar falta de criterio periodístico en la manera como se maneja la información. Sin contar con la falta de madurez que significa catalogar cualquier observación crítica que se haga como un “ataque”, y no como un medio para iniciar una reflexión sobre lo que se está haciendo.

Por otra parte, si me pudieras especificar cuáles son los criterios míos que pondrías sobre una balanza y cuáles los de Alejandro, te lo agradecería, pues contribuiría a aclarar lo que dices. Sin embargo, ello no ayudaría a hacer luz sobre el asunto que nos concierne, pues, como dije más arriba, el asunto no consiste en una confrontación de criterios, sino en ver si mis observaciones sobre la manera de informar de ACI Prensa sobre el asunto del «Es como fue» son aplicables. Y eso no depende de las cualidades que tenga Alejandro, de quiénes supuestamente están detras de él, de quién soy yo, de por qué dije lo que dije, sino de un análisis de los argumentos y los datos disponibles, cosa que brilla por su ausencia en tu actual mensaje.

Mi amor a la Iglesia es enorme, y no lo puedo separar del amor de Cristo, y por eso quiero poner todas mis capacidades al servicio de su misión evangelizadora (que no es lo mismo que callar sumisamente ante lo que he podido observar en ACI Prensa). No sé que tenga que ver el amor a la Iglesia de Alejandro Bermúdez con el punto en cuestión. De todos modos, creo que mal servicio se le hace a la Iglesia si no hay apertura a la crítica y si se manipula la información con fines propagandísticos.

Soy consciente de que las grandes cadenas de noticias también suelen manipular la información sobre los hechos en las noticias que publican. Y esa es una de la razones por las que se creó ACI Prensa. En su página web afirma que quiere responder a tres desafíos:

  • La dramática ausencia de información católica, desde una perspectiva de fe, en la mayoría de los medios de comunicación de América Latina.
  • La manera desinformada y desinformadora con que muchos medios masivos abordan el quehacer de la Iglesia.
  • La falta de información al interior de la misma comunidad católica sobre la marcha cotidiana de la Iglesia.

Pero ¿cómo se puede responder adecuadamente a estos retos cuando no hay calidad en la labor periodística o cuando se toman informaciones de otras fuentes sin que haya un análisis concienzudo y profundo? ¿O, peor aún, cuando se omiten hechos importantes o se recurre al sensacionalismo?

No estoy haciendo las observaciones críticas que hago porque esté aburrido, sino por un deber de conciencia. Desde hace más de veinte años que me defino como sodálite y siempre he defendido todo lo bueno que hay en el Sodalicio, y lo sigo haciendo ahora aquí en Alemania. […] No suelo conversar las debilidades que tiene el Sodalicio con personas ajenas a esta institución. Sin embargo, ¿que debería decir si alguien percibe las cosas que yo he percibido en ACI Prensa? ¿Defender a ultranza lo indefendible? Antes que llegar a una situación así, prefiero comunicar estas cosas a personas que tienen (supuestamente) la madurez para entenderlas. Al actuar de esta manera, he procedido con transparencia, enviando mis comunicaciones incluso a Alejandro Bermúdez. Al hacer esto, me he sometido al riesgo de recibir frases desatinadas e irrespestuosas. No creas que esto me alegra; al contrario, me causa profundo dolor, sobre todo cuando quienes supuestamente deberían tener la madurez suficiente como debatir este asunto me achacan haber hecho «ataques tan injustos».

También me incluyes entre la «gente que no sabe lo que hacemos». Si es cierto que no lo sé, no ha sido por falta de esfuerzos míos por averiguarlo, sino por negativa de quienes sí lo saben a proporcionarme la información. Es decir, no es mi culpa no saber esto.

Finalmente, a mí no me arde nada. Si tienes “ardores” o emprendes algo “ardorosamente”, hay medicinas para eso.

De todos modos, un sincero abrazo,

tu hermano sodálite,
Martin

Todo este asunto, tanto el desempeño de ACI Prensa como las noticias que iban apareciendo en diversos medios sobre la película de Mel Gibson, me llevaron a plantearme ciertos interrogantes, que le planteé a un amigo adherente sodálite en un e-mail del 26 de abril de 2004:

…quisiera ponerte una lista de preguntas que me han inquietado en los últimos tiempos. Quizás esta sea la parte más dolorosa de mi actual mensaje, pues la verdad puede tocar carne viva, aunque por el momento yo mismo no sepa cuál es:

  • ¿Por qué la película de Mel Gibson se ha convertido en el tema al cual ACI Prensa le ha dado la mayor cobertura informativa que jamás haya desarrollado respecto a algún tema en particular?
  • ¿Por qué ACI Prensa ha omitido información relevante al respecto, como el comunicado del episcopado alemán o la acogida que el film ha tenido en los países árabes?
  • ¿Por qué, a pesar del comunicado del vocero de prensa del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls («Es costumbre del Santo Padre no expresar juicios públicos sobre obras artísticas, juicios que están siempre abiertos a diversas valoraciones de carácter estético»), ACI Prensa sigue resaltando en su reportaje (Últimas Noticias), bajo el titular “El Papa vio la Pasión y la aprobó: Es como fue”, una nota en que se dice que el Papa está de acuerdo con el film, lo cual significa darle carácter público a un comentario del Papa que se restringe al ámbito privado?
  • ¿Por qué ACI Prensa nunca cuestiona lo que declaran los representantes de Icon Productions, mientras que es capaz de hacer caso omiso de las indicaciones de Navarro-Valls y cuestionar el pronunciamiento del episcopado francés sobre la película?
  • ¿Es cierto que Alejandro Bermúdez es representante de Icon Productions para “La Pasión de Cristo” en América Latina, como es presentado en una entrevista que junto a Rafael de la Piedra le hizo el Diario Correo, publicada el 9 de marzo del 2004?
  • ¿Qué acuerdo hay entre Icon Productions y ACI Prensa para que ésta última produzca el sitio web oficial en español de la película (ver http://www.la-pasion.com)? [esta página web ya no existe]
  • ¿Cuánto dinero ha recibido ACI Prensa de Icon Productions por la prestación de éste y otros servicios?
  • ¿Por qué ACI Prensa no ha informado sobre el tradicionalismo ultranconservador de Mel Gibson, su rechazo de las reformas del Concilio Vaticano II y sobre la teología de su padre, Hutton Gibson, el cual sostiene que la sede papal está vacante luego del pontificado de Pío XII y el Concilio Vaticano fue una conjura judeo-masónica, y de quien Mel Gibson nunca ha tomado distancia en lo referente a su pensamiento católico?

Estas preguntas han quedado sin respuesta hasta el día de hoy.

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2 pensamientos en “ACI PRENSA Y “LA PASIÓN DE CRISTO”

    • Y Alejandro Bermúdez siempre como patiño de esas gentes.

      Dice NN “definitivamente me inclinaría por Alejandro, pues no sólo tiene de por sí una gran capacidad de autocrítica y amor a la Iglesia, sino también a los mejores hermanos a su costado (incluido a nuestro Padre Fundador (Figari))”… en fin.

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